<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799</id><updated>2012-01-30T18:09:40.256Z</updated><title type='text'>El Blog de JuanAntonio Sacaluga</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>224</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-2081015464297068005</id><published>2012-01-19T12:52:00.002Z</published><updated>2012-01-19T12:52:19.590Z</updated><title type='text'>LA TRIPLE A DE SARKOZY</title><content type='html'>19 de enero de 2012&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La pérdida francesa de la Triple A de la agencia Standard &amp; Poors ha sido el último revés del presidente Sarkozy. Así debe considerarse esta medida: tanto un diagnóstico pesimista sobre la salud financiera del país cuanto una degradación política del Presidente.&lt;br /&gt; Más allá de la seriedad de este tipo de calificaciones -muy cuestionable en su rigor y en su honestidad, como se ha visto en numerosos ejemplos recientes-, el mantenimiento de Francia en el pelotón de países más solventes había significado casi un 'totem' en la estrategia política del presidente. Como era de esperar, la prensa más crítica ha tirado de archivos para recordar las numerosas declaraciones en la que Sarkozy o sus colaboradores gubernamentales más cercanos fijaban en la calificación una especie de línea roja de la credibilidad del país... y de sus aspiraciones de continuar en el Eliseo. Al conocerse la degradación, esa misma maquinaria se ha empleado en minimizar la noticia, en relativizarla, en suavizarla.  &lt;br /&gt; En octubre, Sarkozy se declaraba "muerto" si Francia perdía la triple A, según una confidencia sus próximos, desvelada por el satírico semanario Le Canard Enchainé. Esa admisión de vulnerabilidad lo dejaba bien expuesto y privaba de fuerza al necesario cambio  de discurso, si se confirmaba la degradación. &lt;br /&gt; CONFIANZA EVAPORADA&lt;br /&gt; La verdadera pérdida para Sarkozy ha sido la confianza en su capacidad para sobreponerse a los embates de la crisis. La reactivación del eje franco-alemán (que había pasado por momentos poco entusiastas en los últimos años) constituía un factor clave de la  estrategia presidencial. Sarkozy se ha anclado en la 'firmeza alemana' durante la gestión de la crisis. El propósito: actuar de igual a igual, en la cúspide de la quebradiza pirámide europea. &lt;br /&gt; Era una elección arriesgada, porque la ortodoxia germana no era de su gusto. El empeño obsesivo por la austeridad obligaba al Presidente a defender unas políticas en las que no creía del todo. La derecha gaullista nunca ha gustado de recetas tan radicales como las propagadas por el gran vecino. Al unir su suerte al liderazgo de Merkel, Sarkozy creía blindarse cuando en realidad ha terminado por debilitarse. La retirada de la Triple A -por limitada y cuestionable que sea esa calificación por sí misma- desacopla a Francia de Alemania en la percepción de los llamados mercados: introduce una cuña psicológica en el eje franco-alemán.&lt;br /&gt; REFORMISMO FALLIDO&lt;br /&gt; Hace dos años, después de los cambios fiscales, la abolición de las 35 horas o la reforma de las pensiones, Sarkozy creyó conveniente no agobiar a la sociedad francesa, darse un respiro. Pero la persistencia de la crisis, la falta de resultados patentes y el desempleo en el umbral del 10 por ciento parecieron obligarlo a recuperar sus esencias. Es decir, emprender el impulso reformador, intensificar un activismo político y legislativo muy de su estilo, ya desde sus tiempos de Ministro del Interior. Ahora, el impacto de la Triple A parece empujarlo a 'poner la quinta velocidad'.&lt;br /&gt; En esta estrategia de reactivación no se trataría sólo de restablecer su solvencia como "capitán en la tormenta", sino de poner en evidencia las supuestas contradicciones e indefiniciones de su principal rival, el socialista François Hollande. Las reformas seleccionadas, calificadas de "estructurales" por el aparato político-mediático del Elíseo, son el incremento del IVA para financiar la protección social y descargar las cuotas empresariales y laborales (el llamado 'IVA social'), la introducción de la 'tasa Tobin' sobre las transacciones financieras y una remodelación del modelo educativo. No puede ser casualidad que todas ellas originen cierta  incomodidad a los socialistas.&lt;br /&gt; El problema es que, en esta reconstrucción acelerada del 'discurso reformista', a Sarkozy le sobra precipitación y le falta tiempo. A tres meses de las elecciones presidenciales, se ve sometido a una carrera contra el reloj. Necesita recuperar la confianza perdida y sólo puede hacerlo con éxitos a corto plazo. O con la percepción de que los éxitos no están lejos. Necesita, pues, algún síntoma de recuperación, un cambio de tendencia. Los expertos en la detección y análisis del ánimo electoral consideran que Sarkozy sigue anclado en la impopularidad y que en tan poco tiempo no podrá restablecer su crédito. Las reformas, algunas abortadas, otras poco comprendidas y ahora visiblemente precipitadas no parecen antídoto suficiente. Decía Hollande hace unos meses que "Sarkozy no podrá escapar al fracaso de su balance".&lt;br /&gt; LIDERAZGO CUESTIONADO&lt;br /&gt; Y si la confianza se resiste a recuperarse y las reformas no tienen el vigor ni la capacidad de arrastre suficiente, una tercera inquietud se proyecta sobre las aspiraciones de Sarkozy: el debilitamiento del liderazgo.&lt;br /&gt; Las últimas encuestas indicarían que también debe ponerse en duda algo que durante mucho tiempo parecía seguro: el convencimiento de que Sarkozy no tenía rival a la vista en el centro-derecha francés. En su mandato no han crecido figuras políticas de talla. El primer ministro, François Fillon, pudo ser algún tiempo un proyecto de alternativa, pero su figura parece haberse desvanecido, unida a la deriva sarkozyana. El tiempo de los líderes alternativos en el gaullismo parece haberse cerrado definitivamente. En realidad, es el propio gaullismo, como doctrina política vigente, lo que parece haberse extinguido en el quinquenato de 'Sarko'. El 'hiperliderazgo' del Presidente sirvió durante un tiempo para ahondar la crisis socialista, pero ha terminado perjudicando las opciones de recambio en la derecha francesa.&lt;br /&gt; En este sentido, a muchos ha sorprendido la 'resurrección' del centrista François Bayrou, que ha ganado siete puntos en el último sondeo, esta misma semana. Claro que sólo un 23% de los que le apoyan reconocen que su opción es definitivamente; más de las tres cuartas partes declaran poder cambiar de opinión. Para Sarkozy, lo más grave no es que Bayrou le haga encajar un resultado endeble en primera vuelta, sino que los votantes del centrista elijan a Hollande en la votación final. El sondeo mencionado indica que el 46% de los votantes iniciales de Bayrou se decantarían luego por Hollande, mientras que por Sarkozy sólo lo haría ahora un 32%. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿El Presidente puede contar con los votos del Frente Nacional? No será fácil. Ni barato. Marine Le Pen se ha mostrado extremadamente dura con Sarkozy en las últimas semanas. Su respaldo electoral es alarmantemente firme. Y en alza. A los estrategas de la UMP les preocupa este vigor de la nueva líder ultraderechista, que cabalga a lomos de la crisis con la eficacia acostumbrada que suelen exhibir las opciones populistas radicales en momentos convulsos. &lt;br /&gt; En esta fortaleza del Frente Nacional anida un escenario pesadilla para Sarkozy. Que parte de su electorado, el más conservador, se refugie en la protesta ultraderechista, y que el más moderado, opte por Bayrou, de forma que éste obtenga finalmente más votos que el Presidente y gane el 'ballotage' para enfrentarse a Hollande. Algunos analistas creen que la puntilla puede ser que, en los primeros días de abril, el centro-derecha perciba a Bayrou como mejor opción que el propio Presidente para batir al líder socialista. Entonces sí que Sarkozy habrá perdido su 'triple A' particular.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-2081015464297068005?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/2081015464297068005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=2081015464297068005' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2081015464297068005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2081015464297068005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2012/01/la-triple-de-sarkozy.html' title='LA TRIPLE A DE SARKOZY'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-7993169141493172493</id><published>2012-01-12T10:28:00.007Z</published><updated>2012-01-12T11:22:26.417Z</updated><title type='text'>IRÁN, ¿UN CONFLICTO MILITAR INEVITABLE?</title><content type='html'>12 de enero de 2012&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Con la campaña electoral norteamericana y la crisis económica de fondo, el debate sobre la escalada del conflicto en torno a la supuesta intencionalidad de Irán de dotarse de armas nucleares se acrecienta.&lt;br /&gt; Como suele ocurrir en estos casos, la oportuna coincidencia o acumulación de 'acontecimientos' empuja el asunto hacia el primer plano de la actualidad: los movimientos militares norteamericanos; la advertencia militar iraní de cierre o bloqueo del estrecho de Ormuz; el anuncio iraní y la confirmación internacional posterior de la puesta en marcha de una nueva instalación nuclear cerca de Qom; la adopción de nuevas y más severas sanciones económicas occidentales... y, finalmente, para añadir dramatismo a la proliferación de noticias, el asesinato de otro científico iraní (el quinto desde 2007), relacionado con el programa nuclear (bajo sospecha de autoría israelí o norteamericana, según Teherán).&lt;br /&gt; EL DILEMA DE LA INTERVENCIÓN MILITAR&lt;br /&gt; Con este 'menú', no es extraño que muchos analistas se lancen a especular sobre la conveniencia, oportunidad y condiciones de una confrontación militar. El contexto es terrible: una guerra en pleno corazón de la fuente de aprovisionamiento petrolero de más de medio mundo puede provocar un caos sin precedentes y elevar a límites insoportables la crisis económica mundial.&lt;br /&gt; Pero, por un ejercicio elemental de responsabilidad intelectual, lo primero que habría que plantear es si el origen de ese hipotético conflicto responde a la realidad. O, en otras palabras, si no estamos asistiendo a una manipulación sensacional como la que tuvo lugar con la guerra de Irak, en 2003.  En este sentido, habría que responder a dos cuestiones fundamentales: &lt;br /&gt;- ¿hay pruebas fidedignas de que, efectivamente, Irán pretende dotarse de armas nucleares?&lt;br /&gt;- en caso afirmativo, ¿es lícito, ético o inteligente tratar de impedirlo por la fuerza?&lt;br /&gt; A la primera pregunta no tenemos una respuesta concluyente, por mucho que los halcones pretendan lo contrario. Irán insiste en que sólo pretende dotarse de una fuente de energía adicional para garantizar su desarrollo económico. Desde luego, es comprensible que se dude de los informes de inteligencia, después de lo visto en crisis anteriores (singularmente la iraquí). Pero aún confiando en ellos, resulta que sus resultados no son concluyentes. &lt;br /&gt; Micak Zenko, uno de los expertos de la llamada Comunidad de Inteligencia (IQ), acaba de recordar, en claro análisis para FOREING AFFAIRS,  que no existen pruebas inequívocas de las supuestas intenciones armamentísticas de Irán. "Los proponentes de un ataque preventivo contra el sospechado programa nuclear iraní -escribe- raramente plantean la seguridad que tienen en que Irán construirá la bomba". Zenko añade que la Agencia Internacional de la Energía Atómica tiene controladas las quince instalaciones nucleares iraníes. Sería extremadamente arriesgado para las autoridades iraníes proceder a la producción de "material fisible" en esos lugares. Por tanto, no es factible que el organismo internacional dispusiera alguna vez de la 'smoking gun' (la prueba concluyente) que avalaría una operación militar.&lt;br /&gt; La otra cuestión previa es si resulta lícito, ético o (por plantearlo con cierto cinismo) inteligente una escalada militar. Desde una perspectiva occidental o árabe (los estados temerosos de la potencia persa), puede entenderse la preocupación por vivir con un Irán dotado de armas nucleares. Pero el estatus nuclear de Israel, aceptado por Occidente sin el menor problema, plantea una cuestión sin resolver.&lt;br /&gt; Dejando aparte estas dos cuestiones, la opción militar se maneja de momento en un plano académico, estratégico, casi como una respuesta no deseada aunque nada descartable, en caso de 'provocación' (léase, por el estrangulamiento iraní del suministro petrolero). &lt;br /&gt; Israel presiona en favor de resolver este asunto cuanto antes, y no permitir que se haga demasiado tarde. A falta de una acción militar directa, la campaña de sabotaje (asesinato, destrucción parcial de instalaciones, tecnología y recursos, compra de científicos, etc.) parece una alternativa atractiva. EL NEW YORK TIMES, en un artículo en el que repasa estas operaciones encubiertas, no descarta, efectivamente la autoría israelí y, al menos, la connivencia de Washington, pese a los rotundos desmentidos oficiales norteamericanos.&lt;br /&gt; Los exégetas de la intervención sostienen que no es viable la convivencia con un Irán capaz de amenazar con armas nucleares. Matthew Kroening, un asesor del Pentagono en asuntos nucleares e iraníes, asegura que los riesgos de un fracaso (resultaría muy difícil eliminar completamente las instalaciones iraníes) no constituyen razón suficiente para descartar una acción militar, porque está en juego la preservación de vitales intereses de seguridad de Estados Unidos. Un Irán  nuclear condicionaría gravemente la política mediooriental de Washington y podría provocar la proliferación atómica en la región. &lt;br /&gt; El asunto no ocupa un lugar preeminente en la campaña electoral norteamericana, pero no está ausente. El belicoso Gingrich es el único candidato republicano que ha planteado directamente colaborar con Israel en una hipotética operación militar. El resto muestra mayor cautela o no precisa sus posiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; EL ALCANCE DE LAS SANCIONES ECONÓMICAS&lt;br /&gt; A los halcones la opción más templada de presión económica adoptada por la administración Obama, con el respaldo de los aliados europeos y asiáticos, les parece claramente insuficiente. &lt;br /&gt; Sin entrar en la conveniencia o no de la acción militar, otros analistas cuestionan la eficacia de las sanciones, recientemente incrementadas. Resulta de particular interés el análisis de Suzanne Maloney, de la BROOKING INSTITUION. Esta investigadora considera que la decisión de Obama es "contraproducente" y supone la anulación de la estrategia llevada a cabo por Estados Unidos hacia Irán desde 1979: una combinación de presión y persuasión.&lt;br /&gt; Argumenta Maloney que no se puede esperar que un país (o un régimen) al que se quiere destruir económicamente se avenga a buenos comportamientos. Más bien lo contrario: se le empujará a radicalizar su posición; es decir, a refugiarse en la última opción disuasiva: el arma nuclear. Justo lo contrario de lo que se pretende.&lt;br /&gt; Pero, además, Maloney emplea otros razonamientos. El régimen islámico lleva décadas soportando presiones  y sanciones  -éstas no son las primeras, por supuesto- y hasta ahora, su estrategia de seguridad no ha sido debilitada, ni sus planes disuasivos alterados. De nuevo, todo lo contrario: se ha reforzado la línea dura, los sectores moderados o dialogantes han perdido fuerza o han resultado barridos, incluso con indudable pedigrí revolucionario (como Rafsanjani o Mussavi).&lt;br /&gt; Considera Maloney que solo cabe explicarse la decisión de Washington como una apuesta por el cambio de régimen, por una rebelión interna, como consecuencia del caos que las sanciones podrían provocar. En esta impresión coincide Daniel Drezner en su análisis para FOREIGN POLICY. En Irak, esa pretensión resultó claramente fallida.  &lt;br /&gt; Por lo tanto, partiendo del principio de que a ninguna de las partes interesa la guerra (en todo caso, sólo a un sector de Israel), lo inteligente sería que la administración Obama regresara a su estrategia inicial: insistir en la vía negociadora, limitar los riesgos de una escalada y manejar los instrumentos de presión con cautela, dejando siempre una salida a los dirigentes iraníes. &lt;br /&gt; Académicamente impecable. Política y diplomáticamente, un ejercicio endiablado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-7993169141493172493?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/7993169141493172493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=7993169141493172493' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7993169141493172493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7993169141493172493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2012/01/iran-un-conflicto-militar-inevitable.html' title='IRÁN, ¿UN CONFLICTO MILITAR INEVITABLE?'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-8228612937139290208</id><published>2012-01-05T13:16:00.000Z</published><updated>2012-01-05T13:16:29.880Z</updated><title type='text'>DE IOWA A HUNGRÍA</title><content type='html'>5 de enero de 2012&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se preguntarán los lectores que razones puede haber para relacionar, en el título de este comentario, ese pequeño estado norteamericano y el viejo país centroeuropeo. Pocas, naturalmente. Pero estos días se ha vivido en ambas unidades políticas, tan lejanas y distantes, la confirmación de un fenómeno creciente en la realidad política occidental, como reacción primaria a los apuros económicos, a las inquietudes sociales y a las crisis de valores.  Se trata de un neoconservadurismo muy militante, activo y destructivo de todo aquello que incomoda su visión social y política.&lt;br /&gt; IOWA, SÍNTOMAS Y PARADOJAS &lt;br /&gt; No sería muy útil extraer demasiadas conclusiones de las primarias republicanas de Iowa. Como se ha dicho con pertinencia, la carrera acaba de comenzar, el Estado es pequeño y poco significativo o representativo, si nos atenemos a la reciente historia electoral. Baste recordar que quien luego sería el presidente republicano con mayor apoyo político en más de medio siglo, Ronald Reagan, fue derrotado en las primarias de Iowa en 1976, por un ya por entonces cuasi cadáver político, aunque en ese momento presidente en ejercicio (incumbent), Gerald Ford.&lt;br /&gt; No importa por tanto que la victoria de Romney hay sido tan exigua, tan pírrica que, con razón, en su entorno no se haya podido disimular el sabor a derrota. Tampoco convendría exagerar la trascendencia del auge del 'ultra' Rick Santorum (curioso apellido para sus inclinaciones ideológicas). Lo más interesante, a nuestro juicio, es que el ex-gobernador republicano de Massachussets puede verse impelido a un juego de imposturas para ganar la nominación. Los resultados de Iowa pueden hacerle calcular que necesita parecer más conservador de lo que es, con el propósito de ganarse a las bases más movilizadas de su partido y sus simpatizantes. &lt;br /&gt; Pero, al hacerlo, Romney corre el riesgo de dejarle completamente libre el centro al candidato demócrata, Barack Obama. Y no sólo eso: también puede perder el foco de las necesidades del país, exponerse a acusaciones de oportunismo  en el proceso de primarias y sufrir un desgaste de legitimación. La retirada de Michelle Bachman, una versión más sofisticada de Sarah Pallin (ma non troppo) y la debilidad  extrema de Perry más que fortalecer la moderación de Romney puede ensanchar las opciones de Rick Santorum y del 'anarquista' de derechas Ron Paul. El primero lo acosará con sus mensajes morales de catecismo; el segundo, le pondrá difícil formular posiciones de responsabilidad del Gobierno, en el tratamiento de la crisis.  &lt;br /&gt; El otro candidato conservador, bien que debilitado en Iowa, intentará no resultar laminado en New Hampshire, estado muy inclinado por Romney, y llegar vivo a Carolina del Sur para mantener sus opciones, al menos hasta el supermartes de primeros de marzo. Curiosamente, la ayuda podría venirle a Romney del ausente en Iowa, John Hutsman. También conservador, pero más templado, colaborador ocasional de Obama como titular de la embajada en Pekín, si su estrella se eleva, podría ayudar al front runner republicano a centrar el debate, a despojarlo del fundamentalismo conservador. Habrá que esperar, no a la próxima cita, sino a la siguiente.&lt;br /&gt; LA SOMBRA DE HORTHY&lt;br /&gt; Y si en los Estados Unidos el conservadurismo militante empuja hacia opciones políticas extremas, en Europa, más lenta en sus actuaciones y menos simple en sus manifestaciones, se dibujan panoramas no menos inquietantes.&lt;br /&gt; El caso húngaro quizás haya pasado demasiado desapercibido. Pero es de una gravedad nada desdeñable. Un gobierno derechista y populista, amparado en una amplísima mayoría parlamentaria, en la debilidad política opositora y en una cierta paralización social, ha sacado adelante una reforma constitucional y un rearme legal que recorta las libertades cívicas, refuerza el poder del ejecutivo e instaura un autoritarismo en casi todos los ámbitos sociales, políticos e ideológicos.&lt;br /&gt; Conviene recordar cómo se ha llegado a esta situación. Hungría fue el primero de los países bajo control soviético que inició la liberalización a finales de los ochenta. Fiel a su tradición de abrir brechas, como hizo en 1956, el sector reformista del comunismo húngaro comprendió la necesidad de modificar el sistema. Desde Hungría, y merced a la tolerancia oficial, se produjo la huida de ciudadanos turistas de otros países del Este durante el verano de 1989, desencadenando la crisis de las embajadas. Meses antes, el gobierno húngaro ya se había declarado en sintonía con la apertura de Gorbachov, cuando el resto de los aliados del Pacto de Varsovia permanecía atrincherado en la ortodoxia.&lt;br /&gt; Sin embargo, la marea derechista (no confundir con liberal, al menos en lo político), barrió a los comunistas convertidos en socialistas. La derecha, moderada primero, más radical enseguida, se hizo con el poder a comienzos de los noventa. El fracaso de la introducción brutal de la economía de mercado propició el regreso de los socialistas al gobierno, pero distintos escándalos de corrupción y algunos episodios de incomprensible infantilismo generaron un escepticismo social que, al irrumpir la crisis financiera y económica, propició la arrolladora victoria electoral del los ultranacionalistas populistas del FIDESZ.&lt;br /&gt; En un año al frente del gobierno, Víctor Orban ha convertido a Hungría en un laboratorio de ensayos revisionistas de las más elementales reglas del juego democrático europeo. Se ha pervertido la independencia judicial. Se ha amordazado a los medios. Se han acomodado los reglamentos electorales a las conveniencias del partido en el poder. Se han convertido en doctrina de Estado visiones, creencias y normas religiosas, al tiempo que se restringían y obstruían otros credos y se restringía el ejercicio de derechos de otras minorías. Y, en materia económica, se ha desafiado la ortodoxia del pensamiento único europeo, al cuestionar la independencia del Banco Central. La UE ha sancionado a Orban privándole de auxilio. Irónicamente, los húngaros no recibirán la misma medicina que los griegos.&lt;br /&gt; Como resumen de esta transformación autoritaria, se elimina el término 'república' de la denominación oficial del país, que pasa a llamarse simplemente 'Hungría'. En una excelente entrevista con LE MONDE, el politólogo húngaro Gradvohl avanza el simbolismo de esta decisión. "El país no se define ya como un régimen político. Es el pueblo, más allá de sus fronteras, lo que construye su esencia". &lt;br /&gt; En efecto, lo que Orban y sus seguidores recuperan es el viejo sentimiento de la patria desmembrada, diseminada, tras la derrota de la vieja Monarquia Dual (Austro-Hungría) en la Primera Guerra Mundial. Por el Tratado de Trianon, los vencedores impusieron un duro castigo a la patria magyar: la amputación de un tercio de su territorio. Orban reclama simbólicamente, con la modificación del nombre del país, que Hungría no está completa, que le falta esos territorios históricos en Eslovaquia, en Rumanía, en Ucrania, en Serbia (la Voïvodina).  De ahi que Gradvohl y otros historiadores han visto en Orban una especie de evocación de Miklos Horthy, el almirante que asumió la regencia tras el derrumbamiento austrohúngaro y, durante todo el periodo de entreguerras, ya convertido en dictador, intentó reconstruir la integridad territorial lesionada. No dudó en aliarse a Hitler, en ser integrante del Eje, aunque al final lo traicionara y buscara un acuerdo secreto con las democracias. Terminó exiliado en Portugal, donde murió.&lt;br /&gt; ¿Se inspira Orban en el designio de Horthy? No en los medios, por supuesto, porque el contexto histórico es distinto y el origen de las frustraciones nacionalistas es diferente. Pero el sustrato es equivalente: una crisis económica devastadora y una ausencia clara de respuestas solvente por parte del sistema democrático liberal. La tentación autoritaria se presenta, por momentos, irresistible. &lt;br /&gt; En los noventa, con la desaparición de los regímenes comunistas, se produjo un esperable auge de las reivindicaciones nacionalistas. Las nuevas élites políticas, huérfanas de referencias y oportunistas por las prisas en dotarse de discursos movilizadores, desempolvaron banderas e invocaron fantasmas. El impulso por lograr la prosperidad económica y social arrinconó momentáneamente el nacionalismo, pero no lo desterró. Y, ahora, la crisis y la decepción por el amparo de regresar a una Europa democrática, abre un periodo de incertidumbre . Como señalaba hace unos días THE GUARDIAN, la preocupación excede los limites de Hungría o el alcance de Orban. La pesadilla -concluía el diario- sería que esta forma de nacionalismo xenófobo y derechistas se convirtiera en la norma de la periferia europea".&lt;br /&gt; ¿Sólo en la periferia? Conviene recordar otros movimientos con predicamento político sólido como la Liga Norte en Italia, los nacionalistas-populistas ya mayoritarios en la Bélgica flamenca (con capacidad para desestabilizar el frágil gobierno 'unitario'), la tendencia xenófoba en Holanda y los países nórdicos (con el Estado de bienestar como principal objetivo a debilitar). Por no hablar de la incógnita del Frente Nacional en Francia, con el vigor que pueda infundirle el nuevo liderazgo de Marine Le Pen, quien podría aprovecharse del  debilitamiento de la derecha gaullista o moderada.&lt;br /&gt; Por tanto, a los dos lados del Atlántico, la fiebre ultraconservadora amenaza con secuestrar y abrasar el debate político, seducir con recetas salvadoras trascendentes, con apelar a la mano divina para ignorar o desdeñar las respuestas simplemente humanas. Se echa en falta una posición progresista sólida, auténtica y diferencia. En Norteamérica y en Europa. Es urgente y el tiempo se acaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-8228612937139290208?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/8228612937139290208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=8228612937139290208' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8228612937139290208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8228612937139290208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2012/01/de-iowa-hungria.html' title='DE IOWA A HUNGRÍA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-791508880321064701</id><published>2011-12-22T12:29:00.000Z</published><updated>2011-12-22T12:29:30.263Z</updated><title type='text'>KIM JONG-UN, DUDOSO LÍDER EN BUSCA DE UN EPÍTETO</title><content type='html'>22 de diciembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La aparición pública de Kim Jong-Un, el Tercer Kim ( o Kim-3), junto al féretro de su padre, Kim Jong-Il, el "amado líder", encabezando la corte 'paleocomunista' norcoreana ha ilustrado la nueva ronda de especulaciones sobre el futuro del hermético país y avivado las dudas sobre la estabilidad regional.&lt;br /&gt; En artículos para FOREIGN AFFAIRS, tres destacados especialistas norteamericanos ofrecen sus análisis sobre las posibles consecuencias de la fragilidad del nuevo dirigente. Como avanzábamos hace unos días, se apunta una suerte de 'regencia'. En otras palabras, un liderazgo tutelado, o la tutela de un liderazgo sólo aparente. &lt;br /&gt; UNA SUCESIÓN PRECIPITADA&lt;br /&gt; Nicholas Eberstadt, autor de varios libros sobre Corea, afirma que, contrariamente a lo que hizo su padre, Kim  Il-Sung, fundador del país y de la dinastía, el segundo Kim no ha dejado las cosas bien atadas.  El 'Gran Líder', ciertamente, habría dudado. Primero pensó en su hermano Kim Jong Ju, pero el elegido resultó ser demasiado cruel, incluso para los estándares norcoreanos. Ensayó luego la idea de un liderazgo colectivo ('Party Center'), proyecto también condenado al fracaso por la naturaleza familiar del régimen. Fue entonces cuando escogió a su hijo primogénito, que parecía más interesado en la buena vida. Le inventó una mitología acorde con su destino político, lo formó, lo blindó y lo colocó al frente. Sus rivales, si quedaba alguno con posibilidades, se plegaron. Y Kim Jong-Il se convirtió en el 'Amado Líder'.&lt;br /&gt; Durante sus diecisiete años de mandato, Kim Jong-Il se complació en la arbitrariedad en la toma de decisiones y en una suerte de audacia temeraria en el exterior, con el desarrollo de su programa nuclear y sus provocaciones puntuales destinadas a obtener concesiones o apoyos puntuales  con que compensar las terribles consecuencias de su política para la población norcoreana. En el asunto sucesorio, se mostró curiosamente descuidado, según Eberstadt. Su hijo primogénito perdió todas las opciones después de protagonizar un escándalo internacional y el segundo desapareció de un día para otro sin motivo conocido.  &lt;br /&gt; Al final, le ha tocado al menor de sus hijos convertirse en el 'Tercer Kim'. Su debilidad parece evidente. Su promoción empezó muy tarde, sólo después de que el 'Amado líder' sufriera el último ataque coronario, el año pasado.  Precipitadamente, fue ascendido a general, sin la mínima  formación militar.  Apenas se sabe de él que estudió en Suiza y poco más, fuera de los ensalzamientos hiperbólicos oficiales. Su competencia para el cargo es más que dudosa. Aunque eso mismo se pensaba de su padre, a pesar de la previsora campaña de su progenitor.&lt;br /&gt; Los analistas creen efectivamente que el nuevo líder está rodeado de una camarilla que más que asesorarlo lo manipulará. Ken Gause,  autor de un libro sobre el 'reinado' de Kim Jong-Il, desmenuza nombres, cargos, responsabilidades y presuntas ambiciones de esa "bizantina estructura de poder" norcoreana. Su conclusión, como la otros expertos, es que un tío y una tía del joven Kim-3, serán sus tutores directos. Lo que no quiere decir que sean ellos lo que controlen el poder. Otros jerarcas conservan margen suficiente. Por ello, Gause considera probable la prevalencia de las ambiciones particulares y una peligrosa lucha por el poder, que podría "desgarrar al régimen". &lt;br /&gt;  LOS ESCENARIOS MÁS TEMIDOS&lt;br /&gt; El asesor de Bush Jr. para Asia y seguidor atento de la evolución norcoreana, Michael J. Green, desgrana los distintos escenarios que podrían derivarse de la debilidad del nuevo liderazgo norcoreano.&lt;br /&gt;  El primero, preocupante pero gestionable, consistiría en que, para ganarse el respeto de su corte, Kim Jong-Un quisiera emular a su padre y extremar las provocaciones, bien mediante la intensificación del programa nuclear, bien insistiendo en episodios de bravuconería militar. Los observadores señalan una fecha emblemática para testar la verdadera fortaleza del nuevo líder: el próximo mes de abril, fecha en la que se festejara el centenario de Kim Il-Sung, el padre de la patria.  Además, nos encontraríamos en periodo de campaña en Estados Unidos y en Corea del Sur y, por tanto, si Kim-3 ha aprendido algo de su padre, resultaría un momento propicio para crear situaciones difíciles.&lt;br /&gt;  Inquieta más  en Washington y otras capitales que al inexperto Kim - o a sus asesores/manipuladores se les ocurra plantear una especie de chantaje: que se le permita continuar con su programa nuclear a cambio de renunciar a la proliferación externa, es decir a no poner la tecnología nuclear coreana al servicio de otros estados poco simpáticos hacia Occidente. Ocurrió con Siria en 2003, e Israel se dio el gusto de destruir, cuatro años después,  el reactor montado con el apoyo técnico y el plantel humano que  Kim Jong-Il le brindó a Bachar el  Assad. &lt;br /&gt; En todo caso, como no parece que al joven Kim le brillen precisamente los espolones, se teme mucho más la eventualidad de un descenso en espiral hacia la anarquía, con varios grupos compitiendo por el poder, incluso hasta llegar a las manos, o sea a las armas. Ese tipo de conflicto desencadenaría, en primer término, una oleada de refugiados, lo que pone los pelos de punta en Seúl, Tokio y Pekín, principalmente. Pero lo que verdaderamente alarma a todo el mundo es la falta de información fiable sobre el desenlace más previsible de una crisis así, las dificultades para encontrar un interlocutor y, en consecuencia, las dudas sobre la estabilidad del control del arsenal nuclear. Estaríamos ante una amenaza a la seguridad de Asia de unas proporciones sin precedentes en más de medio siglo.&lt;br /&gt; EL PAPEL DE CHINA&lt;br /&gt; Ante este despliegue de escenarios privadores de sueño plácido, otros expertos apuntan al certificado de garantía que puede asegurar China. Pekín ha jugado siempre la carta norcoreana para sacar tajada en sus ambiciones diplomáticas y económicas. Cierto que con Kim Jong-Il, los jerarcas chinos habrían perdido en algún momento la paciencia. La prensa occidental afirmaba estos días que Pekín habría dado la 'bendición' al joven Kim. A saber...  &lt;br /&gt; Se sabe que China ha aumentado su inversión en proyectos industriales de Corea del Norte, especialmente en las minas de la región fronteriza entre ambos países. Las cantidades son modestas, apenas 100 millones de dólares, y están gestionadas por empresas medianas o pequeñas, de titularidad pública y privada, según Drew Thompson. A Pekin le interesaría por tanto la estabilidad de su incordiante vecino. &lt;br /&gt; Otro experto, en este caso Françoise Nicolas, director del Centro Asia, del Instituto francés de Relaciones Internacionales, sugiere en LE MONDE que precisamente a causa de estos intereses económicos, los chinos podrían tratar de imponer en Corea una evolución semejante a la suya, la versión coreana del 'capitalismo comunista'.&lt;br /&gt; Para Victor Cha, profesor de Georgetown e integrante de la administración G.W.Bush, la mejor garantía de estabilidad es que Corea del Norte se convierta en una provincia china, sin disimulos ni formalidades de independencia, según expone en un artículo para THE NEW YORK TIMES. Cha recuerda que gran parte de los dirigentes chinos ya estarían hartos de transferir utilidades a un régimen tan imprevisible.&lt;br /&gt; En todo caso, a Pekín parece que le interesaría recuperar el diálogo multilateral a seis (EE.UU., China, Japón, Rusia y las dos Coreas) con que se encauzó el desafío nuclear de Kim Jong-Il en 2006. La actividad diplomática se encuentra prácticamente interrumpida desde que se agravaron los problemas de salud del ahora fallecido. Está por ver si el Tercer Kim se aviene a la vía tranquila. De momento, es sólo el hijo del 'querido líder' o el nieto del 'Gran Líder'. Un dudoso 'líder' en procura de un epíteto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-791508880321064701?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/791508880321064701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=791508880321064701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/791508880321064701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/791508880321064701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/12/kim-jong-un-dudoso-lider-en-busca-de-un.html' title='KIM JONG-UN, DUDOSO LÍDER EN BUSCA DE UN EPÍTETO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3623369371495459711</id><published>2011-12-19T09:34:00.002Z</published><updated>2011-12-19T09:34:43.355Z</updated><title type='text'>MUERTE DE KIM JONG-IL: ¿COMIENZA LA ‘REGENCIA’?</title><content type='html'>19 de diciembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tardaremos tiempo –semanas, quizás- en obtener pistas sobre cómo se va produciendo la sucesión en Corea del Norte, tras la desaparición física de Kim Jong-Il.  La designación de Kim Jong-Un, uno de los hijos del fallecido (pero no el primogénito) ha sido confirmada. Sin sorpresas, por tanto, en lo que se refiere a la sucesión nominal. Lo que no está claro es la sucesión real.  Hace tiempo se tenía por seguro que este joven de unos 28 años (la edad real de los dirigentes es otra incógnita más) era demasiado inexperto como para presumirla la capacidad de conducir por si sólo los asuntos de Estado. Se pensaba en su momento (en Washington, en las capitales aliadas de Asia y probablemente en la potencia protectora –China) que una hermana y su marido vigilarían el comienzo de su mandato: de él mismo, de sus limitaciones e inexperiencia, y de los aparatos más reticentes del Estado.&lt;br /&gt; Los observadores del enigma norcoreano creen que el Partido del Trabajo (comunista) perdió la hegemonía política en beneficio de las Fuerzas Armadas, cuando Kim Jong-Il se afianzó en el poder. Muchas señales confirmaban esta hipótesis. Los propios cargos iniciales del ahora desaparecido eran fundamentalmente militares,  aunque, lógicamente, estaba situado en puestos estratégicos del partido. Pero el indicador fundamental era  el peso de los militares en la gestión de las ‘emergencias’ nacionales. En realidad, el país vivía (vive) en situación de emergencia permanente. Los ciclos de hambruna se repiten invariablemente. Como consecuencia de ello, las alarmas militares con sus vecinos se suceden. No son provocaciones, como a veces se interpreta en la prensa menos avisada. Son llamadas de auxilio. &lt;br /&gt; Algo parecido cabe decir del programa nuclear norcoreano. Más que un desafío a su vecina-rival, se trataría de una baza internacional (quizás la única) para conseguir la ayuda desesperada que el país necesita. La última crisis militar con Corea del Sur se produjo hace ahora un año, a finales de noviembre. El ataque contra un pequeño islote surcoreano en el Mar Amarillo tuvo lugar días después del comienzo de unas maniobras navales del vecino del sur. La alarma se disipó rápidamente, a pesar de que murieron medio centenar de marinos surcoreanos y de que en ciertos medios del país se inflamaron los ánimos. &lt;br /&gt; Estados Unidos y China mantuvieron la cabeza bien fría. Los norteamericanos confían en el bueno juicio de Pekín. La administración Obama consideraría más útil la tutela indirecta del régimen norcoreano que una intervención propia más activa. De ahí que la reacción de Washington tras hacerse público el fallecimiento de Kim Jong-Il haya sido singularmente prudente. El comunicado oficial señala que se sigue la situación ‘de cerca’ y que Washington desea la estabilidad en la península coreana. En Japón y Corea del Sur se ha convocado reunión urgente del Consejo de Seguridad y del Gobierno, respectivamente. Sin más comentarios, de momento.&lt;br /&gt; No resulta fácil predecir qué pasara ahora en el país. Pero probablemente no se producirán cambios dramáticos. La prioridad del nuevo dirigente nominal debe ser interna: la estabilidad institucional y la neutralización de los potenciales focos de descontento.  Decir algo más sería especular demasiado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3623369371495459711?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3623369371495459711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3623369371495459711' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3623369371495459711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3623369371495459711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/12/muerte-de-kim-jong-il-comienza-la.html' title='MUERTE DE KIM JONG-IL: ¿COMIENZA LA ‘REGENCIA’?'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-4515315216814259191</id><published>2011-12-17T08:11:00.002Z</published><updated>2011-12-17T08:11:09.042Z</updated><title type='text'>OBAMA, DEL ATLÁNTICO A VLADIVOSTOK</title><content type='html'>15 de diciembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A estas alturas, Barack Obama ya está examinando la cartografía del intenso año electoral que tiene por delante.  El presidente de los Estados Unidos entra en su año más delicado. Si no consigue la reelección en noviembre, su celebrada estrella puede quedar reducida al fiasco político más notable en una generación. &lt;br /&gt; Obama sabe que se le juega en casa. Por la gravedad y persistencia de la crisis, por la confianza desgastada de sus ciudadanos, por la ofensiva inclemente e irracional de sus adversarios... Y porque la única superpotencia acentúa sus reflejos introspectivos cuando se empina el camino.&lt;br /&gt; Nadie  -o casi nadie- discrepa de esta afirmación: los problemas mundiales pesarán en la larguísima campaña únicamente en la medida en que se presenten como instrumento coadyuvante para superar el depresivo estado de la economía norteamericana. Es de esperar, por ello, que Obama acentúe sus presiones sobre China, el gran acreedor, aspirante a superpotencia, pareja obligada de ese G-2 virtual que se superpone sobre otros "Gs" más institucionalizados (G-8, G-20, G-27, G-5...) de la escena internacional. Pero las delicadas circunstancias internacionales obligarán al Presidente (y candidato) a prestar especial atención a otra región del globo: Europa,  o Eurasia, la vasta extensión del Atlántico a Vladivostok.&lt;br /&gt; EUROPA: DISCREPANCIAS Y CONTRADICCIONES&lt;br /&gt; Las tribulaciones europeas se siguen con gran inquietud en Washington. En vísperas de la cumbre dedicada a la salvación del euro', Obama encargó a su secretario del Tesoro que cruzara en Atlántico para dejar claro a los grandes líderes continentales que Estados Unidos no se limitaría a ser un espectador en las terapias de reanimación que se decidan y apliquen en el primer espacio económico mundial. &lt;br /&gt; Como es lógico, la gira de Geithner estuvo rodeada de cuidada discreción y suma cordialidad. Pero apenas se pudieron suavizar las discrepancias. Sin duda, las más evidentes separan a Washington de Berlin. Tanto que Geithner no incluyó a esa capital en su gira. &lt;br /&gt; Uno de los principales 'germanólogos' del pensamiento exterior estadounidense, Andreas Möller, del Consejo de Relaciones Exteriores, señalaba recientemente que Obama y Merkel libran una 'batalla de ideas'. O dicho de otra forma, que existe un 'entendimiento muy distinto de cómo configurar una estrategia económica" en la situación actual.&lt;br /&gt; Antes de la cumbre de Bruselas, Obama hizo público el discurso público que el Secretario Geithner deslizó en privado. Advirtió el presidente que las políticas de austeridad y rigor fiscal, en este momento preciso, no son las más adecuadas para ayudar a salir de la crisis. Al contrario: sólo propiciarán un agravamiento y empujarán aún más hacia la recesión. En esta idea le secundan la mayoría de los economistas 'keynesianos' (Krugman, Stiglitz y otros), quienes no dejan de mostrar su preocupación por el pensamiento único que imponen Berlín y su brazo económico, el BCE. Para decirlo corto: es impensable que Estados Unidos entre en senda de recuperación si Europa no es capaz de romper el círculo infernal al que le conducen unas políticas centradas en la austeridad y un excesivo rigor fiscal. &lt;br /&gt; La canciller Merkel parece poco impresionada. En realidad, está convencida de que Obama actúa por presión electoral. Y a eso se le añade la credibilidad mermada del presidente norteamericano, quien no siempre ha hecho caso a los partidarios de un mayor activismo público en el impulso económico. Es cierto que Obama lanzó su programa de estímulo al comienzo de su mandato. Pero es evidente que no ha sido suficiente, y luego ha dudado, se ha quedado a medio camino o ha sido cortocircuitado, boicoteado e intimidado por la oposición republicana. Se le reprocha, en todo caso, no haber utilizado todas las armas (legales y políticas) a su alcance para profundizar en un camino keynesiano. Todavía es una incógnita si se decidirá, o si se lo permitirá esa comisión bipartidaria, encargada de reducir el déficit. En definitiva, que en Berlín y en otras capitales en sintonía con la sensibilidad germana, se percibe que Obama 'sermonea' discretamente a los europeos, con bastante lógica desde una óptica progresista, pero se ve atrapado en contradicciones de notable envergadura.&lt;br /&gt; VIVIR CON EL 'PUTINATO'&lt;br /&gt; En el otro frente europeo que Obama tiene abierto, las relaciones bilaterales con Rusia, las discrepancias teóricas, académicas o de sensibilidad se transforman en desplantes ríspidos que anuncian problemas propios de otros tiempos. &lt;br /&gt; Las denuncias de las irregularidades electorales, efectuadas por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, provocaron una irritación previsible en el Kremlin. El circunspecto Putin reprochó a la jefa de la diplomacia norteamericana que cuestionara la limpieza de los comicios legislativos antes de disponer de datos concretos. Lo que, según su juicio, 'dió el tono y la señal' a los que protestaron. En su misma intervención, Putin resaltó el apoyo económico extranjero a las organizaciones que han denunciado las irregularidades. Lo primero no parece cierto, porque las denuncias de fraude aparecieron enseguida, incluso antes de que comenzara la votación, debido a la falta de garantías de la maquinaria electoral, por no hablar de las discutibles reglas del juego. Lo segundo puede concedérsele al líder ruso. Es un hecho que las ong´s como Golos y otras no podrían haber realizado su trabajo sin apoyo financiero occidental. Lo que se calla Putin es que el nivel de presión e intimidación de esas organizaciones por parte de las autoridades locales resulta completamente inaceptable.&lt;br /&gt; Washington se ha resignado a otro mandato Putin, o a que Putin ejerza el poder sin disimulo, en el puesto delantero del tándem ruso. Ese no es el problema. Lo que podría explicar el paso al frente dado por Clinton (con el aval expreso e inmediato de la Casa Blanca, es preciso señalar) es la urgencia de la administración Obama por 'contener' al 'putinato'. Es más que probable que se hayan diluido las esperanzas de ese famoso 'reset' con Rusia que Obama propuso al poco de llegar al despacho oval. Pero no puede gobernar y encauzar su reelección, sin haber establecido el marco de las relaciones con Moscú. &lt;br /&gt; Rusia es clave para manejar la crisis siempre latente con Irán. Sin olvidar la tarea pendiente en Afganistán o la gestión de los sobresaltos árabes. Pero sobre todo, para ese complicado y escurridizo juego a tres bandas con los chinos. Está en juego la estabilidad en Asia, el otro gran motor no suficiente pero si imprescindible para tirar de la economía mundial. No ha pasado inadvertido en Washington la reacción Pekín al 'rifirrafe' entre Clinton y Putin. Ni que decir tiene que los chinos se han mostrado críticos con la actitud norteamericana. Pero los comentarios se han hecho con bajo perfil y de forma discreta.&lt;br /&gt; Callar o mirar para otro lado en Rusia no era, ni será, una opción para Obama, porque sus rivales republicanos, se lo hubieran reprochado, y no abandonarán su actitud vigilante durante el proceso electoral, sin duda. Excederse en la hostilidad hacia el Kremlin también comporta sus riesgos. Lo que pretendería Obama sería trazar unas rayas, no abandonar la política de diálogo y compromiso con el Kremlin, pero sin dejar de presionar a Putin para impedir que complete su temido proyecto autoritario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-4515315216814259191?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/4515315216814259191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=4515315216814259191' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4515315216814259191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4515315216814259191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/12/obama-del-atlantico-vladivostok.html' title='OBAMA, DEL ATLÁNTICO A VLADIVOSTOK'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-8951345550904150409</id><published>2011-12-07T10:44:00.002Z</published><updated>2011-12-07T10:44:55.254Z</updated><title type='text'>RUSIA COMO PROBLEMA</title><content type='html'>7 de Diciembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las elecciones legislativas en Rusia han confirmado la derrota y la victoria al mismo tiempo del partido de Putin, Rusia Unida. En unos comicios, perder quince puntos difícilmente permite eludir la sensación de fracaso. Pero, en los tiempos que corren, ¿quién no firmaría hoy en Europa revalidar una mayoría absoluta? &lt;br /&gt; Rusia, claro, no es un país europeo… occidental. El proceso electoral acumula tantas denuncias, críticas y sospechas de fraude, grande y pequeño, abierto y oculto, directo y retorcido, que su legitimidad ha sido puesta en entredicho, con más o menos claridad por distintas cancillerías occidentales. La OSCE, un organismo nacido de la guerra fría –en realidad, de la distensión, del diálogo Este-Oeste, y ahora reconvertido en un cuerpo de observación de buena gobernanza- se ha mostrado con su habitual lenguaje diplomático, poco comprometido, pero al menos inequívoco en la denuncia de falta de neutralidad del Estado, de mecanismos electorales poco transparentes, de favoritismo oficialista abrumador de los medios estatales.&lt;br /&gt; A Putin y a la élite que lo acompaña, protege y secunda le importan poco estas críticas. El presunto fraude le sirve para completar su proyecto de contar con una Duma (Parlamento) bajo control, una vez que, como parece seguro, vuelva a la Jefatura del Estado, en las elecciones de marzo. Para entonces, el actual presidente Medvedev ya habrá vuelto al puesto que él abandona ahora. Tándem, permuta, intercambio en la cúspide visto por los analistas como un síntoma más de la fallida democracia rusa.&lt;br /&gt; UN FUTURO SOMBRÍO&lt;br /&gt; Estos enjuagues más o menos burdos, en cualquier caso, constituyen el problema menor, aunque parezca chocante decirlo. Lo que verdaderamente preocupa, fuera y dentro de Rusia, es el futuro del país, su estabilidad, su sostenibilidad. La fiesta ha terminado. El boom económico y la relativa prosperidad se han agotado. &lt;br /&gt;Algunos analistas occidentales, muy en la línea del catastrofismo habitual sobre el destino del país más grande de la tierra, consideran que Rusia se encamina hacia un desastre económico. Así lo asegura, por ejemplo, Iulia Joffe en un reciente trabajo para FOREIGN POLICY. Las necesidades sociales y, sobre todo, las exigencias de modernización del país no podrán ser cubiertas por la renta de los productos energéticos. Peor aún, las grandes reservas siberianas se agotarán pronto y no hay tecnología ni tiempo para explotar las de Ártico.  &lt;br /&gt;En los think-tank y publicaciones especializadas occidentales –anglosajones, sobre todo- se acumulan los análisis sobre el declive ruso. A partir de su demografía alarmante, la más vulnerable del mundo, se suceden las previsiones oscuras. Lilia Shetsova, en FOREIGN AFFAIRS, repasaba hace apenas dos meses la triada crítica de Rusia: el agotamiento del modelo de crecimiento, el descontento social galopante y una corrupción sistémica. Las vastas riquezas del país se antojan insuficientes para conseguir una modernización inaplazable de las infraestructuras, casi las mismas que en tiempos de la URSS. El famoso ‘consenso social’ de la era Putin está agotado: se ensanchan las diferencias entre ricos y pobres (eso también ocurre en Occidente). El malestar social empieza a ser visible. Aumenta la criminalidad, el nacionalismo xenófobo. Las encuestas reflejan la frustración. Se escuchan voces pidiendo cambios profundos. Hay un sabor a revuelta. &lt;br /&gt;Estas circunstancias adversas han provocado el temor de las élites, que se protegen acudiendo a mecanismos habituales: defensa cerrada de privilegios e incremento de los reflejos represivos. Los más favorecidos blindan sus intereses. O los ponen a buen recaudo… fuera del país. En los últimos meses, la evasión de capital supera los 50 mil millones de dólares. La nueva ‘nomenklatura’ manda a sus hijos a estudiar fuera, acumula pisos, rentas, se prepara para un abandono precipitado del país. Dice Shetsova que 150.000 rusos de clase media, intelectuales, tecnócratas, gente formada, ha dejado el país en los últimos tres años.&lt;br /&gt;A los que se quedan les esperan más penurias. El número de rusos que han caído por debajo de la línea oficial de la pobreza se ha incrementado un 10% sólo en lo que va de año. El Estado protector de Putin empieza a diluirse. El deterioro de los servicios públicos es galopante. &lt;br /&gt;Para someter a raya el descontento, deberá reforzarse el control social, más aún de lo que ya se ha ejecutado en los últimos años. El presupuesto del Estado, en un momento en que el dinero es necesario para otras cosas, está lastrado por un coste excesivo en aparatos de seguridad y defensa (casi un 60% del gasto público). Las protestas del Ministro de Economía, escandalosamente públicas, la han apartado del gobierno. Alexei Kudrin es un hombre respetado por los medios económicos. Ahora, Putin y Medvedev buscarán alguien con menos ambiciones para ese puesto. Alguien que sea respetado dentro, pero también fuera, porque Rusia necesita desesperadamente la inversión occidental.&lt;br /&gt;UN SOCIO INCÓMODO DE OCCIDENTE&lt;br /&gt;Para conseguirla, se hace preciso operar algunas rectificaciones en política exterior. En sus últimos años de su primer periodo presidencial, Putin se mostró esquivo, áspero y hasta hostil con Wasghington. Obama le echó una mano, proponiendo una revisión de las bases de la relación bilateral (el famoso ‘reset’). El resultado ha sido poco brillante. Dice la mayoría de los analistas occidentales que los estrategas de los cuerpos de seguridad rusos contaban con el inevitable declive de Occidente y con un polo emergente alternativo al que Rusia podría engancharse para recuperar el esplendor perdido. Esta tesis la sintetiza recientemente Andrew Kuchins, un analista senior del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales de Washington, en un artículo para FOREIGN AFFAIRS. &lt;br /&gt; La apuesta no ha resultado muy exitosa, porque existen demasiadas contradicciones en las nuevas alianzas de Moscú. El auge de China es tan abrumador que produce más inquietud que tranquilidad en el Kremlin. La debilidad económica de Rusia no puede permitirse poner una cara demasiado agria a Estados Unidos porque necesita su tecnología para asegurar la modernización de sus vetustas estructuras. Pero ese camino de vuelta no será fácil. Washington exigirá ciertas garantías y, desde luego, apoyo en los escenarios más delicados (Irán, Afganistán) y cierta colaboración para ‘encuadrar’ a China en unas normas de respeto e las reglas del juego.&lt;br /&gt; Afrontar el deterioro económico, el descontento social y mejorar las relaciones con Occidente no podrá hacerse incrementando las políticas represivas. O no debería. De momento, la respuesta a las protestas por los fraudes electorales ha sido dura y poco conciliadora. Parece ser el reflejo autoritario del grupo de ‘Ozero’, la dacha donde se conocieron y trabaron amistad aquellos jóvenes apparatchik de San Petersburgo en los primeros noventa.  &lt;br /&gt;Durante años, autoritarismo y pragmatismo se han combinado para rectificar el caótico proceso que siguió al hundimiento de la Unión Soviética. Está por ver si la fórmula puede mantenerse o si las contradicciones, debilidades intrínsecas y problemas abrumadores que soporta ese inmenso país lo arrastran hacia ese escenario sombrío en el que se extienden quizás con excesivo catastrofismo numerosos expertos occidentales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-8951345550904150409?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/8951345550904150409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=8951345550904150409' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8951345550904150409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8951345550904150409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/12/rusia-como-problema.html' title='RUSIA COMO PROBLEMA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-420246011298701493</id><published>2011-12-01T12:32:00.002Z</published><updated>2011-12-01T12:32:54.292Z</updated><title type='text'>EL FANTASMA DEL ‘CALIFATO’: SENTIDO Y ALCANCE DE LAS VICTORIAS ISLAMISTAS</title><content type='html'>1 de diciembre de 2011&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El islamismo moderado parece confirmarse como fuerza política dominante en los procesos de cambio político que se están produciendo en el mundo árabe. No debería suponer una sorpresa. Sin embargo, se percibe cierta inquietud en sectores políticos, intelectuales y mediáticos occidentales. En parte, por los mensajes ambiguos de los islamistas sobre sus proyectos políticos. Pero también debido al efecto pernicioso que ha conseguido implantar una información descuidada, en el mejor de los casos, cuando no claramente manipuladora.&lt;br /&gt; Lo cierto es que tendremos una visión más certera de la dimensión, el alcance y la significación de las victorias electorales islamistas en Túnez y Marruecos, y la más que previsible en Egipto, si analizamos caso por caso, aunque no haya motivos para admitir una tendencia global, un factor multiplicador en el proceso en curso. Me concentraré en, Marruecos y Egipto, ya que en un comentario anterior se examinó con detalle el caso tunecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARRUECOS: ¿UN CONTRAPESO A PALACIO?&lt;br /&gt; Los vientos de cambio en Marruecos han resultado más apacibles que en otros países de la zona. Varias son las razones que explicarían esta moderación en el impulso del cambio.  No se explica –no del todo, al menos- por el férreo control de la población que ejercen de los aparatos del Estado (algo común en todos los países de la zona); tampoco por la debilidad de los partidos políticos (en Marruecos, muy domeñados, pero con sólidas y veteranas estructuras organizativas); ni siquiera por la falta de liderazgo alternativo (también ha surgido allí un movimiento juvenil, el 20 de febrero, con características similares al tunecino o al egipcio). &lt;br /&gt;Más bien, hay que buscar la explicación en la singularidad del régimen político marroquí. La actitud reverencial de la población ante el monarca, máxima autoridad política, pero también religiosa, reduce o neutraliza ciertos apetitos revoltosos. A ello se une un cinismo muy identificable de la población, quizás por estar más influenciada que otras vecinas por gustos y valores occidentales. El sentido pragmático del marroquí medio (es decir, de las clases populares) le hace bastante inmune a las aventuras políticas. &lt;br /&gt; Esta actitud se refleja en la tasa de participación. La cifra oficial del 45% ha sido interpretada de manera muy diversa. Como señala la investigadora Dafne McCurdy en un interesante trabajo para FOREIGN POLICY, el gobierno ha exagerado su importancia, comparándola con el 37% obtenido en 2007. Pero hay que tener en cuenta que en ese año se registraron para votar dos millones de personas más (15 millones y medio, en total) que este año (sólo 13 millones y medio). En consecuencia, no ha votado más gente ahora. Y ello, a pesar de que, en esta ocasión, se suponía que se inauguraba un nuevo tiempo político, tras los cambios constitucionales refrendados en verano, que reforzaban el poder del Parlamento y de los partidos y disminuían el de la Corona. La participación en 2011 ha sido inferior en más de seis puntos inferior con respecto a 2002  y de doce puntos en relación a 1997. Esto parece indicarnos que el descreimiento hacia el sistema no se ha mitigado por la promesa de un cambio en el que casi nadie cree. &lt;br /&gt; En esas condiciones, el voto preferente, que no mayoritario, a la opción islamista moderada puede interpretarse como un reflejo conservador del electorado. El apoyo obtenido por el Partido de la Justicia y el Desarrollo no ha llegado al 30%, lo que le obligará a forjar un pacto con los nacionalistas de Istiqlal y con otras fuerzas menos oficialistas (dudosos los socialistas, por su recelo de la orientación religiosa del PJD) para poder formar gobierno, en base a los nuevos preceptos constitucionales.&lt;br /&gt; El PJD se ha cuidado muy mucho de moderar su lenguaje. Cauto y ambiguo, como sus correligionarios en Túnez y en Egipto (incluso en Libia, donde apenas si están organizando sus opciones), los islamistas marroquíes han basado su atractivo electoral en su compromiso de lucha contra la corrupción. Su líder, Abdelilah Benkirane, no es un Ahmadineyad precisamente. Fue elegido en 2008 por sus credenciales claramente moderadas y su defensa de un trono fuerte y poderoso. Reemplazó en el liderazgo del partido a Saad Al-Din Al-Uhtami, quien preconizaba la instauración de una monarquía parlamentaria en el país. Benkirane puede ser más o menos próximo a Palacio (amigo del rey, comentan algunos). Pero no ha llegado al punto de integrar a su partido en ese conglomerado de formaciones puramente satélites de Palacio (el llamado G-8).&lt;br /&gt; EGIPTO: UN TEMOR APRESURADO&lt;br /&gt; En Egipto, el complejísimo e interminable sistema electoral (imposible de explicar en estas líneas) hace que tengamos que esperar meses hasta conocer la verdadera composición de la Asamblea Constituyente. Las primeras estimaciones correspondientes a las jornadas electorales de esta semana parecen confirmar el liderazgo del Partido de la Justicia y la Libertad, rama política de los Hermanos Musulmanes. &lt;br /&gt; La Hermandad ha capeado con bastante cautela el rebrote contestatario de las últimas semanas. Primero, se avino a un pacto con los militares (como otras fuerzas liberales, por cierto) para neutralizar a los más exigentes en la Plaza Tahrir. Después, cuando se zanjaron las protestas con violencia gubernamental, se desmarcaron y se mostraron más críticos con la conducción de las Fuerzas Armadas. El empeño de los HHMM consistía en proteger el proceso electoral, en primer lugar, porque se sabían beneficiarios de sus resultados. Pero también porque eran conscientes de que la ‘revolución permanente’ podría precipitar al país en el caos. La famosa frase de uno de los generales de la Junta, ‘Egipto no es sólo la Plaza Tahrir’, es asumida plenamente por los Hermanos. &lt;br /&gt;En ciertos ámbitos de Occidente ya se glosa la islamización de Egipto. De los HHMM se ofrece a menudo una imagen como de lobos vestidos de cordero. Recientemente, en  FOREIGN AFFAIRS, Eric Trager les dedicaba un artículo titulado ‘Los inquebrantables Hermanos Musulmanes’, en el que se describía al detalle el riguroso proceso de selección y adoctrinamiento de sus integrantes y se apostaba por el oscuro futuro de un ‘Egipto liberal’, como si eso hubiera existido alguna vez.  &lt;br /&gt;En parte, esta apreciación está ampliamente influida por años de ‘islamofobia’ descarada por los  ‘neocon’ y por un amplio sector de los medios anglosajones. Y no menos, desde la derecha israelí, por supuesto. Uno de sus medios más potentes, el JERUSALEM POST, publicaba esta semana un análisis que comenzaba así: “Los peores temores acerca de las revueltas árabes parecen confirmarse…Los islamistas están en ascenso”. El comentario venía luego aderezado por el supuesto apoyo de la mayoría de los egipcios a las más estereotipadas fórmulas de la ‘sharia’ (lapidación, pena de muerte, corte de manos…). Lo que no impedía que, en la misma consulta, realizada por el norteamericano PEW RESEARCH CENTER, se mostrara que esa misma mayoría no deseaba un gobierno monocolor de los ‘piadosos’. &lt;br /&gt;Aunque haya una facción más radical, más cercana a los ‘revolucionarios de la plaza’, lo cierto es que el ‘establishment’ de la organización parece tener el proceso bajo control. En declaraciones a DER SPIEGEL, uno de sus portavoces, Mahmud Ghoslan asegura que ellos no se atienen a los modelos iraní o turco, sino que generarán uno propio y desmiente que oculten su agenda: de los nueve miembros del Consejo Supremo, cinco se doctoraron en Universidades norteamericanos –recuerda Ghoslan-, “somos templados y moderados, de mente abierta”.&lt;br /&gt;Añado brevemente que el ‘número dos’ de los HHMM, Ezzan El Eriam, con quien me entrevisté durante dos horas en El Cairo hace unos años, me transmitió la misma impresión de moderación y templanza. Salvando las distancias, no me parece descabellado comparar a estos islamistas (egipcios, marroquíes, tunecinos) con la Democracia Cristiana europea de posguerra.&lt;br /&gt;Lo relevante es que los progresistas egipcios, aunque contrarios a un dominio de la ‘cofadría’, consideran su previsible triunfo como un mal menor. En un interesante artículo para THE INDEPENDENT, el veterano periodista británico Ian Birnell reproduce, a modo de muestra, un comentario de Yara, una joven de la Plaza Tahrir situada en las antípodas de los piadosos dirigentes en ciernes: “No queremos a los Hermanos Musulmanes al mando, pero tampoco los tememos”. Birnell añade que la dependencia  del turismo y el ejercicio del poder moderarán los impulsos radicales de los HHMM. Después de todo, “¿en qué se diferencian ellos de la derecha religiosa en América, de esos zelotes del ‘Tea Party’ que intentan imponer sus anticuadas creencias a todos los individuos?”, se pregunta el colega británico. &lt;br /&gt;Por tanto, el temor al ‘califato’, a un viento de pureza religiosa que reduzca derechos y repliegue a las sociedades islámicas a un tiempo oscurantista y opresivo, parece precipitado. La salida islamista parece una respuesta conservadora, de refugio en opciones templadas, más autóctonas, frente al falso modernismo de unos regímenes ‘republicanos’ corrompidos, cleptócratas, imbuidos de un ‘modernismo’ occidental falsario y elitista. El proclamado ‘socialismo árabe’, nacionalista y liberador, se consumió, en la práctica, en un estatalismo ineficaz, depredador, corrupto y derrotado sistemáticamente, dentro y fuera, en las guerras contra el enemigo israelí y en la lucha contra la pobreza y el subdesarrollo.&lt;br /&gt; El islamismo no es seguramente la solución para las sociedades árabes, y es comprensible por ello el recelo que las tendencias electorales despiertan en medios progresistas occidentales. Pero las propuestas aperturistas, modernistas, participativas, liberales y, si se quiere, ‘revolucionarias’ (‘el espíritu de Tahrir’) necesitarán mucho más que proclamas bienintencionadas y campañas cibernéticas para prender en el ánimo de unas masas árabes profundamente escépticas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-420246011298701493?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/420246011298701493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=420246011298701493' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/420246011298701493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/420246011298701493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/12/el-fantasma-del-califato-sentido-y.html' title='EL FANTASMA DEL ‘CALIFATO’: SENTIDO Y ALCANCE DE LAS VICTORIAS ISLAMISTAS'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-8370439962525674572</id><published>2011-11-27T10:04:00.000Z</published><updated>2011-11-27T10:04:08.323Z</updated><title type='text'>OBAMA: PASO AL FRENTE EN ASIA</title><content type='html'>24 de noviembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No es previsible que la política exterior tenga un gran peso en las elecciones del año próximo en los Estados Unidos. El desempleo, la crisis económica, el papel del Estado de los servicios público y el manido asunto de los values (valores) dominarán seguramente la campaña y determinarán el resultado.&lt;br /&gt; No obstante, hay asuntos de política exterior que tiene una repercusión económica directa y contundente. Quizás el caso más claro, el que mejor percibe la opinión pública norteamericana, es el de las relaciones con China. En sus tres años de mandato, desde distintas latitudes políticas, se ha percibido como blanda, vacilante o desconcertada la actitud de Obama hacia la gran potencia emergente.  Durante su reciente gira asiática, el presidente estadounidense ha escenificado un giro o, al menos, ha emitido un mensaje claro: está en marcha, y públicamente, una estrategia de contención y compromiso hacia Pekín.&lt;br /&gt; REFUERZO DE LA PRESENCIA MILITAR&lt;br /&gt; El primer pilar es el refuerzo de la presencia militar en la zona. Estados Unidos parece decidido a reforzar su presencia naval en el Pacífico, donde es una potencia innegable, y de donde nunca se ha retirado, aunque se haya hecho menos visible en las últimas décadas. El primer paso es el anuncio del envío de 2.500 marines a la base australiana de Darwin, un enclave estratégico desde el que se vigilará el despliegue aeronaval de Pekín en el llamado Mar del sur de China, una región marítima objeto de serias dispuestas entre varias potencias ribereñas (la propia China, Filipinas, Vietnam). &lt;br /&gt; Obama anunció esta decisión ante el Parlamento australiano, en vísperas de reunirse con sus socios estratégicos asiáticos en Indonesia, en la cita anual de la ASEAN, en la que también estaba presente China, por supuesto. Aunque la medida sea muy discreta, lo importante es el camino que indica, según algunos analistas. En efecto, Obama aseguró también que los recortes previstos en el presupuesto del Pentágono (400 mil millones de dólares en los próximos diez años) no afectarían a la solidez de la seguridad asiática. De esta forma, el presidente confirmó lo que algunos de sus colaboradores ya venían apuntando desde hace tiempo: Asia será la prioridad estratégica de Estados Unidos en el siglo XXI. Hillary Clinton fijó doctrina en un reciente artículo en Foreign Policy;  el Secretario de Defensa, Leon Panetta, se ha referido en tono abiertamente crítico a la "falta de transparencia" del presupuesto militar y del despliegue operativo de China; y, finalmente, Thomas Donillon, el Consejero de Seguridad Nacional, anunció el necesario 'reequilibrio del énfasis estratégico'  de Estados Unidos, una vez que se liquiden las operaciones militares en Irak y Afganistán.&lt;br /&gt; HACIA EL PRIMER ESPACIO ECONÓMICO MUNDIAL&lt;br /&gt; El segundo pilar es el económico. Si Estados Unidos quiere afirmar y reforzar su presencia militar es porque necesitar asegurar el gran espacio económico, comercial y financiero del futuro (ya presente, en realidad). Esa zona disputada del Mar de China constituye el escenario fundamental de las rutas mercantiles regionales. El valor del comercio que transita por esas aguas supera los 5 billones de dólares, la tercer parte de los cuales atribuibles a transacciones norteamericanas.&lt;br /&gt; Pero, además, resulta de capital importancia para Estados Unidos 'estabilizar' la zona para asegurar el gran proyecto estratégico asiático de Washington: el 'TransPacific Partnership'; es decir, la gran zona de libre comercio del Pacífico. De momento, China no está incluida en este club, en tanto no 'cumpla' ciertas normas 'liberales' de comportamiento económico, comercial y monetario. &lt;br /&gt; UNA COALICION REGIONAL FRENTE A PEKIN &lt;br /&gt; El tercer pilar es el diplomático. Más allá de la disuasión militar, esta apuesta de Washington tiene un significado político. Obama envía, por fin, lo que muchos de sus socios asiáticos le reclamaban con ansiedad desde su llegada a la Casa Blanca: un pronunciamiento claro de firmeza frente a Pekín. Hasta ahora, la política de la Casa Blanca se percibía entre sus aliados como excesivamente apaciguadora. A esta percepción han contribuido notablemente los 'halcones' republicanos. Sea como fuere, la administración norteamericana se ha embarcado en una intensa campaña diplomática.  Durante la reciente gira asiática, Obama hizo algo que a Pekín no debió gustar en absoluto: defender un enfoque multilateral para abordar las disputas marítimas regionales.  Los chinos han insistido en tratar con cada país los diferendos concretos; de esta forma, su capacidad de presión es más fuerte. &lt;br /&gt; Lo más llamativo, en todo caso, es el anuncio del establecimiento de vínculos con Myanmar (Birmania).  El régimen militar ha adoptado algunas medidas de apertura, desde la designación del general Thein Sein como nuevo presidente del país. La propia oposición birmana, con la emblemática Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi a la cabeza, ha considerado alentadoras la evolución del régimen y se dispone a participar en el juego político. Obama se apresuró a tomar el testigo y anunció la próxima visita de la Secretaria Clinton a Rangún, aunque se cuidó de advertir que las autoridades birmanas debían dar muchos pasos todavía para alcanzar la democracia y el respeto de los derechos humanos.  &lt;br /&gt; Este maniobra de acercamiento a Myanmar también está relacionada con la política de firmeza hacia China, porque el régimen militar birmano pasa por ser uno de los principales aliados regionales de Pekín. No obstante, en los últimos tiempos se ha percibido en la región y en Occidente ciertas fricciones entre los dos países. El proyecto de construcción de una prensa en Myanmar puso en evidencia estas discrepancias. De hecho, hay quien asegura que en la apertura del régimen pesa más la búsqueda de nuevos aliados que un deseo democratizador. &lt;br /&gt; Desde China, este giro norteamericano ha sido recibido con la habitual duplicidad. Lenguaje duro y desafiante en alguno de los medios oficiales (el Global Times, portavoz oficioso en política exterior, denunció maniobras dañinas e intento de arrinconar a China). En cambio, en la cumbre de la ASEAN, el primer ministro Wen Jiabao optó por un tono evasivo, moderado y elegante, muy en su línea, ya que pasa por ser el líder más reformista de la cúpula china. Aunque rehusó entrar en el fondo de la cuestión, se abstuvo de defender los puntos de vista oficiales más polémicos. &lt;br /&gt; En definitiva, Estados Unidos oficializa esta 'nueva fase' de su política asiática, inaugura un tono público más firme con Pekín, contención sin renunciar al compromiso de incorporar a China al concierto internacional, y reafirma su condición de líder regional, en un nuevo 'balance estratégico'.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-8370439962525674572?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/8370439962525674572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=8370439962525674572' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8370439962525674572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8370439962525674572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/11/obama-paso-al-frente-en-asia.html' title='OBAMA: PASO AL FRENTE EN ASIA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5352004796566247033</id><published>2011-11-18T08:36:00.002Z</published><updated>2011-11-18T08:36:25.938Z</updated><title type='text'>EL ESPEJISMO EUROPEO</title><content type='html'>17 de noviembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En medio del naufragio, gobiernos, parlamentos, representantes políticos, portavoces mediáticos y líderes sociales europeos persiguen desesperadamente fórmulas no ya para acabar con la crisis, sino, en el mejor de los casos, para suavizarla y/o acortarla. Lo cual no quiere decir que se detecte pluralismo en el debate. Salvo desde posiciones muy minoritarias, se impone una suerte de 'pensamiento único', el mismo que alentó, estructuró intelectualmente, y ahora pretende justificar y escamotear escandalosamente las causas y efectos de la crisis.&lt;br /&gt; LA 'SOLUCION' TECNÓCRATA&lt;br /&gt; Sorprende el entusiasmo  -o al menos el alivio- que ha provocado la instauración de sendos gobiernos 'tecnocráticos' en Grecia e Italia. Quizás sea la desesperación o el rechazo a lo conocido, pero ha bastado con conocer la identidad de los dos nuevos 'capitanes' para sembrar semillas de 'esperanza'. Se ensalzan los perfiles de Papademos y Monti, se enfatiza su competencia, se destaca su 'apoliticismo' (por así decirlo). En cambio, se silencia o se aplica sordina a otros rasgos inquietantes. En el caso de Monti, el más laureado, se pasa por alto su trayectoria profesional en defensa de políticas claramente responsables del desaguisado.  ¿Qué confianza merece el hombre que actuó de 'conseguidor' de Goldman Sachs en Europa? LE MONDE, en su perfil actualizado del nuevo jefe del gobierno italiano, recuerda esta línea de su curriculum pero elude valorarla, sumándose al tono positivo general.&lt;br /&gt; Desde otra sensibilidad mediática, declaradamente liberal, el semanario británico THE ECONOMIST afirma en su último comentario editorial que los tecnócratas pueden ser buenos  para determinar medidas financieras, sostenibilidad de la deuda y tipos de esfuerzos a realizar. Pero matiza: "no lo son tanto a la hora de establecer cómo debe ser distribuido ese esfuerzo, si se debe elevar impuestos o recortar prestaciones a uno u otro sector social (...)  Ésas son cuestiones políticas, no técnicas. Y no dejarán de serlo porque se nombre primer ministro a un tecnócrata". &lt;br /&gt; Más allá de las virtudes y capacitaciones personales, lo cierto es que los que deciden o los dueños del 'relato de la crisis' se empeñan en afirmar que las cosas empiezan a encauzarse. Ojalá. Pero debe permitirse serias dudas al respecto.&lt;br /&gt; Entre las mayores preocupaciones recurrentes durante la gestión política de la crisis, se encuentra el deseo -la ansiedad, podríamos decir- de 'salvar' el proyecto europeo. Lo que, en primer término, y en este momento de la película, equivale a reflotar el euro. Algunos economistas reputados sobre cuya competencia no cabe albergar muchas dudas, impugnan esta visión. No sólo los archileídos y respetados 'nobeles' Krugman o Stiglitz. Otros más 'neutros' o incluso ortodoxos, más apegados a la ideología neoliberal, o 'social-liberal' están empezando a cuestionarse ciertos dogmas vigentes desde los ochenta.&lt;br /&gt; Pero no parece que estas críticas, dudas o revisiones vayan a hacer zozobrar la mano de hierro que conduce el timón europeo. Estos días, se debate con fruición imprecisas propuestas de cambios legislativos y jurídicos para evitar, prevenir o, eventualmente, sancionar a 'incumplidores'. &lt;br /&gt; LA RECETA ALEMANA&lt;br /&gt; Alemania encabeza ese esfuerzo. La canciller Merkel, obligada a ciertas concesiones para evitar una catástrofe en Grecia, parece escarmentada y quiere asegurarse de que no volverá a ser colocada ante un dilema indeseable. Lo hace por convicción, sin duda, forjada en su tardía militancia anticomunista y en su rigurosa formación luterana. Pero también empujada por sus urgencias electorales. Los democristianos alemanes encadenan siete derrotas electorales regionales, sus socios liberales se derrumban y la perspectiva de la pérdida del poder federal, como puro castigo, resulta inquietamente real. &lt;br /&gt; Hay en Alemania un convencimiento obstinado en que la culpa de todo esto la tienen los gobiernos 'gastones' europeos (del sur, principalmente) y sus sociedades irresponsables o ligeras de costumbres. No toleran que mientras ellos, los alemanes, han hecho sacrificios y se han ajustado a consumir conforme a sus posibilidades, los demás han dado rienda suelta a sus caprichos y excesos. Algo de razón pueden tener. Pero tienden a cerrar los ojos ante la realidad de la aparente prosperidad alemana. El crecimiento germano se basa en la fortaleza de su sector exportador, algo que no se ha construido durante ni en los años inmediatos a la crisis, sino en décadas. Y, por cierto, con base no sólo en el esfuerzo propio sino en la generosidad ajena durante los años de la reconstrucción de posguerra.&lt;br /&gt; Alemania ha sido 'generosa' con muchos países europeos, porque, entre otras cosas, el desarrollo de esos a los que ha contribuido a ayudar garantizaba la fortaleza de su economía, la fidelización de sus mercados para sus productos manufacturados y de alto valor añadido.&lt;br /&gt; Francia se pega a la rueda alemana, como los ciclistas que no confían demasiado en sus fuerzas y esperan ser 'llevados' a meta sin quedar descolgados. El presidente Sarkozy está obsesionado con no separarse de la 'locomotora alemana'. De ahí que se haya rescatado la tesis del 'directorio europeo' comandado por el famoso eje París-Berlín, para escenificar una carrera con el pelotón partido (o sea: la Europa a varias velocidades). Pero lo cierto es que Sarkozy hace virtud de la necesidad: no puede ocultar, entre otras cosas, que el naufragio transalpino amenaza seriamente la estabilidad de los bancos franceses, muy comprometidos por la deuda italiana.&lt;br /&gt; En otras instancias y capitales europeas, las presiones alemanas y la ansiedad francesa han provocado alarma. Se escuchan reproches y admoniciones más o menos elegantes. Bruselas se ha convertido en un hervidero de cabildeos y cenáculos de unos países y otros: los de la locomotora, todos los del euro, los más solventes del euro, los ajenos al euro. Más que fracturas ideológicas o políticas, hay puras posiciones de poder... o de debilidad.&lt;br /&gt; Con la reforma del Tratado de Lisboa, recién estrenado, Merkel pretende blindar el proyecto europeo, aplicando esa máxima comunitaria de que 'Europa avanza a golpe de crisis'. Este pretendido axioma se instauró en los noventa, cuando otras turbulencias financieras y monetarias pusieron en jaque la integración europea y generó dudas y debilidades políticas notables. Entonces, Alemania arrostró gran parte de la responsabilidad por las dificultares que se autoimpuso al forzar una unificación precipitada y altamente gravosa, de la que toda Europa se resintió. No más, desde luego, que la propiedad sociedad alemana, por mucho entusiasmo que el 'reencuentro' provocara en la mayoría de los ciudadanos.&lt;br /&gt; ¿OBSTINACIÓN O DESIGNIO?&lt;br /&gt; Se antoja como manifestaciones del gran espejismo europeo las supuestas 'soluciones clásicas': el rigor (para la mayoría), la austeridad (selectiva), el temor a la amenaza fantasma de la inflación (inexistente), el anatema del gasto público (inversión social), la demonización de la deuda (la pública), la persistencia en la desregulación (laboral, financiera, etc.). O ahora, después del desaguisado, la debilidad en el control de las finanzas y la ausencia de sanciones contundentes de las prácticas directamente o indirectamente delictivas. Se persiste en atar el proyecto de integración europea a los grandes intereses económicos con escasa atención a las necesidades y aspiraciones sociales.&lt;br /&gt; No es posible que opciones descaradamente ideológicas -y hasta cargadas de cierto fanatismo- se presenten como recetas puramente técnicas. Que, como tales, sólo deben (y ahora pueden) ser aplicadas por técnicos. Eso sí, todos ellos investidos de un sacerdocio coloreado con los matices extraídos de la paleta que ha ennegrecido el panorama social europeo todos estos años. ¿Es obstinación, rigidez? ¿O todo obedece a un designio cuidadosamente programado? &lt;br /&gt; Hay otra dimensión de este espejismo europeo: el considerar que los ciudadanos de los países miembros quieren más Europa, una casa común, un proyecto federal o confederal. Se citan encuestas, por supuesto. Pero la crisis ha dejado claro que el vigor de los estados-nación persiste y que la solidaridad intereuropea no estaba tan madura como se proclamaba con la mejor intención. En las distintas posiciones observadas durante las últimas semanas por unos y otros se percibe más la ansiedad por salvar los muebles propios que por preservar el edificio común.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5352004796566247033?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5352004796566247033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5352004796566247033' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5352004796566247033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5352004796566247033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/11/el-espejismo-europeo.html' title='EL ESPEJISMO EUROPEO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-2869988315545994186</id><published>2011-11-14T16:24:00.003Z</published><updated>2011-11-14T16:24:59.384Z</updated><title type='text'>ITALIA: EL CADÁVER Y EL ENTERRADOR</title><content type='html'>14 de noviembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una epidemia (política) mortal  recorre Europa. Afecta a los dirigentes. O, más apropiadamente, a los  jefes de gobierno y sus colaboradores más inmediatos (aunque no a todos). Este panorama de cadáveres (figurados)  sólo es comparable, en su aspecto tétrico, al que componen los zombies: en realidad, ya están muertos, y lo saben, o lo sospechan, pero caminan y caminan, como si confiaran en que, haciéndolo, funcionará algún tipo de conjuro que, al cabo, les librará in extremis de su destino mortal. &lt;br /&gt;La 'crisis financiera' (como se llama un poco a la ligera, para que encaje bien en los titulares de prensa y rótulos de los telediarios) se ha llevado por delante ya a media docena de líderes europeos en los tres últimos años. A unos los han apartado las urnas, cuando se ha propiciado esa oportunidad; a otros, sus propios correligionarios o socios de coalición. En realidad, unos y otros han sido agentes interpuestos. El verdadero verdugo ha sido... LA CRISIS.&lt;br /&gt;LA PARADÓJICA CAIDA DE BERLUSCONI&lt;br /&gt;El último en caer ha sido el italiano Silvio Berlusconi. Como intérprete esencial del espectáculo en política, su 'desgracia' no ha decepcionado, por supuesto. Su salida nocturna del Palacio Chiggi, el sábado 12 de noviembre, constituye una pieza melodramática más de su carrera (pseudo) política. &lt;br /&gt;Estos días, naturalmente, se pueden leer análisis y balances de la 'era Berlusconi', algunos muy agudos, finos y ocurrentes. Saviano y Tabucchi firman dos muy interesantes en EL PAIS. Hay un cierto consenso entre los medios progresistas a la hora de expresar una satisfacción indescriptible por el final del mayor bufón de la política europea en esta etapa del tránsito secular. No faltan razones, claro está. Pero, en estos momentos propicios de examen de conciencia, sería pertinente preguntarse por la responsabilidad de los 'progresistas' en la prolongación insoportable de Berlusconi. Y, lo que es peor, del 'berlusconismo'.&lt;br /&gt;Vayamos al personaje, primero. Berlusconi llenó un vacío, como muchos recuerdan ahora con propiedad. Me tocó personalmente cubrir para TVE la primera victoria electoral del sui generis empresario milanés, en 1994. Incluso entre la izquierda, la emergencia de su estrella política a partir de su fortaleza mediática despertaba cierto interés, cierta curiosidad. Se consideraba al personaje como un fenómeno efímero. Se lo interpretó más bien como una anomalía. Una especie de catarsis necesaria para la enferma república italiana... Enferma de una enfermedad interminable, tras décadas de fiebre alta, de sobresaltos, de coqueteo con el deceso, siempre aplazado. Algunos incluso lo consideraron como algo desagradable pero necesario, porque no creyeron que fuera duradero. Después de todo, ¿qué era duradero en la política italiana?&lt;br /&gt;La izquierda leyó mal lo que significaba Berlusconi, porque no supo ver que por detrás se escondía el 'berlusconismo'. Es decir, que en realidad lo que se estaba fraguando no era la regeneración de la república, hundida ya definitivamente bajo el peso de la corrupción (Tangentópoli) y el descrédito de los políticos profesionales/tradicionales. Después de todo, Berlusconi, zafio y salaz, barrería de una u otra forma con la sobrecarga de sotanas en la política italiana, mandaría a los viejos (y, en ciertos casos, siniestros) dinosaurios democristianos a los altares, a las sacristías o a capillas oscuras y marginales. A la postre, el Vaticano, eterno operador de la política italiana,  se convirtió al 'berlusconismo', por acción (casi siempre) o por omisión (cuando convino).&lt;br /&gt;La 'piccola' izquierda socialista (socialdemócrata) creyó incluso que Berlusconi contribuiría a liquidar la resistencia del poderoso PCI, aunque los comunistas ya hubieran hacía tiempo abandonado sus siglas y el comunismo... y su alma entera, según algunos de los suyos. &lt;br /&gt;En realidad, no ocurrió ni una cosa ni otra. La vieja clase política se deshizo de sus hábitos, pero algunos de sus exponentes, los que tenían edad y vigor para hacerlo, se reciclaron. Y los nuevos, los 'hechos a medida', no resultaron mejores ni más probos, precisamente. Los comunistas, lejos de desaparecer y favorecer el crecimiento de los socialistas, de una socialdemocracia digna de tal nombre, demostraron su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. Como 'leal oposición' al magnate, se reforzaron.  Hasta fueron cómplices de la resurrección de 'Il Cavalieri', como apunta acertadamente Tabucchi en su mencionado artículo, al poner en marcha una reforma constitucional con la que pretendían sobrevivir políticamente, cuando en realidad lo que consiguieron fue prolongar la estela de su adversario formal. Después de eso, cumplido su papel, voluntario o no, los ex-comunistas y el el resto de la izquierda se diluyeron definitivamente en 'olivos' o 'margaritas'.&lt;br /&gt;Berlusconi puso en pie el 'berlusconismo' desde el primer día. Nada de lo que se esperaba ocurrió. Nada, claro está, que tuviera que ver con renovación, siquiera vitriólica, de la política italiana. Lo que se cumplió fue lo que se temía: la continuación de la corrupción, pero con otros métodos. O con los mismos, pero mejor vendidos. Con más descaro: con más focos. Visto desde ahora, la 'Tangentopoli', por muy despreciable que fuera, se antoja minúscula comparada con la colusión descomunal de esta década y media larga.&lt;br /&gt;Pero lo peor no han sido las obscenas manifestaciones de este 'ordine nuovo sui generis' (no hay espacio, siquiera para enumerarlas). Lo más grave ha sido la sensación de impunidad que Berlusconi ha sido capaz de construir a su alrededor. Se comprende que muchos italianos saltaran a la calle la noche del sábado para celebrar la caída del magnate (en una escena que me recordó mucho a la liquidación política de Craxi, por cierto). Pero quizás Berlusconi habría durado mucho más, si las turbulencias de la crisis no hubieran puesto al descubierto su calamitosa gestión. &lt;br /&gt;Lo más desalentador de la caída de Berlusconi es que no la han propiciado sus víctimas, sino sus propios aliados (de conveniencia; en realidad, todos sus socios han sido de esa naturaleza), los dirigentes de su coalición, aguardando detrás de las columnas desde hace tiempo, a la espera del momento propicio para asestar la puñalada. O sus agentes naturales: es decir, los mercados, el sistema capitalista (en su manifestación más brutal y descarnada) que lo elevó y consagró, del que se ha nutrido, el que ha propiciado su poder y su proyección política. A Berlusconi lo ha matado el único aire que respira: el dinero.&lt;br /&gt;La oposición, las oposiciones (política, ideológica, social, mediática), han asistido al fin (provisional) de Il  Cavalieri como espectadoras. Consecuencia de esas dos décadas de impotencia, la izquierda y toda la gente decente (políticamente) de Italia asiste ahora desarmada a una salida incierta y dudosa de tanta inmundicia. &lt;br /&gt;MONTI Y LA EXTRAÑA COMPLACENCIA&lt;br /&gt;Mario Monti emerge como un nuevo 'príncipe' de la cosa pública. 'Príncipe', no en el sentido 'maquiaveliano' (que no 'maquiavélico'), sino en su resonancia aristocrática. Se le presenta también como otro personaje destinado a superar la basura, aunque con una proyección estética completamente opuesta al magnate milanés. La discreción hecha hombre para hacer olvidar cuanto antes el exhibicionismo bochornoso encarnado por su antecesor. &lt;br /&gt;Curiosamente, la izquierda italiana (y europea) recibe a Monti con alivio, con cierta complacencia. No es cuestión de construir aquí una crítica de su trayectoria. Pero tampoco conviene olvidar lo que representa el 'elegido' (por un ex-comunista también, por cierto, el Presidente Napolitano). Es paradójico que, en el monumental desconcierto que vive la clase dirigente europea, se pergeñen como bomberos ciertos exponentes tecnócratas (en Grecia, en Italia, ¿donde será el siguiente?). La tecnocracia europea lejos de poder acreditar soluciones a lo que vivimos ahora, es más bien cómplice y responsable de lo ocurrido.  Desde la tecnocracia se han propiciado políticas que han contribuido sobremanera primero al desorden financiero y luego a estas políticas de respuesta, claramente injustas y seguramente inadecuadas e ineficaces.&lt;br /&gt;Consideración final. Que Berlusconi huela ya a podrido, no significa que esté muerto del todo. Puede ser un zombi al revés: no un muerto que se cree vivo, sino un vivo al que todos creen ya muerto.  Que Monti exude sensatez y eficacia no quiere decir que vaya a aplicar las recetas que mejor convenga a la mayoría de los italianos. Es probable que ni pueda, ni lo pretenda. Recordando 1994, en Italia casi nunca las cosas son como parecen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-2869988315545994186?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/2869988315545994186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=2869988315545994186' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2869988315545994186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2869988315545994186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/11/italia-el-cadaver-y-el-enterrador.html' title='ITALIA: EL CADÁVER Y EL ENTERRADOR'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-4202536960313055633</id><published>2011-10-28T19:00:00.000Z</published><updated>2011-10-28T19:00:11.371Z</updated><title type='text'>EL ESTANCAMIENTO DEL CAMBIO EN EL MUNDO ÁRABE</title><content type='html'>29 de octubre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A punto de cumplirse un año del inicio de las protestas en el mundo árabe, parecen perfilarse ya ciertas tendencias más o menos estables y, sólo en parte, comunes, sobre el desenvolvimiento de los procesos en cada país.&lt;br /&gt; A grandes rasgos, estos son los elementos más destacados de un análisis provisional:&lt;br /&gt; - corrección conservadora de los primeros impulsos de cambio profundo (implícito en el término 'revolución', precipitada aunque comprensible utilizado entonces).&lt;br /&gt; - contención, en parte por derivación de lo anterior, del fenómeno de hundimiento o debilitamiento extremo de ciertos regímenes que, en cierto momento, parecían a punto de derrumbarse.&lt;br /&gt; - peso decisivo de las realidades nacionales y de los factores estratégicos de cada país&lt;br /&gt; - referencias insistentes a Turquía como modelo de estabilidad política, fortaleza y equilibrio institucionales e identidad nacional, cultural y religiosa.&lt;br /&gt; - pragmatismo (también oportunismo) de las potencias occidentales en la gestión del proceso y en las decisiones de intervencionismo, en atención primordial a sus intereses.&lt;br /&gt; - cobertura desigual (en cierto modo, errática) de los medios occidentales, a medida que los acontecimientos espectaculares dejaban el sitio a las cotidianas contradicciones y realineamientos de las fuerzas políticas y sociales y los poderes fácticos.&lt;br /&gt; UNA CORRECCIÓN CONSERVADORA&lt;br /&gt; Las 'revoluciones árabes' entran en fase 'brumario' ni haber pasado por 'termidor', si se permite el uso del calendario revolucionario francés. Era de esperar. La escasa articulación de la protesta, por la debilidad de la sociedad civil en casi todos los escenarios de crisis que afloraron a comienzos de año, abocaba el proceso a un 'agotamiento' o cansancio, del que se podían aprovechar los distintos agentes del poder establecido. &lt;br /&gt; Ha ocurrido en Egipto, donde el Ejército ejerce el control de los acontecimientos con mano de hierro, hasta el punto de reservarse la tutela del 'nuevo régimen' y, desde luego, la plena capacidad de veto ante posibles derivas indeseadas. El debate sobre la metodología de la construcción constitucional, hace apenas unas semanas, resultó muy revelador al respecto.&lt;br /&gt; Algo parecido ha sucedido en Túnez. A pesar de que las 'depuraciones' de los elementos 'benalistas' se han ido sucediendo durante todos estos meses, el aparato estatal ha controlado el proceso electoral y los herederos del viejo régimen han sobrevivido, aunque no hayan pasado la prueba de las urnas. Pero mantendrán su presencia legal y es de prever que sean muy activos en la denuncia de los nuevos tiempos, si las cosas no marchan bien, o tardan demasiado en arreglarse. &lt;br /&gt; En el Golfo, la corrección conservadora ha consistido simplemente en el 'status quo'. De Siria nos ocupamos más abajo. &lt;br /&gt; CONTENCIÓN DEL CAMBIO&lt;br /&gt; El contagio del ejemplo tunecino se ha limitado a sus vecinos más próximos del Magreb. Resulta significativo el frenazo de las protestas en Argelia e incluso en Marruecos. En el primer caso, por el efecto nada desdeñable de la reciente guerra interna que desangró al país y lo vacunó de 'experiencias violentas'. En el segundo, por la habilidad de la corona alaui y del 'mazren', el aparato estatal, que infló exageradamente el sentido transformador, aperturista, de unas reformas constitucionales más bien tibias y, desde luego, poco arriesgadas para el equilibrio del poder en el reino.&lt;br /&gt; En los países más expuestos, como Yemen, por ejemplo, la virtual caída del Presidente Saleh no ha podido completarse por una conjunción de factores: las rivalidades tribales, el peso de los enfrentamientos personales y de clan; y, no menos decisivo, la cautela exhibida por Estados Unidos, que no termina de fiarse de una confusa alternativa a lo actual. Más bien, puede decirse que los estrategas antiterroristas de Washington ha aprovechado el río revuelto para 'sacar peces del río'; es decir, para intervenir, sí, pero no en la 'construcción de país' (nation making), sino en la eliminación de enemigos (véase el asesinato de Al Awlaki y dos de sus secuaces más próximos).&lt;br /&gt; En Jordania, también se ha apostado por la continuidad del siempre atento Abdallah II, del que podrían necesitarse los servicios por si se resucita el diálogo israelo-palestino. Este factor, tangencial en las revoluciones árabes, ha operado en la sombra como un elemento de freno. Después de todo, la democratización tan jaleada en Washington y en Jerusalén no está claro que operara en favor de los intereses de la implantada potencia prooccidental. Todo lo contrario: las tensiones e impaciencia de los egipcios saltaron a la calle con virulencia. Lo que obligó al Ejército a practicar ejercicios de represión clásicas, pero también a marcar distancias con el socio de la 'paz fría'.&lt;br /&gt; DISTINCIONES NACIONALES&lt;br /&gt; El aparente debilitamiento del ímpetu transformador también se explica por la diferente capacidad de movilización de la sociedad civil y de los recursos que las fuerzas favorables al cambio pueden poner en juego. El mimetismo, o el puro contagio, tiene un alcance limitado, cuando, como contrapeso, operan poderosamente otras fuerzas reactivas. Esto ha sido especialmente significativo en Bahrein, por ejemplo; también en Marruecos y en Argelia, aunque con estilos distintos. &lt;br /&gt; El caso más relevante es del Siria. En apariencia, la presión represiva ejercida por el régimen de la familia Assad ha resultado más contundente que en otros lugares. Sin duda es así. Pero el uso indiscriminado de la fuerza no lo explica todo. Hay cierto apoyo social a la respuesta intransigente del régimen: el miedo de un sector de la población a la revancha sunní, frente a la minoría alauwí que ha detentado abusivamente el poder fáctico. Que las protestas no hayan prendido ni poco ni mucho en ciertas zonas del país indica que el movimiento de cambio no ha tenido una dimensión completamente nacional, no al menos como en Túnez, Libia (pese a las tensiones regionales) o Egipto. Lógicamente, el factor estratégico también ha pesado, como luego analizaremos.&lt;br /&gt; EL MODELO TURCO&lt;br /&gt; Buen ejemplo de la precipitación propia de estos procesos. La debilidad interna de los agentes favorables al cambio, de la improvisación de las revueltas, de la inmadurez de las propuestas, pese a la justicia de las mismas, explican que se haya proyectado el modelo turco como deseable para las circunstancias actuales. Erdogan se ha dejado querer, aunque con la prudencia exigida. Ganando peso, generando confianza, limando las suspicacias occidentales. Las fricciones con Israel han contribuido a darle músculo popular a su imagen y a olvidar que puestos a hablar de potencia ocupante de suelo árabe, Turquía se lleva históricamente la palma. El primer ministro turco ha sabido, en todo caso, encarnar una solución que no asusta, que conserva más que destruye, que afianza las creencias, que consolida la identidad, que se abre al mundo externo sin diluirse en él. Y sobre todo, que la prosperidad es posible, que puede vivirse mejor, de realidades económicas, de mejoras sociales, no de discursos inflamados y de sueños de victorias imposibles.&lt;br /&gt; PRAGMATISMO/OPORTUNISMO OCCIDENTAL&lt;br /&gt; Con la misma hipocresía exhibida en las primeras fases de la protesta han actuado los actores de las principales potencias occidentales (gubernamentales, militares, económicos, financieros). Se ha escogido cuidadosamente a quien se apoyaba y a quien no, a quien se dejaba caer y a quien se protegía, a quien se abandonaba a su suerte y a quien se aplastaba bajo la 'sutileza' de la 'invisible' intervención militar.&lt;br /&gt; Por ejemplo: ¿Por qué en Libia si y en Siria no? No sólo porque el escenario libio parecía más claro y menos arriesgado (que también). Ni siquiera porque en Libia el veto de rusos, chinos y altermundistas se ha mostrado más débil o menos efectivo que en Siria (que también). La clave ha estado seguramente en la evaluación de riesgos y en la utilidad de los regímenes amenazados. En cierto modo, a la familia Assad le ha beneficiado que el tostadero estuviera ocupado por la familia Gaddafi. Dos operaciones militares al mismo tiempo hubiera sido excesivo: no por falta de capacidad bélica, sino por el gasto disparado del esfuerzo. Por otro lado, las consecuencias del caos previsible en Libia no son comparables a una situación análoga en Siria, que podría arrastrar al Líbano, ejercer energía negativa en Palestina y en Irak e inquietar a Irán. Todo ello en la puerta de al lado de Israel, y con el poco tiempo que le queda a Obama para intentar lo imposible. Puede que Assad este condenado, pero su liquidación tiene necesariamente que obedecer a otro guión.&lt;br /&gt; LA COBERTURA MEDIÁTICA&lt;br /&gt; Como ya viene siendo lamentablemente habitual, una vez agotado el espectáculo de las 'masas en la calle', el seguimiento de lo que está ocurriendo en esos lugares se evapora.  Salvo los medios con más seriedad y solvencia económica, la realidad mediática es pobre. Al Jazeera llena un vacío indudable. El cambio reciente de su principal ejecutivo (desde hace tiempo esperado o temido) indica que la capacidad de presión de los clanes poderosos sigue intacta. Algunos han querido ver en la sustitución de  Wadah Khanfar una venganza de saudíes y sus acólitos reales de la zona. Algo habrá de ello, pero no deben menospreciarse otros elementos de cultura empresarial. Lo cierto, en todo caso, es que las protestas árabes han consolidado el poder magnético y de conformación de la realidad de la cadena qatarí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-4202536960313055633?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/4202536960313055633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=4202536960313055633' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4202536960313055633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4202536960313055633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/10/el-estancamiento-del-cambio-en-el-mundo.html' title='EL ESTANCAMIENTO DEL CAMBIO EN EL MUNDO ÁRABE'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-2677173495005003627</id><published>2011-10-25T08:48:00.001Z</published><updated>2011-10-25T08:48:13.760Z</updated><title type='text'>LIBIA: FINAL PATÉTICO, PRINCIPIOS INQUIETANTES</title><content type='html'>25 de octubre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Revolución libia ya nos ha dejado ese testimonio negro, oscuro, inquietante que suele ser inevitable en los cambios violentos de régimen. Un Gaddaffi reducido a la condición de pelele, zarandeado, ninguneado y vejado, conducido presumiblemente a un fin indigno y molesto para los que, desde Occidente, ha propiciado su caída definitiva.&lt;br /&gt; Gaddafi ha sido asesinado. De eso casi nadie con cierta capacidad de análisis puede albergar la mínima duda. Los combatientes que tomaron al asalto su feudo natal en Sirte terminaron apresándolo después de una caótica y chapucera huida. Al final, el coronel libio sintió el frío de la soledad -apenas una docena de fieles lo protegieron en sus últimas horas de vida- antes de la oscuridad definitiva y total. Una de las múltiples versiones que circularon la semana pasada es que, al cabo, se había terminado escondiendo en unas tuberías inmundas. Un zulo fue el último refugio del hombre más poderoso de Libia.&lt;br /&gt;  Igual que le ocurrió a Sadam, solo que el dictador iraquí fue capturado por soldados norteamericanos, y se ahorró el linchamiento. Tuvo el juicio esperable y el final no menos previsible. Gaddafi no ha gozado de la misma suerte. No es su vida lo que estaba en juego, sino lo que le restaba de dignidad. No se la permitieron. Revuelven las tripas esas escenas. No hay que extrañarse. Pedir que hubiera habido sensatez, cabeza, civilización después de todo lo ocurrido, resultaría extravagante. &lt;br /&gt; Uno de los últimos acompañantes, familiar y responsable de uno de sus guardianes pretorianos, ha contado las últimas horas de Gaddafi. Rezaba, no podía hablar con nadie, por temor a ser detectado. Ni siquiera con su hijo, Mutasim, que 'organizaba' la huida y al fin compartió la misma suerte.&lt;br /&gt; Gaddafi tenía una pistola cuando fue apresado. No la usó contra sí mismo. ¿Fue tan ingenuo para suponer que le respetarían? Más bien cabe suponer que se debió a razones religiosas. Imploró, según se escucha en el audio de las imágenes, en uno de los testimonios más patéticos de los últimos tiempos.&lt;br /&gt; Las autoridades provisionales (nunca mejor empleado el término) prometen una investigación de los hechos. No se lo cree nadie. De hecho los combatientes respondieron con un cínico encogimiento de hombros. La autopsia realizada deja más dudas de las que resuelve. Más allá del tiro en la cabeza, ¿qué más tormento padeció el otrora 'Guía'? El portavoz de Human Rights Watch no sólo ha denunciado el linchamiento de Gaddafi sino también de, al menos, otro medio centenar de leales, ejecutados sin miramientos en un hotel de Sirte, con disparos en la cabeza y brazos atados a la espalda.&lt;br /&gt; En Occidente no habrá mucha pena. Esa molestia por las incómodas imágenes del linchamiento se disipará pronto. Las reclamaciones de investigación suenan muy formales y tendrán un vuelo muy corto. Después de todo, el principio del fin se produjo después de que aviones franceses destrozaran la columna de Gaddafi. ¿Tiene algo que ver esa operación con la misión oficial (proteger a la población civil)?. Es más que evidente que no.&lt;br /&gt; Lo que ahora importa a los influyentes de este lado del mundo es que los recursos del petróleo libio sirvan para abultar las carteras de pedidos de las empresas europeas que pugnarán por los contratos de reconstrucción. Numerosos hombres de negocios ensucian estos días sus zapatos en las destruidas ciudades libias asegurando sus intereses. &lt;br /&gt; En quince días se anuncia un gobierno interino, para preparar las elecciones y una nueva constitución. Todo indica que la inestabilidad no ha acabado con el fin nauseabundo de los combates. Son más que apreciables las tensiones regionales. En el oeste del país se acepta de muy mala gana el protagonismo creciente de Bengazzi y la región Cirenaica. Allí se proclamó la 'liberación'. En Misrata, 'ciudad mártir', donde fue trasladado -y donde permanece- el cadáver de Gaddafi y su hijo como trofeos de guerra, se molestaron a modo. Tripoli aparecía como un lugar neutral. O más bien neutralizado. Pero se le negó el honor de albergar la ceremonia de 'liberación'. Los gaddafistas adoptan desde hace semanas el arte del disimulo. A algunos no les dio tiempo a cambiarse de bando, como si han podido lograrlo muchos de los dirigentes del CNT. &lt;br /&gt; Los primeros indicios de la orientación del nuevo régimen abundan en las previsiones de un 'neoislamismo' poderoso, hegemónico. Habrá resistencia, porque muchos jóvenes no están por la labor de un repliegue piadoso. Pero parece inevitable un giro religioso. Salvando las distancias, como en Túnez, donde Ennahda (Renacimiento) emerge como la fuerza hegemónica del proceso electoral. Los que quieren ver detrás de su potencia política el dinero del Golfo pérsico olvidan la importante implantación social según las pautas de los Hermanos Musulmanes, de Hamas, de Hezbollah y de tantos movimientos islamistas. En Túnez, es más plausible la combinación de ambos factores y el poder del Islam como factor de identificación nacional y cultural antes que religioso.&lt;br /&gt; Libia y Túnez, pues, tan cercanos, tan distintos a la vez, compartirán seguramente el designio dominante del proceso revolucionario árabe: muchas expectativas incumplidas, deriva conservadora, cierto mantenimiento de la dependencia occidental, pero discurso identitario nacionalista, quizás como compensación más bien 'soft' de lo anterior.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-2677173495005003627?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/2677173495005003627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=2677173495005003627' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2677173495005003627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2677173495005003627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/10/libia-final-patetico-principios.html' title='LIBIA: FINAL PATÉTICO, PRINCIPIOS INQUIETANTES'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-7963456972350392656</id><published>2011-10-20T10:57:00.000Z</published><updated>2011-10-20T10:57:14.144Z</updated><title type='text'>SOLAMENTE CRISTINA</title><content type='html'>20 de octubre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sólo cuenta ella. Salvo sorpresa mayúscula y altamente improbable, Cristina Fernández obtendrá este domingo la reelección en primera vuelta como Presidenta de la República Argentina. &lt;br /&gt; Los sondeos le predicen un triunfo que rondaría el 55% de los votos, diez puntos más de los que necesita para no competir en una segunda vuelta. Podría incluso conseguir la reelección con el 40%, si aventajase en diez puntos al segundo clasificado. Pero esta segunda se antoja más lejana. Todo apunta a una 'barrida' sin precedentes en la reciente historia política argentina.&lt;br /&gt; Cristina Fernández se encuentra en esta situación de privilegio político -ahora insólita en Europa, aunque menos extraña en América Latina-, por méritos propios y por deméritos ajenos. Comencemos por lo primero.&lt;br /&gt; ASPIRANTE, ESPOSA, PRESIDENTA, VIUDA, LÍDER &lt;br /&gt; La presidenta argentina no es una mujer simpática. No lo es, desde luego, para sus adversarios, que han llegado a odiarla secreta y hasta públicamente, antes incluso de alcanzar el puesto máximo, cuando todavía era esposa...del Presidente, de Néstor Kirchner. Antes ya, incluso, en su etapa de Gobernadora de la decisiva Provincia de Buenos Aires.&lt;br /&gt; Para desacreditar o neutralizar a Cristina, se dispararon todos los registros. Los que resaltaban su autoritarismo, su arrogancia, su escaso respeto por la separación de poderes, incluso su maquiavelismo, su sed inagotable de poder... Incluso sus maneras. "Es iracunda", me dijo el fallecido presidente Alfonsín, con quien nunca llegó a empatizar lo más mínimo.&lt;br /&gt; Otras descalificaciones se centraban en su fragilidad real, su ausencia de proyecto de verdadero, su demagogia, su condición de puro producto propagandístico. "No se crean eso de que ha participado en todas las decisiones fundamentales", me decía Roberto Lavagna el primer ministro de Economía de su marido, Nestor Kirchner, y luego rival en las presidenciales de 2007. "Cristina cree que sabe... y no sabe casi nada", me aseguraba el mordaz periodista Jorge Lanata, en vísperas de su imperial triunfo de hace cuatro años.&lt;br /&gt; A Cristina no le ha ayudado mucho su carácter, ni antes de llegar al poder, ni, por supuesto, después, ya investida de toda la autoridad. Cuando pasó por Madrid, en el verano de 2007, se permitió el lujo de bromear acerca de sus maneras bruscas. "Tengo que aprender a no mover el dedito con gesto admonitorio", dijo.&lt;br /&gt; El desgaste, los errores, los pecados de soberbia hicieron retroceder el proyecto kirchnerista en 2009. La pareja perdió la mayoría en el legislativo y, por unos meses, sus rivales se frotaron las manos ante la perspectiva de un derrumbamiento, de una catástrofe.&lt;br /&gt; Y ocurrió una 'catastrofe', sí, pero no ésa, no la que se esperaba, sino otra: la muerte repentina de él, de Néstor Kirchner. Hace ahora un año. Muchos pronosticaron que Cristina se derrumbaría, porque sus adversarios políticos se empeñaban en afirmar que, en realidad, no era ella la que gobernaba, sino él. Erigido en jefe indiscutible de facción, Néstor había sabido sujetar el edificio de una inclasificable izquierda peronista y aguantar el vendaval de la temida decadencia. &lt;br /&gt; Como viuda, Cristina creció. Aunque se le atribuyeron problemas mentales, e incluso una deriva cierta hacia la incapacidad política en la soledad política de la Casa Rosada, la presidenta de negro ha renacido este último año. A pesar de que no han faltado reveses y escándalos (uno de los más sonados, el fraude en casa de sus amigas, las Madres de la Plaza de Mayo), fracasos y previsiones poco halagüeñas acerca de la sostenibilidad de los factores sobre los que se ha levantado la fortaleza de su proyecto, Cristina llega a estas elecciones sin rival. Acredita un crecimiento económico superior al 8% en el último trimestre, un descenso del paro a niveles no conocidos en dos décadas (7%), una mejora indiscutible de indicadores populares muy sensibles, un avance educativo reconocido internacionalmente, un salto tecnológico y la atención indisputada de las llamadas 'urgencias sociales'. &lt;br /&gt; Parece importar poco, a estas alturas, el nunca resuelto dilema de la manipulación de las estadísticas, el ocultamiento o la manipulación de las cifras oficiales de inflación, que el gobierno sitúa por debajo de la mitad de ese 25% real que airean la mayoría de los economistas, casi todos ellos adversarios declarados de la señora. La mayoría de los medios de comunicación privados, punta de lanza de la oposición anti-kirchnerista, rumian desolados su derrota, después de cuatro años de pulso inclemente. &lt;br /&gt; CASI NADIE ENFRENTE&lt;br /&gt; Argentina ofrece buenos ejemplos de oposiciones achicharradas y oficialismos enaltecidos. Es una característica sorprendente de cierto peronismo, quizás la franquicia política contemporánea con mayor capacidad de reinventarse a sí misma. Una anécdota del fundador de la dinastía ilustra bien este fenómeno. Le preguntó en cierta ocasión un periodista al general, todavía exiliado y a la espera en su chalé madrileño de Somosaguas, que pensaba hacer para regresar al poder. "Nada -contestó Perón-. Lo harán todo mis adversarios".&lt;br /&gt; Cristina podría decir algo similar. No le ha hecho falta acumular aciertos y logros -que también puede acreditarlos-, después del aviso de debacle política -la derrota legislativa de 2009- y del mazazo personal de 2010 -la PÉRDIDA, así con mayúsculas, del marido, compañero y "visionario". Se ha limitado a facilitar los errores de sus oponentes. La oposición se ha entregado a una batalla cainita por conseguir el dudoso puesto de 'outsider'. &lt;br /&gt; El radicalismo, ahora liderado por un confuso Alfonsín (Ricardo, hijo del respetado Presidente), parece sumido en un marasmo sin retorno. La mercurial Elisa Carrió, látigo de los Kirchner con sus denuncias sobre la corrupción del entorno matrimonial, se ha diluido en la irrelevancia. Los rivales de la pareja en el peronismo parecen entregados a una rivalidad sin alcance. Duhalde sigue masticando su estéril rencor. El local y reducido caudillaje de Rodríguez Saa en la esquinada y diminuta provincia de San Luis es pura presencia testimonial. &lt;br /&gt; El único que parece salvarse del naufragio es Hermes Binner, el líder del minúsculo Partido Socialista. Desde su feudo en Santa Fe, provincia próspera del interior, proyecta un prestigio más bien personal, patricio, elegante. Pero, me comentaba estos días un periodista de CLARIN, "no logra consolidar una propuesta política que se diferencia de este gobierno, no tiene un discurso diferenciador, no tiene propuesta alternativa, se deshace en críticas poco sólidas, tampoco seduce, su modelo político es muy similar al del gobierno". En todo caso será segundo, un distante segundo: un improbable líder de una oposición desaparecida.&lt;br /&gt; La previsión más razonable es que las resistencias a Cristina no procedan de las bancadas políticas, ni siquiera de los titulares de prensa, sino del ciclo económico adverso que ya se teme. Si las tasas de crecimiento menguan, los márgenes de generosidad social se estrecharán y el peronismo se podría convertir de nuevo en rana, siquiera por un tiempo. Emergerán de nuevo los intereses corporativos (agrarios, financieros), que plantaron cara a los Kirchner a mitad de la década pasada, con poco éxito. Habrá que ver entonces si Cristina es capaz de hacer honor a esa apelativo de 'Lady Teflón' con que la bautizó un comentarista. De momento, sólo ella  brilla con luz propia en la equivoca constelación política argentina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-7963456972350392656?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/7963456972350392656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=7963456972350392656' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7963456972350392656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7963456972350392656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/10/solamente-cristina.html' title='SOLAMENTE CRISTINA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5149851954118955684</id><published>2011-10-20T10:55:00.001Z</published><updated>2011-10-20T10:55:47.157Z</updated><title type='text'>ESTADOS UNIDOS Y FRANCIA: ESPEJOS Y ESPEJISMOS ELECTORALES</title><content type='html'>13 de octubre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se aproxima un año -o, si se quiere, un curso- cargado de citas electorales en dos países marcadamente influyentes, Estados Unidos y Francia, los que habitualmente marcan tendencia, al menos en España, incursa a su vez en el mismo proceso político. &lt;br /&gt;Los dirigentes que defienden sus puestos se afanan por buscar un mensaje salvador con el que compensar la falta de un programa ganador. Si por programa se entiende un compromiso firme, realizable; y por ganador, un respaldo sólido, inequívoco del electorado. Por su parte, los aspirantes intentan hacer creer que disponen de la clave para superar la catástrofe actual, aunque en privado admiten que sus posibilidades se deben más al desgaste de sus rivales que a la viabilidad de sus propuestas.&lt;br /&gt;OBAMA, ENTRE LA HISTORIA Y EL ABISMO&lt;br /&gt;En Estados Unidos, el incumbent, el titular del puesto presidencial, Barak Obama, batalla por recuperar el pulso que tanta esperanza (demasiado ingenuamente) despertó en 2008. Los presidentes norteamericanos se toman su reelección por una cuestión de orgullo personal, de acreditación política. No ser reelegido equivale a fracasar sin matices. &lt;br /&gt;Obama afronta ahora una reelección que la crisis y sus propias vacilaciones han complicado más de lo que muchos se imaginaban cuando se sentó en el despacho Oval. La gran esperanza de renovación de América ha quedado convertida en un mal menor, en un relato convencional y conocido. Su base social le exige más compromiso, otra política, otras políticas. La derecha lo presiona, lo arrincona, lo obliga a rectificar, lo pone contra la pared de la crisis, del desempleo, del tramposo discurso de los 'values' (valores, principios... pamplinas). &lt;br /&gt;Un año tiene Obama para recuperar el encanto perdido. Un año para recomponer su agenda, liquidar responsable pero firmemente guerras inútiles y carísimas y ocuparse de lo que necesita la mayoría social: puestos de trabajo, un sistema sostenible de salud y bienestar social, una solución justa y fiable de la emigración. &lt;br /&gt;El movimiento indignado que 'ocupa' Wall Street ha sido visto como un 'tea party' al revés. No está claro. Como resaltan Naomi Klein y Katrina Van den Heuvel en THE NATION, no se encuentran fácilmente pancartas en favor del presidente en esas concentraciones cívicas de protesta contra el sistema. Aunque Obama no renuncie a seducir a esos desencantados, la maquinaría demócrata teme que la clase media se espante de su aparente  'radicalismo'.&lt;br /&gt;Tiene Obama a su favor el desconcierto republicano. Más allá del lamentable cacareo del 'tea party', la derecha estadounidense sólo parece capaz de destruir. Destruye sus bases más sólidas para entregarse a experimentos ficticios, liquida candidatos o pseudo candidatos, ignora deliberadamente soluciones reales. Las escaramuzas han dejado en el camino, o dañado seriamente, a hombres de paja (Pawlenty) o de plomo (Perry), a mujeres de látex (Bachman, Pallin). Ahora el 'front runner', el favorito del momento, es el ex-gobernador de Massachussets, Mitt Romney, demasiado conservador para ser del nordeste, demasiado liberal para los dueños del santo grial republicano.&lt;br /&gt;Pero surge una figura que puede equilibrar el debate, un 'Obama de derechas', con pedigrí de 'self made man'... ¡Sureño y negro! Un afroamericano de derechas. Si no resultó suficiente la primicia de un negro candidato en 2008, ahora serían dos los descendientes de esclavos luchando por el poder máximo. Se llama Herman Cáin. Familia humilde, empresario exitoso, mano dura en los negocios (reflotamiento de un pizzería), pico de oro en las tertulias, buen manejo de los medios... Y, last but no least, resonancias islamófobas. Un contrapeso perfecto para el  elocuente Obama. Un duelo con morbo. Dos 'gladiadores' para el circo ya incuestionable de las elecciones norteamericanas.&lt;br /&gt;http://www.guardian.co.uk/world/2011/oct/08/herman-cain-pizza-boss-whitehouse&lt;br /&gt;FRANCIA: UTILIDAD DE LA MEDIOCRIDAD&lt;br /&gt;En Francia, los socialistas se encuentran en pleno fragor primario para decidir el mejor rival de Sarkozy. Es de esperar que acierten, pero no pocos pensamos que el mejor rival del actual presidente es él mismo... La crisis económica y financiera ha desnudado las carencias de este político demasiado acorde con los tiempos. Atrapado entre la ambición de romper con el pasado y la tentación de seguir utilizando los mismos resortes de siempre, Sarkozy sólo habrá dejado el legado de una gestión con aroma autoritario y escasa originalidad, un dudoso glamour. Y las mismas sospechas de siempre sobre la honestidad de la práctica política. &lt;br /&gt;Los socialistas elegirán entre dos figuras que en otro tiempo serían menores, pero hoy se presentan como destacables. Buenos ministrables, quizás jefes de gobierno, pero, por mor 'de lo que hay', aspirantes al Eliseo. François Hollande parece mejor colocado que Martine Aubrey. Al primero se le sitúa más a la derecha que a la segunda. Pero el desconcierto de la izquierda francesa (de toda la izquierda europea) convierte esas referencias en palabrería.  Cada uno destaca de su curriculum lo que le falta a su rival. Hollande controla más el aparato político, pero carece de experiencia gubernamental. Aubrey aventa su imagen de  'ministra de las 35 horas', frente a su contestado liderazgo partidario.&lt;br /&gt;Los dos cabalgan sobre el fracaso de su antecesora socialista, la malograda Segoléne Royal, perdida en un discurso sin mensaje, en la confusión sublimada del socialismo francés. Ahora, la candidata derrotada en 2006, dice apoyar a su ex-marido, Hollande, del que se separó en plena campaña al hacerse pública la infidelidad conyugal de él. Es una incógnita hasta qué punto Hollande agradecerá este gesto de 'la madre de sus hijos' o lo sentirá (resentirá) como un 'regalo envenenado' de su 'antigua compañera'. &lt;br /&gt;Por contra, Aubrey cuenta con más posibilidades de hacerse con el respaldo del outsider socialista, Arnaud Montebourg, el tercero en la primera ronda de las primarias. Su mensaje vagamente altermundista, crítico con el sistema, ma non troppo, se encuentra más cerca del sesgo 'izquierdista' de la alcaldesa de Lille. Pero el nuevo 'enfant terrible' del socialismo francés espera ofertas, antes de pronunciarse. A nadie sorprendería que ante la perspectiva de una buena cartera gubernamental recortara o recondujera algunas de sus propuestas más 'atrevidas': la 'tutela pública de los bancos', la fiscalidad exigente de las finanzas,  la eliminación de los paraísos fiscales, una 'desmundialización' (fórmula más moderna del viejo proteccionismo), el combate (reforzado) contra la corrupción, la renovación (o superación) de la Quinta República en favor de un sistema más parlamentario, menos atrofiado en la cabeza del Estado...&lt;br /&gt;(http://www.lemonde.fr/politique/article/2011/10/11/programmes-montebourg-plutot-moins-eloigne-d-aubry-que-de-hollande_1585448_823448.html)&lt;br /&gt;En todo caso, por encima de las disputas nominales, la ocasión podría ser útil para estimular el debate sobre una necesaria salida progresista de la crisis. Si eso es todavía posible...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5149851954118955684?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5149851954118955684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5149851954118955684' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5149851954118955684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5149851954118955684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/10/estados-unidos-y-francia-espejos-y.html' title='ESTADOS UNIDOS Y FRANCIA: ESPEJOS Y ESPEJISMOS ELECTORALES'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-1717140596285036760</id><published>2011-10-06T10:32:00.002Z</published><updated>2011-10-06T10:32:54.770Z</updated><title type='text'>ENEMIGOS ESCURRIDIZOS, ARMAS CASI PERFECTAS, ÉTICA DUDOSA</title><content type='html'>6 de octubre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La eliminación del clérigo Anwar Al-Awlaki en el norte de Yemen, en  una operación de la CIA, ejecutada por un avión pilotado a distancia (drone), ha merecido menos atención mediática de la que probablemente merecía. Y ello, por varias razones: 1) la importancia del objetivo (equiparable a Bin Laden, en estimación de algunos expertos); 2) las consideraciones éticas sobre le legitimidad (y la legalidad) de la equívocamente denominada ‘guerra contra el terror’; y 3) la confirmación de los drones como arma pivotal de la estrategia militar en esta aparente fase final de la campaña contra el extremismo islámico.&lt;br /&gt; EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES&lt;br /&gt; El clérigo Al Awlaki es un caso singular de líder islamista combatiente. Era de origen  norteamericano y nunca perdió su nacionalidad. Hablaba un inglés no sólo perfecto, sino plagado de giros propios de los barrios de San Diego y otras ciudades donde predicó durante años. Hijo de padres yemeníes, sólo regresó al país de su familia en 2004, para incorporarse a la franquicia de Al Qaeda en la Península arábiga. El debilitamiento de las milicias islámicas le confirió pronto una notable importancia, puesto que,tras las operaciones militares en Afganistán y Pakistán, el epicentro de la lucha yihadista se estableció en Yemen.&lt;br /&gt; Ahora bien, Al Awlaki no era un líder militar. Se trataba de un ideólogo, un inspirador. Los servicios antiterroristas norteamericanos lo consideraban como una especie de Goebels de Al Qaeda. Su huella ha querido verse en tres de los acontecimientos terroristas más sonados en Estados Unidos desde el 11-S: el frustrado atentado sobre el aeropuerto de Detroit, el envío de explosivos a Chicago y la matanza perpetrada por un suboficial musulmán norteamericano en un cuartel de Texas. Los protagonistas de esas acciones se dijeron seducidos o inspirados por este clérigo de mirada miope, aire intelectual y aspecto frágil. En THE ECONOMIST se leía esta semana que Al-Awlaki tenía la habilidad de “estimular las zonas erógenas de jóvenes musulmanes desafectos en Europa y América, capturar su imaginación, persuadirlos de viajar a Yemen para ser entrenados y luego enviados de nuevo a sus países como terroristas del tipo ‘lobos solitarios’, dispuestos a esperar y golpear…”. &lt;br /&gt; La caracterización del semanario británico codifica bastante bien la imagen que se ha construido en Occidente de la actual generación de líderes y militantes yihadistas. El fanatismo, la falta de empatía, el desprecio por la vida humana, la deshumanización… Como suele ocurrir con la propaganda, elementos de la realidad se confunden con interpretaciones, prejuicios y manipulaciones groseras. En todo caso, después de dos años de persecución fallida, Al Awlaki se había convertido en ‘most wanted’, el enemigo más codiciado por los ‘guerreros antiterroristas’.&lt;br /&gt; En un comentario para la publicación electrónica THE DAILY BEAST, Bruce Riedel, asesor en los primeros meses de Obama y uno de los principales expertos en yihadismo, cree que Al Awlaki era, efectivamente, un comunicador eficaz, un propagandista apasionado, pero no un líder operativo. Conocía o trató a tres de los 19 operadores del 11-S, pero parece comprobado que no tuvo nada que ver con el magno atentado de 2001. ¿Por qué Obama, al notificar su eliminación, lo calificó de ‘líder de las operaciones externas de Al Qaeda en la Península Arábiga?  Sencillamente, para justificar la decisión de acabar con él.&lt;br /&gt; UN COMPLICADO DEBATE ÉTICO&lt;br /&gt; Es cierto que, en el momento de ser liquidado, Al Awlaki iba acompañado de otros dos miembros destacados de Al Qaeda. Uno de ellos, era Samir Khan, fundador de la web islamista ‘Inspire”. También de origen estadounidense, se autoproclamaba orgullosamente un “traidor a América”.  El otro era Ibrahim Al Ashiri, supuestamente el ‘ingeniero’ que habría diseñado los últimos explosivos atribuidos a Al Qaeda. &lt;br /&gt; La Casa Blanca había solicitado un informe jurídico para avalar la caza y eliminación del clérigo. Al ser ciudadano norteamericano, cualquier acción del gobierno contra su vida podría constituir un delito, un crimen. El dictamen lo filtró el pasado fin de semana el WASHINGTON POST. Los argumentos para esta nueva ‘ejecución extrajudicial’ son, básicamente, los siguientes: el objetivo era alguien que estimulaba e inspiraba el asesinato de otros ciudadanos norteamericanos; además, se había alistado en un bando declaradamente enemigo de Estados Unidos; y, finalmente, resultaba casi imposible detener, por las circunstancias y características del país donde operaba y se movía. &lt;br /&gt; Organizaciones y comentaristas críticos no se consideran satisfechos con estas consideraciones legales que se han empleado para legitimar la acción. La American Civil Liberties Union (ACLU), una de las principales ong’s de acción cívica de Estados Unidos, condenó la operación y podría emprender acciones legales. En THE NATION, el columnista Tom Hayden cree que la “necesidad política” que ha guidado la decisión de Obama podría comportar “graves consecuencias”, más allá de su inmediato rédito político. El procedimiento seguido contra Al-Awlaki y sus secuaces –señala Hayden- ha sido el denominado ‘prosecutorial model’, típico de la actuaciones encubiertas en la guerra contra el narcotráfico, la criminalidad organizada (Mafia) o, más reciente, el terrorismo. Aparentemente eficaz, este modelo arroja muy serias dudas sobre la salud del Estado de derecho, previene el control y escrutinio público y es susceptible de todo tipo de abusos. A la postre, recuerda Hayden, no es fácil de identificar el beneficio que estas actuaciones han reportado a los suburbios de numerosas ciudades norteamericanas. Ni al prestigio del sistema político norteamericano, cabría añadir.&lt;br /&gt; ¿UN INSTRUMENTO PERFECTO?&lt;br /&gt; El otro elemento sugestivo del caso Al-Awlaki es la consagración de los aviones pilotados a distancia como instrumento definitivo en la lucha contra el terror, en concreto, en la eliminación de objetivos especialmente escurridizos. El clérigo ahora liquidado había escapado en varias ocasiones. Los servicios de inteligencia lo rastreaban día y noche. Finalmente, detectaron su presencia en una región remota de Yemen. Estaba privado del apoyo que habitualmente recibía de algunas tribus locales. Las autoridades yemeníes se han sentido picados en su orgullo, porque los norteamericanos no han reconocido públicamente la importancia de su contribución en la localización del objetivo. Después de todo, el caos político que vive Yemen, tras la huida del presidente Saleh (momentáneamente de regreso, aunque no se sabe por cuánto tiempo), había perjudicado la labor local ‘antiterrorista’ en el país. En todo caso a la postre, en la eliminación de Al Awlaki ha sido decisivos los drones, los aviones Predator, armados con misiles hellfire.&lt;br /&gt; Este último éxito compensa polémicas previas, ya que no siempre han sido tan precisos estos aviones pilotados a distancia. Una reciente investigación del NEW YORK TIMES desvelaba que la CIA había minimizado los denominados ‘daños colaterales’; es decir, las víctimas civiles. Los ‘drones’ son ‘cachivaches’ muy caros. Le cuestan al contribuyente 5 mil millones de dólares. Pero mucho más cara resulta la guerra sin ellos. Quizás también por eso, Obama parece convencido de su uso generalizado. Durante sus casi tres años de mandato, los ‘drones’ han realizado una operación cada cuatro días (frente a una cada cuarenta, en los años de Bush). Los generales han pedido duplicar la asignación presupuestaria para seguir aumentando la flota. &lt;br /&gt; Los ‘drones’ no se pilotan desde cabina, pero eso no quiere decir que ‘vuelen solos’. Se estima que cada aparato precisa de la atención y el seguimiento de 150 personas. Los militares reconocen que no es un instrumento perfecto, pero sí el más indicado, dadas las circunstancias de ‘esta guerra’. Al ser capaces de fijar la atención en un área fijada, ‘sin parpadear’, durante 18 horas seguidas, resultan especialmente adecuados para ‘cazar’ objetivos humanos singularmente escurridizos.&lt;br /&gt; Más allá del uso de los ‘drones’, la ‘guerra contra el terror’ ha difuminado las fronteras entre las acciones de inteligencia en el exterior, las operaciones encubiertas y las acciones abiertamente militares. No es casualidad que el flamante director de la CIA sea el laureado General Petraeus, que lo ha sido todo en las guerras norteamericanas de este siglo XXI. La ‘militarización’ de los aparatos de inteligencia, como señala THE NEW YORK TIMES, tiene enormes repercusiones legales y políticas. Pero también morales. THE ECONOMIST, en una reflexión sobre los aspectos éticos en relación con el uso y resultado de los ‘drones’, admite su bondades técnicas, pero se pregunta si al servicio de las operaciones militares, cada vez más frecuentes, de la CIA, se debilita el exigible control del cumplimiento de las ‘normas de la guerra’. &lt;br /&gt; Se trata de un debate apasionante sobre el que será preciso volver, porque impregnará toda la reflexión sobre el sentido y la práxis de las guerras presentes y futuras en este mundo unipolar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-1717140596285036760?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/1717140596285036760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=1717140596285036760' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1717140596285036760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1717140596285036760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/10/enemigos-escurridizos-armas-casi.html' title='ENEMIGOS ESCURRIDIZOS, ARMAS CASI PERFECTAS, ÉTICA DUDOSA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3974104379420774330</id><published>2011-09-29T17:50:00.000Z</published><updated>2011-09-29T17:50:58.105Z</updated><title type='text'>RUSIA: LA MATRIUSKA INVERSA</title><content type='html'>29 de septiembre de 2011&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;       No hay sorpresas en la 'matriuska política' de estos tiempos en Rusia. La figura de Putin contenía la de Medveded y la de ésta llevaba en su interior la de su antecesor. El símil es válido, con una reserva. El tamaño del 'segundo Putin' no será necesariamente inferior al primero. Se trata tan sólo de un efecto óptico. Pronto, si no ya mismo, esa 'matriuska putiniana' crecerá y crecerá hasta alcanzar la misma dimensión y se convertirá en gemela de la anterior. Si no mayor.&lt;br /&gt; Putin volverá a  la presidencia. Pocos lo dudan. Sólo hace falta que las elecciones del próximo mes de marzo. La verdadera decisión se conoció hace unos días, en el transcurso del Congreso de Rusia Unida, el principal partido del país, el partido de Putin, de Medvedev, el aparato político de la nueva nomenklatura.&lt;br /&gt; EL SENTIDO DEL TÁNDEM&lt;br /&gt; Que a nadie haya sorprendido la noticia no significa, empero, que tenga menos alcance e importancia. Es cierto que Putin ejercía una especie de tutela sobre el actual Presidente Medvedev y que la transición tenía, según sospechas aparentemente confirmadas, camino de regreso. ¿Poli bueno y poli malo?, según ciertas percepciones occidentales? Pues... quizás.  Algunos observadores y, lo que resulta más relevante, conspicuos gobiernos consideraron que el 'descenso' de Putin en la escala del poder ruso abría la oportunidad de una apertura y una liberalización del régimen. Tanto política como económicamente. Medvedev alentó esas expectativas con decisiones singularmente reformistas. Lo que nunca estuvo claro es que las hiciera sin el consentimiento y su sucesor/antecesor, mentor y patrono, Vladímir Putin.&lt;br /&gt; La clase política y la burocracia diplomática y estatal norteamericana se aferraron a los gestos y medidas calculadas de Medvedev para apostar por un nuevo marco de relaciones con Moscú. La administración Obama, siempre tan voluntariosa (sin ironía), quiso codificar esos nuevos tiempos con el término 'reset'. O sea, 'resetear' las relaciones bilaterales: coloquial y significativo al mismo tiempo. El objetivo estratégico era superar, de una vez, las dos décadas de confusión, desconcierto e inquietud creciente que había dejado el vacío causado por la desaparición de la URSS. La guerra fría, la coexistencia pacífica, el deshielo, toda esa ristra de conceptos, tanto políticos como publicitarios, no habían encontrado un sustituto estable. El 'partenariado' que se intentó durante los caóticos años de Yeltsin se disolvió por la crisis del post-comunismo. La vuelta a unas maneras fuertes, dizque autoritarias, no supuso una vuelta a los años cincuenta, desde luego, pero dejó en suspenso, la definición de las relaciones entre la 'nueva Rusia' y el perplejo Occidente.&lt;br /&gt; Que Rusia volvería a ciertas formas de autoritarismo era algo que muchos predijeron. Pero como la mayoría lo hizo desde latitudes supuestamente derrotadas (comunistas, socialistas, teóricos y politólogos de izquierda), los dueños del relato de esta última generación rechazaron desdeñosamente el diagnóstico. La rigidez ultraliberal expandía un optimismo sin rubor. En los años de Yeltsin costaba que en Occidente se reconociera que no había motivos para la satisfacción y que todo el proceso de transición en Rusia había sido un completo desastre y no tenía otra salida que una involución encubierta. No hacia el comunismo, por supuesto. Pero sí hacia formas políticas de dudoso pedigrí democrático.&lt;br /&gt; Putin, criatura del KGB, supo convertirse en intérprete de una grandeza posible, tras años, décadas, de decadencia. Una grandeza huérfana de ideología, pero pletórica del orgullo que proporciona el manejo de materias primas codiciadas a este lado de los Urales. Frente a la liberalización culposa, ventajista y, en cierto modo, criminal de los primeros noventa, se impuso un modelo de control económico desde el Estado, más oligopólico que estatista. No se persiguió la propiedad privada ni los negocios particulares, ni siquiera los grandes. Lo que Putin y su gente hicieron fue asegurarse que el enriquecimiento particular o sectario correría parejo al fortalecimiento de las estructuras del poder público. Una especie de capitalismo de Estado, con Rosfnet (petróleo) y Gasprom (gas), como buques insignias. Como no cabía adoptar la vía china, se diseño y desarrolló un modelo que restablecía la 'autoridad' sin espantar a los negocios. Salvo, claro, a los que se creyeran tan arrogantes de desafiar al Kremlin, Jodorkovsky en cabeza. Con ellos, se aplicaría una 'terapia' ejemplar. Lo que no estuviera en el manual del KGB se podía encontrar en usos y costumbres del capitalismo mafioso, que ha sido un rasgo persistema del sistema que sucedió al 'socialismo real' en los antiguos países del 'Este'.&lt;br /&gt; Medvedev proyectó una cierta relajación de ese modelo neoautoritario. En lo político y en lo económico. Pero, si compramos la idea de que el regreso de Putin estaba pactado desde un principio, como el propio tándem aseguró durante el mencionado Congreso de Rusia Unida, parece sensato suponer que hemos asistido a un proceso y no a una rectificación. Ya como primer ministro de Putin, Medvedev introdujo elementos liberalizadores y un lenguaje subliminal de atracción para Occidente. Visibilizaciones positivas. &lt;br /&gt; LAS NUEVAS EXIGENCIAS&lt;br /&gt; Siempre según la pareja complementaria, Medvedev también volverá a ser el jefe del gobierno. Los ciclistas cambiarán de posición. Pero la ruta será la misma. Y la máquina. No obstante, algunos partidarios de Medvedev se confiesan desencantados estos días. Pretenden hacer creer que a su jefe le han forzado la mano y que, quizás, no estaba tan seguro de que volvería a ocupar el asiento trasero, o el del copiloto. Puede ser. Pero suena extrañamente cándido. &lt;br /&gt; Los analistas estiman que el modelo ruso de crecimiento basado en la exportación de los preciados tesoros energéticos se ha agotado. El petróleo y el gas constituyen la sexta parte del PIB ruso, pero aportan casi la mitad de los recursos fiscales del Estado. Sin embargo,  este especular prestigio ruso no es sostenible por mucho más tiempo. Sobre todo, en lo que hace al petróleo. Se espera un nivel de producción de crudo no superior a los diez millones de barriles diarios. Los capitales extranjeros serán necesarios, imprescindibles, incluso. En todo caso, insuficientes: se anticipa un horizonte de endeudamiento para Rusia. Sólo una mano firme puede modelar y conducir. ¿Quién mejor que Putin -proclaman sus publicistas-, que ha demostrado no arrugarse y saber navegar en aguas turbulentas? &lt;br /&gt; La Casa Blanca, a través de discretos portavoces, se ha mostrado cautelosa, sobria. No se cree en Washington que haya que plantearse el 'reseteo'. Se ha acudido a la socorrida fórmula de que no se han hecho políticas basadas en personalidades, sino en intereses estratégicos. Como tampoco se ha querido hacer alarde de la ausencia de sorpresa por el 'gambito' del Kremlin. Todo seguirá igual. Previsiblemente.&lt;br /&gt; Si el primer Putin gustaba de presumir de haber restaurado la 'tranquilidad' en la población, tras años de zozobra e incertidumbre, el gran reto del segundo Putin es devolver la prosperidad al ruso medio y sacar de la pobreza a millones de ciudadanos. Las encuestas apuntalan su imagen de 'hombre fuerte y solvente'. Casi el 60% de la población lo quiere de nuevo al volante, aunque su partido pierda fuelle. A la mayoría de los rusos, el nuevo autoritarismo que pronostican algunos medios occidentales (menos las cancillerías, más pragmáticas) les resulta indiferente. Más aún: conveniente. Parecen querer más de lo mismo, pero en su versión menos edulcorada (la de Medvedev, menos popular). Los 'liberales' rusos se resienten. Algunos incluso piensan en el exilio (dicen algunos diarios norteamericanos) y recuerdan que si Putin agotara los dos mandatos de seis años que la reforma constitucional, realizada bajo el mandato de Medvedev, le permitiría cumplir, habría completado el periodo más largo de un dirigente en el poder, en lo que va de siglo. Sólo le habrá superado Stalin. Putin tendría para entonces, 2014, setenta y dos años. ¿Será el final definitivo de su carrera política?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3974104379420774330?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3974104379420774330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3974104379420774330' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3974104379420774330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3974104379420774330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/09/rusia-la-matriuska-inversa.html' title='RUSIA: LA MATRIUSKA INVERSA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-7597486836134439255</id><published>2011-09-22T12:41:00.000Z</published><updated>2011-09-22T12:41:15.207Z</updated><title type='text'>OBAMA, LA LUCHA DE CLASES Y LAS MATEMÁTICAS.</title><content type='html'>22 de septiembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Obama se ha puesto duro. O pretende dar la sensación de que lo ha hecho. Se acabó el tiempo de las componendas. El año que le queda hasta someterse a la prueba de la reelección lo dedicará a defender su visión de América, la de una buena parte de su partido y la de la base social que lo llevó a la Casa Blanca. ¿Es tarde?&lt;br /&gt; El otro día, en uno de los lugares preferentes de la Casa Blanca para los momentos solemnes, el Rose Garden, el presidente de los Estados Unidos “trazó una raya bien marcada” (como tituló THE NEW YORK TIMES) sobre las exigencias de sus adversarios republicanos en materia de reducción del déficit, de política fiscal y de prioridades presupuestarias.&lt;br /&gt; En pocas palabras, Obama rectifica. Lógicamente, sus asesores, colaboradores y propagandistas no lo presentan así. Pero es obvio que el Presidente ha admitido, de forma indirecta, que su estrategia de negociación y compromiso con la oposición republicana, no ha procurado grandes beneficios. Ni a él, ni a la mayoría del país, cuyos intereses él dice defender.&lt;br /&gt; Obama dejó claro que no dudará en vetar cualquier iniciativa legislativa que recorte el gasto de los programas sanitarios para los sectores sociales más modestos (Medicaid y Medicare), si ello no lleva aparejado el aumento de la presión fiscal a los más ricos.  Más drástico se puso el Presidente con la Seguridad Social, cuya estabilidad y dotación consideró innegociable. &lt;br /&gt; EL NECESARIO FIN DEL REPLIEGUE&lt;br /&gt; El Presidente se ha pasado un año, desde el triunfo republicano en las elecciones de medio mandato, en noviembre de 2010, intentando un apaño con la nueva mayoría conservadora, para reducir el déficit y crear un supuesto entorno favorable para la inversión, que favoreciera la salida de la crisis. No sólo sus esfuerzos y renuncias no dieron resultado, sino que (como le han venido advirtiendo destacados tribunos y líderes de opinión progresistas y algunos miembros destacados del ala izquierda, e incluso centristas, del Partido Demócrata), tal comportamiento sólo ha servido para que se reforzara el sector más conservador de la clase política norteamericana. &lt;br /&gt; Ya le pasó a Bill Clinton durante su primer mandato. Los republicanos se hicieron con el control del Congreso a los dos años de que él llegara a la Casa Blanca. El poco experimentado exgobernador de Arkansas sólo encontró el camino de marcha atrás. La reforma sanitaria quedo arrumbada y el discurso político presidencial se hizo confuso y espeso. &lt;br /&gt; Obama, con más recursos dialécticos y menos complejos, creyó que él podía sortear esa presión, acompañando a los republicanos en ciertas fases del ‘concierto’, en el convencimiento de que, si no en la partitura, sí podría influir al menos en el ‘tempo’. El resultado ha sido que, como ya hicieron con el anterior presidente demócrata, los republicanos lo pusieron contra la pared. Para ello no han dudado en manipular las cifras, desplegar una propaganda engañosa e incluso obstaculizar y boicotear la recuperación económica y la solvencia internacional del país. Nunca se vio más clara esta estrategia que con motivo de la gestión de la deuda y la liberación de fondos para el funcionamiento corriente de la administración.&lt;br /&gt; Desde latitudes progresistas, los consejos, primero, las advertencias después, y los sones de la alarma, más tarde, no consiguieron que Obama endureciera su postura. El  Presidente no consideró que había llegado el momento de enseñar los dientes, seguramente porque su aparente buena comunicación con el nuevo líder republicano, John A. Boehner, le hacía creer que éste podría mantener bajo control a los desmandados radicales conservadores. Cuando sintió la pistola republicana contra su sien se percató de lo desarmado que estaba. De lo expuesta que se encontraba su presidencia.&lt;br /&gt; Ahora, superada la llamada crisis de la deuda, y ante la necesidad de rehacer su base social para afrontar el año electoral, Obama parece volver a los orígenes: es decir, a la defensa de los principios, al proyecto en torno al que giraba el sentido de su mandato. Las encuestas no le son favorables. Pero hay otro dato subyacente no menos importante: los ciudadanos menos posicionados en el espectro político manifiestan que un Presidente debe luchar por sus ideas. En este concepto abundaba estos días THE NEW YORK TIMES, el diario más influyente del país entre los políticos más cercanos al Presidente. En un editorial titulado “Crisis de liderazgo”, el periódico afirma que “América ya no acepta teorías económicas desaprobadas hace 25 años”. Es decir, el neoliberalismo anarquizante que pretende aniquilar el Estado, el Gobierno, la corrección pública de las desigualdades. &lt;br /&gt; UNA CUESTION DE JUSTICIA&lt;br /&gt; Una investigación actualizada sobre la pobreza en Estados Unidos resulta demoledora. Hay más de 46 millones de norteamericanos por debajo del umbral de la pobreza. Casi la mitad, unos 20 millones, son pobres absolutos o muy pobres.  Son las cifras más negativas desde que empezaron a realizarse estos estudios, hace medio siglo. Sólo el año pasado cayeron en ese pozo negro de la realidad social más de dos millones y medio de personas. La desigualdad ha superado todos los récords. La renta media de los diez por ciento más pobres cayó doce puntos en la última década, mientras que los diez por ciento más ricos disminuyó apenas un punto y medio. Como era de esperar, las minorías son las más duramente golpeadas por el estancamiento económico, la falta de respuestas políticas y la inmovilidad social. &lt;br /&gt; La directora del semanario progresista THE NATION, Katrina Van den Heuvel, plantea diez iniciativas para mejorar la vida cotidiana de los sectores más desfavorecidos de la población. Estas ideas, en su conjunto, precisan de un compromiso político más decidido y combativo del que se ha exhibido ahora desde la Casa Blanca.&lt;br /&gt; Esta realidad está ya permeando el debate social. Quizás por ello, las encuestas indican que la mayoría de los ciudadanos no quieren que se recorten más la inversión social sin una presión fiscal más equilibrada y progresista. La propaganda conservadora, lubrificada por unos medios por lo general cómplices y rehenes del dinero contaminado por la mercantilización criminal de la política, intenta hacer creer lo contrario, con más éxito de lo que resultaría concebible. Más de la mitad de los consultados creen que los ricos deben pagar más impuestos: Obama recogió este principio en su literalidad el otro día. Y una proporción similar del electorado no quiere que los programas sociales redistributivos sean neutralizados: otra enseña que el presidente dice querer ahora defender sin ambigüedades.  &lt;br /&gt; Ahora bien, lo que se sabe de las intenciones de la Casa Blanca deja espacio a las dudas. El plan de reducción del déficit en tres billones y medio de dólares, a conseguir en diez años, contempla que un 60% provenga del recorte de la inversión social y un 40% del aumento de la presión fiscal sobre el segmento más rico de la población y las corporaciones.&lt;br /&gt;  Los republicanos ya han anunciado que el aumento de impuestos perjudica la recuperación de la economía, argumento cuya falacia es continuamente desmontada con cifras por los economistas de centro izquierda como Krugman, Stiglitz y otros. Los políticos y comentaristas más cercanos al presidente echan de menos concreciones y compromisos más sólidos. &lt;br /&gt; Es urgente que el presidente “demuestre de qué lado está”, como le pide también el mencionado TIMES en su editorial. El otro día, quizás para no sonar demasiado ideológico o partidista, afirmó que su visión equilibrada de la reducción del déficit no respondía “a una visión de lucha de clases, sino a las matemáticas”. No está claro que esta ‘discreción política’ ayude al presidente a reconectar con amplios sectores de su base. Las matemáticas son ineludibles, su atención es condición necesaria para una buena gestión. Pero no suficiente para restaurar una política obligada a corregir injusticias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-7597486836134439255?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/7597486836134439255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=7597486836134439255' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7597486836134439255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7597486836134439255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/09/obama-la-lucha-de-clases-y-las.html' title='OBAMA, LA LUCHA DE CLASES Y LAS MATEMÁTICAS.'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-1666038540850622958</id><published>2011-09-15T13:30:00.002Z</published><updated>2011-09-15T13:30:35.629Z</updated><title type='text'>TURQUIA: APERTURA A ORIENTE, INQUIETUD EN OCCIDENTE</title><content type='html'>15 de septiembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Uno de los asuntos laterales más apasionantes del pulso diplomático y publicitario en torno al reconocimiento del Estado de Palestina en la ONU es el papel creciente de Turquía. Algunos analistas, como se mencionó aquí algunas semanas, creen que se está fraguando una segunda república en aquel país de setenta millones de habitantes, puente entre Oriente y Occidente, aliado atlántico respetado y respetable y vigorosa potencia económica en alza, aunque no todavía con credenciales suficientes para añadir  'T' al paquete BRIC de los países emergentes.&lt;br /&gt; El primer ministro Erdogan es uno de los dirigentes extranjeros más populares en un mundo árabe en convulsión. El más importante, podría decirse, sin apenas riesgo de error. No es ya que supere a Obama -si es que alguna vez el presidente norteamericano consiguió hacerse querer sólidamente. Es que casi es observado como una referencia alternativa. Que goce de un poder incomparablemente inferior, sólo es un inconveniente menor. De Erdogan gusta el proyecto de cambio tranquilo, pero firme, y una prosperidad sólida pero autónoma. Pero, además, algo que Obama no puede ofrecer: hablarle claro y sin doble lenguaje a Israel.&lt;br /&gt; Ya es un acontecimiento que un primer ministro participe en una cumbre de la Liga Árabe como ha hecho Erdogan hace unos días. Y no para deslizarse por la retórica habitual en la zona. El primer ministro turco, voluntariamente o no, se ha convertido en el embajador más enérgico de la causa palestina y de la causa árabe (ésta última más ambigua y escurridiza).&lt;br /&gt; Erdogan presente credenciales de autenticidad que Obama sigue sin ofrecer. Cuando dice ante la Liga Árabe que el reconocimiento del Estado palestino en la ONU no es una opción diplomática sino una 'cuestión de justicia' no se limita a esa 'langue du bois' tan habitual entre los dirigentes árabes. Lo respalda con el incidente de la flotilla de Gaza. El ataque de la marina israelí, los nueve turcos muertos, el pulso diplomático en tornos a los informes (dos) de las Naciones Unidas, el agrio intercambio de reproches y acusaciones y, por últimos, la crisis de los embajadores (retirada del turco, llamada a consultas  de israelí) acredita que Erdogan no está haciendo 'posturing', no se limita a sacar pecho. Es una manifestación de independencia.&lt;br /&gt; El momento es propicio como ningún otro en décadas, según coinciden muchos analistas. Las revueltas democráticas árabes han propiciado el debilitamiento de unos regímenes corruptos y gastados, sin que, de momento, hayan podido construir una alternativa. Ésa es la gran preocupación del momento en la vigilada Libia, pero también en los otros países del norte de África donde prendió el impulso del cambio. Turquía fué evocada por muchos como un modelo a seguir. Los elementos que se concilian para dibujar la alternativa son: una autoridad civil fuerte y con respaldo popular, un islamismo orgulloso aunque moderado, una prosperidad creciente que empieza a notarse entre los más desfavorecidos, una nueva dimensión exterior tras décadas de aislacionismo servilista.&lt;br /&gt; Naturalmente, permanecen muchos factores que obstaculizan este presentido liderazgo de Turquía en la región: el recuerdo del Imperio Otomano como potencia opresora, la dependencia de Occidente, tan forzada como conveniente en algunos aspectos, y el carácter aún incipiente -por tanto, frágil de esa nueva República en ciernes.&lt;br /&gt; EL PESO DE LA AMISTAD CUESTIONADA&lt;br /&gt; Pero hay otro factor que aconseja la prudencia. La amistad israelo-turca tiene sólidos fundamentos y anclajes fornidos. Prueba de ello es que la tensión política, diplomática y mediática no ha debilitado todavía la buena salud de las relaciones económicas bilaterales.  Turquía sigue siendo uno de los principales socios comerciales de Israel. Cuatro mil millones de dólares en intercambios mercantiles avalan esta realidad. &lt;br /&gt; Pero hay otro ámbito de especial importancia: la cooperación militar. Naturalmente, este capítulo podría ser el primero en resentirse si la acritud política se sale del cauce. Turquía ha contado con la tecnología militar israelí para consolidar su posición de potencia en el Mediterráneo, pero sobre todo, para actuar con sistemas no convencionales contra la guerrilla kurda del PKK. El ejemplo más elocuente son los aviones con los que la aviación turca pone al descubierto  los escondites y campamentos en las montañas kurdas. &lt;br /&gt; En reciprocidad, los militares turcos son muy apreciados en Israel: por su profesionalidad y por su orientación pro-occidental, pero también como fuente de valiosa información. Erdogan acaba de ganar un pulso a las Fuerzas Armadas turcas al imponer, por primera vez en décadas, el criterio civil sobre el castrense en un  asunto de promociones y nombramientos. El episodio resultó revelador de la fortaleza del primer ministro. La dimisión de toda la cúpula militar y el ascenso a los puestos de mando de las figuras más próximas al jefe del gobierno pareció confirmar que una revolución silenciosa estaba produciéndose en la milicia, el pilar fundamental del kemalismo. ¿Pero está dicha la última palabra?&lt;br /&gt; El garante de la cooperación israelo-turca es Estados Unidos. Hasta el punto de que, en realidad, no cabe hablar de una relación bilateral, sino trilateral, según la expresión de Fabio Romano, profesor de Relaciones Internacionales en Trieste. Para Washington, esta ruptura entre Tel Aviv y Ankara resultaría un problema de envergadura. Ambos países han constituido el eje de la estrategia de seguridad norteamericana durante décadas. Estados Unidos no está preparado para una alteración decisiva de este recurso.&lt;br /&gt;  Hasta ahora, el Departamento de Estado se ha abstenido de 'vaciar' el espacio adquirido por Ahmet Davotoglu, el ambicioso e 'innovador' ministro de Exteriores turco. Con cautela, la diplomacia norteamericana ha preferido aprovechar el impulso positivo que el islamismo moderado de Erdogan podría imprimir al nuevo rumbo en los países árabes convulsos. Como una especie de antídoto contra derivas fundamentalistas radicales. Otro buen ejemplo es la condena turca de la represión en Siria, un vecino con el hasta ahora se estaba en buenos términos.   Pero los síntomas 'negativos' se percibían desde hace tiempo. Ya costó asimilar en el Pentágono que Erdogan se mostrara tan colaborador con Teherán en la disputa por el control de la energía nuclear iraní. No es previsible que Washington admita ahora que la 'renacida' potencia turca desequilibre el juego de alianzas regionales. Y más cuando Obama necesita demostrar a su electorado judío que sigue protegiendo los intereses de Israel.&lt;br /&gt; En definitiva, Turquía como oportunidad y como problema. Ése es el dilema que Occidente se plantea con el antiguo 'enfermo de Europa'. A ese mundo que oprimió durante siglos, el espacio árabe, se abre de nuevo la otrora 'Sublime Puerta', ahora proyectando un nuevo proyecto. Algunos han sentido una corriente molesta, perturbadora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-1666038540850622958?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/1666038540850622958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=1666038540850622958' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1666038540850622958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1666038540850622958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/09/turquia-apertura-oriente-inquietud-en.html' title='TURQUIA: APERTURA A ORIENTE, INQUIETUD EN OCCIDENTE'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-1278830506548686609</id><published>2011-09-02T09:23:00.004Z</published><updated>2011-09-02T10:01:03.817Z</updated><title type='text'>MÉXICO: TERROR CRUDO, INTERVENCIÓN SILENCIOSA</title><content type='html'> 2 de septiembre de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra de Libia y la represión en Siria, por no hablar de la gestión política de la manipulación financiera, han privado de foco a otro de los acontecimientos de agosto: el brutal atentado en un casino de la ciudad mexicana de Monterrey, supuestamente perpetrado por Los Zetas, uno de los cárteles más sanguinarios del narcoimperio.&lt;br /&gt;Medio centenar de personas murieron al ser incendiado el Casino Royal, uno de los más importantes y conocidos de la ciudad. El impacto ha sido tremendo, a pesar de que en México ningún acontecimiento violento parece ya provocar asombro. Se trata del mayor número de víctimas en una sola acción delictiva en muchos años. Pero, sobre todo, el atentado cobra un significado relevante también por el escenario de la tragedia.&lt;br /&gt;Monterrey es la segunda ciudad de México, aunque en realidad es la más próspera, la más rica, sede de varias universidades, capital industrial y cultural de la República. Y lo más importante: hasta hace poco tiempo, se creía ajena a los estragos del narcoterrorismo, la enfermedad que corroe el país hasta sus cimientos. Hoy, el 90% de su población se confiesa aterrada, según una reciente encuesta reproducida por LOS ANGELES TIMES.&lt;br /&gt;De un tiempo a esta parte, Monterrey se ha convertido en el objetivo de las bandas criminales. La vida económica de la ciudad proporciona un botín indiscutible y ofrece oportunidades muy jugosas para esconder, disimular o blanquear los negocios ligadas al tráfico de estupefacientes.  Los casinos constituyen uno de esos instrumentos de simulación. &lt;br /&gt;Durante años, la mayoría de los casinos habían sido ilegales en México.  Durante el mandato de Vicente Fox, el anterior presidente, se regularizaron e impulsaron estos establecimientos de juego. El artífice de este proceso fue Santiago Creel, ministro del Interior en la época (primer lustro del nuevo siglo). La tendencia se ha mantenido con el actual presidente, Felipe Calderón. En los años de gobierno del PAN (el partido conservador que quebró la hegemonía del PRI), el número de casinos se ha multiplicado por siete. Hay unos ochocientos en todo el país, según datos de una investigación realizada por la prestigiosa revista PROCESO. Se calcula que más de un centenar son aún ilícitos.&lt;br /&gt;Todo indica que el atentado contra el Casino Royal se debe a una extorsión. El propietario, al parecer, no se avino a pagar la comisión que le exigían Los Zetas, el cartel más peligroso y sanguinario (aunque no el más poderoso) de los que operan en el país.  En su expansión por la zona costera del Golfo, esta banda criminal ha puesto sus tentáculos sobre Monterrey. El dueño del casino debía prever con seguridad lo que podía ocurrirle, porque, de hecho, residía desde hace meses en Estados Unidos. &lt;br /&gt;El atentado tuvo tal impacto que el presidente Calderón envió más de un millar de hombres de la Policía Federal para reforzar la busca y captura de los responsables. Al cabo de unos días fueron detenidas cinco personas. La policía se ha esforzado por presentar resultados con una rapidez inhabitual. Se ha ofrecido como prueba de la autoría los videos tomados en una gasolinera cercana donde los criminales se abastecieron de combustible con el prendieron fuego al local. Las propias cámaras del casino habían registrado el momento en que los coches de los autores del atentado llegaron al casino y su posterior huida del edificio, ya en llamas.&lt;br /&gt;Pero ni las exhibiciones de fuerza ni los aparentes “éxitos policiales” sirven para convencer a una población instalada ya en el escepticismo. Para comprender hasta donde se ha llegado en la perversión de los aparatos estatales, es altamente recomendable el libro de la periodista mexicana ANABEL HERNÁNDEZ titulado “Los señores del Narco”.	&lt;br /&gt;LA POLITICA FRACASADA DE CALDERÓN&lt;br /&gt;En su discurso de respuesta al atentado de Monterrey, el presidente Calderón introdujo una variable novedosa. Por primera vez, se refirió a un acto de estas características con el término “terrorismo”. Este detalle es importante. Como afirmó uno de los editorialistas del diario REFORMA,  “elevar la categoría del enemigo ayuda a dar legitimidad a una política duramente cuestionada”. En efecto, después de otro atroz espectáculo de terror precisamente en su estado nativo, Michoacán, un un episodio de guerra interna por el poder entre clanes, el presidente Calderón decidió militarizar la lucha contra el narcotráfico.&lt;br /&gt;El resultado ha sido desigual, en el mejor de los casos. Terrible, desde cualquier punto de vista. Treinta y seis mil muertos, desde entonces. El último año, 2010, fue el más sangriento, con más de diez mil víctimas mortales. Para muchos, síntoma inequívoco de fracaso. Los cárteles decidieron responder al desafío poniendo en juego todo su poder destructivo, en todos los ámbitos. No sólo han aumentado cuantitativamente los crímenes. La crueldad ha superado todos los registrados conocidos en las ejecuciones. Se ha adoptado una política de desafío total. Las bandas se despedazan entre ellas, incluso colaborando torvamente con el Estado cuando se trata de debilitar o aniquilar al rival. Y el Estado sigue ese juego con tal de privar de oxigeno a una u otra facción. Pero el mal de fondo, la corrupción, la penetración de los cárteles en todas las esferas del Estado, no parecía ceder. A comienzos de este año, parecía inevitable acudir a lo que hasta ahora, salvo en algunos periodos escogidos, se había evitado o, al menos, limitado lo más posible: la ayuda del vecino del Norte.&lt;br /&gt;¿COOPERACION O DEPENDENCIA?&lt;br /&gt;Con razón, autoridades y ciudadanía contemplan a Estados Unidos como causa indiscutible del problema narco. No en vano, sin el voraz mercado norteamericano no habría negocio, las bandas no se habrían enriquecido, no gozarían del ilimitado poder de corromper que obscenamente exhiben. Y peor aún: son suministradores norteamericanos los que han convertido a los cárteles en auténticos ejércitos dotados de arsenales terribles. Siete de cada diez armadas incautadas en acciones policiales o en enfrentamientos armados procedían del mercado estadounidense. La administración Obama admitió, con más claridad que otras anteriores, la responsabilidad de Estados Unidos en esta materia. Se han tomado algunas medidas, pero ninguna lo suficientemente efectiva, hasta la fecha. El bazar bélico continúa abierto. El negocio es el negocio&lt;br /&gt;Lo que en cambio parece que avanza es la silenciosa colaboración militar entre los dos Estados. Este mes, días antes de la masacre de Monterrey, el NEW YORK TIMES reveló que unidades policiales especiales de México preparaban acciones ultrasecretas en territorio estadounidense, para escapar a la vigilancia y la penetración de los narcos. Con el apoyo de la inteligencia norteamericana, estos efectivos policiales mexicanos han realizado operaciones relámpago con gran discreción, eficacia y contundencia. &lt;br /&gt;Más aún: aviones autopilotados (los famosos drones, tan polémicos por su actuación en las regiones tribales pastunes de la frontera afgano-pakistaní)  estarían efectuando acciones de vigilancia y recopilación de información sobre movimientos y establecimientos estratégicos de las mafias en territorio mejicano. Otros aviones completarían esta tarea con operaciones de detección y escucha de comunicaciones de los cárteles. Además, la DEA, agencia norteamericana antinarcóticos, dispondría de un centro de inteligencia en una base militar mexicana, en el que ofrecen sus servicios antiguos agentes, personal de la CIA y militares retirados. &lt;br /&gt;Este programa de cooperación hubiera resultado impensable hasta hace poco tiempo. De hecho, públicamente, o se niega o se rechaza cualquier comentario que conduzca a su confirmación. A comienzos de año, las declaraciones de un alto cargo del Pentágono, anunciando una inevitablemente implicación militar estadounidense en México provocó un aparente escándalo, con las manidas protestas diplomáticas. El “nacionalismo emocional” mexicano obliga a estos ejercicios aparentes de soberanía. Pero cada día parece más evidente que el fracaso del combate contra el narcotráfico y la exasperación ciudadana obligará a la dirigencia política (y militar) mejicana a aceptar la creciente dependencia de Estados Unidos. Se trata de una opción estratégica delicada y plagada de peligros. Pero, para muchos, inevitable, en gran medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-1278830506548686609?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/1278830506548686609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=1278830506548686609' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1278830506548686609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1278830506548686609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/09/mexico-terror-crudo-intervencion.html' title='MÉXICO: TERROR CRUDO, INTERVENCIÓN SILENCIOSA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6639257117797079139</id><published>2011-07-28T10:51:00.004+01:00</published><updated>2011-07-28T10:58:34.918+01:00</updated><title type='text'>NORUEGA: EL TESORO DE LA CONFIANZA</title><content type='html'>28 de julio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi todo se ha dicho ya de los crímenes que han sacudido Noruega. Aunque quedan por aclarar algunos detalles y circunstancias sobre la preparación de los atentados y la actuación policial, lo verdaderamente importante, a estas alturas, es extraer las conclusiones y avanzar las consecuencias de un acto tan terrible e inesperado en un país como aquel, modelo y ejemplo del progreso humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA APARENTE SORPRESA&lt;br /&gt;Estos días, todos los medios y numerosos analistas han resaltado la inmensa paradoja que representa el hecho de que uno de los peores crímenes múltiples sucedidos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial haya tenido lugar en un país pacífico, avanzado, próspero y, ante todo, igualitario como ningún otro en el mundo.&lt;br /&gt;Pero es justamente por eso. Precisamente por ser como era, al ser sometido a los cambios acaecidos por el impacto de la globalización, el riesgo de un sobresalto estaba creciendo silenciosamente en ese rincón europeo de magnifica belleza.&lt;br /&gt;La especificidad de Noruega reposa en dos pilares fundamentales. El primero, un sistema político construido sobre la noción (llamémosle socialista democrática, sin complejos) de que cualquier ciudadano debe tener sus necesidades materiales resueltas y los servicios sociales más que básicos a su alcance, con independencia de su renta. El segundo, un recurso de extraordinaria riqueza y rentabilidad, el petróleo, que le ha permitido una autonomía energética y un excedente considerable para consolidar su proyecto socio-político.&lt;br /&gt;En los años noventa, el gran consenso nacional noruego, con todos los matices, discrepancias y disidencias que se quiera, empezaba a verse sometido a tensiones por la llegada creciente de extranjeros inmigrantes.  Como en otros lugares, se desplegó un debate, no siempre templado, sobre el impacto de esa población ‘distinta’, que arrastra consigo valores, creencias, necesidades diferentes a los ‘naturales’ del país. &lt;br /&gt;Comenzó a evidenciarse el malestar de quienes, después de haber aceptado de mayor o menor grado una distribución razonablemente equitativa de la riqueza, sienten que se está yendo demasiado lejos al hacerla extensiva a los extranjeros.  Surgió el Partido del Progreso –hiriente nombre para lo que esa formación política defiende y representa. Se trataba de uno más de los partidos con tintes xenófobos, sesgo ultraderechista y tentaciones revisionistas del sistema democrático. Noruega empezó a parecerse a otros países europeos en los que se encendieron las luces rojas del racismo y la intolerancia.&lt;br /&gt;Aún así, todo parecía bajo control. Si bien es cierto que la inmigración se había duplicado en este periodo descrito (es decir, desde el comienzo de los noventa hasta el final de la primera década del nuevo siglo), los extranjeros apenas si suponen el 10% de la población total. Y no lo es menos que el Partido del Progreso había consolidado sus posiciones entre las clases más alarmadas por este fenómeno, hasta obtener el 23% de los votos en las últimas elecciones generales (septiembre de 2009), lo que le convertía en el segundo partido del país y en la principal formación de oposición al gobierno socialdemócrata. En ese lecho de malestar anidó durante años Anders Behring Breivik, el individuo que ha perpetrado la masacre.  &lt;br /&gt;Los dirigentes del Partido del Progreso han condenado en los términos más duros el acto criminal, para dejar claro que sus diferencias con el modelo de estado de bienestar construido durante décadas no es compatible con semejante barbaridad. Puede considerarse una actitud sincera. Pero es exigible a esos políticos que analicen si no han facilitado sin querer la incubación del monstruo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ISLAMOFOBIA Y OTRAS PERVESIONES&lt;br /&gt;La mayoría de las sandeces contenidas en el Manifiesto del asesino no proviene de su mente enferma o atrabiliaria. Muchas están fundamentadas en un discurso irresponsable y peligroso que ha ido permeando los medios y entornos sociales desde el 11 de septiembre. Ese estúpido sentimiento de ‘cruzado’ con el que Breivik adorna sus brutales posiciones racistas no es producto exclusivamente de sus delirios fanáticos. Hay una conexión con el ambiente de miedo, rechazo y animosidad que hay en Occidente hacia la población islámica. &lt;br /&gt;En un magnífico artículo para THE NATION, Gary Younge (1) analiza la construcción de un imaginario musulmán violento en Europa, espejo y reflejo del fomentado en Estados Unidos, tras los sucesivos episodios violentos de la última década. A pesar de la obsesión islamófoba del ‘cruzado noruego’, Younge recuerda que los musulmanes representan apenas un 3% de la población noruega, y añade otros datos que evidencian las distorsiones dominantes en las alarmistas predicciones sobre la ‘invasión islámica’ en Occidente. &lt;br /&gt;Resulta significativo que los medios atribuyeran inicialmente la matanza de Utoya a un grupo vinculado con Al Qaeda. No ya algunos de los medios del inefable Murdoch, sino no pocos ‘liberales’ o ‘serios’. Hoy por hoy, el terrorismo ha pasado a ser una divisa islámica. Para defender lo contrario, hay que porfiar. Younge, en su artículo, recoge unos datos concluyentes de Europol, según los cuales, los atentados o proyectos de atentado atribuibles al extremismo islámico representan un porcentaje mínimo de los actos terroristas en Europa. El ‘separatismo’ continua siendo (85% de los atentados) la principal amenaza para la convivencia pacífica. &lt;br /&gt;Breivik ha delirado durante años sobre ese ambiente de sospechas y peligros irreales. Otros prejuicios extremistas de intolerancia y aversión a la solidaridad y la inserción social han ido forjando en su mente extraviada un proyecto monstruoso. Tampoco debe descuidarse el efecto de ese fenómeno fundamentalmente norteamericano de los ‘criminales solitarios’, los inadaptados, los enemigos de lo público, de lo colectivo, del Estado. Una especie de  anarquismo de derechas, profundamente conservador, que ha dado lugar al movimiento del ‘Tea Party’. En definitiva, un ultraindividualismo salvaje que alumbra salvadores, visionarios. &lt;br /&gt;Beivik ha bebido de todo ello. Del malestar de sus conciudadanos ante el fenómeno migratorio, del que sólo son capaces de ver una cara. Del discurso político xenófobo, que en Noruega no justifica la violencia, pero le proporciona argumentos. De la islamofobia occidental rampante. De la ofensiva irracional contra una saludable y más equitativa distribución de los recursos. Del avance dificultoso pero firme de los derechos de las minorías (mujeres, inmigrantes, personas con discapacidad, homosexuales, etc.). No debería resultar exagerado opinar que el espantoso despliegue de maldad exhibido en Oslo y Utoya ha sido  una recreación casi cinematográfica de esa perversión interior, de esa indigesta asimilación de aberrantes valores (?) en alza.&lt;br /&gt;El espléndido novelista noruego Jo Nesbo acaba de dejar una reflexión escrita (2) sobre la tragedia que estos días vive su país. Afirma con dolor que Noruega nunca volverá a ser la misma después de lo ocurrido. Pero, en la misma línea de lo que ha proclamado el primer ministro Stoltenberg y otros miembros de su gobierno (ágiles y oportunos en su reacción), no hay nada que pueda o debe doblegar el gran tesoro del modelo noruego: la confianza. Aunque no hay vuelta atrás, aunque nunca se recobre la inocencia perdida, sostiene Nesbo, “los noruegos rehusamos que nadie nos prive de nuestro sentido de seguridad y confianza. Rehusamos perder esta batalla contra el miedo (…) Rehusamos permitir que el miedo cambie la forma en que construimos nuestra sociedad”.&lt;br /&gt;La mejor condena para el perturbado fanático que pretendía salvar la civilización cristiana no es el cumplimiento cabal de los treinta años de reclusión que pudieran caerle, si es considerado culpable de un ‘crimen contra la humanidad’. Es la derrota del miedo, de la intolerancia, la preservación de lo que ha convertido a Noruega es un ejemplo razonable para tantas sociedades: el tesoro de la confianza en el ser humano para construir una sociedad justa donde quepan todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) http://www.thenation.com/article/162270/europes-homegrown-terrorists?rel=emailNation&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2) http://www.nytimes.com/2011/07/27/opinion/27nesbo.html?nl=todaysheadlines&amp;emc=tha212&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6639257117797079139?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6639257117797079139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6639257117797079139' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6639257117797079139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6639257117797079139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/07/noruega-el-tesoro-de-la-confianza.html' title='NORUEGA: EL TESORO DE LA CONFIANZA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3108269738067811746</id><published>2011-07-25T20:25:00.000+01:00</published><updated>2011-07-25T20:25:09.932+01:00</updated><title type='text'>LA INCIERTA RUINA DEL IMPERIO MURDOCH</title><content type='html'>21 de julio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sería catastrófico que el escándalo que amenaza con arruinar al imperio Murdoch quedara finalmente en un asunto de malas prácticas periodísticas aderezadas o reforzadas con el picante de la corrupción policial y la venalidad política. &lt;br /&gt; Debería aprovecharse la situación para promover una reflexión en profundidad sobre al menos tres asuntos básicos de la vida ciudadana o, si se quiere, de la salud democrática:&lt;br /&gt; - el poder crecientemente oligopólico de ciertos medios en el control del relato de la actualidad y en la conformación de los estados de opinión y diagnóstico de la sociedad.&lt;br /&gt; - la conveniencia de regular el comportamiento de los medios en relación con la protección de la vida privada de las personas, del interés común y de los valores democráticos&lt;br /&gt; - las relaciones con demasiada frecuencia obscenas entre ciertos poderes mediáticos y distintos sectores o familias políticas.&lt;br /&gt; El ‘caso News of the World’ (en adelante, NoTW), o mejor dicho, el ‘caso Murdoch’ está siendo paradigmático en ese sentido. Pero sería infantil cree que se trata del único exponente de semejante perversión cívico-mediática-política. &lt;br /&gt; El escándalo del espionaje telefónico, complicado con la complicidad, el encubrimiento o la permisividad policiales y la indiferencia, el miedo o la conveniencia políticas no convierte al asunto que domina las portadas y espacios informativos de estos días en un caso único. Ni siquiera podemos decir que se trata de un fenómeno exclusivamente británico.&lt;br /&gt; El olor a escándalo tiene la virtualidad de provocar una reacción social que haga a partir de ahora más difícil la continuidad o impunidad de estas prácticas fraudulentas. Pero es dudoso que vaya a servir de vacuna para erradicarlas por completo.&lt;br /&gt; Es aún pronto para decir si el imperio Murdoch ha iniciado un periodo de decadencia inevitable, en dirección cierta a su extinción o fragmentación o neutralización. El magnate australiano se presentó en la comparecencia pública (por cierto, política, simplemente, y, en consecuencia, sin responsabilidades que le preocupen seriamente, de momento) con una actitud aparentemente humilde, avergonzada, pero en absoluto concesiva o derrotada. &lt;br /&gt; Murdoch compra tiempo, porque conoce una de las principales claves para entender el pulso público de las sociedades actuales: todo es efímero, pasajero, fútil. Lo que los medios, con su capacidad magnética para fijar las conciencias a iconos y mensajes, convierten hoy en trascendente lo que mañana olvidarán o sustituirán por otro asunto, al que le aguardará el mismo ciclo vital. &lt;br /&gt; Sin duda, News Corporation pagará facturas de algunos platos rotos, o manchados, o envenenados. Es probable que sus ejecutivos sigan cayendo, los menos afortunados, para siempre, los mejor agarrados, mientras amaine la tormenta. Experto en la preparación, cocción, presentación, servicio y digestión de escándalos, la factoría Murdoch no carece de recursos para hacer lo propio con lo de casa. &lt;br /&gt; Después de todo, en los sótanos o trasteros o discos duros de sus medios debe haber munición suficiente para seguir asustando a gente, por mucho que ahora todo el mundo se exhiba con tanta ‘valentía’ frente al hombre que los ha tenido tanto tiempo en el puño de sus caprichos. Los optimistas creerán que ha llegado la hora de la revancha: ahora que huele a sangre en Fleet Street, los humillados políticos o los altos funcionarios bajo sospecha no pueden permitirse el lujo de demorar el golpe de gracia.&lt;br /&gt; En su comparecencia pública, un diputado laborista quiso saber por qué Murdoch fue la segunda persona que visitó a Cameron en Downing Street, después de que éste se convirtiera en Primer Ministro, y por qué acudió a la cita por una puerta trasera. ‘No lo sé, hice lo que me indicaron’, contestó el magnate a lo primero. A lo segundo calló. Pero no su hijo, James, que dio una pista de lo que vendrá a continuación si el escándalo continuaba: con el laborista –aseveró- mi padre también accedía por esa puerta trasera.&lt;br /&gt; Un observador ha hablado de ‘revolving doors’ (puertas giratorias) para describir la relación entre cierta prensa y destacadas esferas políticas en el Reino Unido. El símil es brillante. Para que avance uno, el otro debe moverse también. Uno entra y otro sale, y luego el movimiento se efectúa al revés.  Cameron ha esperado mucho para decir que ‘lamenta’ haber contratado a Coulson, uno de los druidas de ese auténtico imperio de la maledicencia o el chisme. Los laboristas se lo reprochan ahora, sabedores de que su exjefe de filas, Tony Blair, picaba mucho más alto, lo más alto, en la mercancía de favores. Miliban pude decir ahora que habla por él y que Blair es ya historia. Pero no podrá evitar que se le replique que su discurso se ha construido a toro pasado.&lt;br /&gt; Los cambios en la empresa podrán ser profundos. Habrá que reemplazar a los ejecutivos y editores atrapados en la tela de araña tejida por la avaricia del propio grupo. Hasta es posible cierto repliegue temporal, para acallar las demandas de limpieza o hasta que se extingan los rumores de sangre. Algunos analistas de los medios predicen el freno en seco de la carrera del principal heredero, James, y otros creen que la herencia se va a malbaratar por la fragmentación inevitable que la amenaza. &lt;br /&gt; El historiador de medios Patrick Eveno dice en una entrevista publicada en LE TRIBUNE DE GENEVE que “seis niños de tres madres diferentes son empujados a entenderse para gestionar miles de millones de dólares, lo que inevitablemente va a conducir al desmantelamiento”. Si algo o alguien no lo remedia, podríamos asistir a un culebrón digno de las primeras del grupo. &lt;br /&gt; Los más críticos, o pesimistas, o viejos de lugar apuestan por el escenario de la vuelta a la normalidad, una vez que escampe. Es probable que durante un tiempo, se exhiba una mayor prudencia, una discreción más elegante, ciertas normas formales. Aparte, claro está, de apartamientos sonados, de vacaciones doradas. Pero dentro de un tiempo, cuando los políticos y la sociedad –y, last but no least, los otros medios- anden entretenidos en otros escándalos, en otras portadas de esas que parecen que no puede ser apagadas con nada, Murdoch, o sus herederos, o sus émulos emergerán de nuevo, seguramente con otras maneras y otras estrategias. &lt;br /&gt; Para que esto no ocurra, habría que dar una respuesta satisfactoria a los tres asuntos de debate propuestos al comienzo de este comentario. Pero a ver quién se atreve a colocar ese cascabel al gato. Después de todo, siempre hay una campaña electoral próxima, un sustancioso negocio que cerrar… O un escándalo promisorio que cubrir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3108269738067811746?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3108269738067811746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3108269738067811746' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3108269738067811746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3108269738067811746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/07/la-incierta-ruina-del-imperio-murdoch.html' title='LA INCIERTA RUINA DEL IMPERIO MURDOCH'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-7694992799677668411</id><published>2011-07-13T11:18:00.002+01:00</published><updated>2011-07-13T11:18:40.326+01:00</updated><title type='text'>OBSCENIDAD</title><content type='html'>13 de julio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los trapos sucios del imperio Murdoch se acumulan en páginas y espacios de sus medios rivales. Son muy sucios esos trapos. Pero huelen aún más por viejos, por conocidos, que por sucios. De hecho, muchas de las ‘revelaciones’ leídas y escuchadas desde que estalló el escándalo del pirateo de los teléfonos móviles, la semana pasada, hacen referencia a sospechas, noticias, investigaciones y casos sin cerrar o indebidamente cerrados de hace años. Todo el mundo sabía, con mayor o menos grado de detalle, el tipo de periodismo (?) que practicaba la factoría Murdoch. (Por cierto, no sólo ella). Quizá lo novedoso de estos últimos días es que, por primera vez en décadas, el gran King-maker aparece más vulnerable que nunca. Los que se han visto sometidos por sus intereses y caprichos, tanto en la política como en las instituciones o en los medios, se disponen ahora a pasarle factura. &lt;br /&gt; Seamos claros. Murdoch no sería tan poderoso, si no hubiera contado con un entorno permisivo. Cómplice, en muchos casos. En la política, en la policía, en los otros medios, en sus propios clientes, los lectores. Incluso en la China, pretendidamente comunista, donde disfruta de un privilegio chocante.&lt;br /&gt;  UN CONCUBINATO LAMENTABLE&lt;br /&gt; La clase política, que ahora se complace con la posibilidad de limitar severamente su capacidad de intimidación, es responsable del poder acumulado por el magnate australiano, pionero de la globalización mediática y sumo sacerdote de la podredumbre informativa.  &lt;br /&gt; Murdoch es a menudo presentado como un ultraconservador, dispuesto a defender su modelo de sociedad a machamartillo. Lo es. Pero su comportamiento no ha sido el de un ideólogo o un doctrinario, sino el de un oportunista. Hundió a los laboristas a comienzos de los noventa, cuando parecían en condiciones de regresar al poder después del naufragio moral y político del thatcherismo. En realidad, machacó a una facción laborista, la tradicional, la que representó el filosindicalista Kinnock. En una campaña agresiva y contracorriente, consiguió darle la vuelta a los sondeos y propiciar el triunfo de John Major, a quien, en todo caso, nunca tuvo como uno de los suyos: por blando, por tibio. Su diario emblemático de entonces, THE SUN, se atribuyó la victoria electoral de los tories. Nadie le discutió la bravuconada.&lt;br /&gt; En la siguiente cita electoral, los medios de Murdoch elevaron a los ‘nuevos laboristas’. En realidad, a Tony Blair, que cortejó al magnate en cuanto se vio con oportunidad de alcanzar su oreja. Dicen los mentideros, que fue el propio Kinnock el que le aconsejó hacerlo, si quería vivir en el diez de Downing Street. El joven Blair venía avalado por sus posiciones heterodoxas en materia de seguridad y lucha contra el crimen, contra la delincuencia, asuntos muy del gusto del voraz tiburón mediático. En la bochornosa gestión de la manipulada guerra contra Irak, la alianza entre Blair y Murdoch alcanzó el cénit.&lt;br /&gt; Pero más allá de estos dos casos ampliamente conocidos, no han sido pocos los ejemplos de favoritismo político, de sectarismo, de influencia, de presión, de intimidación. Murdoch utilizaba a los políticos de todos los colores para sacar adelante las políticas que se ajustaban a su credo, pero ante todo las que amparaban y fortalecían sus intereses empresariales. Hasta convertirse en una “para-corporación”.  (D.D.Guttenplan, THE NATION).&lt;br /&gt; PERMISIVIDAD SOCIAL E INSTITUCIONAL&lt;br /&gt; No bastaba con la clase política, para ese empeño. A fuerza de pervertir la curiosidad de unos ciudadanos reducidos a puros consumidores, los medios de Murdoch necesitaban ir continuamente más allá. Para satisfacer el gusto por el secreto, por la invasión de la vida privada, por el linchamiento de cualquier ciudadano con un mínimo perfil de notoriedad, había que ignorar los límites. No ya de los éticos, rebasados con creces desde hacía mucho tiempo atrás. De los legales.&lt;br /&gt; Lo que está produciendo más escándalo estos días son las relevaciones de la colusión entre ejecutivos, directivos y mamporreros ‘pseudoprofesionales’ de Murdoch con agentes corruptos de la policía. Los sobornos, las generosas propinas, las recompensas inmediatas o diferidas a cambio de proporcionar información, de bloquear investigaciones o de filtrar su contenido para neutralizarlas resultan de tal gravedad que todo el sistema institucional británico se ha visto sometido a una sacudida escalofriante. &lt;br /&gt; El primer ministro Cameron lo ha reconocido, con su habitual frialdad, como si se tratara de un asunto ajeno. Con su proverbial habilidad, parece haber conseguido que, ante la avalancha de revelaciones, o de recordatorios de fechorías medio olvidadas, haya quedado medio desplazado el hecho de que el mismo acudió a uno de las criaturas perversas de Murdoch para fortalecer su carrera hacia el poder. Varios medios anglosajones señalaban estos días la ironía que supuso esta debilidad de Cameron. Cuando era sólo un aspirante, despreciaba notoriamente el amarillismo impreso. Perteneciente a un generación más joven, el entonces candidato se mostraba firmemente convencido de la decadencia de los tabloides y de la hegemonía irresistible del poder audivisual y, sobre todo, digital. Y, sin embargo, acudió a Coulson, un sabueso con galones de rotativas murdochianas, para dirigir su política de comunicación. Prescindió de él cuando estalló el escándalo hace cinco años, pero intentó por todos los medios defender el honor de su empleado. Como forma de exonerarse a si mismo, en realidad.&lt;br /&gt; El cierre de News of the World no significa, como se ha resaltado ahora desde numerosas tribunas, un gesto de arrepentimiento o contrición del insaciable empresario australiano. Se trata de una medida de cálculo, (oportunismo, una vez más), para proteger su operación de control absoluto de BSkyB, la gran cadena televisiva digital de pago. Una ambición multimillonaria perseguida desde hace largo tiempo. Murdoch quiere ahora retrasar el escrutinio público, la decisión de los reguladores, hasta que pase la tormenta y un nuevo ataque de amnesia política y social le permita acosar la presa más adelante, en mejores condiciones de éxito. &lt;br /&gt; Muchos analistas aseguran que esta vez el daño ha sido demasiado grave y la ventilación demasiado escandalosa. Murdoch ha sido víctima de su propia obscenidad, ha quedado herido de muerte por sus propias armas. Ahora debe comprender lo que supone explotar la vulnerabilidad por encima de cualquier consideración. Los que le tenían ganas, o cuentas pendientes con él, no le dejarán fácilmente escapar, se lee en la prensa británica estos días. El imperio se creía indestructible y ahora en todos sus corredores lucen y chillan las luces rojas. Murdoch –creen o quieren creer sus competidores- está a la defensiva.&lt;br /&gt; Unas palabras sobre la responsabilidad del resto de los medios sobre el ascenso de esa forma de hacer periodismo (?). Cabe preguntarse si no ha faltado coraje en la denuncia de ese estilo pernicioso.  El negocio informativo se encuentra en la crisis más grave que se recuerda. En paralelo, el ejercicio profesional vive también horas amargas, procesos inquietantes de deterioro y desconcierto. El virus Murdoch –o lo que su hegemonía representa- ha contaminado el panorama mediático más de lo que se admite públicamente. Por poner sólo un ejemplo, la CNN, elevada con exageración manifiesta a los altares, no estuvo a la altura de las circunstancias durante los años de (W) Bush, precisamente por la ansiedad de no dejarse aniquilar por el patrioterismo, la intoxicación y la desvergüenza de la cadena FOX (buque insignia de Murdoch en Estados Unidos).&lt;br /&gt; Y, finalmente, no deberíamos eludir la responsabilidad de los propios ciudadanos. El público británico ha devorado con deleite la basura mediática. En 2010, año ruinoso para la prensa en todo Occidente, THE SUN y el ahora clausurado NEWS OF THE WORLD arrojaron unos beneficios conjuntos cercanos a los 100 millones de euros. Las tiradas millonarias han alentado, alimentado y fortalecido ese monstruo obsceno y le han dado legitimidad. Resulta un tanto hipócrita que esas masas sedientas de escándalos, de personajes linchados, de secretos ventilados, se rasguen ahora las vestiduras porque conozcan que una niña secuestrada ha sido espiada por el diario que ellos se comían junto con su desayuno cada mañana durante años. Muchos lectores deben sentir ahora una indigestión insoportable. De cómo traten ese malestar intestinal e intelectual depende en gran medida el porvenir de la información como servicio público y, en gran medida, la salud de la democracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-7694992799677668411?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/7694992799677668411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=7694992799677668411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7694992799677668411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7694992799677668411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/07/obscenidad.html' title='OBSCENIDAD'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6635577788261985483</id><published>2011-07-07T11:54:00.002+01:00</published><updated>2011-07-07T11:54:16.065+01:00</updated><title type='text'>TOCQUEVILLE Y ROBESPIERRE</title><content type='html'>7 de julio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El caso Strauss-Kahn ha violentado una vez más las delicadas percepciones mutuas entre Francia y Estados Unidos. No en el plano político o diplomático, por supuesto.  Intelectuales y propagandistas, sociólogos y periodistas han entrado sin reservas en la tarea de afilar el debate, de propagarlo, de destacar sus fricciones.&lt;br /&gt; Sin entrar en el fondo de la cuestión, en los hechos que realmente ocurrieron en la suite del Sofitel de Manhattan –que, de momento, continúan siendo una incógnita-, lo cierto es que el “affaire” ofrece material suficiente para una buena reflexión sobre el funcionamiento del sistema judicial norteamericano, el comportamiento de ciertos medios (los que fijan la agenda de la actualidad, al menos para el gran público), los prejuicios y estereotipias en ambos lados del Átlantico o el rol no siempre atemperante de intelectuales y líderes de opinión.&lt;br /&gt; DSK ha sido puesto en libertad, debido a las inconsistencias, contradicciones y mentiras palmarias de su acusadora, la empleada del hotel. Todo ello ha arruinado su credibilidad. Peor que eso, una conversación telefónica con uno de sus exmaridos despierta la sospecha de haber preparado un montaje para “cazar” al mujeriego político francés y, eventualmente, sacarle dinero. El propio abogado de la mujer guineana ha reconocido “errores” en su cliente, pero no ha mostrado intención alguna de retirar la demanda.&lt;br /&gt; La fiscalía de Nueva York ha errado profundamente en el procedimiento, y también lo admite, aunque de forma muy matizada y, naturalmente, sin que ello signifique la anulación de las pesquisas realizadas hasta ahora y mucho menos el abandono de la causa. Al fiscal jefe, Cyrus Vance, Jr., nombre patricio de resonancias políticas de primer orden en Estados Unidos, le han llovido críticas estos días por la manera en que su oficina ha llevado el caso. La prensa norteamericana más sensacionalista reparte mandobles entre la incompetencia del equipo del alto funcionario y una suerte de ‘astuta perfidia’ francesa.&lt;br /&gt; Más allá del morbo irresistible que ha despertado lo acontecido, es interesante detenerse un poco en el tratamiento informativo, político e intelectual de la noticia. A estas alturas de la perversión mediática, no debería extrañarnos absolutamente nada. Así que estas líneas están libres de escándalo, indignación o apasionamiento. En pocos asuntos como el de la libertad de expresión, libertad de opinión, comportamiento mediático se desparrama tanto juicio apresurado y pomposo. Gustan mucho los norteamericanos de presumir de ese principio sacrosanto de su sistema político y de citas reiteradas de pronunciamientos de Jefferson y algún otro de los ‘padres fundadores’. &lt;br /&gt; Lo cierto es que la libertad de expresión y todo lo que se deriva de la protección establecida en la primera enmienda a la Constitución ha servido a veces para justificar prácticas, actitudes y comportamientos, pero sobre todo estructuras y mañas destinadas justamente a todo lo contrario. En las últimas décadas, en nombre de esa libertad de expresión, se ha ido produciendo una creciente concentración de la propiedad de los medios de comunicación y un blindaje de las posiciones de férreo dominio de las grandes corporaciones en los órganos de dirección o control de los medios.  Los intelectuales críticos han venido denunciando esta situación, con escasa éxito hasta el momento en la percepción pública.&lt;br /&gt; En el caso DSK, los tabloides y una parte de los medios ‘serios’ pusieron en circulación los peores instintos. Los mensajes aceitosos flotaron persistentemente en titulares de prensa, radio y televisión. Se apreció un cierto regodeo en la desgracia de un político que representa –o a quien interesadamente se atribuyen- todos los tópicos de lo que más detesta la derecha cerril, prejuiciosa y paleta de Estados Unidos. &lt;br /&gt; Ahora, que el caso vira en redondo y huele a que DSK podría pasar de villano a víctima, de culpable a inocente, se invierten los términos y son los medios franceses, pero también algunos de sus analistas e intelectuales los que se cobran viejas cuentas. “Los franceses experimentan una especie de amarga exultación” por el giro del caso, comenta Steven Erlanger en un revelador artículo sobre este penúltimo encontronazo entre galos y yanquis. El periodista del NEW YORK TIMES, gran conocedor de Europa, recoge en su artículo opiniones y valoraciones de sociólogos y politólogos tradicionalmente conectados con los ambientes intelectuales, profesionales y universitarios norteamericanos. En casi todos ellos, se aprecia un elegante pero inequívoco sentimiento de reivindicación de los valores franceses o europeos, frente a un cierto primitivismo e inmadurez de la justicia norteamericana. Una de sus fuentes evoca como síntoma la persistencia de la pena de muerte en la cultura judicial y política de Estados Unidos. “Ahora se ha visto reforzada esta sensación de que Estados Unidos no se porta como un país completamente civilizado al comportarse la policía de esta forma, pretendiendo humillar”. Y esto lo dice Dominique Moïsi, un experto francés en relaciones internacionales y visitante habitual de universidades, centros de estudios e instituciones estadounidenses!&lt;br /&gt; Naturalmente, no han pasado desapercibidos en Estados Unidos los comentarios del siempre polémico (aunque no necesariamente ecuánime y, desde luego, obstinadamente egocéntrico) Bernard Henry-Lévy. El otrora ‘enfant terrible de la nueva filosofía francesa’ ha calificado de “pornográfico” el tratamiento recibido por su “amigo” DSK en Estados Unidos desde el momento de su detención. Henry-Lévy denuncia en un comentario para Daily Beast la “canibalización de la justicia por el espectáculo”. Con su habitual gusto por ser –y sonar- políticamente incorrecto, el intelectual francés argumenta que el acaso DSK ha dañado la concepción de la presunción de inocencia y ha incurrido en la tentación de “sacralizar la palabra de la víctima”. En definitiva, lejos de esa admiración de Tocqueville por lo que consideraba el sistema de justicia más democrático del mundo, Henry-Lévy afirma que en esta y otras ocasiones ha triunfado un estilo “robespierrista” y “barrésista”, un chauvinismo a la americana portador de los peores reflejos. &lt;br /&gt; Más allá de la provocación acostumbrada en esa pluma, en THE NATION podemos leer una interesante reflexión de Patricia J. Williams, una profesora de leyes de la Universidad de Columbia, experta en asuntos de mujer. No hay tiempo aquí para entrasacar sus interesantes reflexiones. Pero me quedo con sus críticas de una práctica de exhibición del culpable, más entusiasta cuanto más destacado o poderoso es el infortunado, o el atrapado, o desenmascarado, en las precipitaciones del sistema para señalar y exponer a los presuntos delincuentes, la voracidad de los medios, su complicidad enfermiza con el aparato judicial. &lt;br /&gt; En esta idea abunda también LE MONDE en su último comentario editorial sobre el caso. A pesar de su esfuerzo de contención y equilibrio, el diario francés expresa críticas templadas sobre los deslices combinados de  esas dos instituciones básicas del sistema democrático. “Se dirá que ésta es la suerte que la justicia y la prensa reservan a todo detenido que es una celebridad. Puede ser. Pero esto no resta nada del sentimiento de incomodidad y malestar ante la forma en que se ha embalado la máquinaria mediática-judicial, en un momento en que hubiera sido preciso demostrar calma y prudencia”.&lt;br /&gt;  Mucho nos tememos que se trate de una batalla perdida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6635577788261985483?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6635577788261985483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6635577788261985483' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6635577788261985483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6635577788261985483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/07/tocqueville-y-robespierre.html' title='TOCQUEVILLE Y ROBESPIERRE'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6346370070002663397</id><published>2011-06-30T09:36:00.000+01:00</published><updated>2011-06-30T09:36:25.345+01:00</updated><title type='text'>GRECIA: UN PASO ADELANTE ¿HACIA DONDE?</title><content type='html'>30 de junio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así calificó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el voto favorable del Parlamento griego al nuevo programa de austeridad exigida por las instituciones internacionales para seguir liberando créditos con que afrontar el pago de la deuda. &lt;br /&gt;¿Pero un paso hacia donde?&lt;br /&gt;El contenido del programa es bien conocido: aligeramiento del déficit público en 28 mil millones de euros (mediante la combinación de recorte de gastos y subida de impuestos) y venta de bienes públicos y empresas estatales por valor cercano a los 50 mil millones de euros.&lt;br /&gt;El recorte es brutal y no afectará simplemente a capítulos marginales: reducirá aún más de lo que ya lo ha hecho, la calidad de vida de los griegos, por lo demás ya deteriorada en amplitud y profundidad.&lt;br /&gt;Las privatizaciones, tal y como están planteadas, con este sentido de urgencia y este ambiente de saldo, no es seguro que consigan sus propósitos de ingresos. O que sea pan para hoy y miseria para mañana. Recientemente, en una conversación con THE NEW YORK TIMES, el presidente de las Cámaras de Comercio griegas, afirmaba que aún siendo partidario de las privatizaciones (como corresponde a su condición de empresario), la modalidad, el calendario y probablemente el precio de arranque de la puja, sean claramente equivocados. “Va a ser como vender las joyas de la abuela por un precio mísero con respecto a su valor real”, decía Konstantinos Mihalos.&lt;br /&gt;Con el resto del paquete, no hay menos dudas. Desde posiciones keynesianas, es evidente que estos tratamientos producen escalofríos, no sólo por los efectos sociales que provocan, sino, desde un enfoque más frío, más distante, por los escasos y hasta contraproducentes efectos que han generado en experiencias anteriores.  En su editorial de este jueves, el diario británico de centro-izquierda THE GUARDIAN compara el caso griego con el argentino de la década pasada. Y ya se sabe en qué termino aquello.&lt;br /&gt;Otro diario británico en cercana latitud ideológica, THE INDEPENDENT, señala unantecedente más cercano, el irlandés. Con parecidas recetas, el llamado a ser ‘tigre europeo’ ha quedado reducido a un gatito escuálido y anémico.  “Después de cuatro presupuestos austeros en solo dos años, Irlanda ha entrado en su cuarto año de depresión”, recuerda el diario.  &lt;br /&gt;EL RIESGO DEL ABISMO&lt;br /&gt;En realidad, en el caso de Grecia, no hay que esperar a que se confirme una catástrofe similar. Ya es un hecho que el primer programa de austeridad del primer ministro Papandreu no funcionó. Sólo ha servido para deprimir a la economía griega, debilitar aún más su capacidad de respuesta.  “A los griegos les piden que acepten más dosis de una medicina que ya ha fracasado en el tratamiento de la enfermedad”. Son palabras, citadas por el NEW YORK TIMES, de Simon Tilford, economista jefe del Centro para la Reforma Europea, entidad radicada en Londres. &lt;br /&gt;¿Por qué empeñarse, por tanto, en esas recetas? Porque Papandreu sabe que los grandes inversores pueden colocar al país al borde del abismo. O más allá de él. Antes de la votación advirtió a los diputados: “podríamos vernos obligados a cerrar nuestro sistema de salud y nuestras escuelas, y recortar las pensiones y el salario de los empleados públicos en un 70-80%”. Y Papandreu sabe quiénes pueden obligarlo a una catástrofe tan humillante.&lt;br /&gt;Los bancos alemanes y franceses, pillados por las deudas, están presionando en Bruselas para recuperar su dinero. Los políticos europeos temen que, si Grecia quiebra, el equilibrio financiero se tambalee y todo el sistema en torno al euro se venga abajo, porque tras el martirio griego le llegue el turno a otros países débiles de la eurozona, con España en cabeza de la lista. Se trataría, por tanto, de esquivar una catástrofe mayor, a costa del sufrimiento indescriptible de los griegos. Se admite la injusticia de la situación, pero se evocan razones de fuerza mayor, ausencia de alternativas reales en este minuto de la situación.&lt;br /&gt;Puede ser, pero estos argumentos sirven tan sólo para domesticar o doblegar a los parlamentarios del PASOK, muchos de los cuales votaron a favor del programa de austeridad con gran dolor de su corazón y con plena quiebra de sus convicciones y sensibilidades políticas y personales. A la postre, sólo un diputado socialista votó en contra. Curiosamente, el que más había voceado su oposición, Alexandros Atanasiadis, se plegó finalmente al mensaje dramático de su jefe de filas y otorgó su voto afirmativo. Eso le valió un ‘saludo’ poco amable de los manifestantes, que protagonizaron la protesta más violenta hasta la fecha en el centro de Atenas. La batalla campal posterior al respaldo parlamentario del programa de recortes augura un periodo de agitación, inestabilidad y desconfianza. &lt;br /&gt;Esta deriva de la crisis política y social hacia una cuestión de orden público puede oscurecer, agobiar emocionalmente el debate y dificultar aún más una gestión razonable de la situación. El analista Kostas Panagópulos considera en declaraciones a THE GUARDIAN que la respuesta de los ‘indignados’ no es del todo espontánea y que “la mayoría de los griegos se percata de que la situación es muy difícil, que las medidas van a resultar muy dolorosa, pero aceptan el cambio que van a provocar”. &lt;br /&gt;Sin embargo, hay opiniones encontradas sobre la respuesta de los ciudadanos ante la gravedad de los sacrificios que están atravesando. Algunas encuestas indican que el 80% rechaza las medidas de austeridad. Otras, en cambio parecen sugerir que poco a poco se ha ido imponiendo un clima de pesimismo, de fatalismo, incluso, que conduce a la resignación dentro del malestar. Probablemente, ambas cosas sean ciertas: el malestar y la resignación. Muchos ciudadanos griegos admiten que se ha vivido por encima de las posibilidades y que el Estado ha sido manirrota, despilfarrador, descuidado, con la esperanza de que sus socios europeos se mostraran comprensivos –o al menos, no tan severos- ante sus comportamientos. El agravamiento de la crisis global ha dejado sin crédito a los políticos griegos. No es exagerado afirma que Grecia ha entregado su soberanía y permanecerá bajo tutela mucho tiempo.&lt;br /&gt;UNA OPOSICIÓN IRRESPONSABLE&lt;br /&gt;Mención aparte merece la actitud de la derecha griega, que ha actuado con una hipocresía desvergonzada. Amparado en la excusa de la debilidad socialista, ha negado el apoyo a un programa que hubiera promovido y defendido de haberse encontrado gobernando. Finalmente, se ha limitado a respaldar el capítulo de las privatizaciones, en un gesto de puro oportunismo. &lt;br /&gt;El líder de Nueva Democracia, Antonio Samaras, parece haber puesto por delante la oportunidad de carbonizar al PASOK, antes que enviar a Bruselas, a Europa, un mensaje de corresponsabilidad, de generosidad política. Confía en sacar partido de la catástrofe. Y seguramente lo hará, pero como señala LE MONDE en un jugoso perfil, no es la primera vez que Samara explota a fondo el populismo para inflar sus réditos políticos. Lo hizo durante la guerra yugoslava, en particular por su posición “intransigente” en la cuestión de Macedonia. &lt;br /&gt;Sus posiciones intransigentes y extremadamente nacionalistas y populistas  empujaron a Samaras a salirse de Nueva Democracia para fundar un partido nuevo, que no cuajó. Hace dos años se convirtió en hijo pródigo, y tras una campaña polémica, se hizo con el liderazgo del partido que había abandonado, desplazando para ello a la hija del histórico líder Constantin Mitsotakis. &lt;br /&gt;Muy pocos observadores independientes creen que Samaras sea sincero cuando dice que él forzaría una renegociación del programa de austeridad. Es pura impostura política.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6346370070002663397?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6346370070002663397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6346370070002663397' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6346370070002663397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6346370070002663397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/06/grecia-un-paso-adelante-hacia-donde.html' title='GRECIA: UN PASO ADELANTE ¿HACIA DONDE?'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5473023099293915438</id><published>2011-06-22T13:14:00.001+01:00</published><updated>2011-06-22T13:14:14.575+01:00</updated><title type='text'>EL CALVARIO GRIEGO</title><content type='html'>22 DE JUNIO DE 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El primer ministro socialista griego, George Papandreu, salvó el primer obstáculo político para obtener fondos de los prestamistas con que afrontar la deuda del país. De los aspectos económicos y financieros de la situación y de las soluciones barajadas en Bruselas y en el FMI se ocupan otras firmas más cualificadas de esta página. Me concentro en señalar los aspectos políticos y diplomáticos de esta crisis.&lt;br /&gt; UNA MAYORÍA TAMBALEANTE&lt;br /&gt; El gobierno griego dispone de una mayoría exigua. El voto de confianza lo obtuvo por 155 votos a favor y 143 en contra. No está claro que pueda sacar adelante el llamado programa de medio mandato que se le exige desde las distintas instituciones políticas y financieras europeas e internacionales para evitar la quiebra. Los socialistas del PASOK viven un drama descarnado. Muchos de ellos no están convencidos de que se esté haciendo justicia con las medidas que les propone su líder. Ni siquiera están seguros de que sean inevitables. EL PASOK ha mantenido históricamente posiciones que pudiéramos denominar 'radicales' o más a la izquierda, en comparación con las sostenidad mayoritariamente por la Internacional Socialista en Europa. En los últimos años, esa tendencia se ha ido atemperando. Los sucesivos liderazgos -algunos concluidos en sonoros fracasos- han empujado al Partido Socialista Panhelénico hacia posiciones más centradas.&lt;br /&gt; Aún y todo, en la tensa y crispada sesión del martes por la noche en el Parlamento, algunos diputados socialistas advirtieron que otorgaban su voto de forma condicional y temporal, no un cheque en blanco, no como anticipo de futuros respaldos que exigirá el Primer Ministro.&lt;br /&gt; El siguiente acto del drama se oficiará la semana que viene cuando se presente el segundo programa de austeridad, el que debe abrir la vía para que se desembolso la siguiente partida (12 mil millones de euros), perteneciente al crédito total superior a los 100 mil millones que se decidió hace unos meses para evitar la quiebra del país.&lt;br /&gt; Las líneas maestras de ese tratamiento de choque son conocidas: recortes del gasto público por valor cercano a los 30 mil millones de euros de aquí a 2015, venta de bienes estatales hasta conseguir un monto que se aproxima al doble de la cantidad anterior y un incremento de los impuestos, según distribución e impacto aún por conocer. &lt;br /&gt; Papandreu, muy consciente del riesgo más que probable de que se cuarteen y deserten sus propias filas, sacrificó al impopular y poco convicente Ministro de Economía que pilotó el primer programa de austeridad y lo ha sustituido por Evangelos Venizelos, un peso pesado del PASOK. Otrora defensor de causas más populares, el actual timonel de la frágil economía helénica afirmó con apasionadamente la noche del martes en el Parlamento que era el momento de derrotar la desconfianza propia y ajena en el porvenir de Grecia.&lt;br /&gt; Este ambiente de peligro existencial del país fue evocado también por el propio Papandreu para neutralizar el malestar interno en las bancadas socialistas. Se trataba de ganar tiempo, decía el miércoles, con esas o parecidas palabras, los principales diarios internacionales, en particular los más cercanos a los medios financieros y económicos.&lt;br /&gt; LA CARTA DE UN GOBIERNO DE UNIDAD&lt;br /&gt; Papandreu maneja otra carta por si la fidelidad de los suyos se resquebraja. Antes de resignarse al rechazo del segundo programa de austeridad, intentará lograr el apoyo de la derecha, de los conservadores de Nueva Democracia. Pero no será fácil. Su líder, Antonio Samaras, se ha mostrado esquivo, pero no ha cerrado la puerta. Después de todo, si cae el gobierno de Papandreu y las elecciones anticipadas se hacen inevitables, no es descartable un vuelco político que ponga en sus manos la responsabilidad de gobernar. Al márgen de las declaraciones públicas, en la derecha se viviría esa eventualidad como un regalo envenenado.&lt;br /&gt; Samaras le exige a Papandreu un recorte de impuestos junto a un mayor recorte de gastos, frente al incremento impositivo que plantean los socialistas para que cuadren las cuentas medianamente.&lt;br /&gt; El problema de fondo es de legitimidad, y eso es lo que plantean miles de atenienses en la céntrica Plaza Sintagma, donde se ubica el Parlamento, desde que hace unas noches se revitalizó el movimiento de protesta. El programa de austeridad puede ser una exigencia de difícil discusión. Pero no es menos cierto que hace recaer la factura de los errores sobre la mayoría de unos ciudadanos que no pueden ser considerados responsables de lo sucedido. El endeudamiento de Grecia se ha debido a una combinación de mala gestión, irresponsabilidad política e inercia de una cultura de gobierno muy arraigada en el país. Nadie defiende teórica o doctrinalmente el despilfarro, pero genera mucho menos rechazo que las recetas que luego se plantean para combatir sus consecuencias.&lt;br /&gt; En las manifestaciones de estos días se pueden contemplar pancartas y grafittis especialmente hirientes contra la clase política. Al Primer ministro Papandreu se le dedicaba una de ellas, en la que se le presenta como el 'empleado del año del Fondo Monetario Internacional'. Esta y otras caracterizaciones de los que se sienten perjudicados por las decisiones del gobierno griego resultan comprensibles aunque no necesariamente se compartan. &lt;br /&gt; Lo que resulta mucho más chocante es que valoraciones o comentarios no mucho más medidos o equilibrados se escuchen de los labios de dirigentes europeos encargados de pronunciar el veredicto de 'salvación' o 'condena' de Grecia.  Un político alemán, en declaraciones al diario DIE ZEIT, ha afirmado recientemente que el contribuyente alemán no puede pagar permanentemente la irresponsabilidad griega y ha sugerido que, puestos a reclamar fondos, Grecia debería exportar a Alemania su sol; es decir, la energía eléctrica que podría obtener de las abundantes horas de sol que disfruta anualmente. El proponente no es un dirigente cualquiera, sino Wolfgang Schauble, un peso pesado de la Unión Cristiano Demócrata y, a la sazón, Ministro de Finanzas del ejecutivo de Angela Merkel.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5473023099293915438?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5473023099293915438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5473023099293915438' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5473023099293915438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5473023099293915438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/06/el-calvario-griego.html' title='EL CALVARIO GRIEGO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3141117538229682567</id><published>2011-06-17T12:25:00.000+01:00</published><updated>2011-06-17T12:25:01.464+01:00</updated><title type='text'>TURQUÍA: HACIA LA SUPERACION DEL KEMALISMO</title><content type='html'>16 de junio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Turquía está de moda. El antiguo “enfermo de Europa” vive un triple proceso de estabilidad política, vigor económico e influencia internacional. Bajo la hegemonía del islamismo moderado y pragmático, cada vez más acusada, el país puente entre Occidente y Oriente afianza su condición de agente mundial de primer orden.&lt;br /&gt; El primer ministro Recep Tayip Erdogan ha conseguido para su partido, el AKP, lo que hasta ahora nadie había conseguido en la historia moderna de Turquía: el triunfo en tres elecciones legislativas consecutivas (2002, 2007, 2011), y además mejorando su porcentaje de voto en cada ocasión. &lt;br /&gt; La solidez del actual proyecto político turco no es discutida por casi nadie, aunque plantea dudas, recelos y preocupación desde distintos ámbitos ideológicos y políticos. Lo que hace una década parecía casi imposible, la superación del tradicional modelo kemalista, es hoy una rutilante realidad. Turquía se encuentra al borde de un cambio de régimen. O, para ser más exactos, en puertas de consolidar un nuevo modelo político, unas referencias nuevas que modificarán las relaciones internas de poder y afianzarán un nuevo protagonismo de este viejo estado en un entorno regional –en el sentido más amplio- siempre convulso.&lt;br /&gt; El triunfo del AKP se debe a tres grandes factores: el éxito de sus políticas económicas (renta per cápita triplicada desde 2002), la fuerte conexión con los intereses, aspiraciones e ilusiones de amplias capas de la población, medias y bajas, y el pragmatismo con el que ha ido ganando espacios propios y reduciendo los de sus adversarios institucionales del kemalismo (Fuerzas Armadas, Judicatura, Clase política tradicional). El islamismo originario que permitió impulsar su irrupción política se ha mantenido, pero ha ido atemperándose y adaptándose a las exigencias del ejercicio del poder. Erdogan ha evitado la confrontación, no para doblegarse, sino para doblegar, para desactivar las resistencias, para hacer imposible la reacción deudora de un kemalismo cada vez más difuso y débil.&lt;br /&gt; En este proceso de inversión política e ideológica,  hay un riesgo evidente que muchos observadores políticos señalan: la deriva hacia un nuevo tipo de autoritarismo, que parece una amenaza endémica en el país. Puede pasarse de la tutela indiscutible del ejército –con el aval de un sistema judicial intervencionista- a otra de carácter más populista y ambiguo. El ‘hiperliderazgo’ de Erdogan tiene un reto el año que viene con las elecciones presidenciales, que serán celebradas por primera vez con sufragio universal. El actual primer ministro aspira a ese cargo, no para retirarse a una posición de árbitro o guía de la transformación del régimen, sino para seguir pilotando el proceso desde la cúspide del Estado. Pero para ello, necesita modificar la Constitución, que ahora confiere poderes limitados a la Presidencia.&lt;br /&gt; UNA VICTORIA INSUFICIENTE&lt;br /&gt; En este sentido, las elecciones constituían una prueba de fuego para Erdogan. El carismático dirigente aspiraba a una mayoría de dos tercios en el Parlamento para imponer una reforma de la Carta Magna sin necesidad de acuerdo con las otras fuerzas políticas. No lo ha conseguido. Incluso dispondrá de algunos diputados menos, a pesar de haber logrado más votos nominales, debido a ciertas paradojas del sistema electoral. Por tanto, tendrá que negociar, mostrarse muy convincente o seguir erosionando los apoyos sociales de sus adversarios como ha hecho en estos últimos años.&lt;br /&gt; La Constitución actual es la redactada por los militares después del golpe que acabó en 1980 con sistema representativo tambaleante y acosado por la violencia y la desestabilización. Los sucesivos intentos de recuperación institucional resultaron sumamente endebles, con algunos episodios alarmantes como la amenaza de un nuevo golpe cuando un antecesor de Erdogan intentó una experiencia islámica que fue reprimida y disuelta con mecanismos legales. &lt;br /&gt; Todo el mundo está de acuerdo en que esa Constitución militar está obsoleta. Pero no hay consenso sobre la orientación que debe darse a una nueva que afiance a Turquía en un proyecto para el siglo XXI. Los grandes elementos de ese nuevo texto que refunde el sistema político de convivencia turca deberán resolver los interrogantes acerca del equilibrio de los poderes e instituciones, el reconocimiento real y la integración de las minorías nacionales (kurda, en primer lugar, por su importancia numérica y cultural) , el peso del islamismo como identidad y su influencia en la orientación del Estado y la provisión de unas garantías sólidas que prevengan y neutralizan los riesgos autoritarios y consoliden los derechos civiles.&lt;br /&gt; Erdogan gusta de repetir un discurso en ocasiones paternalista y superador de las diferencias en torno si no a su persona –que también- sí de su proyecto, de su visión del país. “No hemos venido a castigar, hemos venido a amar”, dijo ante sus enfervorecidos partidarios en su discurso triunfal tras las elecciones del domingo. Este aurea paternal, basado en la reverencia y no en el temor, modifica el imaginario colectivo del liderazgo nacional. Se mantiene la figura fuerte que en su día representó Ataturk. Cambia el estilo. No desaparece la referencia autoritaria. Se modifica el mensaje. Se ha pasado del ‘hard power’ al ‘soft power’. Las denuncias sobre persecución de periodistas, trabas en el funcionamiento de Internet y otras prácticas autoritarias se han intensificado en los últimos años. La intelectualidad liberal ha sido acosada sutil y no tan sutilmente, como denuncia el politólogo Hamit Bozarslan en una entrevista para LE COURRIER DES BALCANS. Con ser grave, no es esto lo más inquietante, sino que a esa mayoría social que parece haber encontrado la expresión de su renacimiento colectivo no parece importarle en demasía. &lt;br /&gt; La oposición en el Parlamento debería jugar un papel equilibrador, pero es dudosa su capacidad para conseguirlo. El viejo partido kemalista, el CHP, se encuentra en un proceso de renovación. Su nuevo líder, Kemal Kiricdaroglu, apelado ‘Gandhi’, se esfuerza por afianzar su posición entre sus compañeros, tras la desaparición Deniz Baykal, fundido por un oscuro escándalo sexual, un recurso muy de moda últimamente en Turquía para liquidar rivales políticos. Kiricdaroglu parece empeñado en la superación del kemalismo clásico, para dotar al CHP de un perfil socialdemócrata, basado en un programa que conecta con las aspiraciones de los trabajadores y en una alianza aún por consolidar con los sindicatos. Pero las tensiones se mantienen y no se descarta una involución, según Alican Tayla, en un artículo para LE MONDE.&lt;br /&gt; Más minoritarios, los nacionalistas radicales del MHP han conseguido franquear el umbral del 10% y estarán en el Parlamento, pese a los intentos de Erdogan por ocupar su espacio político. Han soportado una campaña muy dura, pero el efecto ha podido ser paradójico, ya que sus seguidores se han movilizado y han conseguido presentarse como victimas de un complot destinado a liquidarlos. &lt;br /&gt; Por su parte, los intereses kurdos se han reunido en torno al Partido por la Paz y la Democracia (BDP), que ha presentado a sus candidatos como independientes para sortear las prohibiciones. La cifra récord de diputados que ha obtenido puede considerarse un éxito sin ambages, y constituirá otra inquietud de cierta importancia para Erdogan. Sin embargo, las amenazas del PKK de regresar a la lucha armada si no hay avances de la causa kurda podrían acudir en su ayuda, en caso de que el primer ministro decida abandonar su retórica conciliadora y adoptar una estrategia más represiva, considera THE ECONOMIST.&lt;br /&gt; ¿UN MODELO EXPORTABLE?&lt;br /&gt; En este proceso de consolidación del cambio de sistema político, la reforzada proyección exterior de Turquía se configura como un instrumento fundamental. Turquía ha sido evocada como un espejo para los procesos de cambio en los cercanos países árabes. La prosperidad económica ha permitido incrementar la influencia intelectual y política turca en la región. El ministro de Exteriores, Ahmed Davutoglu, es ya el político más popular del país después de Erdogan, por la energía con que conduce la proyección internacional del país. El pulso dialéctico con Israel, una vía propia con Irán, el respaldo más comprometido con la causa palestina, el mantenimiento de la presencia en los Balcanes, su activismo en la ONU, etc. constituyen líneas muy visibles de acción diplomática. Por el contrario, el proceso de incorporación a la Unión Europea parece si no abandonado, sí congelado. Se diría incluso que constituye un factor de impopularidad. Para algunos, otro motivo de inquietud y riesgo adicional de una deriva autoritaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3141117538229682567?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3141117538229682567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3141117538229682567' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3141117538229682567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3141117538229682567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/06/turquia-hacia-la-superacion-del.html' title='TURQUÍA: HACIA LA SUPERACION DEL KEMALISMO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6921630029628948675</id><published>2011-06-09T11:57:00.002+01:00</published><updated>2011-06-09T11:57:35.036+01:00</updated><title type='text'>OLLANTA HUMALA MERECE CONFIANZA</title><content type='html'>9 DE JUNIO DE 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ollanta Humala no tendrá fácil su mandato como Presidente del Perú. Su triunfo electoral constituye un logro extraordinario para un hombre de origen indígena, procedente del mundo militar y decididamente de izquierdas. Demasiados inconvenientes para la dupla que, históricamente, ha boicoteado las experiencias progresistas en América Latina: las empresas multinacionales y sus serviles agentes, las oligarquías locales.&lt;br /&gt; El estrecho margen por el que ha vencido a la hija del ex-presidente Fujimori indica que Humala se encontrará con un país agitado. La derecha peruana más inteligente hubiera querido que cualquier otro de sus candidatos más o menos fiables hubiera sido el que presentara batalla en la segunda vuelta. Pero, una vez más, el mundo de los negocios se comporta con un miedo irracional y egoísta y elige la opción más contundente, la que intuya que no va a introducir matices en la defensa de sus intereses. Ése puede ser el sentido del imparable avance de la candidata femenina en la recta final de la campaña. A Keiko Fujimori le ha faltado el último aliento.  Y le ha sobrado demasiado lastre. Su equipo de campaña no tuvo suficientes reflejos. Tardó mucho tiempo en desembarazarse de asesores y orientaciones demasiado anclados en los años del "chino".&lt;br /&gt; Humala parecía candidato perdedor en la semana previa a la segunda vuelta. La presión de los medios económicos -el salario del miedo- y de los medios de comunicación -populistas cuando no meros instrumentos de los grandes intereses- parecían haber conseguido abortar de nuevo su designio.&lt;br /&gt; Finalmente, otro "indio" gobernará en América. &lt;br /&gt; UN ENCUENTRO CON HUMALA&lt;br /&gt; Hace tres años, tuve un largo encuentro con Ollanta Humala para un largo reportaje de Televisión Española. Por entonces, se encontraba en plena reestructuración de su opción política de izquierda, tras la derrota frente a Alan García, en 2006. &lt;br /&gt; Humala me pareció un hombre tranquilo, reflexivo, paciente y autocrítico. Muy alejado de ese perfil con el que los medios occidentales simplifican la pujante corriente de izquierdas en América Latina con la socorrida divisa de "populista".&lt;br /&gt; El apoyo que le brindó en 2006 el líder venezolano, Hugo Chávez, lo perjudicó, seguramente. Algunos encuentros entre ambos políticos y algunos aspectos de su programa sirvieron para que el entramado sistémico del Perú lo colocara en el índex de "amenaza" para lo que pomposamente se proclamaba como "el modelo peruano" de desarrollo económico.&lt;br /&gt; "En Perú se está viviendo una etapa de oscurantismo -nos decía entonces Humala-, se persigue al que piensa diferente. Antes a los discrepantes se les llamaba comunistas; ahora, como el mundo es unipolar, en el Perú ya no les llaman comunistas: les llaman chavistas". &lt;br /&gt; Sin embargo, Humala afirmaba notablemente su autonomía del líder venezolano. No es cierto que lo haya hecho simplemente para mejorar sus opciones electorales. En 2008 ya tenía claras dos líneas de divergencia con la vía venezolana: no a la reelección presidencial indefinida e independencia del Banco Central. "Somos independientes y somos autónomos".&lt;br /&gt; Humala no ha modificado sensiblemente su discurso desde entonces. En 2008 ya decía que había que mantener el proyecto de desarrollo, pero hacerlo inclusivo, que llegara a esas capas de la población, abrumadoramente mayoritariamente, que se habían quedado fuera de esa aparente prosperidad. El gobierno de Alan García, desde una socialdemocracia devenida en neoliberalismo dulce, presumía de las cifras de crecimiento económico (cercanas a las cotas chinas, asiáticas), del dinamismo exportador (volcado cada vez más el país hacia el Pacífico) y de su atracción para las inversiones extranjeras (ante las facilidades fiscales y de otro tipo que ofrecía el ejecutivo).&lt;br /&gt; Lo que más molestaba a Humala -lo que sigue criticando ahora- es que la estrategia de desarrollo del Perú haya estado atada a la satisfacción plena de los intereses multinacionales. De ahí que combatiera ferozmente los Tratados de Libre Comercio. No por principio. "Los TLC en general no son malos, pero este TLC no es el mejor. No nos introduce en la economía mundial, como dice el Gobierno, eso es una falacia. El TLC solo beneficia a los que se encuentran en la economía formal y, sobre todo, a un sector muy concreto de importadores, que son los que han desplegado el poder que tienen sobre el Gobierno para imponer el TLC". Eso nos decía Humala en 2008. En 2011, mantiene básicamente esa posición: hay que revisar la estrategia comercial del Perú.&lt;br /&gt; Ahora, hace apenas unos meses, el Banco Mundial ofrecía un balance muy positivo del país, en línea con diagnósticos anteriores. Se resaltaba la buena salud de sus cuentas públicas, el crecimiento de las reservas internacionales, que se han triplicado durante el último periodo presidencial de Alan García. En ese mismo periodo, la pujanza económica ha sido indiscutible y el PIB per cápita se duplicó. Sin embargo, el propio Banco Mundial admitía que "es necesario que el Perú reparta de manera más equitativa los frutos del crecimiento, que el desarrollo sea más inclusivo". Ese era precisamente el discurso de Humala, cuando sus adversarios políticos pretendían sacarlo del terreno político motejándolo como una marioneta de Chávez.&lt;br /&gt; CON LA MIRADA EN BRASIL&lt;br /&gt; El Presidente electo tiene muy claro que deberá mantener ciertos parámetros del modelo implantado por Alan García, pero recuperando sus perfiles más socialdemócratas. Tiene un reto impresionante: incluir en la dinámica de prosperidad a ese 60% de la población que carece de protección social alguna. Precisamente, los informales, los que se encuentran al margen del florecimiento económico del país. &lt;br /&gt; Esa es la asignatura pendiente del brillante alumno peruano en la escena de la concurrencia mundial: la reducción de la pobreza. El primer ministro de la época, Jaime del Castillo, se esforzaba en 2008 por hacerme ver los avances logrados por el Gobierno de García también en esa materia. Entonces, la pobreza se había reducido cuatro puntos. El objetivo era bajarla hasta treinta. Finalmente, en el periodo 2006-2011, la pobreza descendió del  48,7% al 31,3%. No todo lo que se pretendía, pero un resultado apreciable, sin duda, y más en un entorno de crisis, que en Perú ha afectado menos.&lt;br /&gt; Humala decía entonces: "se contentan con eso, cuando, en realidad, no han definido primero qué es pobreza, se agarran a unas estadísticas opacas". Ahora va a encontrarse no sólo con el problema del manejo de las cifras. Los que han intentado por todos los medios echarle de la política, incluso con procesos judiciales que han terminado sobreseídos por falta de pruebas, no han esperado mucho para presentar tarjeta de de visita. El desplome de la Bolsa es un indicador del espíritu de colaboración y del "patriotismo" de ciertas élites. &lt;br /&gt; Mario Vargas LLosa dijo que elegir entre Humala y Keiko era como hacerlo entre el SIDA y el cáncer terminal. Le conocemos mejores figuras literarias. Finalmente, apoyo a Humala, sin entusiasmo, con aire de mal menor, aunque su hijo Álvaro ha sido mucho más positivo con el líder de la izquierda. El premio Nobel gusta de adoptar este tono sancionador con los dirigentes políticos de su país. Después de posicionarse como acérrimo adversario de Alan García por sus políticas erradas y "populistas" de los ochenta, se convirtió en un entusiasta defensor, con escenificaciones sonoras de apoyo y reconciliación.  No es probable que llegue a tanto con Humala. Le disgustará saber que el nuevo Presidente tiene en su despacho un retrato del general Velasco Alvarado, líder de una de las raras experiencias militares progresistas latinoamericanas, que Vargas Llosa consideró nefasta para Perú.&lt;br /&gt;  La conjunción de asesores de Lula y de Toledo -el candidato peruano preferido de Vargas Llosa- hace esperar un arranque firme pero moderado del nuevo Presidente. Desde su ventana mira más a Brasil que a Venezuela. Que mantenga ese rumbo, le recomienda la izquierda templada, los intelectuales. Pero habrá fracasado si, presentando las buenas cifras de su predecesor, su base social de los Andes y la Amazonía sigue asolada en el atraso y la desesperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6921630029628948675?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6921630029628948675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6921630029628948675' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6921630029628948675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6921630029628948675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/06/ollanta-humala-merece-confianza.html' title='OLLANTA HUMALA MERECE CONFIANZA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-2840890855192005088</id><published>2011-06-03T08:56:00.000+01:00</published><updated>2011-06-03T08:56:12.752+01:00</updated><title type='text'>APENAS UN ANCIANO PREOCUPADO POR SU PENSION</title><content type='html'>2 de junio de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa es la imagen que estos días hemos obtenido de Ratko Mládic, el jefe militar de los serbios de Bosnia, durante la guerra que destrozó el país durante la primera mitad de los noventa.&lt;br /&gt; Las escasas fotos que hemos visto de él desde su detención nos muestran a un hombre envejecido y resignado a su suerte. Quizás esperando a contar lo que todos estos años no ha podido contar, al menos en público.  Una continuación, aclaración o recreación de sus famosos ‘cuadernos’, en los que hizo importantes revelaciones sobre el drama bosnio.&lt;br /&gt; Es difícil, a partir de esas fotos, detectar a un criminal de guerra y a un genocida, que es de lo que se le acusa en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. El abogado de Mladic hizo un último intento por detener la entrega del exgeneral a La Haya. No prosperó la iniciativa. No obstante, fuentes de la Corte internacional han admitido que la salud del detenido les preocupa seriamente. &lt;br /&gt; Según algunas versiones, habría sufrido dos ataques al corazón y otras dolencias circulatorias de considerable gravedad. Su abogado asegura que padece cáncer linfático. Algunos creen que se trata de una estratagema para retrasar el proceso.&lt;br /&gt; Nada más ser detenido, Mladic pidió que le visitara el doctor Zoran Stankovic, en la actualidad Ministro de Sanidad y amigo desde hace tiempo. “Nada que ver con el hombre que conocí. Ahora es solamente un anciano”, dijo el médico. En poca gente tiene más confianza Mladic que en este doctor, autor en su día de la autopsia de Ana Mladic, la hija del general. Según la historia oficial, se suicidó con una pistola de su propio padre, al no poder soportar la vergüenza por los crímenes de guerra. Mladic asegura que a su hija la mataron. Stankovic ha intentado que se hiciera una investigación en profundidad sobre su muerte, pero las autoridades serbias se han negado.&lt;br /&gt; Este drama personal de Mladic parece poca cosa, en comparación con el sufrimiento que él ha ocasionado a miles, decenas de miles, centenares de miles de personas, con sus decisiones directas, con sus órdenes, con la responsabilidad que le confería dirigir una guerra de usura que atormentó sobremanera a numerosos núcleos de población civil. &lt;br /&gt; En el momento de ser detenido, Mladic no hizo un discurso encendido acerca de su legado, ni justificó sus actuaciones, ni siquiera criticó a sus perseguidores, a sus enemigos, a sus captores. Se limitó a reclamar insistentemente su pensión de exmilitar por valor de 140 euros (¡). Lo contó Bruno Vekaric, el fiscal adjunto para crímenes de guerra, que durante años se ha encargado de su rastreo por encargo del gobierno serbio.&lt;br /&gt; Esta preocupación de Mladic por sus emolumentos de jubilado indica hasta qué punto sus apoyos se habían reducido a la mínima expresión en los últimos años. Comenzó a pasar apuros con la caída de Milosevic –que siempre lo respetó, aunque discrepara con él. Posteriormente, la guarida más o menos segura que tenía en Dedinje, el barrio ‘militar’ de Belgrado se esfumó. Sus protectores y amigos fueron cayendo o alejándose. Los perseguidores le fueron cortando sus vías de financiación y sus apoyos logísticos.  Al final, se le ha encontrado en una modesta casa de un primo suyo, desempleado y solemnemente pobre, en un pueblo de apenas tres mil habitantes, en la Voivodina, setenta kilómetros al norte de Belgrado. Muy poca leyenda para un hombre tan temido, tan odiado, tan buscado, tan glorificado por muchos de los suyos, tan odiado por sus adversarios.&lt;br /&gt; En Serbia, la detención de Mladic ha causado alivio momentáneo, porque desaparece el gran obstáculo para hacer avanzar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. Eso, claro, si no se descubren esas complicidades que con frecuencia se han atribuido a militares y policias serbios –sin olvidar a algunos políticos. Es una sospecha que tendrá poco recorrido. Las propias cancillerías europeas están locas por cerrar este engorroso y superado asunto. El presidente Tadic, que airea un sonoro rechazo de las tesis nacionalistas radicales serbias, quiere evitar que la caída de Mladic propicie un desahogo revanchista. De ahí que haya aprovechado la ocasión para recordar que hay que juzgar también otros crimines y a otros criminales de guerra, en particular los albaneses kosovares. Es lo mínimo que puede hacer para que la opinión pública de su país no se le vuelva en contra, a un año de las elecciones  y en un panorama político convulso e incierto. Las violentas manifestaciones de los radicales imputando a Tadic comportamiento de traidor  no deben ser tomadas muy en cuenta. Pero el malestar de fondo por otros problemas puede servir de abono, como en otros momentos, a la cólera extremista.&lt;br /&gt; Los religiosos constituyen un elemento inquietante de presión. El otro día un monje del importante monasterio ortodoxo serbio de Trvos, en la Herzegovina, me decía que una de las acusaciones más severas contra Mladic, la matanza de Srebrenica, en julio de 1995, es un ejemplo de la exageración y la propaganda de los musulmanes bosnios y de la falta de rigor occidental. Esta opinión no es personal: refleja el estado de ánimo de una comunidad que, con el tiempo, se ha convertido en feroz depositaria de la conciencia herida y victimista de los serbios más radicales o menos dispuestos a olvidar. De hecho, tanto Mladic como el jefe político serbo-bosnio, Karadzic, y otros destacados dirigentes de la República Sprska durante la guerra encontraron escondite, protección y asilo en monasterios. Como algunos gerifaltes nazis después de la Segunda Guerra Mundial.&lt;br /&gt; Las autoridades actuales de la República serbo-bosnia  se han conducido con moderación, aunque no se han eludido los homenajes al ‘último héroe serbio’, una suerte de Lázar de estos tiempos, en forma de manifestaciones, actos públicos, fiestas deportivas y protestas de indignación, pero todo bien calculado y medido.  &lt;br /&gt; A los serbo-bosnios les interesa también mirar hacia adelante. Hace unas semanas se desactivó in extremis una grave crisis política e institucional. El presidente de la República Srpska estaba decidido a convocar un referéndum para que la población serbo-bosnia rechazara el modelo judicial que se quería imponer desde las instancias confederales. Finalmente, las insistentes presiones europeas consiguieron aplazar la consulta. Pero a medida que pasa el tiempo las aspiraciones secesionistas de los serbo-bosnios aumentan y no es descartable la ruptura definitiva de Bosnia-Herzegovina (la unión actual es cada día más ficticia), aunque en esta ocasión por métodos pacíficos… en principio.&lt;br /&gt; En cambio, en Sarajevo, ciudad martirizada por las decisiones de Mladic, su detención no ha despertado grandes apasionamientos. Lo que resulta sorprendente si se compara con las demostraciones de entusiasmo que suscitó la captura de Karadzic, hace dos años. Los medios sacaron ediciones especiales. Pero en la calle, en el ánimo de la población, la guerra es una pesadilla lejana que todo el mundo quiere olvidar. Ni siquiera en Srebrenica, donde las madres y viudas han mantenido estos años la llama de la memoria, se han celebrado actos públicos.  &lt;br /&gt; En Bosnia no agobia el pasado, sino el fracaso de una paz que se enreda en un complejo e ineficiente entramado político e institucional casi imposible de manejar. La comunidad internacional, en su momento incapaz de detener a tiempo la guerra, se resignó a consagrar un sistema político endiablado que ha consagrado la hegemonía nacionalista. La corrupción sigue erosionando moral y económicamente al país, el desarrollo es muy lento y la prosperidad de los ciudadanos sigue haciéndose esperar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-2840890855192005088?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/2840890855192005088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=2840890855192005088' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2840890855192005088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2840890855192005088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/06/apenas-un-anciano-preocupado-por-su.html' title='APENAS UN ANCIANO PREOCUPADO POR SU PENSION'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-4755264245725159771</id><published>2011-05-28T07:49:00.003+01:00</published><updated>2011-05-28T07:49:54.343+01:00</updated><title type='text'>EL ÚLTIMO GRAN CRIMINAL DE GUERRA</title><content type='html'>26 de mayo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Serbia ha confirmado la detención de Ratko Mladic, el hombre más buscado por la justicia internacional, al que se considera responsable militar máximo de miles de crímenes de guerra cometidos durante el conflicto de Bosnia entre 1992 y 1995.&lt;br /&gt; El presidente de Serbia, Boris Tadic, ha anunciado el mediodía de este jueves en Belgrado la captura del jefe militar de la separatista república serbo-bosnia, después del estallido del país.&lt;br /&gt; Tras el arresto del líder político de los serbo-bosnios, Radovan Karadzic, en julio de 2008, y su posterior entrega al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, el ex-general Ratko Mladic se había convertido en el dirigente de las guerras yugoslavas más buscado.&lt;br /&gt; Como es sabido, a Mladic se le imputan las órdenes que condujeron a la eliminación de ocho mil personas en la localidad de Srebrenica, en el este de Bosnia, tras un largo y cruel asedio. Además, Mladic, como antiguo general del desaparecido ejército yugoslavo, sería responsable de otras operaciones de limpieza étnica en distintas zonas del país.&lt;br /&gt; Mladic ha conseguido esconderse muy eficazmente durante más de tres lustros, al parecer protegidos por personal del antiguo ejército yugoslavo y de las fuerzas de seguridad, la mayor parte de las cuales pasaron al control de Serbia, la principal de las repúblicas yugoslavas, después de la voladura interesada de la Federación.&lt;br /&gt;  El ex-general serbo-bosnio habría sido detectado en un lugar del extrarradio de Belgrado hace poco más de medio año. Pero su red de contacto y la lealtad de sus protectores le habrían permitido evadir el cerco de la actual policía serbia, que lo perseguía con verdadero interés. El presidente Tadic era consciente de que sin la entrega de Mladic las negociaciones para la incorporación de Serbia a la Unión Europea iban a estar privadas del impulso político imprescindible para alcanzar puerto. &lt;br /&gt; Durante meses, se ha dado por seguro que las complicidades de las fuerzas militares y de seguridad serbias impedían obtener resultados definitivos. Algunos analistas más desconfiados sostenían incluso que en el propio gobierno se temía que la captura y entrega de Mladic supusiera un gran desgaste político. Aunque muchos ciudadanos serbios no aprueban la conducta de los serbios de Bosnia durante la guerra, consideran que el relato público ha considerado a los serbios como los mayores responsables de la tragedia, no siempre con un deseable sentido de la justicia. En parte, no les falta razón. &lt;br /&gt; Mladic nació en Bozanovici, una pequeña localidad del este de Bosnia cercana a Serbia, en el seno de una familia marcada, como tantas otras, por la tragedia. El padre era partisano, seguidor del mariscal Tito, y fue asesinado por las tropas pronazis croatas durante la segunda guerra mundial. Mladic hizo una carrera brillante en el Ejército yugoslavo. En 1992, cuando musulmanes y croatas decidieron en referendum la separación de Bosnia de la Federación yugoslava, la segunda minoría del país, los serbios se opusieron a la medida. Con la ayuda de los oficiales del Ejército Federal destacado en Bosnia lanzaron una rebelión armada que degeneró en una guerra cruel en la que murieron más de 100.000 personas y expulsó de sus hogares a dos millones más, muchas de las cuales aún no han regresado. Mladic asumió enseguida el papel protagonista del incipiente Ejército serbo-bosnio (VRS).&lt;br /&gt; Hace unos meses, la publicación de sus notas o cuadernos revelaron las distintas tramas que condujeron a la voladura y desaparición de la antigua Yugoslavia, la partición de Bosnia y la tragedia de millones de personas. Pero sobre todo confirmaron que, por debajo de esa aparente hostilidad bélicas, muchos de los dirigentes de los bandos étnicos en conflictos, eran buenos socios en el mercado negro y la economía subterránea y colaboraron activamente para enriquecerse y amasar buenas fortunas a costas del sufrimiento de sus respectivas poblaciones.&lt;br /&gt; Algunos ex-oficiales del desaparecido ejército yugoslavo a los que se consideraba parte del equipo de protección de Mladic han ofrecido detalles estos últimos años de todo el mecanismo de seguridad que ha impedido su captura. Según uno de estos testimonios, Mladic vivía rodeado de medio centenar de guardianes, bajo la protección del propio Slobodan Milosevic. Cuando éste fue derribado, fueron sus propios ex-compañeros de armas los que se encargaron de garantizar su custodia. Durante un tiempo estuvo escondido en Dedinje, un barrio de la capital serbia donde viven numerosos militares. Pero en 2002 fue sacado de ese lugar y desde entonces se le perdió la pista. &lt;br /&gt; El gobierno serbio pro-occidental de Zoran Djinjic lo persiguió con notable interés, pero no pudo superar la infranqueable barrera de seguridad levantada en torno a él. Con su asesinato, Mladic tuvo un periodo de alivio. Las medidas de seguridad establecidas por el equipo protector han sido muy estrictas y continuamente revisadas y puestas al día. &lt;br /&gt; El gobierno posterior de Kustunica, de orientación más cercana al nacionalismo, no puso el mismo interés en localizar al fugado. Un fiscal de la época llegó incluso a acusarlo de obstruir las tareas de rastreo.&lt;br /&gt; Con la llegada al poder del actual presidente, el liberal y pro-europeo Boris Tadic, se volvieron a intensificar las tareas de seguimiento y búsqueda. Desde 2006 han ido cayendo distintas figuras próximas a Mladic. En los últimos meses se rumoreaba que su caída era inminente. &lt;br /&gt; Desde el final de la guerra, la reconciliación en Bosnia sólo ha existido sobre el papel. Las potencias occidentales -en realidad, Estados Unidos- impuso una paz negociada en noviembre de 1995 (los denominados acuerdos de Dayton) que, lejos de ofrecer una fórmula estable y positiva, consagraron la efectiva división del país bajo criterios étnicos y nacionalistas, aunque formalmente se mantuvieran estructuras e instituciones unitarias. El crimen organizado, la corrupción y el sectarismo han seguido dominando el país. La reconstrucción se ha abierto paso, pero no es total, porque se han desviado miles y miles de dólares a manos privadas o para fines absolutamente espurios.  La prosperidad se hace esperar o sólo ha llegado a escasas capas de la  población.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-4755264245725159771?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/4755264245725159771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=4755264245725159771' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4755264245725159771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4755264245725159771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/05/el-ultimo-gran-criminal-de-guerra.html' title='EL ÚLTIMO GRAN CRIMINAL DE GUERRA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3916091024303729588</id><published>2011-05-28T07:49:00.000+01:00</published><updated>2011-05-28T07:49:08.953+01:00</updated><title type='text'>LA FRUSTRACION PERPETUA</title><content type='html'>25 de mayo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La reciente propuesta del Presidente Obama de tomar las fronteras de 1967 (con ajustes e intercambios de territorio consensuados) como base de un acuerdo definitivo de paz en Oriente Medio fue inicialmente presentada como la reactivación del proceso negociador. Una semana y pico después, el pesimismo y el desánimo vuelve a dominar el ambiente y la escena.&lt;br /&gt; En realidad, la proposición de Obama no es tan novedosa como la opinión pública en general ha podido percibir. Las fronteras de 1967 están implícitamente reconocidas por la comunidad internacional en sucesivas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU (singularmente, la 242 y la 338). Otra cosa es que Israel nunca las haya admitido y que Estados Unidos las haya obviado, con el mismo vigor con el que ha defendido otras más acordes con sus intereses estratégicos o políticos.&lt;br /&gt; En la valoración de la oportunidad operan varios factores, que, a la postre, resultarán tan importantes como la sustancia de la propuesta, si no más.&lt;br /&gt; En primer lugar, la supuesta falta de empatía entre Obama y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Ambos dirigentes no sólo han tenido discrepancias muy serias, sino que las han evidenciado hasta límites que exceden la habitual discreción diplomática, hasta llegar al desplante, el gesto agrio y la polémica entre sus asesores más directos. En esta ocasión, Netanyahu no tuvo el mínimo reparo en rechazar de plano la propuesta de las fronteras de 1967 y reprochar al Presidente norteamericano falta de sensibilidad hacia "las garantías que precisa Israel".&lt;br /&gt; LA 'CONSPIRACIÓN INTERIOR'&lt;br /&gt; Hay parte de realidad y parte del teatro en este aparente alejamiento entre la Casa Blanca y los conservadores israelíes. Lo que menos cuenta son las razones ideológicas, que en política exterior suelen desvanecerse rápidamente, cuando raramente se presentan. En el caso concreto de las relaciones entre Obama y Netanyahu, la comunicación personal no parece haber sido óptima. Demasiadas diferencias de estilo, de sensibilidad. Aunque ambos comparten una notable habilidad como comunicadores. Tampoco conviene exagerar la proclamada pretensión de Obama de restaurar y reconstruir las deterioradas relaciones de Estados Unidos con el mundo árabe. Aunque los procesos de cambio hayan favorecido inicialmente esta oportunidad, el comportamiento de la Casa Blanca ha dejado tantas dudas como esperanzas. Las demoras, dudas, contradicciones y  errores se han dejado notar tanto o más que el compromiso de últimas en favor de las aspiraciones populares. &lt;br /&gt; Probablemente, un factor que ha resultado perturbador en la comunicación personal y políticas entre los líderes norteamericano e israelí ha sido las interferencias, en particular las protagonizadas por la derecha norteamericana. Los republicanos, ya cuando aparecieron los primeros síntomas de desavenencia, al comienzo del mandato presidencial, vieron la ocasión de echar leña al fuego y crear mal ambiente contra la Casa Blanca en el entorno judío norteamericano. Ahora se ha vuelto a repetir la  historia. El presidente del Congreso, el republicano, John Boehner, invitó a Netanyahu a dirigirse ante las dos Cámaras del legislativo estadounidense, para escenificar el compromiso de los 'representantes del pueblo' con la causa de Israel. Obama se encontró con una visita no preparada desde su staff. Incómodo.&lt;br /&gt; Los republicanos no sólo pretenden satisfacer a los israelíes. Pretenden seguir arrebatando base electoral a los demócratas. No lo tienen fácil. Si bien los dirigentes del denominado lobby judío se encuentran más cómodos con la derecha norteamericana, los votantes siempre han sido mayoritariamente demócratas. Con Obama, especialmente: lo votaron ocho de cada diez judíos. Recientemente, frente al tradicional Comité de Asuntos públicos judío-americano, crece el activismo de otra organización denominada J-Street ( o calle de los judíos), de orientación claramente progresista y declaradamente demócrata en su expresión partidista. Naturalmente, los integrantes de J-Street han defendido sonoramente la propuesta de Obama. A los republicanos les gustaría que en 2012, muchos judíos le negaran la reelección al Presidente, pero sobre todo, ambicionan su dinero, sus fondos, su apoyo económico, su discurso conservador, en el caso de los sectores más religiosos, en buenas migas con los evangelistas y otros sectores retrógrados del partido republicano. &lt;br /&gt; Frente a esta 'conspiración interior', y quizás para demostrar que no se iba a dejar comer el terreno o arrebatar la iniciativa, Obama hizo la propuesta de las fronteras de 1967. Aunque añadió que le parecían esenciales los acuerdos complementarios sobre intercambio de territorios, la garantía de la seguridad de Israel, e incluso la desmilitarización del futuro Estado palestino, amén de las garantías de protección de Estados Unidos, la espinita estaba clavada. No importa que otros presidentes anteriores evocaran la cuestión de las fronteras de forma análoga. Lo diferente, en el caso de Obama, es que, llegado el momento de las negociaciones, la derecha israelí teme que los negociadores -o muñidores- norteamericanos se lo tomen realmente en serio. Es decir, que se empeñen en ser coherentes con su propia propuesta.&lt;br /&gt; LA DESCONFIANZA PALESTINA&lt;br /&gt; Por el lado contrario, los palestinos demostraron escaso entusiasmo por la propuesta de Obama, sabedores de que el estrambote añadido a la cuestión de las fronteras, es decir, los intercambios de territorio (swaps) pueden constituir una trampa de dolorosas consecuencias. En corto, la legitimación de las colonizaciones. Por no hablar de la referencia de Obama al necesario reconocimiento de Israel como 'estado judío', puesto que tal concesión aleja todavía más la aspiración de regreso de decenas de miles de palestinos de la diáspora. Tienen bastante razón los palestinos en temer que los norteamericanos harán lo que siempre o casi siempre: en los momentos decisivos, los presionarán para que cedan. De esta forma, si ello vuelve a suceder, se consagrarán conquistas territoriales condenadas por la comunidad internacional y ni siquiera reconocidas por Washington a lo largo de décadas.&lt;br /&gt; Es evidente, por tanto, que la propuesta de Obama no constituye un giro propalestino, ni debe interpretarse como un cambio notable en la tradicional posición norteamericana. En todo caso, se muestra poco considerado con la sensibilidad de la derecha israelí, por lo demás insaciable. Pero, en cambio, el creciente peso que en la Casa Blanca ha adquirido Dennis Ross, un proisraelí sin disimulo, como elemento más influyente en Obama del círculo de diplomáticos y expertos, contrarresta con creces la impresión de que el Presidente de Estados Unidos es el mejor amigo que han tenido los intereses árabes desde James Carter. &lt;br /&gt; El verdadero motivo de la iniciativa presidencial es evitar que la Autoridad Nacional Palestina consiga forzar en septiembre una voto en la Asamblea General de la ONU en favor de la creación inmediata del Estado palestino. Es decir, un hecho diplomático consumado incómodo de gestionar, para una administración que ha proclamado su intención de volver a tomar en cuenta a las Naciones Unidas por lo que representan. Y la otra motivación del presidente es abortar la reconciliación palestina - el acuerdo entre Fatah y Hamás- antes de que cuaje por completo y ponga en riesgo su capacidad de influencia ante la dirigencia palestina moderada. &lt;br /&gt; De ahí que a los palestinos le decepcionara la lectura completa de la propuesta del presidente Obama y demandaran clarificaciones y actuaciones más claras, naturalmente sin renunciar al acuerdo con Hamás ni a la solicitud de Estado ante la ONU. Todo indica que el presidente Abbas se dedicará este verano a acumular apoyos entre sus colegas árabes. Pero muchos de ellos se encuentran más preocupados por asegurar sus poltronas que por ayudar a resolver el intratable conflicto israelo-palestino. Incluso los dirigentes sirios, en pleno desafío existencial, parecen poco interesados. Salvo que, por una ironía del destino, las negociaciones de paz se conviertan en un salvavidas con potencial para desactivar la propuesta popular.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3916091024303729588?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3916091024303729588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3916091024303729588' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3916091024303729588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3916091024303729588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/05/la-frustracion-perpetua.html' title='LA FRUSTRACION PERPETUA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3827620108088014420</id><published>2011-05-19T13:06:00.000+01:00</published><updated>2011-05-19T13:06:29.234+01:00</updated><title type='text'>INMIGRACION: LOS COCODRILOS DE OBAMA</title><content type='html'>19 de mayo de 2011&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;       La cuestión migratoria tendrá un importante peso en la campaña electoral del año que viene en Estados Unidos. &lt;br /&gt; La visita que el presidente Obama hizo a la frontera la semana pasada tuvo una moderada repercusión mediática, en gran medida debido al absorbente interés por los coletazos del caso Bin Laden. Quedaba pendiente, por tanto, una reflexión sobre el alcance de un fenómeno de una enorme trascendencia económica, social y cultural. No sólo en Estados Unidos, sino también como elemento referencial de contraste en el debate público europeo, con los efectos de las revoluciones árabes aún por calibrar.&lt;br /&gt; Los últimos datos fiables disponibles, proporcionados por el Centro Hispánico Pew (Pew es la gran entidad de encuestas sociológicas en Estados Unidos), indican que existen 11,2 millones de inmigrantes llamados ilegales (no legalizados) viviendo en Estados Unidos. De ellos, se calcula que alrededor de ocho millones tiene un trabajo, lo que significa un 5% de la fuerza laboral norteamericana.&lt;br /&gt; El pico se alcanzó en 2007, cuando se llegó a los 12 millones de 'ilegales'. Aunque parece que se ha registrado un ligero descenso en los últimos dos años, el flujo de personas que han entrado de forma no autorizada en el país, procedentes de México y Centroamérica mantiene una gran estabilidad.  De ahí que esta levísima tendencia descendiente no pueda compensar situaciones de enorme dramatismo, como la hecha pública estos días. Un camión con 500 personas (la mayoría centroamericanas), transportadas como animales, fue interceptado en la frontera entre México y Estados Unidos. &lt;br /&gt; Obama viajó a la localidad fronteriza de El Paso la semana pasada para confirmar que la resolución del asunto migratorio formaría parte de su arsenal electoral estratégico. Es otra de las asignaturas pendientes del presidente. El voto hispano contribuyó sobremanera a su éxito electoral, después de que, en las dos elecciones anteriores, el 'filohispano' Bush le arrebató a sus rivales demócratas buena parte de esa cantera electoral. &lt;br /&gt; Con Obama se restauró la hegemonía demócrata en este colectivo, por lo demás crecientemente desigual, como es lógico, a medida que se va ensanchado la inclusión social de los hispanos, por supuesto con muchas limitaciones y matices. Distintos estudios electorales sugieren que un candidato republicano necesita al menos el 44% del voto republicano para imponerse en unas presidenciales. La última encuesta, realizada por ImpreMedia Latino y publicada en LOS ANGELES TIMES, indicaba que sólo un 20% de los votantes latinos registrados se inclinaba por votar al partido republicano en 2012.&lt;br /&gt; Sin embargo, sería peligroso que los correligionarios del presidente se confiaran sobre la seguridad de este voto el año que viene. Y  ello a pesar de la actuación notablemente anti inmigratoria protagonizada por ciertos sectores radicalizados del Partido Republicano. Los estados especialmente hostiles con la inmigración ilegal, en efecto, se encuentran bajo hegemonía republicana. Arizona fue pionero y luego siguieron Georgia, Oklahoma y Carolina del Sur. Lo que no impide la hipocresía de algunos que como electores respaldan candidaturas que defienden propuestas restrictivas y persecutorias, pero como empresarios acuden a esta mano de obra barata, cautiva y desarmada. Pero ya se sabe que, en Estados Unidos, los perfiles individuales de los candidatos priman sobre los ideológicos o los partidistas. Los discursos presentan terrenos pantanosos donde las minorías quedan atrapadas, confundidas o seducidas, con efectos a veces paradójicos en el electorado.&lt;br /&gt; Obama decidió en su momento ofrecer resistencia a algunas de las medidas más hostiles. Como por ejemplo, las redadas en los sitios de trabajo. Pero aún así, algunas cifras sobre la persecución de la ilegalidad invitan a la reflexión. El otro día, en El Paso, Obama aseguró que la presión migratoria ha disminuido, y prueba de ello es el descenso del 40% en el número de detenciones registradas en la frontera. De esta forma, defendía su política de vigilancia y criticaba la pretensión republicana de endurecer las medidas disuasorias. "Lo que quieren es que pongamos cocodrilos en el foso", comentó con ironía el Presidente. &lt;br /&gt; Sin embargo, como le recordaba el conservador WALL STREET JOURNAL, las cifras no cuadran completamente con una visión estrictamente positiva del control migratorio. En los dos últimos años, bajo la actual administración, las autoridades federales (o sea, del gobierno de Washington) han deportado a 400.000 'ilegales', el número más elevado en la historia, desde que se dispone de este tipo de datos. Las deportaciones tenían como objetivo desincentivar la llegada de nuevos inmigrantes no autorizados o incluso animar al regreso de muchos de ellos. Como vemos por los datos más recientes, ni una cosa ni la otra. &lt;br /&gt; Uno de los asuntos que más irritan a los republicanos es la concesión automática de la ciudadanía a los nacidos de padres inmigrantes ilegales. El citado informe de Pew estima que en 2009 nacieron 350.000 en el seno de familias en las que al menos uno de sus miembros carecía de permiso legal de residencia en el país. Los sectores más beligerantes están promoviendo iniciativas para que se modifique la decimocuarta enmienda de la Constitución, que ampara la concesión automática de ciudadanía a los hijos de 'ilegales'. El argumento de que estas parejas tienen descendencia inmediata para consolidar su situación legal es escurridizo, porque se calcula que los dos tercios de los nacimientos se dan en familias cuyos miembros llevan viviendo más de cinco años en Estados Unidos.&lt;br /&gt; Obama afronta un dilema político con la cuestión migratoria. Si no actúa de forma contundente contra las tendencias más irritantemente xenófobas de los republicanos, puede desencadenar la hostilidad de un importante sector la minoría hispana. Pero si se presenta como defender de estos grupos, se arriesga a fortalecer el discurso del tea party en contra del 'peligro de los ilegales'.  &lt;br /&gt; La lectura múltiple de las cifras, el carácter enormemente conflictivo del dossier, la emotivi INMIGRACION: LOS COCODRILOS DE OBAMA&lt;br /&gt; La cuestión migratoria tendrá un importante peso en la campaña electoral del año que viene en Estados Unidos. &lt;br /&gt; La visita que el presidente Obama hizo a la frontera la semana pasada tuvo una moderada repercusión mediática, en gran medida debido al absorbente interés por los coletazos del caso Bin Laden. Quedaba pendiente, por tanto, una reflexión sobre el alcance de un fenómeno de una enorme trascendencia económica, social y cultural. No sólo en Estados Unidos, sino también como elemento referencial de contraste en el debate público europeo, con los efectos de las revoluciones árabes aún por calibrar.&lt;br /&gt; Los últimos datos fiables disponibles, proporcionados por el Centro Hispánico Pew (Pew es la gran entidad de encuestas sociológicas en Estados Unidos), indican que existen 11,2 millones de inmigrantes llamados ilegales (no legalizados) viviendo en Estados Unidos. De ellos, se calcula que alrededor de ocho millones tiene un trabajo, lo que significa un 5% de la fuerza laboral norteamericana.&lt;br /&gt; El pico se alcanzó en 2007, cuando se llegó a los 12 millones de 'ilegales'. Aunque parece que se ha registrado un ligero descenso en los últimos dos años, el flujo de personas que han entrado de forma no autorizada en el país, procedentes de México y Centroamérica mantiene una gran estabilidad.  De ahí que esta levísima tendencia descendiente no pueda compensar situaciones de enorme dramatismo, como la hecha pública estos días. Un camión con 500 personas (la mayoría centroamericanas), transportadas como animales, fue interceptado en la frontera entre México y Estados Unidos. &lt;br /&gt; Obama viajó a la localidad fronteriza de El Paso la semana pasada para confirmar que la resolución del asunto migratorio formaría parte de su arsenal electoral estratégico. Es otra de las asignaturas pendientes del presidente. El voto hispano contribuyó sobremanera a su éxito electoral, después de que, en las dos elecciones anteriores, el 'filohispano' Bush le arrebató a sus rivales demócratas buena parte de esa cantera electoral. &lt;br /&gt; Con Obama se restauró la hegemonía demócrata en este colectivo, por lo demás crecientemente desigual, como es lógico, a medida que se va ensanchado la inclusión social de los hispanos, por supuesto con muchas limitaciones y matices. Distintos estudios electorales sugieren que un candidato republicano necesita al menos el 44% del voto republicano para imponerse en unas presidenciales. La última encuesta, realizada por ImpreMedia Latino y publicada en LOS ANGELES TIMES, indicaba que sólo un 20% de los votantes latinos registrados se inclinaba por votar al partido republicano en 2012.&lt;br /&gt; Sin embargo, sería peligroso que los correligionarios del presidente se confiaran sobre la seguridad de este voto el año que viene. Y  ello a pesar de la actuación notablemente anti inmigratoria protagonizada por ciertos sectores radicalizados del Partido Republicano. Los estados especialmente hostiles con la inmigración ilegal, en efecto, se encuentran bajo hegemonía republicana. Arizona fue pionero y luego siguieron Georgia, Oklahoma y Carolina del Sur. Lo que no impide la hipocresía de algunos que como electores respaldan candidaturas que defienden propuestas restrictivas y persecutorias, pero como empresarios acuden a esta mano de obra barata, cautiva y desarmada. Pero ya se sabe que, en Estados Unidos, los perfiles individuales de los candidatos priman sobre los ideológicos o los partidistas. Los discursos presentan terrenos pantanosos donde las minorías quedan atrapadas, confundidas o seducidas, con efectos a veces paradójicos en el electorado.&lt;br /&gt; Obama decidió en su momento ofrecer resistencia a algunas de las medidas más hostiles. Como por ejemplo, las redadas en los sitios de trabajo. Pero aún así, algunas cifras sobre la persecución de la ilegalidad invitan a la reflexión. El otro día, en El Paso, Obama aseguró que la presión migratoria ha disminuido, y prueba de ello es el descenso del 40% en el número de detenciones registradas en la frontera. De esta forma, defendía su política de vigilancia y criticaba la pretensión republicana de endurecer las medidas disuasorias. "Lo que quieren es que pongamos cocodrilos en el foso", comentó con ironía el Presidente. &lt;br /&gt; Sin embargo, como le recordaba el conservador WALL STREET JOURNAL, las cifras no cuadran completamente con una visión estrictamente positiva del control migratorio. En los dos últimos años, bajo la actual administración, las autoridades federales (o sea, del gobierno de Washington) han deportado a 400.000 'ilegales', el número más elevado en la historia, desde que se dispone de este tipo de datos. Las deportaciones tenían como objetivo desincentivar la llegada de nuevos inmigrantes no autorizados o incluso animar al regreso de muchos de ellos. Como vemos por los datos más recientes, ni una cosa ni la otra. &lt;br /&gt; Uno de los asuntos que más irritan a los republicanos es la concesión automática de la ciudadanía a los nacidos de padres inmigrantes ilegales. El citado informe de Pew estima que en 2009 nacieron 350.000 en el seno de familias en las que al menos uno de sus miembros carecía de permiso legal de residencia en el país. Los sectores más beligerantes están promoviendo iniciativas para que se modifique la decimocuarta enmienda de la Constitución, que ampara la concesión automática de ciudadanía a los hijos de 'ilegales'. El argumento de que estas parejas tienen descendencia inmediata para consolidar su situación legal es escurridizo, porque se calcula que los dos tercios de los nacimientos se dan en familias cuyos miembros llevan viviendo más de cinco años en Estados Unidos.&lt;br /&gt; Obama afronta un dilema político con la cuestión migratoria. Si no actúa de forma contundente contra las tendencias más irritantemente xenófobas de los republicanos, puede desencadenar la hostilidad de un importante sector la minoría hispana. Pero si se presenta como defender de estos grupos, se arriesga a fortalecer el discurso del tea party en contra del 'peligro de los ilegales'.  &lt;br /&gt; La lectura múltiple de las cifras, el carácter enormemente conflictivo del dossier, la emotividad con que la crisis empuja a abordar este asunto y el habitual juego presidencial de equilibrios contribuyeron a que Obama sonara ambiguo en esta su primera comparecencia preelectoral relacionada con el asunto migratorio. Se lo reprochaba suavemente el NEW YORK TIMES en un reciente editorial. Después de reconocerle algunos méritos y avances y la buena orientación de su discurso, le reclamó "hacer más": es decir, iniciativas legislativas, tanto federales como estatales, medidas concretas, compromisos contrastables. Y, sobre todo, "coherencia y orden" en su política migratoria que, a veces, presenta contradicciones indeseables.  &lt;br /&gt;dad con que la crisis empuja a abordar este asunto y el habitual juego presidencial de equilibrios contribuyeron a que Obama sonara ambiguo en esta su primera comparecencia preelectoral relacionada con el asunto migratorio. Se lo reprochaba suavemente el NEW YORK TIMES en un reciente editorial. Después de reconocerle algunos méritos y avances y la buena orientación de su discurso, le reclamó "hacer más": es decir, iniciativas legislativas, tanto federales como estatales, medidas concretas, compromisos contrastables. Y, sobre todo, "coherencia y orden" en su política migratoria que, a veces, presenta contradicciones indeseables.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3827620108088014420?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3827620108088014420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3827620108088014420' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3827620108088014420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3827620108088014420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/05/inmigracion-los-cocodrilos-de-obama.html' title='INMIGRACION: LOS COCODRILOS DE OBAMA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-7660503798566832382</id><published>2011-05-12T11:46:00.000+01:00</published><updated>2011-05-13T21:32:00.895+01:00</updated><title type='text'>PAKISTÁN Y EL JUEGO DE SOMBRAS</title><content type='html'>12 de mayo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La eliminación de Bin Laden ha relegado al segundo plano el resto de los asuntos de la agenda internacional durante al menos una semana. Siguen conociéndose detalles de la operación militar norteamericana en el corazón de uno de los reductos militares pakistaníes y persisten -lo harán durante mucho tiempo- numerosas dudas sobre la planificación, ejecución, naturaleza, conocimiento y evaluación de lo ocurrido.&lt;br /&gt; De momento, Washington e Islamabad cumplen con calculada corrección los papeles asignados desde que se hiciera pública la desaparición definitiva del líder de Al Qaeda. Los distintos responsables norteamericanos que han aparecido en público para explicar, comentar o valorar la operación se han cuidado de atenerse a los siguientes objetivos:&lt;br /&gt; - solventar las dudas sobre la moralidad de la actuación militar&lt;br /&gt; - atribuir los fallos o desajustes en su presentación pública a la emoción del momento, la comprensible demanda de información inmediata y la clarificación de algunos extremos que sólo los ejecutores del comando estaban en condiciones de realizar.&lt;br /&gt; - responder al aparente malestar de las autoridades pakistaníes, reafirmando la importancia de la cooperación bilateral y minimizando la polémica pública, como si se tratara de un malentendido. &lt;br /&gt; - reafirmar la continuidad de la estrategia en la "guerra contra el terror", que incluye la campaña militar en Afganistán y la persecución, localización y liquidación de los distintos focos locales del jihadismo.&lt;br /&gt; EL ALCANCE DE MALESTAR PAKISTANÍ&lt;br /&gt; Desde Pakistán, las cosas se proyectan de otra manera, efectivamente. No puede invocarse el 'todo ha salido perfectamente', porque el liderazgo del país y su principal institución, la columna dorsal del régimen, sus Fuerzas Armadas, han sufrido un duro golpe en su prestigio, en su orgullo.&lt;br /&gt; De esta manera se entiende que, frente a la prudencia exhibida en Washington, bate fuerte el tambor de la indignación. En estos últimos días, hemos escuchado:&lt;br /&gt; - al Primer ministro Gilani acusar a los norteamericanos de violación de la soberanía territorial pakistaní.&lt;br /&gt; - al Jefe del Ejército, general Kayani, advertir con una revisión unilateral por parte pakistani de los términos de la cooperación antiterrorista.&lt;br /&gt; - al responsable del poderoso centro de inteligencia interservicios (ISI), general Pachá, acusar a sus colegas norteamericanos de ingratitud y lealtad por no reconocer el importante papel jugado por los servicios pakistaníes en la lucha contra el terrorismo.&lt;br /&gt; - al Presidente Zardari, en un artículo aparecido en el WASHINGTON POST, haciendo equilibrios entre las protestas de una nación humillada y los logros de una colaboración bilateral que merece ser mantenida y ampliada.&lt;br /&gt; Más allá de las palabras, se han adoptado algunas decisiones que tienen algo de extravagante (aunque en absoluto novedoso). Como, por ejemplo, filtrar a un periódico conservador pakistaní la identidad del principal responsable de la CIA en Islamabad. Puede ser una anécdota, pero el nombre filtrado tenía algún error ortográfico. En todo caso,  la persona referida era perfectamente reconocible. Sin comentarios en Washington.&lt;br /&gt; Las próximas semanas ayudarán a clarificar hasta donde llega el malestar pakistaní. Probablemente tardaremos mucho más tiempo en ratificar o revisar la impresión de que las autoridades de Islamabad no sabían nada de la operación para liquidar a Bin Laden. De momento, lo prudente es darle a las distintas versiones oficiales el valor que tienen; es decir que son simplemente versiones oficiales, una versión de la verdad, por tanto, pero no necesariamente la verdad sin sombra de duda.&lt;br /&gt; No se trata de un gusto por las tesis conspirativas. Estos días, el diario THE GUARDIAN aseguraba que, en 2002, después del fracaso de las operaciones de rastreo pakistaní de la pista de Bin Lades en las montañas fronterizas de Tora Bora, los entonces presidentes Pervez Musharraf y George W. Bush acordaron que Estados Unidos podría ejecutar una operación para capturarlo o eliminarlo si conseguía localizar su escondite. La fuente es un "antiguo responsable norteamericano conocedor de las operaciones antiterroristas". &lt;br /&gt; Según este enfoque, como decíamos en nuestro comentario anterior, la 'versión oficial' de la operación Bin Laden ni es verdadera ni es falsa. Estados Unidos estaría actuando conforme a un pacto en vigor. El diario británico asegura que los militares mantuvieron la vigencia del acuerdo secreto tras la retirada de Musharraf y durante el periodo de transición a la recuperación del gobierno civil.  Lo curioso (o a lo mejor, no tanto) es que Musharraf, desde su discreto exilio en Londres, criticó la operación de liquidación de Bin Laden, por considerar que constituía una violación de la soberanía pakistaní. En el momento de hacer esta declaración no se había publicado la existencia de este supuesto acuerdo secreto. &lt;br /&gt; Entretanto, un interesante artículo en LE MONDE del experto en esa zona del sur de Asia, Didier Chaudet, nos ofrece algunas claves sobre lo que Pakistán espera de su cooperación con Washington, más allá de los fuegos de artificios o de espectaculares operaciones antiterroristas.&lt;br /&gt; Chaudet nos recuerda oportunamente que, desde su nacimiento en 1947, Pakistán vive bajo el síndrome del aislamiento y la amenaza de extinción. Si bien, Islamabad recibe una cuantiosa ayuda de Washington, esta cantidad, sobre la que circulan estimaciones diferentes según los conceptos que se manejan, es, en todo caso, muy inferior a lo que le ha costado al país esta guerra global contra el terrorismo.  Pero, sobre todo, lo que más inquieta al liderazgo pakistaní es que, como ocurrió en los ochenta, con la derrota de los soviéticos en Afganistán, Estados Unidos les abandone una vez que se cumplan sus objetivos: ahora, la derrota de los talibanes y jihadistas y la anulación del peligro islamista (en y desde el país). Si eso ocurriera, se agudizaría el sentimiento de desprotección y se dispararán todas las alarmas. "Pakistán hará todo lo que está en su poder para evitar que Afganistán caiga bajo influencia india", concluye Chaudet. En India es ya clásica la réplica a este enfoque: los militares pakistaníes utilizan a la India para eternizar el dominio que ejercen sobre el destino del país.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-7660503798566832382?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/7660503798566832382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=7660503798566832382' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7660503798566832382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/7660503798566832382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/05/pakistan-y-el-juego-de-sombras.html' title='PAKISTÁN Y EL JUEGO DE SOMBRAS'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-8518276106341532231</id><published>2011-05-06T07:54:00.002+01:00</published><updated>2011-05-06T07:54:38.833+01:00</updated><title type='text'>LA ESQUIVA VERDAD DEL CASO BIN LADEN</title><content type='html'>5 de mayo de 2011 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La liquidación  -por qué no decir claramente el asesinato- de Bin Laden va camino de convertirse en el culebrón más sensacional del mandato de Obama. Como era de esperar, las primeras informaciones sobre la operación militar no fueron precisas, o más bien resultaron bastante imprecisas en aspectos sensibles. Ya estamos habituados a ello. La novedad, en este caso, es  que las contradicciones, errores o inexactitudes han salido muy pronto a la luz. Los principales responsables atribuyen estos problemas a la precipitación por dar una noticia tan esperada por la población, a la voracidad de los medios y a una cierta desconexión entre servicios. Puede ser. (1)&lt;br /&gt; INFORMACION Y VALORES&lt;br /&gt; Durante horas, la Casa Blanca ha estado considerando hacer públicas las fotos del supuesto cadáver del líder de Al Qaeda. Finalmente, para sorpresa de muchos, no lo hará. Esta decisión ha motivado una fuerte polémica, política y mediática. Aparte del morbo, que opera en cantidades nada despreciables, los observadores señalan los dos polos opuestos del debate. Por un lado, mostrar el resultado tangible de la operación permitiría despejar los rumores o leyendas sobre la identidad de los muertos en Abbottabad y privaría a los jihadistas de propalar la tesis de que su emir sigue vivo y que todo habría sido un montaje, por extravagante que resulte. Desde una visión contraria, la difusión de las fotos podría suponer un abono del martirologio islamista, debido al terrible estado de los restos de Bin Laden.&lt;br /&gt; Pero, más allá de estas consideraciones, el otro gran asunto de política interna en Estados Unidos gira en torno a la legalidad e ilegalidad de la acción, la moralidad, los principios, los famosos values, que tanto gusta evocar en aquellos pagos, como elemento activo de identidad política, pero también de propaganda.&lt;br /&gt; Resulta incómodo para la administración Obama admitir ahora que Bin Laden no iba armado, contrariamente a lo proclamado en un principio. O que tampoco sea cierto que intentara emplear a una mujer -al parecer, una de sus esposas- para protegerse. Distintos portavoces han señalado en segunda instancia que los asaltantes abrieron fuego legítimamente, porque no podían saber si el 'objetivo' tenía dispuesto un cinturón de explosivos y podía inmolarse en cualquier momento, provocando una masacre. &lt;br /&gt; El episodio altera el discurso humanitario de la administración en materia antiterrorista, ya de por si cuestionado por el incumplimiento de promesas relacionadas con la gestión del dossier Guantánamo. En cambio, a los norteamericanos, a los ciudadanos de a pie, que se respetaran escrupulosamente las normas o no parece bastante secundario, a juzgar  por las celebraciones callejeras, las emotivas ceremonias públicas o las encuestas de urgencia.&lt;br /&gt; La popularidad de Obama ha subido como la espuma, entre otras cosas, porque sus seguidores no se atreven a ir contra-corriente y los adversarios le reconocen con los dientes apretados el valor demostrado. Naturalmente, haría muy bien el presidente en no fiarse de estos apoyos envenenados. De hecho, destacados dirigentes republicanos, vinculados directamente o no a la administración Bush, ya andan aireando que la información más relevante en la localización del correo que sirvió de cebo para llegar hasta el líder de Al Qaeda fue obtenida a través de los métodos que Obama y muchos demócratas criticaron cuando estaban en la oposición. Uno de los más denostados, el waterboarding (una especie de simulación de ahogamiento) le fue aplicado al arquitecto del 11-S, como a muchos de sus secuaces, y de una de esas eficaces sesiones brotó la identidad de eslabón mágico. Tampoco nada nuevo en el guión de esta secuencia.&lt;br /&gt; LA BRUMOSA CUESTION PAKISTANÍ&lt;br /&gt; Pero lo que probablemente tenga más alcance de este episodio sea el impacto en las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán. El gobierno pakistaní se ha referido a la operación como una "acción unilateral no autorizada", y no -distinción capital- como una "violación de la soberanía territorial" (expresión en cambio utilizada por el ex-presidente Musharraf).&lt;br /&gt; Resulta un poco extraño que, en una zona de alta concentración militar como ésa, la irrupción de los helicópteros pakistaníes pasara inadvertida durante tanto tiempo. Resulta también extraño que, tras la operación, las autoridades militares pakistaníes hayan asumido la custodia de algunos detenidos ilustres (el hijo y algunas esposas de Bin Laden, entre otras personas cuya identidad de momento desconocemos).&lt;br /&gt; La versión oficial norteamericana es que "no se compartió información con ningún otro país, incluido Pakistán". Esta afirmación puede ser verdadera, falsa, parcialmente verdadera o parcialmente falsa. Nos explicamos. &lt;br /&gt; Puede ser verdadera, según la tesis de que los servicios de seguridad estadounidenses se fían poco o nada de sus homólogos pakistaníes y, por tanto, cualquier información previa sólo podría perjudicar, si no arruinar la operación.&lt;br /&gt; Puede ser falsa, y que determinados sectores de la inteligencia, de las fuerzas armadas o del gobierno, pudieran estar al corriente (a última hora y sin capacidad de maniobra, eso sí), pero que se negara en público para no exponer  aún más a las iras integristas la colaboración con Washington. &lt;br /&gt; Puede ser parcialmente verdadera, en el sentido de que se hubiera mantenido un silencio férreo acerca de los detalles operativos, pero no tanto sobre los aspectos generales, sobre todo aquellos que se derivaran del intenso intercambio de información producido en la última década entre ambos países. &lt;br /&gt; O puede ser parcialmente falsa, si consideramos que pudo haber algún tipo de alerta, aviso o señal en círculos o ámbitos que no pusieran en peligro en modo alguno la ejecución de la operación.&lt;br /&gt; La prensa pakistaní, portavoz de distintos intereses y sensibilidades en el país, se rasga las vestiduras estos días. Se mueve entre el lamento por "la violación de la soberanía de Pakistán, mucho más grave que en el caso de los ataques aéreos sin piloto"  (THE NEWS); la incómoda  sensación de incompetencia por no haber detectado "cómo un terrorista de primer orden como Osama ha podido esconderse en Abbottabad"; o, peor aún, la "vergüenza" por haber negado durante tanto tiempo que Bin Laden estuviera en Pakistán (THE TRIBUNE); y la humillación por haber expuesto a las fuerzas de elite pakistaníes al ridículo de no haberse enterado de una incursión militar extranjera, lo que abre interrogantes serios sobre la solidez de la seguridad en el país (DAWN). &lt;br /&gt; Existen motivos para suponer que hay mucho de impostura en las supuestas fricciones entre Pakistán y Estados Unidos. Por muchas diferencias, insatisfacciones, cortocircuitos y deslealtades que puedan destacarse, existe un interés estratégico compartido que data de los años ochenta. No hace falta acudir a las tesis conspirativas para recordar que una dosis bien administrada de 'amenaza islámica' puede resultar enormemente conveniente para justificar ciertas políticas. &lt;br /&gt; Si bien parece cierta la duplicidad pakistaní con respecto a la amenaza islamista, no es menos evidente el doble lenguaje en Washington y ciertas "lágrimas de cocodrilo". Destacados parlamentarios, republicanos y demócratas, reclaman reducir o incluso suprimir los 3 mil millones de dólares de ayuda anual a Pakistán. Sin embargo, al término de una reciente gira por el país, una delegación del Congreso encabezada por el flamante presidente de la Cámara, se ha deshecho en elogios sobre la actitud de Islamabad en la lucha antiterrorista y ha advertido contra la tentación de interrumpir o cuestionar la cooperación bilateral.&lt;br /&gt; POCOS CAMBIOS A LA VISTA&lt;br /&gt;  Esta situación, que algún incauto podría reputar de 'esquizofrénica' tiene la ventaja de proporcionar un manto de ambigüedad, que resulta muy beneficiosa cuando se trata de un asunto tan resbaladizo como la lucha contra el terror islamista. No cabe esperar grandes cambios después de la desaparición de Bin Laden. Hace mucho tiempo ya que la guerra en Afganistán no está motivada por el peligro operativo de Al Qaeda, que resulta mucho más amenazante en otros lugares. Lo que se pretendería evitar es el retorno al poder de los talibanes. Pero esta eventualidad puede neutralizarse mejor con un acuerdo pactado que mediante una prolongada, desgastante y carísima intervención militar. Lo que probablemente actúa de fondo es el seguimiento y control de la tensión indo-pakistaní, el mayor foco de riesgo de una conflagración nuclear, el punto más crítico del planeta para la paz mundial.&lt;br /&gt;(1) Muy recomendable el artículo de JEREMY SCAHILL en THE NATION sobre la operación y la unidad de élite que la realizó: &lt;br /&gt;http://www.thenation.com/blog/160332/jsoc-black-ops-force-took-down-bin-laden&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-8518276106341532231?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/8518276106341532231/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=8518276106341532231' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8518276106341532231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8518276106341532231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/05/la-esquiva-verdad-del-caso-bin-laden.html' title='LA ESQUIVA VERDAD DEL CASO BIN LADEN'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-659244169573879724</id><published>2011-05-02T15:55:00.002+01:00</published><updated>2011-05-02T15:55:24.744+01:00</updated><title type='text'>LA MUERTE DE UN FANTASMA</title><content type='html'>2 DE MAYO DE 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La operación que ha conducido a la localización y muerte del legendario líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en una mansión ubicada en Abbottabad, a medio centenar de kilómetros al norte de Islamabad, la capital de Pakistán, deja algunas apreciaciones de urgencia, que sintetizamos a continuación:&lt;br /&gt;Una derrota importante, pero simbólica para Al Qaeda. Como se ha dicho hasta la saciedad, desde los gobierno y desde los gabinetes de expertos, Bin Laden era una referencia moral, histórica, simbólica, pero no un auténtico dirigente operativo. Ni siquiera estratégico. Por voluntad propia y por la necesidad que impone la lucha antiterrorista global, los seguidores del fundador de Al Qaeda hace mucho tiempo que se estructuran en organizaciones locales, muy flexibles, muy ágiles, muy ‘horizontales, si cabe expresarlo así. En cada país –o, a lo máximo. En cada región o zona-, cada franquicia de Al Qaeda actua según lo determinan sus condiciones y sus decisiones adoptadas con casi absoluta autonomía.&lt;br /&gt;Un nuevo capítulo para Al Qaeda. El número dos, el egipcio Al Zawahiri, no parece ser uno de los otros muertos en la operación: al parecer, uno de los hijos de Bin Laden, dos correos y una mujer que fue utilizada como escudo humano por alguno de los islamistas.  Hay muchas dudas sobre la herencia del liderazgo. Al Zawahiri tenía la confianza del máximo dirigente, pero se duda mucho que reúna el consenso de los otros dirigentes para gestionar su legado. Lo más probable es que, con la desaparición de Bin Laden, se intensifique la ‘horizontalidad’ de los equipos operativos. Podría no haber necesariamente un ‘número uno’, desaparecido su inspirador y líder moral y simbólico. Muchos leones al frente de numerosas camadas de leones, por utilizar una expresión habitual en la retórica jihadista.&lt;br /&gt;Una victoria para Obama. El presidente ha cumplido lo que prometió: centrarse en la persecución, captura o liquidación del principal responsable del mayor atentado terrorista contra Estados Unidos. Las dudas sobre la intensidad o adecuación de los esfuerzos de esta administración quedaran de momento apagadas. Pero no hay que descartar que emerjan de nuevo, si se produjera una represalia de cierta dimensión o como resultado de cualquier otra circunstancia que permita deslizar críticas más bien oportunistas.&lt;br /&gt;Una prueba más de la militarización de la CIA. La liquidación de Bin Laden se asemeja más a una acción militar en toda regla que a una operación encubierta propia de un servicio de inteligencia. Hace unos días, al anunciarse que el próximo director de la CIA sería el general David Petreus, actual jefe del operativo militar norteamericano en Afganistán, se confirmó esta tendencia, hace tiempo observada en la estrategia militar y antiterrorista de Estados Unidos. El Pentágono y la CIA han iniciado una confluencia en metodología, tácticas y operativas cada vez más acusada, de forma que la Central de Inteligencia se encuentra cada vez más militarizada, y las Fuerzas Armadas actúan cada vez con más asiduidad como una agencia de operaciones encubiertas y dedican más recursos a la recogida y análisis de inteligencia.&lt;br /&gt;Un aparente refuerzo de los que continúan sospechando del apoyo directo o indirecto del establishment militar pakistaní, o de algunos de sus componentes, al complejo islámico radical de Al Qaeda y aliados, colaboradores y cómplices. Bin Laden se encontraba en un distrito de Islamabad, Abbottabad, que alberga también una de las principales bases militares de la capital y una academia militar. En esa zona habían encontrado refugio anteriormente otros destacados dirigentes islámicos radicales. &lt;br /&gt;Un síntoma más de las tensas relaciones de Washington con Islamabad. Ni el gobierno ni, por supuesto, el mando militar pakistaní fueron informados con antelación de la fase final de la operación. Ambos gobiernos han tenido interés en resaltar la colaboración de los servicios antiterroristas pakistaníes. Pero hace unos días se hizo público el último reproche oficial norteamericano a Pakistán por falta de energía, de interés en la persecución de Al Qaeda: en este caso, el portavoz fue el Jefe del Comando militar conjunto de Estados Unidos, el almirante Mike Mullen.&lt;br /&gt;Una oportunidad para redefinir la estrategia en Afganistán.  Hamid Karzai intentará convencer a la comunidad internacional que el santuario terrorista no se encuentra en su país, sino en Pakistán. El presidente afgano se ha apresurado a destacar esta idea, en su primera reacción pública a la desaparición del líder islamista. Karzai está tratando de crear el ambiente político, militar y diplomático para intensificar y acelerar las negociaciones con la dirigencia talibán,  o al menos con un sector de ella, con el objetivo de lograr el fin de las hostilidades. Estados Unidos contempla con aprensión estas iniciativas del presidente afgano, del que hace tiempo que no se fía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-659244169573879724?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/659244169573879724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=659244169573879724' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/659244169573879724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/659244169573879724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/05/la-muerte-de-un-fantasma.html' title='LA MUERTE DE UN FANTASMA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3974347026036109825</id><published>2011-04-28T14:15:00.002+01:00</published><updated>2011-04-28T14:15:57.574+01:00</updated><title type='text'>RAZONES Y EXCUSAS</title><content type='html'>28 de abril de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cada día que pasa, la gestión internacional de las revueltas ciudadanas en el mundo árabe se torna más incómoda, más incierta, más costosa. La guerra se estanca en Libia. En los otros dos países bajo alta tensión, Yemen y Siria, la solución no parece más clara. Los palestinos reaccionan al estancamiento del proceso de paz con un desafío de unidad. Obama se queda sin espacio y las tensiones migratorias adoptan en Europa un rostro feo.&lt;br /&gt; ¿HACIA UNA GUERRA LARGA EN LIBIA? &lt;br /&gt; Se prolonga la campaña militar en Libia, en parte por el retraimiento parcial de Estados Unidos. Aunque el resto de aliados occidentales parece contar con potencial suficiente para debilitar decisivamente a las fuerzas gubernamentales, de momento no se percibe una rendición inmediata de Gadafi. La participación reciente de los drones, los aviones sin piloto podrán resolver alguna situación complicada y minimizar riesgos. Pero el problema continúa siendo el mismo que desde el principio de los combates: nula profesionalidad de los rebeldes, inadecuada utilización del armamento a su disposición, atrincheramiento eficaz de los efectivos oficialistas, tal vez, cierta confusión en la gestión de prioridades y objetivos. &lt;br /&gt; DESCONFIANZA EN YEMEN&lt;br /&gt; El presidente yemení juega con los tiempos y saca un partido asombroso de su debilidad. Consigue desesperar a la oposición, que está deseando aceptar el acuerdo forjado por los protectores renuentes del Golfo, pero se ve sometida al maximalismo de los ciudadanos que han hecho el gasto en la calle y recibido los disparos de la guardia pretoriana de Saleh. No se fían los manifestantes de un acuerdo que deja margen de maniobra a su marrullero presidente actual. Los norteamericanos están deseando que la crisis se cierre, están dispuestos a concederle ciertos privilegios al presidente o a su familia, con tal de que se empiece a recuperar cuanto antes el tiempo perdido en la vigilancia y control de los efectivos de Al Qaeda pertrechados en el país. Las tribus no tienen prisa, y su agenda no es la de la oposición política, ni la de los manifestantes, ni la de Estados Unidos o los vecinos. Pero siguen teniendo la clave de la resolución de la crisis.&lt;br /&gt; SIRIA: CREDITO AGOTADO&lt;br /&gt; En Siria, el presidente Assad ha perdido todo el crédito que aún tenía, que era muy poco. Seguir aireando el mantra de las reformas resulta, a estas alturas, sarcástico. Hace ocho años, en un viaje por el país, ya pudimos comprobar que las esperanzas alumbradas por su llegada al poder se habían debilitando notablemente. El deterioro desde entonces ha sido creciente e ininterrumpido. Ahora, que se ha visto confrontado al dilema de seguir la vía egipcia o la vía libia, ha optado más bien por esta última. Se dirá lo que se quiera, pero no ha sido más brutal la represión de Gadafi que la de Assad. En todo caso, la amplitud de la protesta siria ha sido menor, hasta la fecha. Todo indica que, a medida que los sirios incrementen su revuelta, el presidente sirio no tiene espacio para dar marcha atrás. &lt;br /&gt; Los especialistas en Siria aseguran que en Damasco se han recrudecido las batallas palaciegas larvadas desde la desaparición de Hafez el Assad. Las informaciones hablan de pulsos familiares a cara de perro, de zancadillas, de traiciones, de alianzas cruzadas, rotas y de nuevo recompuestas, entre hermanos, cuñados, primos... LE MONDE pronostica "un cierre de filas, vital para la supervivencia de la familia, en torno a personajes cada vez más poderosos, que harán lo que sea necesario para salvaguardar sus intereses". Pero hay otra clave igualmente importante: el papel del ejército en la consolidación de la hegemonía de los alauíes como minoría (apenas un 12 por ciento) gobernante del país. Contrariamente a lo ocurrido en Egipto, el destino de la élite militar parece ligado a la suerte del clan gobernante.&lt;br /&gt; Ante la violencia creciente y cada día más inquietante en las ciudades sirias, las cancillerías occidentales muestran una contención llamativa. Nuevamente, Obama ha marcado el tono. El resto de las capitales occidentales influyentes tratan de forjar una condena en la ONU que, dadas las circunstancias y antecedentes, sabe a poco: suena al "mínimo común exigible". Sería una ingenuidad impresionante esperar otra cosa, cabe decir, una contundencia como la exhibida en Libia. Por muchas razones, el régimen sirio no es el libio. No porque sea más decente, más respetuoso de la vida o de los derechos de sus ciudadanos.  Simplemente, resulta más útil en el actual equilibrio geoestratégico. Aquí, las razones se tornan excusas. &lt;br /&gt; La postura constructiva de Damasco en el proceso de paz tiene tanto de espejismo como la voluntad democratizadora o reformista.  Después de años de intentos más o menos discretos, de iniciativas impulsadas por Turquía o, más discretamente aún, por Washington, no se percibían avances significativos. Sin la recuperación incondicional de los Altos de Golán, no parece que Assad hijo se encontrara en condiciones de aceptar componendas con Israel. &lt;br /&gt; EL ÓRDAGO PALESTINO&lt;br /&gt; Las negociaciones de paz han estado lastradas una década por el fracaso de Camp David, la última tentativa seria de alcanzar un acuerdo para resolver la cuestión palestina, clave de bóveda de todo lo demás. En estos dos años de Obama -los de Bush apenas cuentan-, la intransigencia y la mala fe de Israel en su política de colonización de los territorios ocupados ha impedido que la facción más moderada de los palestinos se aviniera al propósito vacío de volver a la dinámica negociadora. &lt;br /&gt; Ahora se prepara otra ofensiva de relaciones públicas del primer ministro israelí, con el apoyo inestimable de los republicanos estadounidenses, que le han invitado a hablar ante el Congreso. Nula lealtad institucional de la derecha norteamericana, que debe obligar a la Casa Blanca a mover ficha, a recuperar la iniciativa, según le aconsejan los medios liberales, como THE NEW YORK TIMES. Tampoco se percibe con claridad, en el actual contexto convulso de la zona, que puede ofertar Obama.&lt;br /&gt;  El acuerdo de gobierno entre las dos grandes facciones palestinas -Fatah y Hamas-, anunciado esta misma semana, parece ser una única respuesta posible a la debilidad del presidente norteamericano. El movimiento nacional palestino parece haber optado por la cohesión, después de más de una década de lamentables divisiones. Hoy está más cerca que ayer el propósito de proclamar unilateralmente el Estado palestino independiente, en septiembre, durante las sesiones de la Asamblea General de la ONU, con un amplio respaldo diplomático internacional. Obama no podrá desconocer sin más la iniciativa, ni puede regresar a un incondicional apoyo a Israel, sin poner en peligro lo que ha construido estos dos años en la opinión pública árabe. Ahora, menos que nunca.&lt;br /&gt; EL FANTASMA MIGRATORIO&lt;br /&gt; La agitación árabe tiene efectos nada desdeñables de este lado del Mediterráneo, como era de esperar. La guerra libia ya ha desencadenado un flujo migratorio, que no ha hecho más que empezar. La huida de ciudadanos libios y de emigrantes tunecinos que se ganaban la vida en ese país ha reventado las frágiles costuras europeas. Italia optó por liberar presión en Lampedusa (25.000 llegados para una población local de 6.000) otorgando visas de seis meses para circular libremente por el abierto espacio europeo. El 'problema' le repercutió de pleno a la vecina Francia. París, como se temía, no tardó en reaccionar, y lo hizo a la manera sarkoziana: con maneras fuertes. En este caso, amenazando con levantar de nuevo las fronteras interiores de la Unión, si no se revisa de inmediato los mecanismos de Schengen. &lt;br /&gt; Se comprende la urgencia de la situación -la presión migratoria no ha hecho más que comenzar, seguramente- y las presiones electorales de alto voltaje. Pero debería exigirse otro estilo de gobernar, de afrontar la crisis. Manca finezza. En Roma y en París.  Por lo que se ha visto, tampoco sobra paciencia. Algo en común tienen esos dos líderes: la presión de dos fuerzas xenófobas -Frente Nacional y Liga Norte- muy potentes, pujantes, influyentes, que amenazan con comerle buena parte de sus respectivas bases electorales. Sarkozy y Berlusconi viven permanentemente en la tentación populista, como resalta THE INDEPENDENT. También en esto, razones y excusas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3974347026036109825?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3974347026036109825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3974347026036109825' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3974347026036109825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3974347026036109825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/04/razones-y-excusas.html' title='RAZONES Y EXCUSAS'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6578277094650137851</id><published>2011-04-14T06:58:00.000+01:00</published><updated>2011-04-14T06:58:21.468+01:00</updated><title type='text'>EL MALESTAR DE LAS REVOLUCIONES ÁRABES</title><content type='html'>14 de abril de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Un creciente malestar se apodera de los líderes políticos, de la opinión pública y del sector más activo y preocupado de la ciudadanía occidental, a medida que el proceso de cambios en el mundo árabe se complica y enturbia. &lt;br /&gt; LIBIA. La intervención militar se prolonga, debido a una combinación de factores que no presentan una clara y fácil solución a corto plazo, a saber:&lt;br /&gt; - la oposición al régimen de Gadafi no parece capaz de articular un proyecto confiable a corto plazo, por mucho que recibe avales y gestos precipitados de legitimidad por parte de sus protectores occidentales&lt;br /&gt; - la solución militar se antoja dudosa, por la incompetencia, falta de preparación, confusión e inadecuación de apoyo sobre el terreno; es cierto que la situación puede cambiar de forma rápida, pero no termina de vislumbrarse cómo y mediante qué palanca.&lt;br /&gt; - las discrepancias en la Alianza Atlántica pueden resultar lógicas y hasta razonables, incluso positivas, porque reflejaría la pluralidad de puntos de vista y la relativa autonomía de juicio de sus integrantes; pero deja una impresión incómoda que esas diferencias respondan en muchas ocasiones no ya a intereses nacionales, como se ha dicho tantas veces, sino a las urgencias políticas de los dirigentes de cada aliado. &lt;br /&gt;  - el habitual cansancio de los medios de comunicación y de la opinión pública, que esperaba una campaña más contundente y que, si bien la resistencia de Gadafi podría prolongarse durante unas semanas, no parecía contemplado de antemano que el máximo dirigente libio estuviera en condiciones de revertir la situación y encontrarse en condiciones de negociar con cierto margen su apartamiento pactado del poder.&lt;br /&gt; Mientras se gestiona lo mejor que se puede el estancamiento en Libia, se contempla con preocupación los procesos de cambio en otros países ya sacudidos por la revolución o en expectativa o riesgo –según el enfoque ideológico en cada caso- de verse arrastrados por ella. Repasamos los principales escenarios.&lt;br /&gt; -SIRIA. Se acabó el mito de la estabilidad, como elemento sustentador de la situación excepcional del régimen de Damasco. Las protestas sociales y políticas en Siria han superado la etapa inicial de demandas de reformas para entrar, de forma inequívoca en la exigencia de un cambio de régimen. Todas las esperanzas de reformismo prudente que despertó Bachir al Assad se esfumaron hace tiempo. Su decepcionante discurso en el Parlamento, en el que la calle esperaba una cosa y el amedrentado Presidente ofreció otra muy distinta  parece haber marcado el punto de inflexión. El diario francés LE MONDE aseguraba recientemente en un editorial consagrado a este asunto que “los días del Estado baasista heredados de Hafez El Assad (…)  estaban contados”. En parecidos términos se expresan representantes de las organizaciones de derechos humanos que se han atrevido a aparecer con sus opiniones en los medios occidentales. Bajo el seudónimo colectivo de Mustafá Nour, un número indeterminado de activistas publicó hace unos días un artículo de considerable extensión al respecto, en el que parecían dispuestos a perder pública y demostrablemente el miedo.&lt;br /&gt; Este grupo de opositores relacionado con las protestas de ong’s de antigua y nueva cuña se preocupa de denunciar la supuesta seguridad de Siria, con denuncias que parecen justificadas y ajustadas. Para un país que vive desde 1963, casi cincuenta años, en estado de emergencia, las promesas de reformas y cambios del desacreditado Bashir El Ássad suenan ya a música celestial. Assad no cede, pero lo hará tarde o temprano, pronostican observadores y contestatarios dentro y fuera del país. El régimen ha dado algunas muestras si no de debilidad, sí al menos de preocupación, como por ejemplo las concesiones a kurdos (promesa de concesión de ciudadanía, reconocimiento del nuevo año como fiesta en todo el Estado)  e islamistas moderados (cierre de un casino, rehabilitación de profesoras suspendidas por llevar el niqab, autorización para un canal de televisión por satélite, etc.). Se trata, por supuesto, de pequeños gestos, pero indicarían la voluntad del régimen de neutralizar la extensión de las protestas en sectores propicios al descontento, según THE NEW YORK TIMES. El incremento de la represión, la elevación de la cifra de muertos como consecuencia de las intervenciones policiales cada vez más duras y sangrientas reflejarían el temor de las autoridades a la pérdida del control. Algunos analistas consideran que en el interior del régimen se está produciendo un sordo debate sobre la mejor estrategia a seguir. Pero la decepcionante intervención de Assad ante el Parlamento terminó de desanimar a quienes todavía creían en una rectificación del supuesto ‘presidente reformista’.&lt;br /&gt; EGIPTO. Vuelven las manifestaciones y protestas, como síntoma de una insatisfacción que no debería sorprender. A pesar de que se han ido tomando medidas que permitirían confiar en la institucionalización de un nuevo sistema político más abierto, los sectores sociales más dinámicos, más impacientes o más lúcidos que propulsaron la revolución han dejado ver claramente su desconfianza. Estos últimos días hemos podido leer en la prensa occidental algunos relatos sobre ‘microrevoluciones’ en pequeños ámbitos sociales, donde el ‘viejo régimen’ parece intacto. El Ejército, al que se respetó de forma inteligente para evitar un baño de sangre y favorecer el triunfo de la revolución, muestra resistencias esperables a un cambio demasiado profundo de las estructuras. Como dice en el NEW YORK TIMES Nabil Fuad, un general retirado y ahora profesor de asuntos estratégicos, los militares egipcios “no están preparados para la tarea que están acometiendo”. Dicho de otra forma, no se puede esperar que se comporten como demócratas de la noche a la mañana. Que Mubarak y sus hijos hayan sido puestos en una especie de arresto domiciliario y que se les vaya a investigar por supuesta corrupción parece una respuesta táctica a este rebrote de protestas en la calle. Habrá que esperar para ver si existe una voluntad real de seguir purgando los focos dictatoriales.&lt;br /&gt; BAHREIN. Después de una pequeña pausa, las protestas se reanudaron desde primeros de este mes. La respuesta del gobierno ha sido fundamentalmente represiva. Portavoces de la oposición y medios independientes locales han denunciado la generalización de los malos tratos y las torturas en cárceles y centros de detención y la generalización de persecuciones y despidos laborales. La presencia palpable de fuerzas de seguridad saudí ha creado fuerte incomodidad en Washington. Pero no hay señales de que esto vaya a traducirse en una suerte de reprimenda. La reciente visita del Secretario de Defensa Gates a Arabia ha estado envuelta de una notable discreción. Se ignora si la administración de Obama ha obtenido un compromiso de contención por parte del rey Abdullah, al que se le considera muy molesto por lo que considera un abandono norteamericano de sus leales aliados en la zona. &lt;br /&gt; YEMEN. Crece la sensación de que el Presidente Saleh parece decidido a defender su suerte y resistir hasta el final, si no obtiene compromisos satisfactorios acerca de la preservación de los intereses de sus allegados. La preocupación norteamericana se centra exclusivamente en salvar lo salvable del dispositivo anti-Al Qaeda en el país y puede apostarse a que apoya cualquier opción que se lo garantice mínimamente.  &lt;br /&gt; En definitiva, lo que hace un par de meses se contemplaba como un proceso imparable e irreversible a favor de la libertad y la democratización, se percibe ahora como un escenario cargado de dudas y temores. La respuestas represivas e incluso involucionistas cobran fuerza, ante una cierta complacencia occidental.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6578277094650137851?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6578277094650137851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6578277094650137851' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6578277094650137851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6578277094650137851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/04/el-malestar-de-las-revoluciones-arabes.html' title='EL MALESTAR DE LAS REVOLUCIONES ÁRABES'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-499041376051152680</id><published>2011-04-07T22:16:00.002+01:00</published><updated>2011-04-07T22:16:39.524+01:00</updated><title type='text'>SOMBRAS DE AL QAEDA</title><content type='html'>7 de Abril de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En la misma semana han coincidido dos asuntos que acercan el tratamiento del desafío radical islámico del pasado reciente y del presente y futuro próximo, en los Estados Unidos. &lt;br /&gt; El Ministro de Justicia y, a la sazón Fiscal General de Estado, Eric Holder, se ha 'rendido' a las presiones y boicoteos de los políticos norteamericanos -no sólo los conservadores, también no pocos 'moderados' y hasta presuntos progresistas- y ha renunciado a que un tribunal civil ordinario de Nueva York juzgue al supuesto 'cerebro' de los atentados del 11 de septiembre, Jalil Sheij Mohammed. El órgano competente serán las denostadas Comisiones Militares de Guantánamo, a pesar del compromiso electoral de Obama, que prometió su desaparición.&lt;br /&gt; Por otro lado, distintos expertos de la lucha antiterrorista norteamericana han dado la voz de alarma sobre el fortalecimiento de la franquicia de Al Qaeda en Yemen, debido al virtual colapso de las operaciones de control, seguimiento y persecución de las células combatientes radicales, como consecuencia del caos político que vive el país. &lt;br /&gt; DECEPCION&lt;br /&gt; El Ministro-Fiscal General Holder es un hombre honesto pero se ha visto privado del necesario apoyo desde las instancias más altas del Estado. En noviembre de 2009 propuso que la vista oral del juicio a Jalil Sheij Mohammed se celebrara en un Tribunal civil de Nueva York. Como es sabido, la práctica totalidad de los republicanos y no pocos demócratas se habían negado  insistentemente, con argumentos que Dahlia Lithwick calificado de "falsos y peligrosos"; a saber: que los juicios abiertos son demasiados peligrosos, caros, porosos a las filtraciones, una oportunidad para la propaganda enemiga e indeseados por el ciudadano".&lt;br /&gt; Holder no ha tenido más remedio que claudicar. En su comparecencia pública de esta semana, no evitó cierta amargura a confirmar su decisión.  Quizás no estuviera pensando sólo en los adversarios políticos que lo han boicoteado estos dos años, sino en el propio Presidente y en su círculo de asesores. La Casa Blanca no se atrevió a enfrentarse con una clase política intimidada por el discurso patriotero y alarmista que aún envuelve la tragedia del 11S.&lt;br /&gt; El triunfo de la doctrina jurídica más reaccionaria en los procesos contra Al Qaeda supone uno de los reveses más serios para Obama desde su triunfo electoral y siembra de dudas sus ulteriores compromisos progresistas en materia de defensa de los derechos humanos y de la recuperación de una práctica política y jurídica consistente con la tradición más abierta de la democracia norteamericana.&lt;br /&gt; Los medios más sensibles con el respeto hacia el estado de derecho y a la preeminencia de la justicia civil sobre la militar en materia antiterrorista afirman que ha triunfado la "cobardía". El NEW YORK TIMES se lamenta de que se haya perdido la oportunidad de "demostrar al mundo que el miedo al terrorismo no nos llevará a transigir con el Estado de Derecho". Los portavoces conservadores, que apoyaron la doctrina Bush no le reconocen a Obama el mérito, sino más bien destacan que se haya visto obligado a rectificar. Cierto, pero, al fin y al cabo, una muestra más de que el pensamiento conservador no se muestra apaciguable.  &lt;br /&gt; Obama ha lanzado esta semana su candidatura para 2012, con su habitual gusto por la modernidad de los instrumentos. Los que todavía confían en que su presidencia puede significar un avance para la nación echan en falta, por desgracia, algo más de consistencia en la defensa de los principios.&lt;br /&gt; LA CONSAGRACION DEL SANTUARIO&lt;br /&gt; El otro asunto relacionado con el terrorismo tiene que ver con nuevas estimaciones acerca del agravamiento del peligro terrorista&lt;br /&gt; Si creemos a los distintos expertos antiterroristas -no necesariamente neutrales  y desde luego interesados en la transmisión de ciertas valoraciones-, el caos político imperante en Yemen por la descomposición del régimen del presidente Saleh estaría propiciando el fortalecimiento de Al Qaeda en el país.&lt;br /&gt; El otrora colaborador de Washington en la persecución de islamistas estaría más preocupado de salvar el pellejo y poner a buen recaudo la fortuna familiar que de atender las necesidades de seguridad exterior. Las unidades consagradas a la lucha contra la franquicia local de Al Qaeda habrían sido destinadas en las últimas semanas a proteger su posición política particular, al cabo indefendible, según los principales analistas norteamericanos. &lt;br /&gt; Al parecer, según estas estimaciones, tanto técnicas como políticas, a las que ha tenido acceso el NYT, Saleh ha dejado de preocuparse, incluso en las formas, por el combate antiterrorista. El cinismo con el que permitió que Estados Unidos bombardeara posiciones islamistas con la condición de que pareciese que era él quien daba las órdenes ya no resulta rentable. Altos cargos norteamericanos le habrían advertido que la Casa Blanca le ha retirado su apoyo y no tiene más remedio que negociar su abandono del poder. En esa operación nos encontraríamos ahora. Pero Al Qaeda no espera, "llena el hueco", dicen esos expertos, y mientras, se amplifica la señal de alarma en Washington.&lt;br /&gt; En un comentario para THE NATION, el investigador y periodista Jeremy Scahill, conocido por sus documentadas denuncias del auge mercenario en la seguridad exterior estadounidense, asegura que lo que le preocupa al establishment no es quien mande en Yemen, sino que "la política antiterrorista de Washington, responsable de la muerte de docenas de civiles, puede enfrentarse a la oposición declarada del pueblo, si la democratización se abre paso". &lt;br /&gt; Estados Unidos dispone en Yemen de lo más granado de su operativo anti-terrorista: asesores, formadores, entrenadores, espías, agentes especiales, la panoplia electrónica más avanzada y la maquinaria más precisa de rastreo, detección y aniquilamiento. Pero desde que comenzaron las revueltas en el mundo árabe y el virus se introdujo en Yemen, casi todo está parado. En realidad, los problemas habían comenzado antes, en mayo pasado, cuando uno de los ataques aéreos ejecutados por pilotos norteamericanos segaron la vida a numerosos civiles. Entre las víctimas, un gobernador provincial aliado del presidente. Saleh, molesto, ordenó la cancelación de esas operaciones mortíferas desde el aire, hasta que se calmaran los ánimos. &lt;br /&gt; Como se sabe, ha ocurrido todo lo contrario. Para desasosiego de los responsables antiterroristas estadounidenses, que no ven el momento de librarse de Saleh. No parece fácil. Como reconoció recientemente el propio jefe del Pentágono, Robert Gates, en una entrevista por televisión, no se dispone de un recambio inmediato. La opción más plausible es que el gris número dos de Saleh negocie con los partidos de la oposición, reunidos en una endeble alianza, y con los estudiantes y los grupos cívicos más activos de la movilización popular una solución que permita salvar lo salvable, frenar el auge de Al Qaeda y no perder pie en la zona más sensible de este Oriente Medio en ebullición.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-499041376051152680?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/499041376051152680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=499041376051152680' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/499041376051152680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/499041376051152680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/04/sombras-de-al-qaeda.html' title='SOMBRAS DE AL QAEDA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5136237474774458465</id><published>2011-03-31T10:06:00.001Z</published><updated>2011-03-31T10:10:15.890Z</updated><title type='text'>LA GUERRA DE LIBIA: DOCTRINA Y CIRCUNSTANCIAS</title><content type='html'>31 de marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra libia -porque de eso se trata, sin eufemismos- parece haber entrado en una fase de fortuna variable. En realidad, lo que varía es la intensidad de los apoyos occidentales, factor fundamental y determinante para que los rebeldes avancen o los gubernamentales recuperen lo perdido. El resto es secundario.&lt;br /&gt; La intervención bélica occidental se había dotado de la legitimidad exigible en estos casos. Con las excepciones conocidas, y no sólo las esperadas (Rusia, China, etc.). Desde el voto favorable, que no unánime, del Consejo de Seguridad de la ONU, se han cuarteado, sin embargo, las adhesiones. Y crece el cuestionamiento de aspectos esenciales de la operación. Aunque, es preciso decirlo de antemano, por razones diferentes. &lt;br /&gt; A Obama le habían llovido críticas, desde izquierda y derecha, y de diversa naturaleza y condición. Los llamados liberales o progresistas le han reprochado dos cosas: primero, que tardara en actuar; segundo, que no pidiera autorización al Congreso para implicarse en una operación que es una guerra, se pinte la mona como se pinte. Los conservadores aprovecharon las vacilaciones en la Casa Blanca para exigir al Presidente justo lo contrario de lo que habían defendido para Egipto: que se actuara con  contundencia para echar al 'dictador'; cuando Obama decidió apoyar la intervención militar, le afearon también que orillara al legislativo. &lt;br /&gt; LA LÓGICA DE OBAMA&lt;br /&gt; Obama respondió a este malestar complejo con un discurso que, como todos los suyos, no podía pasar desapercibido. Buena construcción, argumentación impecable, dosis emocional adecuada... y pragmatismo como regusto final, para que nadie se llame a engaño. Al centro-izquierda (según latitudes norteamericanas, claro está) le convenció el discurso; a la izquierda, si, pero no del todo; y a la derecha, pues si, aunque diga que no, como viene siendo habitual, por mucho que el presidente se empeñe en buscar puntos de encuentro con ella.&lt;br /&gt; Los más entusiastas llegaron a proclamar que el Presidente había avanzado una 'doctrina Obama' sobre la intervención militar exterior. Para tal afirmación, señalaban los  argumentos centrales del Presidente: &lt;br /&gt; -que Estados Unidos debe comprometerse militarmente en una zona cuando peligren intereses económicos o vitales para el país, pero también cuando se corra el riesgo grande de producirse una catástrofe humanitaria ('no quiero esperar a ver desfilar los cadáveres', dijo).&lt;br /&gt; -que la intervención no debe hacerse en solitario, sino en cooperación, coordinación y acuerdo con los aliados (superando así los reflejos unilateralistas de los 'neocon').&lt;br /&gt; -que siempre hay que sopesar el coste, económico, militar y político, de la operación y, por tanto, fijar límites y plazos.&lt;br /&gt; Los que han visto en estas propuestas esquemáticas  las bases de una 'doctrina' destacan su sencillez y claridad, elementos que los militares suelen agradecer sobremanera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ningún Presidente que se precie puede darse el lujo de no tener una 'doctrina' en política exterior. Cierto es que algunas 'doctrinas han resultado más exitosas y perdurables que otras. Algunos querrían que esta visión sistemática de Obama pudiera equipararse a la 'doctrina Truman', que fijó las reglas y condiciones del intervencionismo norteamericano al término de la Segunda Guerra Mundial, es decir, durante la Guerra Fría contra la Unión Soviética. &lt;br /&gt; Pero nada más circular titulares y comentarios sobre la 'doctrina Obama', brotaron análisis que ponían en duda la importancia y, sobre todo, las pretensiones del Presidente. Desde la propia Casa Blanca se restó solemnidad a la iniciativa. Conocedores de la temperatura presidencial, los periodistas del NYT que siguen los asuntos internacionales de la Casa Blanca han advertido que, si surge otro punto caliente de dimensión similar, no podrá encontrarse en el discurso mencionado un anticipo de la decisión que se adopte. &lt;br /&gt; Según John Dickerson, en SLATE, no se trata de la 'doctrina Obama', sino de la 'doctrina Libia'. Robert Litwak, destacado miembro del think tank Centro Wilson, ha resumido el debate con una frase tan sencilla como aguda: "no puede hablarse de 'doctrina', porque el Presidente no es un doctrinario". Muy cierto. Dicho de otra manera, Obama no ha establecido una doctrina, sino que ha respondido  a una 'circunstancia'. Puro pragmatismo: puro Obama. Lo cual no resta importancia ni conveniencia a la actuación presidencial.&lt;br /&gt; EL PESO DE LAS CIRCUNSTANCIAS&lt;br /&gt; Otra cosa es el manejo de las 'circunstancias'. Resulta a estas alturas bastante incomprensible que se siga manteniendo el discurso de que Estados Unidos y sus aliados occidentales no están interviniendo en la guerra libia, que no están tomando partido, que lo único que desean es que Gadafi se vaya pero sin que ellos lo echen, sólo sus opositores. Si los rebeldes progresan, es porque los aliados machacan las posiciones y la maquinaria militar gubernamental. Eso lo acreditan todos los periodistas y otros observadores presentes en el terreno. Esta dependencia absoluta está provocando malestar en el liderazgo político, precisamente porque resulta demasiado evidente. &lt;br /&gt; Otra 'circunstancia' que amenaza con complicar las cosas es la entrega de armas a los rebeldes, un escalón más de la intervención. No hay mandato de la ONU para ello, porque el embargo lo impide. Se buscan fórmulas para evitar todo el proceso que implicaría una nueva resolución, correctora y ampliadora de la anterior. Se ha sabido que Obama ha firmado en secreto una orden con luz verde para suministrar material militar directo. No debe extrañar a nadie. Un día antes había dicho en televisión que ni confirmaba ni descartaba esa opción.Ya dijimos al comienzo, cuando la guerra era sólo interna, que Occidente encontraría los medios de procurar información relevante a los rebeldes. Es muy ingenuo suponer que no lo está haciendo ya, incluso antes de la resolución de la ONU. &lt;br /&gt; En realidad, no son consideraciones morales sino prácticas lo que retrasa el suministro masivo y declarado de armas. Otro reflejo pragmático. Otra 'circunstancia'. Que la inteligencia norteamericana ha detectado entre los rebeldes a efectivos de Al Qaeda, o próximos a, o simpatizantes de. Y así lo ha reconocido el Jefe Militar de la OTAN, Almirante Stavridis, en el Senado de Estados Unidos. &lt;br /&gt;  Que al Presidente está crisis le distrae de los asuntos estratégicos de su mandato, es un hecho incontrovertible. Que no se aclara el panorama económico y el político se muestra cada día más enrevesado, es otra realidad palpable. Que no se percibe un criterio rector de su acción política, es algo opinable, pero muy desestabilizador. A Obama le interesa la agenda interior, porque sólo obteniendo resultados palpables y convincentes en los asuntos económicos, sociales y políticos que agobian a América puede asegurarse la reelección. No está el horno para fanfarrias exteriores. En Washington, urge afinar las circunstancias para que nada pueda perturbar el necesario y urgente ajuste de la partitura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5136237474774458465?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5136237474774458465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5136237474774458465' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5136237474774458465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5136237474774458465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/03/la-guerra-de-libia-doctrina-y.html' title='LA GUERRA DE LIBIA: DOCTRINA Y CIRCUNSTANCIAS'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-2017097818315515310</id><published>2011-03-24T06:51:00.000Z</published><updated>2011-03-24T06:51:15.274Z</updated><title type='text'>UNA COALICION QUEBRADIZA</title><content type='html'>24 de marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       El presidente Obama, guerrero reticente, quiere deshacerse del 'compromiso libio' cuanto antes. No lo tiene fácil, porque, como era de esperar, entre los aliados se han desatado las habituales discrepancias que suelen manifestarse en materia de defensa, seguridad y operaciones militares exteriores.&lt;br /&gt; Estos celos, recelos y profusión de matices y enfoques nacionales entre los aliados han servido a mucho tiempo a Estados Unidos para determinar la agenda internacional en momentos de crisis, con amplio margen de maniobra. Pero en ocasiones como ésta, es más fuerte la incomodidad que supone 'no dejarlos solos'.&lt;br /&gt; Las noticias que se han filtrado de los contactos en el seno de la OTAN volverían a poner en evidencia la fragilidad de las estrategias conjuntas europeas en materia de defensa y seguridad internacional. Como ha ocurrido durante décadas, en el periodo de guerra fría, y en los últimos veinte años, los intereses, perspectivas y urgencias nacionales dificultan el consenso y provocan disfunciones. &lt;br /&gt; Si es cierto que los embajadores francés y alemán dejaron la mesa del Consejo Atlántico este martes al escuchar las críticas del Secretario General, el danés Rasmussen, la situación no parece muy edificante. Son varios las razones de las fricciones, pero no son muy originales. O muy diferentes a las habituales en este tipo de situaciones críticas. &lt;br /&gt; Por lo que se sabe entre bastidores (ya que públicamente todo es consenso, armonía y enfoque en el asunto fundamental), Francia prefiere una coalición internacional bajo liderazgo franco-británico que mantenga alejado de la OTAN el foco del protagonismo político y diplomático. Alega París -con más propiedad, el Eliseo- que conviene emplazar la responsabilidad de las operaciones en curso más allá del ámbito atlántico u occidental, y señala la necesaria y conveniente implicación de la Liga Árabe y de otras potencias emergentes, ahora renuentes pero recuperables. El papel de la OTAN sería instrumental, pero no político, según el planteamiento francés. &lt;br /&gt; En realidad, la posición de Francia siempre genera polémica o debate en la comunidad atlantista. En esta ocasión, la actuación del inquilino del Eliseo ha sido especialmente llamativa. Después de haber tenido que soportar justificadas críticas por su inhibición en episodio inaugural de Túnez, si no complicidad con el depuesto Ben Alí,  Nicolás Sarkozy ha visto en la crisis libia la oportunidad para 'recuperar prestigio' entre la opinión pública de aquella zona y recobrar cierta posición diplomática de fuerza entre los aliados occidentales. No está claro que lo haya conseguido. Es muy del gusto de la potencia francesa agrandar su importancia internacional -que es innegable-, aprovechando incluso los momentos menos oportunos. Molestó a algunos de sus aliados que los aviones franceses abrieran fuego contra el dispositivo militar de Gadafi, sin previo aviso, el pasado fin de semana. Máxime, cuando la diplomacia francesa había utilizado ciertos recursos dilatorios que retrasaron el comienzo oficial de las operaciones militares, entre otros su empeño en solemnizar la ejecución de la resolución 1973 en una reunión convocada en París que algunos vieron innecesario o puramente mediática.&lt;br /&gt; El caso alemán es más comprensible. Desde el final del nazismo, es tradicional la resistencia de los dirigentes alemanes a dejarse fotografiar en operaciones militares fuera de sus fronteras, que la Constitución continua acotando muy estrictamente a motivaciones indisputadamente defensivas. Esa línea se ha franqueado o interpretado con cierta libertad, o incluso libérrimamente, en algunas ocasiones, como en los Balcanes o en Afganistán. No es que el humor de los alemanes haya cambiado, sino que se les ha demandado con frecuencia una mayor contribución, como corresponde a su condición de país rico. En el caso libio, la muy ortodoxa Ángela Merkel, ha seguido la senda de sus predecesores y se ha mantenido al margen. Para una canciller tan estricta con la tesorería, estas operaciones reportan escasos beneficios a medio y largo plazo y, a la postre, en lo que interesa, siempre resultan caros.&lt;br /&gt; El otro socio discrepante o altisonante ha sido la Italia de Berlusconi, anfitrión de las bases desde donde se acomete buena parte de la misión: garantizar la zona de exclusión aérea y la destrucción de la maquinaria militar libia, si ésta es empleada para doblegar las posiciones rebeldes conquistadas durante la revuelta. El primer ministro italiano bastante ha hecho con no poner demasiado pegas, pero se ha descolgado todo lo que ha podido. Los intereses económicos y la perspectiva de que Gadafi, pese a todo, se mantenga total o parcialmente al frente del país explican esta ambigüedad de un gobierno como el italiano tan poco aficionado a moverse desde el campo de los principios en sus actuaciones políticas.&lt;br /&gt; Finalmente, otro socio del que se presumían reticencias es Turquía. La nueva política exterior de Ánkara mira más hacia el Este que hacia el Oeste, más al Sur que al norte. A los islamistas moderados de Erdogan les preocupa más no perjudicar su intensa campaña de 'soft power' entre la sociedades árabes que la lealtad ciega a un discurso y a unos intereses occidentales tan interpretables. Turquía pisa con pies de plomo, pone una vela a Gadafi y otra a la oposición, se convierte en 'pepito grillo' de sus aliados y cree preservar intacto su nuevo posicionamiento o 'ajuste' de su agenda diplomática.&lt;br /&gt; España, entretanto, aplica el principio de que todo lo que venga de Obama es bueno y saludable y, con independencia de las interesadas críticas de la derecha o de la esperable posición del espectro socio-político más a la izquierda, acentúa el exceso su interés de que no se ponga para nada en duda su compromiso con la coalición internacional en contra del ahora amortizado socio libio. &lt;br /&gt; MÁS ALLÁ DE LA PROTECCIÓN DE LOS REBELDES&lt;br /&gt; Por lo demás, resulta poco creíble que no se pretenda cambiar un régimen (derribar a Gadafi, su familia, su clan, su entramado de intereses), cuando algunas de las operaciones militares parecen claramente diseñadas tanto a impedir que sus tropas ataquen a los rebeldes, cuanto a debilitar sus defensas en Tripoli, para incitar a los opositores a que asalten la fortaleza central. En los discursos de Obama no hay empeño en esconder que Washington "quiere otro gobierno", aunque se añada que el cambio político "compete al pueblo libio". &lt;br /&gt; Es razonable que se debate sobre si, de nuevo, el petróleo es la clave de las actuaciones. Obviamente, si Gadafi mantiene resortes de poder -total o parcialmente-, es previsible un giro del régimen. En un blog de LE MONDE especializado en la materia, se podía leer esta semana que las compañías occidentales radicales en Libia (Total, BASF, Repsol, etc.) ya están actualizando la evaluación de riesgos y se toman muy en serio las advertencias del líder libio sobre el previsible fin del negocio. FINANCIAL TIMES aseguraba esta semana que las empresas con intereses directos en Libia "temen una nacionalización del petróleo". O, alternativamente, el desvío de futuras concesiones a países como China, India o Brasil, que no votaron a favor de la intervención militar en Libia.&lt;br /&gt; Pero, salvo en el caso de Italia, que obtiene de Libia el 25 por ciento del crudo que consume (frente al 9 por ciento de Francia, por ejemplo), la dependencia occidental del petróleo  controlado por Gadafi es reducida, incluso aunque sus reservas sean las cuartas del continente africano por volumen y uno de los más apreciados por su calidad y su proximidad.&lt;br /&gt; Habrá por tanto que esperar a que Obama sea capaz de armar una fórmula que permita a Estados Unidos alejarse de la primera línea y mantenerse en situación de disponible por si las cosas se complican militarmente y debe convocarse de nuevo a la caballería decisiva.&lt;br /&gt; OTROS FRENTES DE CONFLICTO&lt;br /&gt; En el ánimo de la Casa Blanca y del Pentágono debe pesar también el rebrote de otros frentes de crisis que parecían apaciguados en las últimas semanas por el efecto magnético del caso libio. Se acelera, por lo que parece, las tensiones en Yemen y continúa sin ofrecerse una salida convincente en Bahréin. &lt;br /&gt; En Yemen, las defecciones de altos cargos militares, políticos y tribales continúan, tras la muerte de medio centenar de manifestantes por represión policial. El presidente Saleh es un político al que se le adelanta cada día un poco más la fecha de caducidad. Los responsables de la seguridad norteamericanas deben estar a buen seguro pactando con los potenciales dirigentes alternativos garantías suficientes de que el gran beneficiado del derrumbamiento del régimen no será la franquicia local de Al Qaeda. &lt;br /&gt; Y, finalmente, distintas fuentes de solvencia, indican que las protestas ya han alcanzado cierto nivel de importancia en la siempre hermética Siria, hasta ahora relativamente a salvo de la 'contaminación democrática'. Otro régimen de escasas simpatías occidentales, pero con el que se tiene cierta deferencia por el vacilante proceso de diálogo encubierto con Israel (bajo patrocinio turco) y su papel clave en el control de los chiíes libaneses proiraníes de Hezbollah, cada día más influyentes para el futuro de su país.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-2017097818315515310?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/2017097818315515310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=2017097818315515310' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2017097818315515310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/2017097818315515310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/03/una-coalicion-quebradiza.html' title='UNA COALICION QUEBRADIZA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-8513163116395318858</id><published>2011-03-21T07:17:00.000Z</published><updated>2011-03-21T07:17:44.460Z</updated><title type='text'>ALGUNOS RIESGOS DE LA INTERVENCION EN LIBIA</title><content type='html'>21 de marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ocho años después, día por día, del ataque unilateral contra Iraq, las principales potencias occidentales, en esta ocasión con el apoyo inicial de la Liga Árabe, ha emprendido acciones armadas en otro país árabe. En esta ocasión, el consenso internacional es mucho más amplio, la operación tiene un objetivo preciso –proteger a la población civil que se ha levantado contra el denostado régimen de Gadaffi- y un alcance supuestamente limitado.&lt;br /&gt; El resultado de las primeras acciones ha sido el esperado. Las defensas antiaéreas libias se consideran neutralizadas, se ha infringido un aviso disuasivo en Bengazi, que habría frenado la reconquista de la ciudad  por las tropas gubernamentales e incluso se le ha mandado un mensaje personal al máximo dirigente libio, con la destrucción de uno de sus palacios. En definitiva, se ha cimentado con hechos la amenaza de un uso contundente de la fuerza. De momento, de manual.&lt;br /&gt; Pero el paso emprendido este fin de semana no está exento de riesgos. Son los siguientes: &lt;br /&gt; 1) Si hay víctimas civiles abundantes, la operación puede convertirse en un arma de de doble filo, en un boomerang. Aunque Gadaffi asegure que los ataques de la OTAN han provocado muertes inocentes desde el primer momento y sus datos carezcan de credibilidad, no pasará mucho tiempo antes de que se verifique la existencia de víctimas civiles. &lt;br /&gt; 2) Que, como consecuencia de lo anterior, pero no sólo de lo anterior, algunos países árabes comiencen a girar en redondo sobre sus posiciones. De hecho, la Liga Árabe ya está diciendo que apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea, para evitar que los aviones de Gadafi bombardearan a la población civil en su represión del levantamiento, pero no respaldó ataques aéreos generalizados contra instalaciones o maquinaria militar del líder libio.&lt;br /&gt; 3) Libia puede quedar dividida, con la oposición controlando el Este y Gadafi el resto del país, falta de control y peligro de caos. La tentación de dividir el país puede resultar nefasta.  Si se confirma que se trabaja con esa hipótesis, aventuramos dos motivos: uno, que se pretende asegurar parte del abastecimiento del petróleo; dos, que se admite privadamente que no será fácil desalojar a Gadaffi del poder sin una intervención masiva y prolongada, opción que produce auténticas pesadillas en las capitales europeas y un rechazo frontal en Washington.&lt;br /&gt; 4) La falta de una autoridad clara en Libia puede ser explotada por sectores islámicos radicales, que deslegitimen tanto a Gadaffi, por su actitud represiva mantenida en los últimos años, como a la oposición, por su complicidad con Occidente y por haber permitido que se inmiscuya en los asuntos del país.&lt;br /&gt; 5) Si se produce un escenario represivo en otro país árabe, como ya empieza a apuntarse cada día con más claridad en Yemen, las potencias occidentales se podrían enfrentar al reproche del ‘doble rasero’. Si se actúa en Libia para proteger a la población civil, no será fácil argumentar que los yemeníes no tienen el mismo derecho a esa protección.  Pero en Yemen, la caída del régimen no pasa por los cálculos de Estados Unidos, que dependen enormemente de la cooperación del Presidente Saleh para combatir el crecimiento de Al Qaeda en ese país como base de refugio, actuación y planificación, después de su repliegue en Afganistán.  ¿Y qué decir si los episodios represivos se acentúan en los ‘países amigos’ como Bahrein o la propia Arabia? ¿Protegeremos también a sus poblaciones, si los dirigentes no se muestran razonables?  Como la respuesta sería negativa, las operaciones militares en Libia quedarían en entredicho.&lt;br /&gt; 6) La oposición libia necesita clarificar cuanto antes su programa político, sus prioridades en este momento dramático del país. Es comprensible que las operaciones militares no les hayan dejado tiempo. Pero alguien tendrá que estar pensando, ahora precisamente, en esos asuntos. Si eso se demora, o siguen produciéndose cacofonías, surgirán una creciente incomodidad en Occidente.&lt;br /&gt; 7) Las divisiones en la administración Obama sobre la conveniencia de esta operación podrían agudizarse en los próximos días, si no se obtiene resultados contundentes de forma inmediata. El pasado sábado, THE NEW YORK TIMES describía muy claramente los distintos bandos, las valoraciones distintas y hasta opuestas, en relación a la operación militar en Libia. Finalmente, los defensores de los ‘principios’ (con la embajadora Rice y el senado Kerry a la cabeza) ganaron el corazón de Obama, frente al pragmatismo del Pentágono, que se ha resistido hasta el final. Parece que el cambio de tornas de Hillary Clinton, a favor de la línea dura, favoreció la decisión del Presidente. Pero Obama ha dejado claro que  pondrá fin a la implicación norteamericana cuanto antes. Cuando quiera hacerlo, podría ocurrir que no fuera oportuno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-8513163116395318858?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/8513163116395318858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=8513163116395318858' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8513163116395318858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8513163116395318858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/03/algunos-riesgos-de-la-intervencion-en.html' title='ALGUNOS RIESGOS DE LA INTERVENCION EN LIBIA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-8664722731685042445</id><published>2011-03-17T10:22:00.000Z</published><updated>2011-03-17T10:22:07.837Z</updated><title type='text'>EL PODER DECLINANTE DE JAPÓN</title><content type='html'>17 de marzo de 2011 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       El terremoto, el tsunami y la alarma nuclear subsiguiente han sumido a Japón en un momento de incertidumbre de enormes dimensiones. El país otrora más poderoso de Asia vive la situación "más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial", ha afirmado su primer ministro, el voluntarioso  pero endeble Naoto Kan. No exagera. Sin embargo, esta acumulación reciente de desgracias representa sólo la puntilla en un largo proceso de decadencia.&lt;br /&gt; EL FINAL DE JAPON INC.&lt;br /&gt; Hace veinte años, las perspectivas de Japón eran bien distintas. Los expertos económicos -o al menos los que se dedican a vaticinar- aseguraban que al iniciarse la segunda década del siglo XXI -es decir, el tiempo que vivimos-, Japón habría desbancado a Estados Unidos como primera potencia económica mundial. Japón como otra forma de Imperio del Sol naciente. Lo que ha ocurrido, como se sabe, no ha sido precisamente eso. Al concluir la primera década del siglo, la economía japonesa pesaba lo mismo que cuando se hicieron aquellas optimistas predicciones. Con las actualizaciones de cambio correspondientes, el producto interior bruto se ha estancado en 5,7 billones de dólares. En cambio, el líder supuestamente destronado había duplicado el valor numérico de su poderío económico, hasta alcanzar los 14,7 billones de dólares (Datos de la OCDE). Japón no sólo no ha desbancado a Estados Unidos del primer puesto, sino que hace apenas nueve meses perdió la segunda posición, en beneficio de China, que es la potencia que amenaza ahora la hegemonía norteamericana. ¿Qué ha pasado en Japón para que se hayan defraudado esas expectativas tan brillantes?&lt;br /&gt; JAPON=DEFLACION&lt;br /&gt; Hay bastante consenso entre los economistas en el análisis sobre la concatenación de fenómenos que han conducido a esta situación. Incluso se habla abiertamente de 'modelo japonés ' como definitorio de una serie de políticas y comportamientos económicos.&lt;br /&gt; Japón vivió una fiebre especulativa en los ochenta que generó, básicamente, dos tipos de burbujas, una bursátil y otra inmobiliaria, con amplias y nocivas consecuencias para el sector financiero -que ha estado varias veces al borde del colapso-  y para toda la actividad económica en general. A comienzos de los noventa, poco después de las predicciones triunfalistas mencionadas, las burbujas reventaron. Los sucesivos gobiernos intentaron sostener la situación mediante respaldos de dinero público que generaron un crónico déficit público, el más alto del mundo (200% del PIB). Posteriores políticas de austeridad para corregir esta tendencia no resolvieron la depresión económica y se instaló en el país una deflación persistente, durante toda una generación, hasta el punto de que Japón se ha convertido en el exponente arquetípico de este comportamiento económico en los tiempos actuales. &lt;br /&gt; La caída de los precios en términos reales ha sido de tal envergadura que, por citar el ejemplo del mercado inmobiliario, el más emblemático en la crisis del país, el valor medio de una propiedad es hoy la misma que en 1983. Si tomamos como referencia el mercado de valores, las empresas que cotizan en Bolsa valen hoy cuatro veces menos que en 1989.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; PESIMISMO, REPLIEGUE, NUEVOS HÁBITOS SOCIALES&lt;br /&gt; Las sucesivas manifestaciones de la crisis económica (financiera, bursátil, presupuestaria, económicas) ha provocado auténticos tsunamis sociales. Los expertos advierten un indiscutible cambio en el patrón de vida de Japón a lo largo de la presente generación, durante las últimas dos décadas. No ayudó mucho el desprestigio casi generalizado de una clase política atrapada en la corrupción, el clientelismo, la incompetencia.&lt;br /&gt; El pesimismo ha condenado el consumismo japonés. El miedo a las consecuencias de la crisis ha provocado un repliegue en los hábitos aparentemente consolidados de la clase media japonesa de pedir créditos, adquirir bienes de consumo y servicios. El ciclo endeudarse y gastar es ya historia. Los japoneses ya no inundan aeropuertos y museos mundiales con sus pequeñas cámaras fotográficas. Ahora viajan mucho menos y son muchos menos los que viajan.&lt;br /&gt; El presidente del Instituto de Investigación sobre Hábitos de Mercado y Consumo, Hisazaku Matsuda, decía en un reciente libro glosado por THE NEW YORK TIMES hace unos meses que los japoneses habían pasado de 'consumistas devoradores' a 'consumption-haters' (personas que odian consumir). &lt;br /&gt; Pero no se ha reducido el gasto en consumo, en el ocio, en el disfrute, en lo que parece superfluo. En un sector de primera necesidad como la vivienda, la deflación ha tenido efectos devastadores, porque muchos propietarios que han querido sostener con la venta de su piso una mala situación económica o laboral se encuentran con que el valor del mismo es varias veces inferior a la hipoteca que aún no han terminado de pagar.&lt;br /&gt; La crisis se ceba con especial crudeza en las nuevas generaciones. Los jóvenes se hacinan en las famosas 'microcasas', auténticas cajas de cerillas en el paisaje urbano. Las aspiraciones de un joven japonés de clase media, o media alta, de completar sus estudios en las universidades norteamericanas se han desvanecido por completo. Este ambiente de pesimismo ha incidido en el clima laboral. La tradicional laboriosidad japonesa se resquebraja. Los jóvenes que trabajan no pasan tantas horas en la oficina o en el taller. Conscientes de que los sueldos no les van a permitir un nivel de vida como el que han conocido en sus padres o abuelos, se sienten sin estímulos para el esfuerzo. Pocos se sienten animados a pedir créditos, a crear sus empresas, a asumir riesgos.&lt;br /&gt; En el plano social, la depresión de las expectativas ha llevado a una crisis de la pareja y del universo emocional. Se ha incrementado aún más el índice de suicidios, que ya era notablemente alto antes de la crisis, en comparación con otras potencias industriales avanzadas. El cine o la literatura japonesa de estas dos últimas décadas ofrecen abundantes ejemplos de esta 'melancolía social' que amenaza con arruinar ese espíritu emprendedor que se percibía desde Occidente. &lt;br /&gt; FORTALEZAS PARA RESISTIR.&lt;br /&gt; Y, a pesar de todo lo anterior, Japón dispone aún de fortalezas importantes para remontar. Continua siendo una potencia industrial de primer orden y no ha perdido pie en la vanguardia tecnología. Dedica un 3,8% de PIN a investigación y desarrollo, una cifra que ya se querría en Europa. &lt;br /&gt; Hace unos días, el corresponsal de LE MONDE en Tokio destacaba, como lo han hecho otros colegas, el ejemplo de civismo del japonés golpeado por las actuales catástrofes naturales. Atribuía Philippe Mesmer esta actitud a la educación: "desde la escuela -aseguraba- se transmite el valor del grupo, se aprende a hacer las cosas juntos". Afrontar en bloque la tragedia. Ese, efectivamente, ha sido un valor de la sociedad japonesa. &lt;br /&gt; Pero la educación no es la única explicación. Contrariamente a China, el capitalismo nipón adoptó ciertas provisiones del capitalismo renano y se dotó de ciertos mecanismos de cohesión social, que amortiguó las diferencias sociales propias del sistema. El paro, pese a los tsunamis económicos y sociales no supera el 5%. La población tiene sus necesidades básicas y menos básicas bastante cubiertas. La población de elevada edad está bien cuidada. No hay tensiones sociales alarmantes, aunque la reducción del papel corrector del Estado pueden hacer aflorar problemas latentes. En todo caso, lo más inquietante es el estado de ánimo de los más jóvenes. El fracaso reiterado de la clase política, la frustración ante fórmulas 'renovadoras' como la representada por el actual primer ministro añaden pesimismo al escenario.&lt;br /&gt; Las consecuencias de este último desastre están aún por evaluar con rigor. Pero seguramente contribuirán a debilitar las respuestas públicas y, por lo tanto, a ahondar la crisis social en el país.  LE MONDE concluye su editorial dedicado a los efectos duraderos de la catástrofe con una frase elocuente: 'Japón vive un momento churchilliano'. Sangre, sudor y lágrimas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-8664722731685042445?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/8664722731685042445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=8664722731685042445' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8664722731685042445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/8664722731685042445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/03/el-poder-declinante-de-japon.html' title='EL PODER DECLINANTE DE JAPÓN'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5114847225284914850</id><published>2011-03-11T11:38:00.002Z</published><updated>2011-03-11T11:38:50.027Z</updated><title type='text'>DEL 'YES, WE CAN' AL 'IF CAN...'</title><content type='html'>10 de marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las potencias occidentales se encuentran atrapadas en su propia retórica acerca de cómo apoyar las revueltas populares árabes. Como ya se había apreciado desde aquí, Gadaffi ha proporcionado la oportunidad a Occidente de lavar la mala conciencia, olvidar años de errores y malas prácticas, de dobles raseros y discursos hipócritas, y apuntarse al bando de los "buenos", de los que reclaman democracia y libertades, justicia y vida digna.&lt;br /&gt; En realidad, estamos ante una prolongación de la impostura. El debate sobre la conveniencia y las modalidades de una intervención militar se eterniza, en parte de forma justificada por la complejidad de las consideraciones legales, políticas y operacionales, pero también por las dudas sobre la rentabilidad de tal decisión. &lt;br /&gt; UNA CALCULADA DEMORA&lt;br /&gt; Una autorización de la ONU a la imposición de una zona de exclusión aérea para mantener a los aviones y helicópteros de Gadaffi en tierra es improbable, por no decir imposible, debido al veto previsible de China y Rusia en el Consejo de Seguridad. Un consenso entre los aliados de la OTAN para ejecutar la operación también parece enfrentarse a dudas y problemas que cuesta explicar a una opinión pública muy condicionada por el relato apasionado de la mayoría de los medios de comunicación, más ávidos del espectáculo de la novedad que comprometidos en la comprensión de los acontecimientos.&lt;br /&gt; Así las cosas, el tiempo pasa, el régimen libio recompone sus fuerzas, aprovecha las vacilaciones occidentales y construye un discurso con opciones alternativas. Por el contrario, el bando rebelde empieza a dar muestras inequívocas de falta de recursos, de precaria preparación militar, de discrepancias políticas, de debilidad orgánica, de incapacidad para aparcar contradicciones. Y en esas, también se demora en apostar por una estrategia estable y coherente.&lt;br /&gt; La dilación en la resolución de la crisis libia no es casual ni constituye una novedad en el tratamiento de este tipo de conflictos. Por el contrario, hay una metodología que, pese a la impresión externa de confusión y  prolijidad, responde a la preservación de los intereses. &lt;br /&gt; Occidente querría que cayera Gadaffi, pero no a cualquier precio. Occidente querría que los rebeldes se impusieran, pero no sin saber antes, y con garantías, qué piensan hacer con el país. Occidente querría que pase lo que pase, nuestros intereses queden preservados. En Libia, esos intereses son: abastecimiento garantizado del petróleo libio,  freno al flujo de emigrantes con destino a las playas europeas, mantenimiento de la unidad del país por cuestiones pragmáticas y blindaje contra cualquier aprovechamiento por parte de Al Qaeda -o de otros elementos extremistas islámicos, o de fuerzas progresistas menos dóciles- de un eventual debilitamiento del nuevo poder ejecutivo. &lt;br /&gt; QUE RESULTE LO QUE CONVENGA&lt;br /&gt; Ése será el principio regidor de la decisión político-diplomática que se adopte en relación con una intervención militar: que nos convenga lo que resulte. Pero hay otro aspecto esencial a considerar: el precio a pagar para dar cumplimiento a lo anterior.&lt;br /&gt; La administración norteamericana es perfectamente consciente de que tendrá que ser el principal contribuyente en este esfuerzo, por mucho que algunos aliados quieran salir en la foto de la resolución de la crisis, aportando elementos de fuerza de cierta -pero limitada- significación.&lt;br /&gt; Quizás los que estos días han hablado más claro -en ocasiones, hasta demasiado públicamente- han sido los mandos militares del Pentágono. El entusiasmo de algunos medios y dirigentes políticos en favor del apoyo militar a los rebeldes  ha sido contestado con cierta arrogancia profesional y comentarios despectivos apenas disimulados del tipo de 'establecer una zona de exclusión aérea no es un ejercicio de video-juego'. Naturalmente, el sentido de estos comentarios y de otros más fundamentados o razonados no ha sido ridiculizar a los políticos o a los propagandistas selectivos de la causa democrática árabe, sino ajustarse a lo esencial: ¿para qué intervenir? En un análisis reciente sobre este debate, David Sanger, el titular del NEW YORK TIMES para asuntos de seguridad internacional, escribe:&lt;br /&gt; "La institución militar norteamericana mantiene en privado una actitud escéptica ante gestos humanitarios que suponen riesgo para la vida de nuestras tropas en función de una causa coyuntural, mientras el interés nacional es sólo muy tenue". &lt;br /&gt; Dicho de forma menos alambicada: que no merece la pena el esfuerzo. Sustituyan 'gestos humanitarios' por 'exigencias propagandísticas o de imagen' y compondremos un encuadramiento más real del debate en marcha. &lt;br /&gt; Por estas razones, no debemos descartar que la demora en la decisión responda a la estrategia de forzar una rendición honorable de Gadaffi sin que sea necesario poner a volar los 'aviones preventivos' de la OTAN. LE MONDE da cuenta de escaramuzas diplomáticas para forzar la 'retirada pactada' del líder libio, que naturalmente han sido desautorizadas de forma contundente en Tripoli. La propia oposición -o sectores de ella- se apuntarían a esta salida, aunque los más vehementes mantengan el discurso de 'no negociar con el dictador'.&lt;br /&gt; 'OBAMLET'&lt;br /&gt; Obama duda, ergo tarda. Se lo reprochan propios y ajenos, partidarios y adversarios. Los mismos republicanos que le censuraron que dejara caer a Mubarak, le achuchan ahora con insistencia para que empuje violentamente a Gadaffi fuera de la escena internacional. Que lo mande al infierno con Saddam, si es preciso. Los suyos, incluso los que hasta ahora más en la ayuda en la tarea exterior, como el senador Kerry, también le piden más coraje, más energía, por motivaciones y con un discurso distinto. Pero no le ofrece soluciones decisivas.  &lt;br /&gt; Para el presidente norteamericano, no vale con hacer lo que resulta más popular. Lo que hoy puede ser aplaudido, podría resultar una pesada hipoteca mañana. Algunas facciones de los propios rebeldes libios se oponen categóricamente a la intervención extranjera (occidental), aunque con una mano rechacen y con la otra demanden. &lt;br /&gt; Obama sabe, por instinto, que intervenir militarmente en un país musulmán, después de todo lo ocurrido, resulta muy arriesgado.  El ruido y la atención preferente a la situación libia ha dejado en segundo plano dos hechos recientes muy molestos para Washington: la enésima masacre de civiles en Afganistán por errores de cálculo o de ejecución de las armas ciegas norteamericanas  y la renovación de las 'comisiones militares' (tribunales fantasma) de Guantánamo.  &lt;br /&gt; En Afganistán, los militares exigen manos libres y gestión fría de los 'accidentes'. Acabar el trabajo sin miramientos. El ejército norteamericano ha causado más víctimas civiles desarmadas en las áridas estepas afganas que Gadaffi estos días en sus levantiscas ciudades. Las invocaciones a tribunales internacionales para enjuiciar, castigar y reparar crímenes de guerra deberían ser más sólidas y coherentes.&lt;br /&gt; En Guantánamo, Obama ha abolido formalmente la tortura, ha introducido más garantías judiciales y legales y ahora ha prometido revisar periódicamente las condiciones legales de los presos. Pero, en lo fundamental, ha asumido la 'doctrina Bush'. Con una insana complacencia se lo restregaban destacados republicanos esta semana. Con cierto pesar, lo admitían los portavoces de las principales organizaciones cívicas de derechos humanos, que confiaban en obtener resultados más alentadores del Presidente, aunque reconocen que la clase política ha hecho todo lo posible para impedírselo.&lt;br /&gt; Al negarse a que los detenidos de Guantánamo sean juzgados en los tribunales civiles de sus estados, la mayoría de los congresistas, incluidos numerosos demócratas, prefieren taparse la nariz, y seguir avalando una práctica judicial monstruosa, injusta e incluso ineficaz, con tal de que la opinión pública perciba que no se flojea con el terrorismo islamista. &lt;br /&gt;  En ambos escenarios de la cacareada 'lucha contra el terror', Obama está vendido, ciertamente, pero tampoco da muestras de la 'rebeldía' que vendió como candidato. Del 'Yes, We can' hemos pasado al 'If we can'. Del 'Sí, podemos' al 'si podemos...'&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5114847225284914850?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5114847225284914850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5114847225284914850' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5114847225284914850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5114847225284914850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/03/del-yes-we-can-al-if-can.html' title='DEL &apos;YES, WE CAN&apos; AL &apos;IF CAN...&apos;'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5476050732763927097</id><published>2011-03-03T11:18:00.000Z</published><updated>2011-03-03T11:18:15.120Z</updated><title type='text'>DEL BLOQUEO EN LIBIA A LAS SEÑALES EN YEMEN</title><content type='html'>3 de Marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La crisis libia se prolonga y deja en suspenso el proceso de revueltas en el resto del mundo árabe. El debate de estos últimos días sobre las opciones militares para detener la represión del levantamiento contra Gadaffi ha puesto de manifiesto los límites de una interferencia externa en los acontecimientos. Entretanto, se reactivan otras alarmas.&lt;br /&gt; En Libia, la opción más comentada estos días, el llamado 'embargo de los cielos', la 'no fly zone', al estilo de lo decidido en Irak o en Bosnia. Para algunos se trataría de una intervención indirecta. En realidad, no. Impedir que los aviones de Gadaffi bombardeen posiciones rebeldes implicaría medidas militares directas. Como advertía el jefe militar del Pentágono para Oriente Medio, el general Mattis, al fin y al cabo, tal operación exigiría neutralizar las defensas antiaéreas libias y tal objetivo no se podría lograr si adoptar actuaciones ofensivas  plenas. Inevitable escalada. &lt;br /&gt; LA INTERVENCION MILITAR ES INDESEABLE...&lt;br /&gt; En resumen, éstas serían las razones que hacen improbable una operación militar abierta en favor de los insurgentes contra Gadaffi.&lt;br /&gt; 1) No hay consenso de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. China se niega sistemáticamente a la injerencia militar en asuntos de otros países, y menos por cuestiones relacionadas con violaciones de derechos humanos, ya que estaría sentando un precedente para avalar otras intervenciones peligrosas. Tampoco Rusia suele avenirse a estas prácticas, por razones similares, aunque se muestra más cooperativa en la búsqueda de alternativas que conduzcan a soluciones parecidas. Si la autorización de la ONU, tal operación, tenga la apariencia que tenga, sería ilegal. O, para decirlo de forma más imprecisa, unilateral. En esta ocasión, no hay estómago para eso.&lt;br /&gt; 2) División de percepciones en la Alianza Atlántica. Los europeos se muestran muy reticentes o claramente contrarios (Turquía, por ejemplo; también Francia), tanto por razones políticas como por consideraciones prácticas. Aunque la situación actual es potencialmente peligrosa (recuperación de Gadaffi, riesgo de guerra civil prolongada), una intervención militar directa aceleraría, a corto plazo, la huida masiva de población y desencadenaría una auténtica crisis humanitaria. Los actuales problemas en las fronteras de Egipto y Túnez se ampliarían a las salidas marítimas. &lt;br /&gt; 3) Escaso entusiasmo de los propios libios opuestos a Gadaffi. Estos días, el debate sobre la conveniencia de la ayuda militar exterior ha sido intenso entre los sublevados. Las consideraciones morales se han cruzado con los cálculos políticos. Parecen ser mayoría los que rechazan la intervención extranjera, conscientes de que podría convertirse en un arma propagandística inesperada en manos de Gadaffi. Ya ha empezado a reavivar el fantasma del viejo colonialismo europeo, al que sacó tanto partido en sus apaños con Berlusconi. Pero si la resistencia del régimen se prolonga, si la sangre sigue corriendo y los muertos aumentando, ese celo de independencia podría debilitarse.&lt;br /&gt; 4) Dudas sobre la orientación de los sublevados y la viabilidad de una alternativa política en Libia. Más allá de las difusas simpatías que puedan despertar los sectores que han decidido librarse del Coronel Gadaffi, se ignora profundamente quienes podrían controlan el movimiento revolucionario, o a quien puede beneficiar la caída de la dictadura. La debilidad de la oposición tradicional es conocida. Y entre los sublevados da la impresión de que la voz cantante la llevan personajes que hasta hace dos días formaban parte de la nomenclatura del régimen, en el gobierno, en las fuerzas armadas o en el entramado paralelo de poder que la familia Gadaffi ha venido construyendo desde hace décadas. En otras palabras, no sabemos quiénes son 'los nuestros'.&lt;br /&gt; 5) Establecimiento de un precedente ante otros posibles casos, si continúan prendiendo las revueltas y algún otro gobernante decide morir matando, como Gadaffi. Sólo que el próximo podría no ser tan antipático, ni su derribo tan propicio para los intereses occidentales. Aunque los discursos se modifican con cierta facilidad y el cinismo dispone de un amplio arsenal para decir una cosa y la contraria, la situación no sería cómoda.&lt;br /&gt; ... ENTONCES NO LA LLAMEMOS INTERVENCION MILITAR&lt;br /&gt; Descartada una intervención abierta,  es decir, tomar partido claramente por los rebeldes, debilitando, neutralizando o incluso aniquilando  las capacidades armadas de Gadaffi y precipitando  su caída, se barajan otras opciones más sutiles.&lt;br /&gt;  - No es descabellado suponer que los sublevados han recibido ya algún tipo de asistencia militar, particularmente de inteligencia, de información. Si no de instrucción o de asistencia práctica. De ser así, cabe pensar que irá en aumento.&lt;br /&gt; - Por lo demás, el actual despliegue naval es una forma de intervención. No sólo por su papel disuasorio evidente y por su aliento explícito a que continúe la defección de militares y otros exponentes de fuerza. También porque, como asegura Philippe Leymarie en LE MONDE DIPLOMATIQUE, "constituye de hecho un cordón de seguridad que desalienta una fuga en masa de libios por mar o de emigrantes africanos hacia Europa".&lt;br /&gt; YEMEN, EN BASTIDORES&lt;br /&gt; El próximo escenario de crisis podría estar preparándose en el extremo meridional de la península arábiga. Estos últimos días se han sucedido acontecimientos interesantes en Yemen. Poderosos dirigentes tribales han retirado pública y ruidosamente su apoyo al presidente Saleh. Él ha respondido con el palo y la zanahoria: ofertando un gobierno de unidad nacional y cesando a los gobernadores de las provincias díscolas. Una fórmula poco imaginativa, seguramente, pero probablemente la única a su alcance, a estas alturas.&lt;br /&gt;  La prensa occidental, especialmente la norteamericana, se ha dedicado a analizar el delicado equilibrio tribal y la capacidad de maniobra del jefe de un Estado tan frágil como el yemení. Parece que a Saleh le salva la desconfianza que despierta en algunas de esas poderosas tribus otras opciones de poder alternativas a la actual. No sólo están unas tribus con otras, sino que en el seno de las más poderosas se advierten tendencias distintas y hasta opuestas. De ahí que los distintos análisis consultados estos días (en el WASHINGTON POST, en el CHRISTIAN SCIENCE MONITOR, en el WALL STREET JOURNAL, en LOS ANGELES TIMES) sugieran escenarios muy resbaladizos.&lt;br /&gt; El otro acontecimiento que ha generado importante inquietud en Washington ha sido la aparición pública del influyente clérigo Abdul Majid al-Zindani expresando públicamente su oposición al presidente. Al Zindani fue mentor de Osama Bin Laden y aunque no parece con capacidad suficiente para liderar un movimiento sedicioso, algunos observadores estiman que si las distintas facciones tribales no alcanzaran un consenso y se produjera algo parecido a un vacío de poder, su figura podría crecer.&lt;br /&gt; El presidente Saleh es consciente de que gran parte de sus opciones  para  hacer valer su agenda en la crisis depende de la habilidad con que juegue esta carta de la amenaza islámica, del peligro de una toma del poder por los socios o agentes del Al Qaeda.  De ahí que Saleh haya aireado estos días la injerencia norteamericana e israelí en las revueltas árabes con un oportunismo sonrojante. Naturalmente, ha omitido reconocer que él es precisamente uno de los principales cómplices de la intervención norteamericana en la zona. Sin el apoyo directo -y masivo- de Washington, protegiendo sus espaldas y lubrificando las lealtades que lo sostienen, probablemente ya habría compartido el destino de Ben Alí y de Mubarak.&lt;br /&gt; En el resto de puntos calientes, parece haber un compás de espera para ver lo que ocurre en Libia y si hay cambio de doctrina en Occidente. Después de todos, estas revoluciones también constituyen, y muy especialmente, un espectáculo televisivo, una especie de culebrón... Todos atentos a la pantalla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5476050732763927097?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5476050732763927097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5476050732763927097' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5476050732763927097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5476050732763927097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/03/del-bloqueo-en-libia-las-senales-en.html' title='DEL BLOQUEO EN LIBIA A LAS SEÑALES EN YEMEN'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-1740425817202172963</id><published>2011-02-24T18:58:00.000Z</published><updated>2011-02-24T18:58:11.459Z</updated><title type='text'>EL PATÉTICO FINAL DE GADDAFI</title><content type='html'>24 de Febrero de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La contrarrevolución árabe necesitaba un estandarte. ¿Y quien mejor que el coronel Gaddafi para jugar ese papel? Mesiánico -aunque venido a menos- , incendiario reducido a fuegos artificiales, aislado más que nunca, convertido en caricatura de sí mismo, lastrado por la humillación que supuso el cierre del caso Lockerbie... Del 'perro rabioso' estigmatizado por Reagan en 1986 apenas queda un eco vacío. Después de amortizar, uno tras otro, todos sus delirios revolucionarios, el ‘coronel’ ha rendido no pocos ‘servicios’ a Occidente durante los últimos años: en la lucha contra el terrorismo de Al Qaeda, en el control de la inmigración africana, en las garantías concedidas a las compañías extranjeras. &lt;br /&gt; Ahora, con todo su tinglado en amenaza de extinción, el converso Gaddafi habría querido venderle a Occidente su ‘último servicio’: frenar el proceso revolucionario en el mundo árabe. Como están las cosas, tal objetivo sólo podría lograrse mediante una escalada represiva. Para hacer retroceder a los suyos y para prevenir levantamientos populares en otros países donde la tensión es creciente.  &lt;br /&gt; Por lo que se conoce, la matanza está en marcha. El panorama que pintan los 'informadores ciudadanos' (valga la expresión) es dantesco. Una carnicería. Salvando errores y exageraciones -que suele haberlos, como hemos aprendido en décadas de profesión-, la represión está siendo desproporcionada, inaceptable y seguramente criminal. Sin ambages.&lt;br /&gt; Hasta ahora nadie se había atrevido a ejecutar una respuesta represiva de este calibre,  sin contemplaciones. En parte, por presiones de Estados Unidos y sus aliados. Aunque, se diga lo que se quiera en público, los poderes occidentales (gobiernos, empresas...) están inquietos por el proceso y no han sabido o no han podido canalizarlo. &lt;br /&gt; LA ‘UTILIDAD’ DE LA REPRESION&lt;br /&gt; Para Estados Unidos hubiera sido una tragedia no haber contenido el reflejo represivo de las autoridades de Bahréin el pasado fin de semana. A Washington no le hubiera cabido otro remedio que replantearse ciertas políticas en el Golfo. Todo el discurso oficial hacia las reaccionarias monarquías petroleras se hubiera cuarteado mucho más que en Egipto. &lt;br /&gt; El NEW YORK TIMES asegura que los saudíes no se fiaban de la 'lealtad' de los Estados Unidos y habían decidido proporcionar apoyo militar al gobierno de Al-Jalifa, si resultara necesario. Esta opción habría incomodado mucho a la Casa Blanca, no tanto al Pentágono. &lt;br /&gt; Arabia Saudí había levantado la voz sin disimulo, advirtiendo a Estados Unidos que el cortafuegos de la península arábiga es innegociable. Para los jeques de la familia Saud, la pesadilla es que los chiíes triunfantes en Bahréin pudieran encender ínfulas contestatarias en los chiíes que pueblan las provincias petroleras orientales. Ignoramos hasta donde ha llegado la preocupación, pero han corrido rumores de que las autoridades religiosas chiíes han sido llamadas a capítulo para mantener a sus fieles a raya. En todo caso, este riesgo de contagio del malestar de los chiíes de Bahréin a sus correligionarios del oriente saudí había servido de alarma útil para aplacar el entusiasmo de las simpatías revolucionarias, más propagandísticas que reales en las cancillerías occidentales.&lt;br /&gt; Por lo tanto, si alguien iba a decidirse a apretar con entusiasmo el gatillo, lo más conveniente es que no fuera 'uno de los nuestros'. A falta de los ayatollahs iraníes, más astutos, Gaddafi era el villano adecuado. Su pretendido ‘heroísmo revolucionario’ ('resistir hasta la última bala', 'morir por la revolución', 'sacrificio hasta el final’) resulta ahora patético. ¿Y qué decir de su hijo predilecto, Saif Al Islam? Con su pose entre paternalista y matona, su traje de corte occidental y sus argumentos de sociología tribal, con sus palabras blandas para trasladar amenazas duras, el reputado sucesor ha hecho trizas su pedigrí 'reformista'. &lt;br /&gt; Si fracasa en esta estrategia de huida hacia adelante, como parece que  está ocurriendo, Gadaffi será hombre muerto. Si prevalece, no tardará en ser un cadáver. Las tribus, que han soportado su excentricidad porque era rentable, se aprestarán a buscar otra fórmula para mantener el equilibrio en el país.&lt;br /&gt; La cuestión es si, pase lo que pase en Libia, este ‘sacrificio’ de Gaddafi puede haber servido como medicina preventiva. Está por ver si la revolución queda confinada a Túnez y Egipto (y aún en estos dos casos restan muchas dudas por despejar). En el resto de países leales, Occidente se conformaría con ajustes políticos y sociales cosméticos, retóricos, pequeñas concesiones a la oposición, mucho de democracia electrónica y poco de justicia social. Sería un cierre que haría respirar a más de uno. Los autócratas, con o sin corona, volverían a dormir tranquilos. &lt;br /&gt; DAÑOS COLATERALES&lt;br /&gt; En todo caso, la deriva libia y está comportando otras consecuencias inmediatas.  La más inmediata, si la represión no remite, es el riesgo de una afluencia masiva de ciudadanos libios aterrados a los puertos italianos, sobre todo. La obsequiosa amabilidad de Berlusconi con el 'compañero dirigente' libio en los primeros momentos de la crisis se explica en parte por esta razón. Pero no únicamente. IL GIORNALE, uno de los periódicos de Il Cavalieri, comentaba contrito que tanto si cae como si triunfa, será muy incómodo seguir cultivando esa amistad, y añade: 'los contratos millonarios de las empresas italianas estarán en peligro'. Más claro, agua.&lt;br /&gt;  La otra gran preocupación es el petróleo. Si se prolonga mucho la crisis libia, el precio seguirá aumentando.  Lo que constituye una amenaza suplementaria sobre las dificultades de la recuperación económica y la salida de la crisis. Otra razón para que Gaddafi creyera que la represión del levantamiento podría ser secretamente contemplada con alivio en Occidente.&lt;br /&gt; UNA REFLEXION PRESTADA&lt;br /&gt; Finalmente, quisiera traer aquí una reflexiones sobre las 'revoluciones árabes', realizadas en el diario CLARIN por el sociólogo aléman Ulrich Beck, tan querido en estas páginas. Bajo la divisa de que 'en política también puede haber milagros', Beck recupera el mensaje de Hanna Arendt acerca del milagro de la acción política: 'la posibilidad irreductible, presente siempre y en todo lugar, de poder empezar de nuevo'.&lt;br /&gt;  Beck establece unos paralelismos entre las revoluciones de 1989 en Europa central y oriental. A saber: el carácter pacífico de los levantamientos, la ruina económica y moral de los países, la privación de oportunidades, el anhelo de una vida digna, entre otras semejanzas, que compartimos. Pero lo más interesante de su análisis es la diferencia que establece entre ambos procesos revolucionarios. La caída del muro se celebró y se festejó en todo el mundo. En cambio, las revueltas árabes han provocado sentimientos contradictorios. "Se puede entender el levantamiento árabe también como una protesta paradójica en nombre de valores occidentales contra el dominio todavía vigente de Occidente", afirma con mucha razón Beck. &lt;br /&gt; Las revueltas árabes han desmentido la exageración del terrorismo islamista o del virus del extremismo religioso como antídotos contra la apertura y la democratización. Los tiranos lo han empleado con obscenidad con el consentimiento, la complicidad y el respaldo militar de Occidente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-1740425817202172963?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/1740425817202172963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=1740425817202172963' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1740425817202172963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/1740425817202172963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/02/el-patetico-final-de-gaddafi.html' title='EL PATÉTICO FINAL DE GADDAFI'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6790397861108604624</id><published>2011-02-17T12:45:00.002Z</published><updated>2011-02-17T12:45:32.115Z</updated><title type='text'>LA CRECIDA DEMOCRÁTICA</title><content type='html'>17 de febrero de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Egipto, don del Nilo, proclamó Herodoto. Las crecidas del río daban vida al país, porque regaban sus campos y alimentaban a sus gentes. En el arranque del siglo XXI, ha sido otra crecida, ésta política, de carácter democrático, la que puede convertirse en semilla promisoria de un futuro distinto y mejor para Egipto. Y para todos sus vecinos. &lt;br /&gt; CON LA GUARDIA EN ALTO&lt;br /&gt; Es muy posible que tengan razón los que aconsejan prudencia ante la evolución de los acontecimientos en Egipto, después de la aceleración histórica provocada por la crecida democrática de las últimas tres semanas. Tranquiliza, no obstante, que los propios líderes del movimiento juvenil que ha jubilado precipitadamente al raïs aseguren que mantienen de momento la confianza en la cúpula militar.&lt;br /&gt; La situación es paradójica, cuando menos. Es verdad que el régimen sigue intacto, y que, salvo algunos policías expedientados y ciertos ex-ministros bajo la lupa, sólo Mubarak ha pagado los platos rotos.  Es verdad que, nominalmente, en la cabeza del Estado se encuentra el militar más significado de la etapa anterior, el ministro de Defensa Tantawi, a quien los propios dirigentes de la revuelta motejaban como "el perrito faldero de Mubarak". Es verdad que las promesas de una democracia plena y sin trampas han conseguido por fin disolver las manifestaciones populares, después de dos semanas de seducción militar fallida.&lt;br /&gt; Pero no es menos cierto que los primeros pasos prácticos resultan alentadores. El panel de juristas que prepara una nueva Constitución presenta una composición plural y hasta inesperada, con la presencia al frente de un destacado crítico del presidente depuesto, de un prestigioso jurista abiertamente identificado con los Hermanos Musulmanes y de otro cristiano de credo copto, la principal minoría del país. O que los pronunciamientos públicos de la cúspide castrense parecen negar cualquier eventualidad de permanencia en el poder más allá de lo que lleve organizar la consagración de una democracia abierta y pluralista. Incluso se ha autorizado la recogida de fondos para asistir a familias de los caídos durante las protestas. Y muchos detalles más que hacen mostrar un semblante de confianza a los 'jóvenes egipcios' que se han ganado la admiración mundial.&lt;br /&gt; Y con eso y todo, en la medida en que nadie se convierte a la democracia de la noche a la mañana, los que se resistían a dejar la Plaza de Tahrir o los que no bajan la guardia merecen respeto y atención.&lt;br /&gt; PERFIL DE UNA REVOLUCIÓN&lt;br /&gt; En espera de que se despejen todas esas dudas, lo más interesante de estos días han sido los análisis y disecciones de las fuerzas revolucionarias. Con escasas discrepancias, éste sería el retrato robot del primer agente revolucionario en el mundo árabe desde mitad del siglo pasado: &lt;br /&gt; - persona joven, en su treintena, como edad dominante; &lt;br /&gt; - hombre o mujer, sin distinción significativa de género;&lt;br /&gt; - liderazgo competente, preparado, reflexivo y flexible.&lt;br /&gt; - mensaje laico, moderno, abierto y tolerante, que no ha excluido a la juventud de los Hermanos Musulmanes, en gran parte porque en ningún momento los islamistas han intentado pescar en río revuelto&lt;br /&gt; - conocedores de los recursos comunicativos electrónicos (al menos a nivel de usuario, y más avanzado entre los líderes)&lt;br /&gt; - inspiración en el propio movimiento tunecino, con viajes significativos en momentos cruciales de la apuesta revolucionaria.&lt;br /&gt; - influencia de asociaciones democráticas horizontales y partidarias de la no violencia, poco conocidas en Occidente, como la serbia Otpor (que resultó decisivo en la caída de Milosevic),  y el pensador norteamericano Gene Sharp, a quien de momento nadie cuelga sospechosas vinculaciones.&lt;br /&gt; - madurez inesperada de una oposición acostumbrada a la humillación y el ninguneo, que ha sabido dejar el control del movimiento a sus verdaderos inspiradores y no apuntarse de forma oportunista un falso protagonismo.&lt;br /&gt; PARTE PROVISIONAL DEL CONTAGIO&lt;br /&gt; A medida que pasan los días, brotan los focos de tensión, se amplían y extienden las protestas y el virus contestatario gana pie en otros países islámicos: Argelia, Libia, Yemen, Irán, Irak (¡Irak!), Jordania, Marruecos, Bahrein... No hay tiempo para detenerse en todos. Los dos  últimos han sorprendido a algunos, por cuando se consideraba que los tronos concitan un respeto reverencial que no infunden las repúblicas. ¿Será otra falsa creencia, como las que han quedado ridiculizadas a orillas del Nilo? A la hora de escribir esta crónica, Bahrein se perfila como el escenario más caliente. Tropas en las calles, contestación abierta, dinamismo bloguero, fuerte sensación de marginación de la mayoría chií (80% de la población) frente a un gobierno poco querido, el de la familia Jalifa, no por ser sunní, sino por su estilo autoritario y nepótico.&lt;br /&gt; Con especial interés aguardamos los acontecimientos en Marruecos. La manifestación prevista para el domingo puede sacar a nuestro vecino de la falsa sensación de estabilidad en la que se agazapaba desde el comienzo de las protestas en la inmensa plaza pública árabe de este invierno. &lt;br /&gt; Irán es un caso ciertamente aparte. Se trata del único país en el que los occidentales han alentado expresamente a los opositores que pretenden acabar con el régimen gobernante. Ni siquiera le acompaña Libia en esta categoría, después de que Gadaffi entrara ya hace años por el aro y perdiera hasta el mínimo eco contestatario de la hegemonía occidental. Importante e inoportuno ejercicio de hipocresía occidental: por muy despreciables que resulten los dirigentes de la República islámica, resulta obsceno el descaro con que se acude a la doble vara de medir. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; DOBLE RASERO OCCIDENTAL &lt;br /&gt; Estados Unidos ha hecho el mayor gasto hasta el momento en la gestión de la crisis,  aunque su capacidad de influencia haya resultado limitada, como subrayan los atónitos analistas norteamericanos. Estos días se han ido conociendo con más detalle las contradicciones, dobles lenguajes y raseros, mensajes equívocos y fricciones en el interior de la administración Obama. &lt;br /&gt; La preocupación de Obama ante la posibilidad cierta de ser colocado en el 'lado equivocado de la historia' por las poblaciones árabes desconcertó a muchos de sus más cercanos colaboradores, que tiraron del manual de los intereses y escondieron el de los valores. Quizás porque él mismo resultó por momentos preso de la ansiedad ante un cambio demasiado rápido. Al final, tuvo que convencer a algunos de sus irritados aliados, que le aconsejaban mantener la 'cabeza fría' y no llevar demasiado lejos la aplicación práctica de su famoso discurso pronunciado precisamente en El Cairo durante su primera gira por Oriente Medio.&lt;br /&gt; Más allá del desconcierto, el papel de Occidente en este proceso abierto y de resultado aún incierto merece una profunda reflexión, aunque no hay que hacerse demasiadas ilusiones.  No deja de resultar grotesco que, mientras las poblaciones árabes parecen decididas a levantarse contra sistemas de gobierno autoritarios, ineficaces, insensibles y caducos, una de las democracias con más carga de historia, la italiana, arrastre lo que arrastra. El caso Berlusconi resulta casi un guiño de la Historia, una coincidencia asombrosa y un signo del empobrecimiento democrático en Occidente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6790397861108604624?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6790397861108604624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6790397861108604624' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6790397861108604624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6790397861108604624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/02/la-crecida-democratica.html' title='LA CRECIDA DEMOCRÁTICA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3172271535196091385</id><published>2011-02-11T17:34:00.000Z</published><updated>2011-02-11T17:34:56.279Z</updated><title type='text'>UN GRAN DÍA PARA EGIPTO</title><content type='html'>11 de febrero de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Y para todos los pueblos árabes. Nadie habría aventurado hace apenas unas semanas que el moderno faraón pudiera ser abatido del pedestal blindado por décadas de autoritarismo, abuso de poder, miedo, embrutecimiento y complicidad exterior.&lt;br /&gt;  Mubarak no se ha ido. Lo han echado centenares de miles de personas, la mayoría jóvenes, que ha convertido su condición de esperanza potencial en auténtica realidad ilusionante de un futuro mejor para el país.&lt;br /&gt;  A media tarde del viernes no sabemos todos los detalles que han terminando doblegando la resistencia del raïs, cuyo último testimonio fue el decepcionante discurso de la noche del jueves.&lt;br /&gt;  Es más que probable que haya sido finalmente el Ejército el que le ha señalado la puerta de salida a un presidente que se había escondido y atrincherado en el Palacio de Heliópolis. En todo caso, es la institución militar la que toma el mando. Se trata de la mejor opción posible, siempre y cuando los militares interpreten correctamente y sin trampas la voluntad popular.&lt;br /&gt;El actual Jefe de las Fuerzas Armadas, General Sami Hafez Enam, es un hombre de sesenta años que ha tenido una formación distinta a la de Mubarak, Suleiman y Tantawi (Ministro de Defensa), pertenecientes a una generación anterior. Pero se sabe muy poco de las deliberaciones que han celebrado estos días los altos mandos castrenses. Es significativo que se haya reunido el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, ya que sólo lo había hecho anteriormente en 1967 y 1973, durante las dos guerras contra Israel.&lt;br /&gt;El portavoz de la oposición con mejor predicamento en Occidente y entre la juventud laica egipcia, Mohamed ElBaradei, había solicitado ese esfuerzo patriótico a las Fuerzas Armadas. Reconociendo su importancia en la estabilización de una ‘transición ordenada’ (pero también inequívoca) hacia una verdadera democracia pluralista que garantice una mayor justicia social, ElBaradei propone que un militar forme parte de un Consejo Presidencial provisional junto a otros dos miembros por determinar. La hoja de ruta de la revolución propuesta por la oposición es sensata y de libro: disolución del Parlamento, abolición de la Constitución y redacción de un nueva bajo la que se celebren elecciones en el plazo de un año.&lt;br /&gt;Queda por aclarar si se legalizarán todos los partidos, incluidos los más radicales o los islamistas, Aparte de otros muchos detalles que se irán dilucidando en los próximos días….&lt;br /&gt;De momento, este viernes este día ocupa ya un lugar destacado en el calendario moderno de Egipto.&lt;br /&gt;Por cierto, y como curiosidad, un día como hoy, hace 32 años (en 1979), triunfaba otra revolución en el mundo islámico. Los seguidores de Jomeini forzaban el final de la dictadura del Sha. Sólo una casualidad, por supuesto, ya que ni el momento, ni el contexto, ni el propósito de ambos acontecimientos históricos pueden o deben ser comparados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3172271535196091385?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3172271535196091385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3172271535196091385' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3172271535196091385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3172271535196091385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/02/un-gran-dia-para-egipto.html' title='UN GRAN DÍA PARA EGIPTO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5438842668897160276</id><published>2011-02-10T06:04:00.002Z</published><updated>2011-02-10T06:04:49.028Z</updated><title type='text'>EL SECUESTRO DE LA REVOLUCION</title><content type='html'>10 de febrero de 2011&lt;br /&gt; A medida que pasan los días, crece la incertidumbre sobre la suerte de la revolución egipcia. Todos los actores de la crisis tratan de fortalecen sus posiciones conscientes de que no se ha dicho la última palabra. &lt;br /&gt; LA PEREGRINACION DE TAHRIR&lt;br /&gt; El actor principal, el pueblo egipcio que desea el cambio y desea que empieza ya, sin demoras, ni condiciones, ni trampas, se prepara para un pulso largo, complicado y peligroso. La plaza Tahrir se ha convertido en núcleo y símbolo de la protesta popular. ‘República Tahrir’ como le ha denominado el analista norteamericano Roger Cohen, uno de los editorialistas de NEW YORK TIMES. El otro, el afamado Thomas Friedman cita a un amigo cairota que ve la congragación del céntrico enclave como la “hajj a la Meca”; es decir, la peregrinación al principal sitio sagrado del Islam.&lt;br /&gt; Con este analogía, el amigo de Friedman invita a una brillante reflexión sobre la naturaleza que, día a día, adopta la rebelión popular contra el autoritario régimen egipcio. No se trata de un movimiento religioso, ni de un ejemplo más de la amenaza islámica, como durante décadas ha esgrimido Mubarak para garantizarse el apoyo blindado de Washington.&lt;br /&gt; Estos días se han leído en la prensa árabe, en Al Jazeera (que ahora descubren con ingenuo asombro muchos comentaristas norteamericanos) y los medios internacionales numerosos reportajes con los portavoces de la protesta. La reaparición esta semana del gerente de Google en Egipto , Wael Ghonim, en la Plaza Tahrir y en una entrevista posterior con un canal de televisión, después de haber sido detenido el 28 de enero por las fuerzas de seguridad, provocó un impulso de entusiasmo entre los resistentes. Ghonim favoreció la propagación de los primeros conatos de protestas al abrir una página en la red social Facebook con el título “Todos somo Jaled Said”, el joven que resultó muerto a palos en Alejandría y que se ha convertido, de alguna manera, en el ‘bouazizi egipcio’.&lt;br /&gt; El protagonismo juvenil en la revolución es el elemento clave. Como se ha dicho estos días, los 100 millones de árabes entre 18 y 30 años parecen haber dado el paso definitivo hacia la liberación de su países, con una agenda en la que resulta difícil percibir un aroma islámico, sino más bien una aspiración de bienestar y modernidad. El efecto de las redes sociales, de la conectividad global ha sido condición necesaria pero no suficiente de la movilización, por mucho que se quiera seguir aventando el riesgo de extremismo religioso.&lt;br /&gt; ENTENDER A LA HERMANDAD&lt;br /&gt; Estos días se han publicado análisis interesantes en la prensa internacional acerca de la estrategia de los Hermanos Musulmanes (HM), el principal grupo político egipcio con identidad islámica. En LE MONDE, bajo el título ‘Qué quieren los Hermanos Musulmanes’ se pasa revista a la realidad actual de esta formación política, social y cultural, con la aportación de varios es expertos que han venido estudiando sus planteamientos y su evolución reciente.&lt;br /&gt; Existe cierto consenso en considerar que en los Hm cohabitan varias sensibilidades, que podrían agruparse en tres tendencias fundamentales: los teocráticos, partidarios de un régimen a lo iraní; los salafistas, que avalarían una interpretación rigorista de los textos, en la línea de los saudíes; y, finalmente, los ‘demócratas’ o ‘reformistas’, para los cuales es preciso, al menos de momento, conciliar la charía con la democracia. &lt;br /&gt; Los expertos consultados por LE MONDE ofrecen distintas visiones sobre la estrategia de los HM ante la revolución en marcha que vive Egipto. &lt;br /&gt; Tewflik Aklimandos, historiador en el Colegio de Francia, estima que esa división es doctrinal pero no política y que, en caso de necesidad, el aparato ordenará una movilización de las bases con presupuestos todavía alejados de la ‘conversión democrática’. “Como los bolcheviques en 1917”, asegura.  &lt;br /&gt; En cambio, otros dos expertos discrepan de esta visión crítica. Stéphan Lacroix, islamista en la Facultad de Ciencias Políticas de París, admite que los militantes no se han definido sobre la estrategia a seguir y que el proceso de depuración estratégica sigue pendiente. La actitud conciliadora surge del convencimiento de que, “si fracasan las negociaciones, ellos saben que serán las primeras víctimas de la represión”. En todo caso, Lacroix considera que esta prudencia no es simplemente táctica y parece convencido de que, si el espacio político se abre, los HM se conformarán como partido islámico-conservador, porque saben que “el islamismo triunfante de los primeros setenta se ha apaciguado”.&lt;br /&gt; Con esta apreciación coincide Joshua Stacher, un investigador de la universidad norteamericana de Kent. El modelo sería el APK turco, el partido del primer ministro Erdogan. Lo que no quiere decir que la Hermandad abandonara definitivamente su programa máximo: simplemente aplazaría su ejecución hasta fortalecer sus posiciones sociales e institucionales.&lt;br /&gt; En el NEW YORK TIMES, un inestigador de las actuaciones de la CIA en Oriente Medio se muestra también confiado en la evolución democrática de los HM,  no tanto por convicción, cuanto por necesidad. Reuel Marc Gerecht afirma que esta formación está intentando conciliar el islam con la libertad, en una especia de ‘confluencia de civilizaciones’ (frente a ese choque inevitable tan denostado que aventuraba Huttington), porque sabe que no tiene otro camino para llegar al poder.&lt;br /&gt; LA ANESTESIA DE SULEIMÁN&lt;br /&gt; El régimen egipcio está consiguiendo ganar tiempo, pero aún no ha conseguido ‘secuestrar la revolución’. Las maniobras de Suleimán son todo lo hábiles que se esperaban, porque se conocía la sutileza con que se conduce este personaje, el preferido por Israel para la sucesión de Mubarak, según confirmaron algunos de los despachos de Wikileaks. Promete un calendario de reformas y un compromiso democrático. Pero la presión de la calle le ha obligado a mostrar la fiereza autoritaria, al decir que ‘Egipto no estaba  maduro para la democracia’, que la retirada inmediata de Mubarak conduciría al caos, o que no se puede descartar un ‘golpe’ (no dijo de quien) si los manifestantes desbordaban los límites.&lt;br /&gt;  Los contactos que ha mantenido Suleimán con las fuerzas políticas de la oposición permiten interpretar la estrategia del poder: retrasar compromisos, asegurar el control de la calle, debilitar a la oposición mediante maniobras divisorias y alentar el desasosiego árabe para favorecer las presiones sobre Washington. &lt;br /&gt; EL EMBROLLO DE OBAMA&lt;br /&gt; La administración Obama se ha enredado. En Washington se ha diluido las expresiones de simpatía ante las manifestaciones de entusiasmo popular, tan del gusto presidencial. Las consideraciones pragmáticas han recobrado en Washington el papel dominante que ocuparon los primeros días de revuelta. No poco habrán influido las llamadas implorantes desde Ryad, Amann y otras capitales árabes. Pero sobre todo el intenso teléfono rojo con Tel Aviv. &lt;br /&gt; Fuentes oficiales norteamericanas se empeñan en quitar importancia al atasco y afirman que las partes se han dado un respiro. Pero esta fase de espera hace que emerjan las consideraciones críticas. La elección de Frank Wisner como enviado especial ante el raïs durante la fase álgida de las protestas resultó una torpeza incomprensible, debido a su perfil sospechoso por sus relaciones personales de larga data con Mubarak y su condición de abogado del Ejército egipcio.  &lt;br /&gt; Probablemente, Obama persiga una equidistancia entre la ‘República Tahrir’ y sus aliados regionales. Sería lo ideal para conservar intereses y preservar su imagen de líder idealista comprometido con libertad y el cambio. Pero no le será fácil que la dupla Mubarak-Suleimán acepte algunos puntos de su plan para esa “transición ordenada”. Lo más inmediato, el levantamiento del estado de sitio y la renuncia a todo tipo de práctica represiva.  Y, lo esencial: que las negociaciones con la oposición estén basadas en propuestas ‘significativas’ sobre el futuro político de Egipto. &lt;br /&gt; Por segunda vez desde el comienzo de la crisis, el Vicepresidente Biden le ha leído esta cartilla  Suleiman, aunque quizás en esta ocasión con otras provisiones más discretas. Lo que no sabemos es si han sido ‘conminaciones’ o ‘recomendaciones’ para evitar que los intereses pro-occidentales no corran riesgos innecesarios.&lt;br /&gt; En todo caso, no se habla, públicamente, por supuesto, de la renuncia de Mubarak, que los revolucionarios han convertido en ‘arco de su estrategia’ de combate y que la Casa Blanca, por razones obvias, elude. No sólo por conveniencia, sino por estética diplomática.&lt;br /&gt; El problema para Washington es que la tozudez de los revolucionarios es inatacable, mientras que la de Mubarak y Suleimán resulta cada día más incómoda. En THE NATION, RICHARD DREYFFUS cree que ‘declinante el poder y la influencia de los Estados Unidos en Oriente Medio. El analista del semanario progresista norteamericano considera que la suspensión de la ayuda militar a Egipto resultaría ahora inconveniente, no porque esté a favor de ella, sino porque se podría repetir el garrafal error cometido con Pakistán, país al que se retiró la ayuda a finales de los noventa, tras el golpe de Musharraf, para luego restablecerla e incrementarla para ganarse el favor de los militares pakistaníes contra Al Qaeda. &lt;br /&gt; El NEW YORK TIMES, periódico tan defensor de la causa judía como de las visiones mundiales de los progresistas templados, añade a las demandas de la Casa Blanca una serie de exigencias para Suleimán; a saber: la creación de una comisión independiente para vigilar el proceso democrático, el criterio pactado para el registro de partidos políticos, el acceso garantizado de todos los participantes a los medios de comunicación oficiales y la presencia de observadores internacionales en las elecciones para supervisar el voto y el recuento. &lt;br /&gt; En Heliópolís, un aislado pero astuto Mubarak debe también ocupar su tiempo en asegurar que su fortuna, más entre 40 y 70 mil millones de dólares, según THE GUARDIAN, se encuentra a buen recaudo. Para eso también necesita este tiempo precioso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-5438842668897160276?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/5438842668897160276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=5438842668897160276' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5438842668897160276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/5438842668897160276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/02/el-secuestro-de-la-revolucion.html' title='EL SECUESTRO DE LA REVOLUCION'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6709514087487483092</id><published>2011-02-03T12:55:00.000Z</published><updated>2011-02-03T12:55:55.877Z</updated><title type='text'>EL ENROQUE DE MUBARAK</title><content type='html'>3 de Febrero de 2011&lt;br /&gt;       ¿Por qué Mubarak se resiste a abandonar el poder?&lt;br /&gt; Las reticencias del raïs egipcio a entregar de forma inmediata e inequívoca el poder podría deberse a las siguientes razones: intentos de manipular a la oposición, límites en la neutralidad del Ejército, vacilaciones y temores en las potencias occidentales y, por qué no admitirlo, la cuestión particular, el orgullo personal.&lt;br /&gt; UNA OPOSICIÓN UNIDA, ¿POR CUANTO TIEMPO?&lt;br /&gt; Mubarak confía en que las contradicciones empiecen a cuartear el frente unido que hoy exhibe la oposición. Eso no ocurrirá de inmediato, pero si se demora la 'rendición' del presidente, su habilidoso hombre de confianza y ahora vicepresidente, Omar Suleimán, puede contar con un tiempo precioso. En su calidad de Jefe de los servicios de inteligencia, Suleimán puede sacar estupendo partido de la información de que dispone (la real y la maquillada) para explotar las indudables diferencias que la actual coalición anti-régimen mantiene con respecto al futuro del país.&lt;br /&gt;   Hoy por hoy, la línea argumental básica consistiría en convencer a nacionalistas, demócratas, liberales e izquierdistas de que todos ellos quedarían aplastados bajo la hegemonía de los islamistas, por ser estos la fuerza opositora más numerosa y mejor estructurada. Para prevenir este escenario a medio plazo, Suleimán puede persuadirles de que es preciso arbitrar desde ahora garantías y mecanismos institucionales. Y eso exigiría tiempo y orden, que en estos momentos sólo puede garantizar Mubarak, con el apoyo de los militares.&lt;br /&gt; LA NEUTRALIDAD DEL EJÉRCITO PUEDE CADUCAR&lt;br /&gt; Efectivamente, en ningún caso, el Ejército toleraría que de las crisis emergiera la perspectiva futura de una alternativa islamista, siquiera moderada, como la que representan los Hermanos Musulmanes, quienes cada día que pasa se sienten más seguros de que su momento está cercano. Aunque se hayan resignado a aceptar el final de Mubarak, los militares también pedirán tiempo, y su calendario puede coincidir más con los cálculos del raïs que con las últimas revisiones de la Casa Blanca y sus aliados. &lt;br /&gt; Los límites de la neutralidad militar también tienen que ver con el mantenimiento del orden público y la paz en las calles. El envío de supuestos seguidores de Mubarak (policías encubiertos, paramilitares, es igual) a la plaza de Tahrir y a otros lugares donde se celebran las concentraciones ciudadanas tendrían el propósito de elevar la tensión, propiciar y favorecer enfrentamientos físicos (y hasta armados) y justificar una intervención menos elegante que la desempeñada hasta ahora por el Ejército. &lt;br /&gt; En un escenario de caos total, si el número de muertos aumenta, los soldados no pueden limitarse a bailar con los manifestantes o a poner flores en las bocanas de los carros de combate. No es que los militares vayan a jugarse su prestigio por defender el destino personal de Mubarak. Pero tampoco pueden tolerar, por instinto y tradición, una deriva descontrolada de los acontecimientos. El orgullo impediría cualquier solución que les dejara en evidencia. &lt;br /&gt; VACILACIONES Y TEMORES OCCIDENTALES &lt;br /&gt; El cambio de tono en Obama -y, en cascada, en el resto de dirigentes occidentales- puede haber sido interpretado por Mubarak de dos formas, no necesariamente contradictorias o excluyentes: como una traición después de una impresionante hoja de servicios en favor de los intereses occidentales; y como una exigencia de imagen para no dar la impresión de que el mundo opulento es insensible a los valores que defienden cuando son otros pueblos quienes los reclaman. &lt;br /&gt; Mubarak puede tener motivos, por lo tanto, para considerar que las invocaciones occidentales en favor de una transición pacífica son modificables o negociables si él consigue invertir la dinámica actual de los acontecimientos. Mubarak debe imaginarse, con bastante razón, que en el ánimo de las cancillerías mundiales pesará mucho más el pánico al caos que las aspiraciones democráticas del pueblo egipcio. Por eso, la presión que Obama pueda ejercer -por ejemplo congelando la ayuda de 1.500 millones de dólares- es un arma de doble filo. &lt;br /&gt; ¿Qué pasaría si la caída del régimen egipcio propiciara la extensión del contagio revolucionario a otros países 'sensibles'. &lt;br /&gt; El primero en la lista de potenciales infectados es Yemen, en estos momentos el frente más activo -aunque contradictorio- en la lucha contra Al Qaeda. El presidente Saleh ya ha anunciado que no se presentará a las próximas elecciones, siguiendo la misma línea de apaciguamiento en la que ha fracasado su colega egipcio. En la línea de riesgo, aparece, a continuación, Jordania. El rey Abdullah ya se ha visto obligado a cambiar de nuevo el gobierno bajo la presión de la calle reclamando cambios profundos. Si el monarca hachemí no consigue dominar la situación,  el clima de revuelta podría ganar adeptos en Marruecos y, aunque menos probablemente, en las petromonarquías del Golfo. En este último caso, ya no es el freno del islamismo o la contención de Irán lo que estaría en juego, sino la estabilidad del abastecimiento petrolero occidental. &lt;br /&gt; ISRAEL, EN GABINETE DE CRISIS&lt;br /&gt; La tesis del contagio está siendo aireada profusamente estos días por la prensa israelí más cercana al gobierno y por no pocos 'expertos' norteamericanos que durante años han justificado doctrinariamente el apoyo a regímenes dictatoriales o autoritarios en Oriente Medio.&lt;br /&gt; Israel trata de hacer virtud de la necesidad. La inestabilidad en Egipto le preocupa más que a cualquier otra potencia occidental. De ahí que el Ministerio de Exteriores haya hecho circular una nota entre las principales cancillerías mundiales advirtiendo que abandonar ahora al régimen de Mubarak puede comportar 'serias consecuencias'. Israel está enviando el claro mensaje de no arrojar al niño con el agua de la bañera. En otras palabras, en esta hora, ante todo, cabezas frías. &lt;br /&gt; Netanyahu teme que, una vez más, Obama se deje llevar por una aparente cuestión de principios. En realidad, lo que debe preocuparle más del presidente norteamericano no es su supuesto idealismo, sino la retórica del idealismo. Es decir, que se vea preso de sus declaraciones de simpatía por las aspiraciones de libertad, democracia y prosperidad, si los acontecimientos en Egipto se salen definitivamente de cauce. Probablemente, se trate de temores infundados. En Washington se asiste a un reparto de papeles. Obama juega el rol de defensor de las grandes causas populares, mientras es de esperar que la secretaria Clinton y el Pentágono asuman el discurso pragmático de la 'estabilidad'.&lt;br /&gt;  EL ORGULLO DE UN OCTOGENARIO&lt;br /&gt; Y finalmente, tampoco debe descartarse que en el ánimo numantino del raïs haya pesado la ambición de no pasar a la historia como un dictadorzuelo que se escapa por la puerta de atrás. Probablemente, no quiere ser un Ben Ali. Arruinados sus designios dinásticos, a sus 82 años debe esperar ya poco de la vida, salvo concluirla con honor. En su discurso del martes por la noche se encuentran inflamadas referencias a su honor más de soldado que de líder político. Suena a morir con las botas puestas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6709514087487483092?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6709514087487483092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6709514087487483092' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6709514087487483092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6709514087487483092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/02/el-enroque-de-mubarak.html' title='EL ENROQUE DE MUBARAK'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-463411392215343411</id><published>2011-01-30T21:42:00.002Z</published><updated>2011-01-31T07:25:08.778Z</updated><title type='text'>EGIPTO: EL TRIUNFO POPULAR Y EL PAPEL DEL EJÉRCITO</title><content type='html'>31 DE ENERO DE 2011&lt;br /&gt;Pase lo que pase, la revolución democrática y popular ha triunfado en Egipto. En el peor de los casos, Mubarak puede mantenerse formalmente en el poder, pero no podrá seguir gobernando como hasta ahora. &lt;br /&gt; UNA ESTRATEGIA PARA LA REVUELTA&lt;br /&gt; Como ocurrió en Túnez, la clave de los acontecimientos inmediatos no reside en la capacidad amedrentadora del régimen, ni  en el manejo institucional de la crisis para aplazar el derrumbamiento, ni siquiera en las presiones (llamadas orientaciones) que se reciban desde Washington. La clave va a consistir en la voluntad cívica de mantener las protestas, en la inteligencia con las que se conduzcan, sin violencias gratuitas ni revanchas infructuosas, en la capacidad de encontrar un portavoz autorizado. De momento, todo marcha razonablemente bien, incluso la última de las premisas señaladas. El laureado ElBaradei, por alejado que parezca de las necesidades populares, tiene la ventaja de atesorar importante prestigio internacional. Su mensaje del domingo en Plaza Tahrir parece oportuno: 'ahora no podemos retroceder'. &lt;br /&gt; LAS MANIOBRAS DE MUBARAK&lt;br /&gt; Decíamos en el comentario del jueves que Mubarak debía tener un plan B. Algunos elementos de ese plan lo hemos visto este fin de semana larguísimo. Cambio cosmético de gobierno, modificación de sus planes (deseos) en el asunto sucesorio, compromiso con la Casa Blanca y el Pentágono para unir su suerte al futuro de la estabilidad regional.  Suena realista e inteligente. El problema es que los acontecimientos le han atropellado.&lt;br /&gt; La medida más visible ha sido designar a un vicepresidente, después de casi treinta años de mandato. Nunca quiso hacerlo. La explicación habría que buscarla, al principio, en las incógnitas que rodearon su acceso al poder, por el trauma tremendo que significó el asesinato cinematográfico de Sadat. Luego, el país se acostumbró a la situación y la aparente irrelevancia del asunto hizo que el puesto siguiera vacante. Y, en los últimos diez años, nunca planteó abiertamente su designio sucesorio en la persona de su hijo, para no arriesgarse al rechazo abierto de los militares, pero congeló definitivamente el asunto de la vicepresidencia.&lt;br /&gt; Ahora, el elegido ha sido el único posible, Omar Suleiman, un hombre tan cercano a Mubarak que algunos analistas lo consideran un alter ego. Durante años ha sido el jefe de los servicios de inteligencia, y se mantuvo en el cargo incluso después de que la edad le hubiera obligado a retirarse, mediante un decreto presidencial especial. Es el dirigente egipcio en el que probablemente más confían los norteamericanos, incluido el propio Mubarak. A la plena concordancia en los asuntos políticos se añaden numerosos vínculos personales. Incluido uno que resulta casi indestructible. Suleimán le ha salvado la vida a Mubarak en más de una ocasión, la más conocida en Etiopía, cuando olió el peligro y consiguió sacarlo en un blindado de una amenaza inminente. Su nombramiento como número dos oficial, acordado o no con su aliado mayor y protector imprescindible, ha provocado alivio en Washington.&lt;br /&gt; El otro elemento del plan es involucrar al Ejército en el control directo de la crisis. La forma en que lo ha hecho Mubarak merece una reflexión. Después de los violentos acontecimientos del viernes, y ante la sorpresa general, decretó la retirada de las fuerzas policiales de las calles. Algunos vieron en esta extraña decisión una maniobra de Mubarak. Por unas horas, el pillaje se extendió y cundió la impresión de un vacío de poder. En numerosos barrios, los vecinos tuvieron que autodefenderse de bandas descontroladas. Quizás era eso lo que Mubarak pretendía. Puesto que la policía había resultado desbordada y Estados Unidos le había advertido contra un baño de sangre, sólo parecía quedarle por jugar la carta del Ejército. &lt;br /&gt; EL PAPEL DEL EJÉRCITO&lt;br /&gt; Los militares siempre han evitado implicarse en el trabajo sucio de contener la ira popular en protestas anteriores. Era de esperar que, ante el peligro de caos, se sintieran obligados a asumir la responsabilidad de garantizar el orden. Pero actuando con prudencia y moderación máxima. Eso lo sabía Mubarak, y le convenía. En primer lugar, porque de esta forma agradaba a sus protectores norteamericanos y se garantizaba un plus de su confianza. Y, en segundo lugar, porque necesita tiempo para comprobar la capacidad de resistencia de una población exasperada. De hecho, continúa limitando los recursos de comunicación (Internet, telefonía móvil, etc.) de los que protestan, para minar su moral. &lt;br /&gt; Por tanto, el plan B se encuentra en plena fase de ejecución. Se asegura una extensión, aunque sea tímida y temporal, del crédito norteamericano y se asegura la cooperación militar. Ahora bien, el problema de esta estrategia es que tiene un recorrido muy corto. No pocos analistas consideran que el régimen está acabado, entre ellos el anterior embajador israelí.&lt;br /&gt; Si tal percepción se confirmara, los militares se convertirían en la clave de la nueva situación, sea cual sea el desenlace. Ya como garantes durante una etapa de transición, ya como tutores de una opción más abierta o democrática. Mientras se desplegaba la revolución en las calles de El Cairo y de otro puñado de grandes ciudades, una delegación del ejército egipcio encabezada por su propio jefe se hallaba en el Pentágono, en viaje de trabajo. La gravedad de los acontecimientos aconsejó su regreso prematuro. Aunque el Almirante Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos aseguró que no trataron 'formalmente' con sus colegas las opciones para encarar la crisis, en cambio admitió que lo habían celebrado conversaciones  'en los pasillos'.&lt;br /&gt; LA PERPLEJIDAD OCCIDENTAL&lt;br /&gt; Mientras el sentimiento de contagio es cada vez más intenso en otros países de la zona, con mayor o menor presencia pública, las cancillerías occidentales se mueven entre la perplejidad y la incomodidad de verse de nuevo impelidos a reaccionar frente a hechos consumados. Los líderes de las principales potencias pueden contribuir a estabilizar la situación y ayudar a controlar el proceso, pero no determinarlo por completo. La letra grande de las declaraciones de Obama y del resto de líderes resalta el compromiso con la libertad, las aspiraciones democráticas y los deseos de una vida mejor de la población egipcia. La letra pequeña es más cicatera: ni exige elecciones limpias, ni cambios institucionales profundos, ni retira por completo el apoyo a los que ahora garantizan la barrera de contención en esa convulsa zona del mundo. Compárese la reacción que ejercieron tras las polémicas elecciones iraníes y la que han mantenido durante la presente revolución árabe y resultará muy fácil apreciar las diferencias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-463411392215343411?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/463411392215343411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=463411392215343411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/463411392215343411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/463411392215343411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/01/el-ejercito-egipcio-clave-de-la-crisis.html' title='EGIPTO: EL TRIUNFO POPULAR Y EL PAPEL DEL EJÉRCITO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-3939265542027456829</id><published>2011-01-27T12:29:00.002Z</published><updated>2011-01-27T12:29:28.410Z</updated><title type='text'>EGIPTO: EL IRRESTIBLE AROMA DEL JAZMÍN</title><content type='html'>27 de enero de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       No será fácil que la revolución tunecina prenda en otros países del mundo árabe. Ni será suficiente el entusiasmo juvenil propagado por las redes sociales. Ni bastará el coraje de una ciudadanía exasperada. Ni sería prudente menospreciar la capacidad represiva de los autócratas. Ni debe darse por supuesto el apoyo occidental, que nunca se producirá antes, sino después de un eventual triunfo revolucionario. Pero lo que está ocurriendo estos días en Egipto y flota ya en el ambiente en otros países de la región no tiene precedentes.&lt;br /&gt; A casi todo el mundo le ha sorprendido la rapidez con la que ha prendido el espíritu tunecino en las calles egipcias. En un primer momento, las autoridades creían estar en disposición de sofocar las protestas, debido a la estrategia preventiva en que han sido formados los aparatos represivos del país. Tan seguros estaban que en el Ministerio del Interior consideraron conveniente dejar que las manifestaciones se produjeran, no por respeto democrático, sino porque consideraban que se agotarían en sí mismas, en cuanto se aumentara la presión represiva. La impresión es que los cálculos han fallado. Las protestas callejeras impulsadas por el Movimiento 6 de abril, una iniciativa cívica pluralista impulsada desde Internet, continúan y se extienden por varias ciudades importantes del país. Los detenidos son ya centenares, quizás millares. Se han registrado las primeras víctimas mortales.&lt;br /&gt; EGIPTO NO ES TÚNEZ, ¿Y QUÉ?&lt;br /&gt; En Egipto, la protesta tiene puntos de concordancia con lo acontecido en Túnez: rechazo de la corrupción, del autoritarismo, de la represión, del deterioro permanente de la calidad de vida, de la arrogancia burocrática, de las mil formas de represión. Pero son muy apreciables también las diferencias. A  saber:&lt;br /&gt; - Egipto es la gran potencia demográfica, cultural y política de la zona, por muy deteriorado que se encuentre su liderazgo en el mundo árabe.&lt;br /&gt; - Egipto no es un régimen autoritario exclusivamente personalista, aunque uno de los motivos de la irritación popular sea la amenaza de una sucesión dinástica.&lt;br /&gt; - El Ejército es el verdadero garante de la continuidad del régimen, por no decir que el Ejército es, realmente, la esencia institucional del régimen.&lt;br /&gt; - Los partidos de la oposición mantienen cierta independencia del poder, aunque son débiles, están sometidos a presión y su presencia electoral es más el resultante del capricho del aparato gobernante que de la voluntad ciudadana.&lt;br /&gt; - La principal fuerza opositora organizada (e implantada socialmente) son los Hermanos Musulmanes -islamistas moderados, por no decir abiertamente conservadores- , probablemente la formación política autóctona árabe más antigua.&lt;br /&gt; - La estabilidad de Egipto es clave para la estrategia norteamericana en un momento de sempiterno atasco de las negociaciones de paz, una situación volátil en Palestina, un conflicto más complicado cada día en Irán, una transición aún incierta en Irak y la gangrena afgana (más alejada geográficamente) lejos de ser atajada.&lt;br /&gt; Por estas y otras razones, decíamos en un comentario anterior que sería ilusorio equiparar a Egipto con Túnez. La observación sigue siendo válida. Que Túnez haya caído puede digerirse. En cambio, un proceso similar en Egipto provocaría una oleada de pánico desde el Atlántico hasta el Índico. Pero que un cambio político forzado desde la calle en Egipto constituya un terremoto, mientras lo de Túnez pudiéramos asemejarlo a un temblor, no quiere decir que sea imposible. Los sismógrafos del departamento de Estado se encuentran en estado de alerta. De hecho, nadie se atreve ya a pronosticar el rumbo de los acontecimientos. &lt;br /&gt; ESPECULACIONES SOBRE UN PLAN B&lt;br /&gt; Después de lo ocurrido en Túnez, es impensable que el régimen no disponga de un plan B, y que tal alternativa de emergencia no haya sido consultada en Washington y en otras cancillerías mundiales. A ello se refiere Marc Lynch en FOREIGN POLICY. De momento, el partido oficial señala a los Hermanos Musulmanes como instigadores. Pero es obvio que nadie se lo cree. Aunque la treta puede justificar una postrera oleada represiva de los islamistas.&lt;br /&gt; En los papeles de Wikileaks, rescatados esta semana por LE MONDE, se deslizaban ciertos comentarios del embajador norteamericano de Bush en El Cairo poco clementes con Hosni Mubarak. Pero lo más interesante era el supuesto rechazo del Ejército a la solución dinástica. Los militares llevan sesenta años gobernando el país, desde que la revolución de los coroneles derribara al Rey Faruk en 1952. Los 'rais' egipcios han salido de los cuarteles (Nasser, Sadat, Mubarak). Lo más probable es que no hayan renunciado a que las cosas cambien. Que Mubarak colocara ya hace diez años a su hijo Gámal, banquero, filántropo, 'modernizador' y pro-occidental en la línea sucesoria fue recibido con cautela, sin un rechazo expreso, a sabiendas de que el patriarca no desafiaría directamente a las Fuerzas Armadas. Mubarak ha sido un gobernante autócrata, pero no personalista. En un hombre que se salvó por los pelos del atentado de un islamista que acabó con la vida de Sadat, en 1981, durante el desfile conmemorativo de la efímera victoria del Yom Kippur, la cautela ha sido norma básica de su conducta política. Siempre ha tenido muy claro la base de su poder. Consciente de su dependencia, intentó que los norteamericanos avalaran la operación dinástica como un ejercicio de modernización. &lt;br /&gt; Hace unos años, durante un viaje profesional a Egipto, comprobé cómo Gámal Mubarak trataba de convertirse en el líder de una juventud educada, occidentalizada, de clase media alta, a la que instruía en sus fundaciones y centros de promoción profesional, que eran lubricados con los beneficios de negocios bancarios, suyos y de sus asociados.  El 'delfín' fue ocupando puestos secundarios, que no discretos, en el aparato del partido oficial (PND), con vistas a su lanzamiento definitivo en el momento oportuno. Pero Mubarak, quizás alertado por el malestar cuartelero, nunca se atrevió  a dar el paso, hasta no contar con los apoyos convenientes. Dicen los mentideros cairotas que el plan ya estaba maduro. Que Mubarak se presentaría de nuevo en 2012, pero que a los dos años de mandato se retiraría por razones de salud y que Gamal asumirá el 'trono' de Heliópolis. Los norteamericanos aceptarían esta solución, siempre y cuando el heredero adoptara decisiones formales un poco más atrevidas que su colega sirio, Bashir el Assad, cuyas credenciales reformistas han resultado bastante decepcionantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; OCCIDENTE, EN GUARDIA&lt;br /&gt; El presidente Obama hizo una referencia oportunista a Túnez en el discurso del Estado de la Unión, refiriéndose al prófugo Ben Alí (y, desde ayer, delincuente en busca y captura por la Interpol, por evasión de divisas) como 'dictador'. A buenas horas...  &lt;br /&gt; Algunos analistas interpretan que las palabras de Obama en defensa de "las aspiraciones democráticas de los pueblos" suponen una advertencia a Egipto. Es dudoso. La Casa Blanca ha tenido interés en filtrar que Obama ha hablado hace un par de días con Mubarak, nos cuenta THE NEW YORK TIMES. Naturalmente, tardaremos en saber el contenido sustancial de ese diálogo urgido por los acontecimientos. Pero no es descartable que uno de los asuntos fuera precisamente ese plan B, por si las protestas se salen de los cauces controlables. Los propagandistas del Presidente aseguran que en su discurso de junio de 2009, precisamente en El Cairo, se encuentran los fundamentos de la 'doctrina Obama' para la región: democracia, libertad, pero sobre todo respeto y rechazo de intervención militar para imponer soluciones externas. Cada cual lo interpretó a su gusto, como suele ocurrir con estas piezas doctrinales.&lt;br /&gt;  En Israel deben estar barajando todas las opciones posibles. Aunque la estabilidad les preocupa, no hay que descartar que el derrumbamiento controlado de las autocracias árabes, siempre y cuando den paso a regímenes abiertos y sometidos a cierta tutela occidental, puede resultar un desenlace más que deseable. Por muy imprecisa y arriesgada que resulte la situación, si las autoridades surgidas de estos procesos de cambio contaran con el apoyo occidental oportuno (fundamentalmente económico, mediante gigantescos planes Marshall) y se consolidaran, el riesgo islamista se alejaría. Pero no están los hornos fiscales para esos bollos, y esa es la principal debilidad de las soluciones alternativas imaginativas.&lt;br /&gt; De momento, todo esto son especulaciones. Variantes más o menos realistas de ese plan B. En los próximos días comprobaremos si el plan A consiste en resistir a toda costa, que se pase la fiebre. Que se evapore el aroma del jazmín.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-3939265542027456829?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/3939265542027456829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=3939265542027456829' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3939265542027456829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/3939265542027456829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/01/egipto-el-irrestible-aroma-del-jazmin.html' title='EGIPTO: EL IRRESTIBLE AROMA DEL JAZMÍN'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-6558073851064461554</id><published>2011-01-20T14:18:00.000Z</published><updated>2011-01-20T14:18:00.086Z</updated><title type='text'>LOS ESCENARIOS DE LA REVOLUCIÓN TUNECINA</title><content type='html'>20 de Enero de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       La revolución tunecina continua en pleno desenvolvimiento y no está claro aún hacía que escenario evolucionará en las próximas semanas o meses. Como suele ocurrir en estos casos, todos los actores principales evalúan sus posibilidades, se procuran sus apoyos internos y externos, barajan alternativas sobre la marcha  y se van adaptando de forma flexible a una situación fluida y cambiante. &lt;br /&gt; LA REVOLUCION SECUESTRADA&lt;br /&gt; Éste es el escenario más probable. De hecho, ésa parece ser la situación actual. Los principales colaboradores del ex-presidente Ben Alí se habrían hecho con las riendas institucionales, con el pretexto -no necesariamente exento de fundamento- de evitar que el país se hunda en el desorden público, el deterioro productivo, la frustración social y, como resultado de todo ello, el caos.&lt;br /&gt; El mantenimiento en el nuevo gobierno provisional del propio primer ministro del régimen derrocado, Mohamed Ghanuchi, y de sus cuatro principales ministros (Economía, Defensa, Exteriores e Interior) resulta decepcionante para el movimiento ciudadano que precipitó la caída de la 'mafia-familia' Ben Ali-Trabelsi. Es comprensible.  Cuando el jefe de Estado interino, Fuad Mebaza, -otro alto cargo del régimen depuesto, el presidente del Parlamento- anunció la composición del Ejecutivo de transición encargado de conducir el proceso político, una nueva oleada de protestas sacudió las calles tunecinas. Era de esperar. &lt;br /&gt; Los partidos de la oposición consentida y la Central Sindical UGTT, que habían prestado sus efectivos para este gabinete provisional, comenzaron a volverse atrás, para no quedar expuestos a la reacción popular, y algunos se han retirado del Ejecutivo. Es difícil determinar si se ha tratado de un ejercicio más de oportunismo o pragmatismo, como el que han mantenido durante décadas, cuando se prestaron a servir de coartada institucional a la dictadura de Ben Alí, o si han decidido someterse a un auténtico proceso de renovación, bañándose en el Jordán revolucionario.&lt;br /&gt; Los segundones de la era Ben Alí argumentan que cierta continuidad nominal resulta oportuna y hasta necesaria, porque el movimiento revolucionario carece de líderes capaces de conducir un proceso tan arriesgado como el que está viviendo Túnez, debido precisamente a la represión, a la persecución de dirigentes opositores, al miedo. Como prueba de sus buenas intenciones, han vaciado las cárceles, han roto sus carnés del partido oficialista (RCD) y han desconocido la Constitución vigente a la hora de convocar elecciones, para dar tiempo a todas las fuerzas opositoras, no sólo a las toleradas hasta ahora, a organizarse.&lt;br /&gt; Estos días algunos de estos dirigentes de la época pasada andan dorando blasones de resistencia interna y boicoteos silenciosos al presidente depuesto. Tampoco este fenómeno es exclusivo de la revolución tunecina. Ni el planteamiento de estos "demócratas de toda la vida" es necesariamente descabellado o puramente oportunista. Pero tampoco es inocente. No hay que descartar que las élites beneficiarias del sistema clientelar anterior, aunque fuera de forma subsidiaria, pretendan conservar ahora parte de sus privilegios, modificando su discurso y poniéndose al frente de la marea democrática. Es la impresión dominante y, de confirmarse, estaríamos, efectivamente, ante el secuestro de la Revolución.&lt;br /&gt; LA REVOLUCIÓN CONFIRMADA&lt;br /&gt; Si las propias fuerzas sociales que, con su coraje cívico, precipitaron la caída de Ben Alí son capaces de articular un liderazgo plural, integrador, paciente, inteligente y vacunado de personalismos y vanidades, no es descartable que la "intifada tunecina" -como le ha llamado Al Jazeera- consiga sus objetivos más nobles. O, para decirlo más claramente, que se desactiven las posibles conspiraciones para vaciar de contenido real el movimiento revolucionario. Algunos exiliados, como Moncef Marzouki, ya han regresado al país, y otros, como el líder islamista moderado Rachid Ghanuchi, lo harán en breve, aunque éste reserve sus opciones para momentos más calmados. Las dudas sobre la viabilidad de este escenario no son pequeñas, debido a la ausencia de una cantera de líderes, la nula penetración de los partidos proscritos, la confusión propia del momento, la impaciencia de algunos sectores que exigirán mejoras inmediatas o el oportunismo de actores genuinamente nuevos pero no por ello mejores que los derrocados. &lt;br /&gt; LA REVOLUCION UNIFORMADA&lt;br /&gt; En el caso de que la presión democrática desbarate esta especie de transición ordenada y controlada que los herederos del régimen derribado están urdiendo, pero no genere líderes capaces y procesos coherentes y realizables, la amenaza de desorden es desgraciadamente real. En ese caso, los militares gozan de una ventaja indudable para convertirse en árbitros de la situación. No sólo por su relativa neutralidad política o por su historial de permanencia en los cuarteles sin ceder a tentaciones intervencionistas. En esta hora, resulta más decisivo que haya facilitado el éxito revolucionario negándose a colaborar en el último y desesperado intento represivo de Ben Alí. Que su principal jefe, el general Rachid Ammar, diera la puntilla al ex-presidente y certificara su defunción política con la ya famosa sentencia de 'estás acabado', es hoy en día un activo político. Circulan análisis contradictorios sobre las ambiciones del general Ammar, sin que nadie se atreva a acreditar sus verdaderas intenciones, como apunta el corresponsal del NEW YORK TIMES.&lt;br /&gt; LA ANTORCHA TUNECINA&lt;br /&gt; Mientras se resuelven estos dilemas -ya clásicos en cualquier proceso político revolucionario-, en los países vecinos se hacen intensos intentos para asimilar y neutralizar los efectos del ejemplo tunecino, ya sean los magrebíes (o norteafricanos, en general) o los europeos del otro lado del mediterráneo.  De momento, en Egipto, Argelia y Mauritania ya se han registrado émulos de Bouazizi, el jóven licenciado en paro que con su sacrificio precipitó la protesta. &lt;br /&gt; Cientos de analistas, editorialistas e intelectuales en el mundo árabe han querido ver en la "intifada tunecina" (Al Jazeera) el "turning point" (cambio de tendencia) que impulsará a los pueblos árabes a volverse contra sus dirigentes (Rami Juri, director del Instituto Issam Fares de la Universidad Americana de Beirut). Pero, sin restar trascendencia a lo ocurrido en Túnez, no está claro que "la antorcha tunecina iluminará todo el mundo árabe", como proclamaba entusiasta el diario libanés AS SAFIR. &lt;br /&gt; Egipto está blindado, y no precisamente por Europa, cuyas 'garantías' sólo han estado a la altura de su indignidad precedente, sino por Estados Unidos. Es verdad que una explosión de cólera puede poner en apuros a la dictadura institucionalizada y militarizada de Mubarak, pero el sistema de alarmas se antoja más eficaz que en Túnez. Aunque sólo sea porque el régimen está más prevenido. Con la misma naturalidad con la que se ha laminado a la oposición islamista moderada o conservadora de los Hermanos Musulmanes o se reprimen focos de descontento social, se puede abortar un amago revolucionario. A Egipto le 'protege' su frontera con Israel. Aunque las arcas de Washington no están boyantes, es difícil creer que, en caso de alarma seria, los norteamericanos, alentados por los israelíes, no acudirían al rescate para reforzar subsidios, menudear limosna social o aplicar parches urgentes.&lt;br /&gt; Algo parecido, aunque con componentes geoestratégicos un poco diferentes, le ocurre a Marruecos. La habilidad de la monarquía alauí para presentarse como garante regional frente al peligro islamista le proporciona cierta protección externa. Pero quizás el factor más tranquilizador para la Corona es que, pese a que el no ya tan joven rey ha defraudado a los optimistas que esperaban una renovación más amplia y sincera del sistema, lo cierto es que el descrédito en la cúspide del poder no ha alcanzado aún el nivel de pudrimiento tunecino. &lt;br /&gt; El caso argelino es más peliagudo. Los disturbios callejeros de las últimas semanas podrían indicar que el malestar social va en aumento. Pero, como en Egipto, los aparatos represivos -materiales y de inteligencia- están permanentemente en sobre aviso, después de los violentos sucesos de 1988 y de la pesadilla terrorista-represiva que siguió al fraude electoral de los primeros noventa. En el semanario norteamericano THE NATION, Karima Bennoune apunta también la posibilidad de que las últimas protestas no hayan sido tan espontáneas, sino que hayan respondido a intereses corporativos privados que controlan los mercados del azúcar y otros productos sometidos a regulación gubernamental. &lt;br /&gt; De Libia no llegan noticias fiables, aunque la inquietud no disimulada de Gadaffi indicaría que nadie está a salvo. Y, finalmente, Mauritania parece el eslabón más débil, aunque este frágil país sufre una inestabilidad endémica y los procesos revolucionarios, de ocurrir, se confundirían, seguramente, con cuartelazos habituales.&lt;br /&gt; Qué decir de los paises occidentales, cuya indignidad ha sido puesta en evidencia en la caída de la 'dictadura turística' de 'Zinochet' Ben Alí (doble caricatura del diario argelino EL WATAN). En un editorial concluyente, THE GUARDIAN resume bien lo ocurrido:&lt;br /&gt; "Estados Unidos y Europa han respaldado regímenes árabes herméticos y fallidos, por considerarlos barreras frente al radicalismo islámico. Se trata de una estrategia terriblemente desorientada, precisamente porque ayuda a conforma la narrativa yijadista de un Occidente hostil a los intereses de los pueblos musulmanes". &lt;br /&gt; ¿Quién se atreve a cuestionar que, como propone en LE MONDE Michel Camau (autor del libro "Síndrome autoritario. Política en Túnez, desde Burguiba a Ben Alí") urge reconsiderar esa estrategia?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-6558073851064461554?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/6558073851064461554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=6558073851064461554' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6558073851064461554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/6558073851064461554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/01/los-escenarios-de-la-revolucion.html' title='LOS ESCENARIOS DE LA REVOLUCIÓN TUNECINA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-4597919419605045792</id><published>2011-01-17T15:12:00.000Z</published><updated>2011-01-17T15:12:56.206Z</updated><title type='text'>CONSIDERACIONES URGENTES SOBRE LA REVOLUCION TUNECINA</title><content type='html'>17 de enero de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Decíamos en el comentario del jueves, actualizado el viernes,  que el comportamiento de la ciudadanía era el principal factor para determinar los acontecimientos inmediatos en Túnez.&lt;br /&gt; Pues bien, el pueblo tunecino, durante tantos años reprimido y privado de su capacidad de decisión, se ha erigido en el primer actor de la crisis del régimen. Con la urgencia a la que obliga la precipitación de los acontecimientos y lo incierto de su resultado en esta fase que vivimos, parece claro que sin la presión popular Ben Alí seguiría 'reinando' a su antojo en Túnez. Ésta es la primera consideración. Por primera vez en la historia de los países magrebíes, el factor más determinante de un  proceso político es la ciudadanía, no las castas oligárquicas, los aparatos burocráticos o las élites intelectuales.&lt;br /&gt; El segundo factor mencionado en el artículo, nos preguntábamos por la improbable capacidad de la oposición para encauzar la revuelta. Las dudas persisten. De momento, como ocurriera en la Rumania de Ceaucescu durante los últimos días de 1989, el pulso se libra entre diversas instancias del régimen, unas irredentas (la pretoriana Guardia Presidencial), otras adaptadas a la nueva situación (el grueso del Ejército). La inmadurez de las fuerzas políticas tunecinas aconseja prudencia. Ni siquiera los islamitas, elemento político referencial en otros países vecinos, están en condiciones de liderar intelectual o tácticamente la revolución.&lt;br /&gt; La presión internacional era el tercer factor que se mencionaba en el análisis de primera hora. El comportamiento de las grandes potencias europeas en la crisis ha adolecido del mismo oportunismo con el que han actuado durante décadas. Sólo ya parecía claro que el dictador se había convertido no sólo en inservible, sino, por el contrario, en un estorbo, en un incómodo sirviente en demanda de pensiones, las cancillerías europeas le volvieron la espalda y abandonaron a su suerte. En todos los aspectos.  No es la primera vez que ocurre, y hay muchos ejemplos históricos al alcance de la memoria.&lt;br /&gt; La gran cuestión ahora es cómo se diseña la transición, cómo se ordena, cómo se la apoya. Hasta ahora, los llamados a ser protagonistas han demostrado una prudencia y una sensatez alentadoras. Las revoluciones suelen malograrse. Pero no contribuyamos a ello con un pesimismo prematuro y estéril.&lt;br /&gt; El otro debate del momento es el llamado efecto contagio: la esperanza para unos, el riesgo para otros, de que el estallido democrático de Túnez se extienda a los otros países de la zona, corroídos por repúblicas hereditarias o por monarquías cuasi absolutistas, por aparatos ineficaces y corruptos, por autoritarismos despiadados, por cínicas manipulaciones de amenazas fantasmas. Habrá tiempo en los próximos días de analizar este apasionante asunto de ciudadanía. Y de vecindad, en nuestro caso, no lo olvidemos. De momento, un apunte previo. Sólo mirando el mapa, sin atender otras consideraciones tanto o más importantes,  es obvio que Túnez no es Marruecos, que Túnez no es Egipto. La revolución tunecina tiene un potencial enorme de cambio. Pero no se expresará de forma inmediata, ni, en el caso de que se produzcan réplicas, serán tan fluidas ni tan pacíficas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-4597919419605045792?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/4597919419605045792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=4597919419605045792' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4597919419605045792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/4597919419605045792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/01/consideraciones-urgentes-sobre-la.html' title='CONSIDERACIONES URGENTES SOBRE LA REVOLUCION TUNECINA'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-828570261862945078</id><published>2011-01-13T10:28:00.003Z</published><updated>2011-01-17T15:09:49.438Z</updated><title type='text'>TÚNEZ: EL AGOTAMIENTO DEL MODELO CONSENTIDO</title><content type='html'>14 de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; TÚNEZ: EL AGOTAMIENTO DEL MODELO CONSENTIDO&lt;br /&gt; El Presidente de Túnez, Zine el Abidine Ben Alí, se ha dado cuenta de que la represión no constituía ya un arma eficaz para detener la revuelta social que amenazaba con extenderse por todo el país y provocar un baño de sangre.&lt;br /&gt; En su alocución del jueves por televisión, Ben Alí ha anunciado que no se presentará a la reelección en 2014. Ben Ali ha hecho otras promesas para apaciguar el ambiente. Lo más concreto: revisará la subida de los productos básicos y restablecerá los medios electrónicos suspendidos. También asegura que  la policía no disparará contra los manifestantes, salvo en casos excepcionales. Más vaga resulta la promesa de "revitalizar el pluralismo político". La oposición considera "positivo" el propósito del Presidente. La cuestión es si, a estas alturas, resulta suficiente.&lt;br /&gt; En primer lugar, porque ya antes de la crisis, no estaba claro que Ben Alí pensará en seguir personalmente al frente del Estado. Para hacerlo tendría que haber modificado la Constitución, porque ésta impide que el Jefe del Estado supere los 75 años y él tiene ya 74. No es que esto fuera un impedimento importante. En absoluto. Más bien habría que preguntarse si lo que el presidente tenía en mente -y sigue teniendo- era y es designar un sucesor, un delfín, al modo que lo han hecho, oficial y oficiosamente, sus colegas de Egipto y Libia.&lt;br /&gt; Lo más probable es que Ben Alí trate de ganar tiempo para poner a buen recaudo el patrimonio de la familia y no concluir su 'reinado' con un dorado exilio y el aminoramiento importante de la fortuna de sus descendientes y allegados. &lt;br /&gt; EL MALESTAR SOCIAL&lt;br /&gt; Sea como fuera, el estallido social de las últimas cuatro semanas -más de medio centenar de muertos, según datos aún por confirmar- ya ha marcado un antes y un después en la evolución política, social e internacional de Túnez. La revuelta se extiende, alcanza la capital y se amplía a otros sectores sociales además de la juventud. &lt;br /&gt; Ya se sabe que los cambios históricos a veces  empiezan por pequeños gestos. En este caso, un joven licenciado en paro resignado a la venta ambulante no encontró otra respuesta a su desesperación que prenderse fuego a lo bonzo, después de que un aparato represivo tan intransigente y estúpido como impune le privara de su alternativo recurso de subsistencia. &lt;br /&gt; Que las protestas cuajen y abran un nuevo periodo en la historia de Túnez, más allá de las últimas promesas de Ben Alí, depende, básicamente, de tres factores: 1) la capacidad de los propios ciudadanos tunecinos para mantener el pulso con un régimen desgastado pero todavía temible (o más temible precisamente por estar desgastado); 2) la inteligencia y la habilidad de las frágiles formaciones de la oposición para convencer al entorno presidencial de la convivencia de abrir un proceso de negociaciones destinadas a garantizar la democratización real del país; y 3) la presión que, discreta pero inequívoca, puedan efectuar los países europeos, sobre todo los ribereños mediterráneos, con Francia como interlocutor si no único, si principal y portavoz indiscutible de todos los demás.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; EL FUTURO DE LA REVUELTA&lt;br /&gt; El primer factor, la firmeza de la ciudadanía en mantener unas protestas sólidas razonables y sensatas, eludiendo, en la medida de lo posible, las derivas violentas, constituye el elemento fundamental. Si se mantiene el caudal de críticas al funcionamiento del régimen por su autoritarismo, nepotismo y corrupción, encauzado a través de las modernas herramientas informáticas y comunicacionales (redes sociales, twiter, Internet), es difícil que las autoridades puedan ignorarlo durante mucho tiempo.  Que en los primeros días de la extensión y generalización de las protestas, el régimen arremetieran contra blogs, webs y otros sitios cibernéticos de libre expresión demostraría la importancia de esta nueva forma de manifestar opiniones políticas. Aunque, naturalmente, por si sola, esta estrategia de protesta no resulta suficiente. Como ya ocurrió en el caso iraní, con las discutidas elecciones parlamentarias de junio de 2009.&lt;br /&gt; LA ESTRATEGIA OPOSITORA&lt;br /&gt; El segundo factor clave para el éxito de una eventual evolución democrática es la pericia política de la oposición, hasta ahora ignota. Ben Alí promovió la legalización de un puñado de organizaciones políticas notoriamente dóciles. Pero la conexión de la oposición real con los sectores sociales descontentos es más que débil. De hecho, las protestas le han cogido tan desprevenida como al gobierno. Entre otras cosas por la represión silenciosa, pero nada negligente. La persecución del exagerado -cuando no directamente inventado- peligro integrista de hace una década sirvió a la 'dictablanda' de Ben Alí para sembrar un miedo paralizante en los grupos más críticos de la sociedad. Pero el elemento que más ha contribuido a endurecer el régimen frente a las protestas es la defensa del entramado de privilegios del que disfruta el entorno presidencial.&lt;br /&gt; Por ese motivo, la oposición ha situado en el centro de su discurso la dupla represión-corrupción. Así lo sostiene en otra pieza de opinión para LE MONDE el dirigente opositor Moncef Marzouki. No puede ocultarse el desprecio de los derechos y las libertades con la etiqueta de "sistema autoritario". Debe hablarse claramente de dictadura. Y no vale seguir aceptando la prosperidad comparativa de Túnez, cuando ésta es una herencia del mandato de Burguiba, que Ben Alí habría dilapidado más que incrementado. Debe hablarse claramente, según la oposición, de "sistema mafioso". &lt;br /&gt; El general que llegó al poder en 1987, después de un golpe palaciego -casi un parricidio- contra el patriarca de la independencia, el venerado Habib Burguiba, sería ahora una especie de gran padrino de una suerte de mafia 'clánica' político-económica que controla el sistema nervioso de la economía tunecina. Con ser ésta la base más sólida de su poder -por encima de la represión- constituye también su flanco más débil. ¿Cómo se explica esta aparente paradoja? Pues, porque mientras el crecimiento y la prosperidad dejaba margen para un cierto reparto del botín, la familia Ben Alí podía manejar la bolsa para neutralizar el descontento. Ahora, que los recursos escasean, el enriquecimiento del clan gobernante se empieza a hacer odioso. E intolerable.&lt;br /&gt; COMPLICIDAD INSOSTENIBLE&lt;br /&gt; Y el tercer factor, la presión internacional, no debe desdeñarse. Las primeras medidas apaciguadoras del presidente tunecino, cesando al Ministro del Interior (aunque sea un puro chivo expiatorio), ordenando la liberación de los detenidos, restableciendo las comunicaciones vehículo de las protestas, prometiendo 300.000 puestos de trabajo para licenciados e incluso anunciando la creación de un increíble comité investigador de la corrupción, son escasamente fiables. Más bien deben ser interpretadas como una respuesta a un más que probable presión europea. De momento, oculta. Pero quizás más eficaz. Hay que tener en cuenta que el entramado económico tunecino es imposible de mantener sin el respaldo europeo. Ése ha sido el pacto durante dos décadas: territorio libre de islamismo radical, cooperación regional, tratamiento preferente (primer país del Magreb en obtener ese estatuto de la UE), a cambio de un "silencio cómplice" sobre el binomio corrupto-represivo. El Departamento de Estado, aunque sin el entusiasmo por la democracia que exhibe en otros territorios menos amigables, ha convocado al embajador y subido un poco más el tono que las cancillerías europeas.&lt;br /&gt; Cuando todavía no estaba claro que las protestas se extendieran, al menos dos ministros franceses -Le Maire y Alliot-Marie- salieron templando gaitas; en realidad, se trataba más de justificar la indiferencia que de amparar al dictador. Pero si nos atenemos a las prácticas de la diplomacia sarkozyana, podemos suponer que desde París se ha intensificado el teléfono rojo con el Palacio de Cartago. Si la sangre sigue corriendo, las expresiones de "preocupación" parecerán inicuas y la "prudencia" no se sostendrá. En todo caso, lo que cabe esperar del pilotaje francés no es una apuesta por la decencia democrática, sino por la transformación controlada del actual régimen hacia un territorio más civilizado y protegido. Si no por el interés de los tunecinos, si al menos para prevenir un escenario de inestabilidad crónica indeseable con altas probabilidades de prender, como ya está ocurriendo, en el resto de la región.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095799-828570261862945078?l=jasacaluga.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jasacaluga.blogspot.com/feeds/828570261862945078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30095799&amp;postID=828570261862945078' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/828570261862945078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095799/posts/default/828570261862945078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jasacaluga.blogspot.com/2011/01/tunez-el-agotamiento-del-modelo.html' title='TÚNEZ: EL AGOTAMIENTO DEL MODELO CONSENTIDO'/><author><name>Juan Antonio Sacaluga</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06413826452016068044</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_E3GIisx8os4/SZm_66jdClI/AAAAAAAAABI/hgoYFOXSwfE/S220/JAS-2007.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095799.post-5841253246817795067</id><published>2010-12-30T19:47:00.000Z</published><updated>2010-12-30T19:47:12.643Z</updated><title type='text'>UN PROCESO MÁS EN MOSCÚ</title><content type='html'>30 de diciembre de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La fase final del segundo juicio al multimillonario ruso Mijail Jodorkovski y su principal colaborador, Platon Lebvedev, ha sido convertido por unos y otros (y por terceros) en un espectáculo político-mediático con escasos precedentes en la reciente historia del país. Como ya se sabe, éste es el segundo proceso que afronta este oligarca caído en desgracia en 2003, después de romper sonoramente con el entonces presidente ruso Vladímir Putin, hoy primer ministro y más que probable aspirante a presidente otra vez en 2012. &lt;br /&gt; En 2003, Mijail Jodorkovski era el dueño de Yukos, la principal petrolera de Rusia, que había comprado con los rublos amasados en el banco MENOTEP. Cuando estaba a punto de tomar un avión en Siberia, fue detenido a punta de pistola bajo la acusación de fraude y evasión fiscal. La misma suerte corrió su administrador, el mencionado Lebvedev. Ambos empresarios negaron contundentemente los cargos. Para entonces, Jodorkovsky era algo más que uno de los oligarcas díscolos con el Kremlin.&lt;br /&gt; Putin había transformado las relaciones de poder entre la antigua burocracia comunista convertida al capitalismo salvaje y la exquisita élite de los negocios. El nuevo presidente sabía lo que hacía. Como último 'rasputín' de Yeltsin conocía al detalle los puntos débiles y fuertes de los poderosos multimillonarios rusos. A la mayoría de ellos los doblegó o  los integró en el sistema. No al dueño de Yukos, quien probablemente creyó poder sortear la presión de Putin y se dedicó a financiar a determinados grupos de la oposición. Jodorkovski subestimó al antiguo coronel del KGB.  &lt;br /&gt; "NIHILISMO LEGAL"&lt;br /&gt; Jodorkovsky y Lebvedev fueron condenados a ocho años, después de un proceso plagado de dudas. La oposición asumió la opinión de los condenados y consideró la sentencia como una decisión política: en otras palabras, como una represalia. Jodorkovsky se proyectó a sí mismo como símbolo de la resistencia contra la deriva autoritaria en Rusia. &lt;br /&gt; Cuando estaba a punto de cumplirse la sentencia, la fiscalía abrió un nuevo proceso contra Jodorkovsky y Lebvedev, en esta ocasión por el supuesto robo de petróleo de su propia compañía por un valor que rondaría los 25 mil millones de dólares. Los abogados defensores aseguran que los cargos no sólo son infundados, sino que resultan ridículos, una "charada", porque suponen una contradicción con las acusaciones que los llevaron a la cárcel. ¿Cómo pudo haber evasión fiscal sobre unos bienes robados? La instrucción del caso ha resultado estrambótica, a juzgar por la valoración que han hecho juristas occidentales.&lt;br /&gt; Algunas fuentes, citadas por NEWSWEEK, aseguran que "el juez Danilkin fue sacado de su casa el sábado por funcionarios de la seguridad del Estado para celebrar con él una seria conversación con el propósito de de asegurar una sentencia incluso más severa que los catorce años solicitados por la fiscalía". Se reconoce que se trata de extremos no comprobados.&lt;br /&gt; Pero, más allá de la dimensión legal y de las garantías procesales, lo que nos interesa aquí es la significación política del caso.&lt;br /&gt; DE VILLANO A HÉROE&lt;br /&gt; La condena que cerró el primer proceso , con ser dura, no fue suficiente para acabar con el oligarca contestatario. En 2011, Jodorkovsky y Lebvedev deberían abandonar la cárcel.  Un año antes de las elecciones en las que probablemente Putin rompa su alianza con el actual presidente Medvedev, su ex-primer ministro, y pretenda ocupar su puesto. Nadie duda de que, en la calle y con parte de su fortuna a buen recaudo, Jodorkovski haría todo lo posible para impedir el regreso de Putin a la Jefatura del Estado. Por tanto, lo que se ventila en este caso es una lucha por el poder.&lt;br /&gt; Los principales socios occidentales de Moscú han mostrado su preocupación por la "aplicación selectiva" de la justicia (Washington) o por un "procedimiento legal que pone en cuestión la modernización del país" (Berlín). Las presiones más duras se deben estar haciendo, como es habitual, de forma más discreta. Al menos eso han denunciado públicamente las autoridades rusas, que las ha considerado "inaceptables".&lt;br /&gt; Pero han sido los medios quienes han batido tambores. La mayoría asumen la posición de Jodorkovski, o de sus seguidores, o de quienes consideran de utilidad convertirlo en símbolo de resistencia frente al creciente poder autoritario de Putin. &lt;br /&gt; LE MONDE admite que "Jodorkovski no es un ángel" y que "el antiguo rey del petróleo ruso edificó su fortuna sobre los escombros de la URSS, en poco tiempo y sin escrúpulos, durante la presidencia de Yeltsin", pero concluye que "mientras Jodorkovski continúe en prisión, Rusia seguirá siendo lo que es: una 'kleptocracia' autoritaria". &lt;br /&gt;  THE GUARDIAN se expresa en parecidos términos. "El segundo juicio contra Jodorkovski no trata de un robo. Trata del miedo: miedo a lo que es pueda ocurrir si esta particular víctima de la injusticia fuera puesta en libertad".&lt;br /&gt; El semanario THE ECONOMIST llega incluso a situar al multimillonario en desgracia a la misma altura que Andrei Sajárov, aun reconociendo lo forzado de la comparación (a pocos debe sorprender, si tenemos en cuenta que esta publicación liberal respaldó con entusiasmo el horripilante alumbramiento del capitalismo ruso). &lt;br /&gt; NEWSWEEK -el semanario norteamericano que ha cambiado recientemente de manos- afirma que "Jodorkovski es probablemente tan culpable como otros multimillonarios oligarcas de haber usado sus conexiones políticas para apoderarse de bienes públicos", pero lo acepta hoy como el principal exponente de una Rusia "moderna e inteligente".&lt;br /&gt; El NEW YORK TIMES, más templado, contiene el caudal de elogios a Jodorkovsky, pero hace votos por una sentencia absolutoria.&lt;br /&gt; El propio magnate asegura en una entrevista reciente con NUEVA GAZETA que "no es un idealista", aunque si fiel a una idea y "está dispuesto a morir por ella". En otro momento de la entrevista asegura que Rusia no podrá ser reconstruida bajo el actual sistema de gobierno, "ineficiente, obsoleto y corrupto" y predice una crisis terminal en torno a 2015. &lt;br /&gt; La mayoría de los rusos no creen en la limpieza del proceso judicial. Sin embargo, la suerte de Jodorkovski les importa poco, porque no tienen la memoria tan frágil. &lt;br /&gt; LÁGRIMAS DE COCODRILO&lt;br /&gt; Resulta comprensible y pertinente la denuncia de un sistema judicial más que dudoso. De igual forma que parecen justificadas y con fundamento las aprensiones ante la consolidación de un autoritarismo sin caretas en el poder ejecutivo de Rusia. Pero conviene recordar que ni los gobiernos ni la mayoría de los medios occidentales se mostraron tan diligentemente críticos durante la década de los noventa. Si lo que pasa ahora es inquietante, lo que ocurrió entonces fue ciertamente gravísimo. &lt;br /&gt; Autoinmolado el sistema político comunista y disuelta la URSS, se pretendió que Rusia abordara, en paralelo, un proceso de democratización política y de adopción de una economía de mercado. No ocurrió ni lo uno ni lo otro. La democracia, veinte años después, no va más allá de una vacía arquitectura institucional. La economía de mercado es un sarcasmo. Lo que verdaderamente se ha instalado en Rusia ha sido un sistema cuasi mafioso, como corolario de una evolución bochornosa. El planteamiento de transformación radical defendido por Yeltsin y respaldado por Occidente convirtió la gran mentira soviética de la propiedad colectiva de los medios de producción en la gran farsa del capitalismo popular. El proceso de privatizaciones y concesiones estatales puede considerarse como el robo más grande que se ha conocido en una nación moderna. Se pasó de un falso comunismo a una sistema oligopólico impune y despiadado. Mientras, en Occidente se miraba hacia otro lado o se hacían cálculos sobre los beneficios a recaudar en un mercado sin ley. &lt;br /&gt; En aquellos años florecieron un puñado de 'jodorkovskis', la inmensa mayoría de ellos hijos de poderosos dirigentes comunistas, retoños de la 'nomenklatura' comunista transformados en nuevos ricos. El patético mandato de Yeltsin no trajo prosperidad ni libertades a los rusos, sino miseria y vileza por doquier.&lt;br /&gt; ¿DIVISION EN EL KREMLIN?&lt;br /&gt;  Algunos analistas citados por THE GUARDIAN creen que el asunto Yukos puede abrir una brecha entre dos supuestas familias del Kremlin: los tradicionalistas y los aperturistas. Dicho de otra forma, de un lado, los exponentes de la burocracia estatal, y en particular de los aparatos de seguridad (los denominados 'siloviki'), cuyo patrón sería Vladímir Putin; y, de otra parte,  sus pretendidos oponentes, los partidarios de una modernización real de Rusia, de su conversión en un verdadero estado de derecho, encabezados por el presidente Medvedev.&lt;br /&gt; Sin embargo, otros expertos no conceden mucha solidez a esta visión del panorama político y consideran que el Presidente en ejercicio no es un verdadero actor independiente. Unos porque creen que su discurso es pura retórica vacía (NEWSWEEK). Otros porque consideran que su base de poder es absolutamente endeble (LE MONDE). Y unos terceros porque sospechan que Putin y Medvedev juegan a poli bueno y poli malo (o a Batman y Robin, como sostienen diplomáticos norteamericanos en despachos hechos públicos por Wikileaks). &lt;br /&gt; En todo caso, para salir de dudas sobre la autenticidad de esta supuesta alternativa pol
